Category: Leer/Estudiar


BONDAD Y PATRIARCADO. cada vez k se le dice “tonta” a una persona con valores màs humanizantes k los k imperan en la sociedad patriarcal, se está ayudando a perpetuar su orden brutal. Lo que sí parece ser algo falto de inteligencia y empatía.

MIEDO IRRACIONAL, ENVIDIA, AVARICIA EN EL PATRIARCADO. ¿Qué explica que personas perfectamente humanas, capaces de razonar empáticamente, de querer y ser generosas y valientes, ser parte de una red humana de mutua compañía, elijan ser la versión más violenta de sí mismas? ¿Tanto les da pasar ese miedo, sentir esos sentimientos que tanto daño hacen y les hacen? Las más de las veces, no consiguen nada, más que llenar sus vidas con esas violencias y mezquindades. Y cuando consiguen algo, les dura un tiempo limitado. El resto, ese no poder vivir en sí si no obedecen el mandato de destrucción de una sociedad con valores patriarcales. La violencia que vemos en las guerras tiene sus raíces en la vida cotidiana.

(Pegaré más posts aquí si los escribo)

RESPETO A LAS IDENTIDADES COMO PROCESO-CAMINO DE AUTOCRÍTICA Y APRENDIZAJE AUTÓNOMO PARA LA SUPERACIÓN DE LA TARA IDEOLÓGICA QUE NOS TRAE LA MILENARIA CULTURA PATRIARCAL. Algo fundamental que todo el mundo puede hacer para construir sociedades humanas que superen la tara ideológica de considerar la violencia como único modo eficaz de tratar los problemas y las relaciones es el desarrollo de la inteligencia feminista, de una inteligencia que apuesta por la racionalidad empática para construir su comprensión del mundo y de las relaciones, en torno a la cuestión de la identidad, del respeto a las identidades humanas. Cuánto más crecería el mutuo apoyo y al tiempo el dejar vivir identidades individuales y colectivas diversas si se comprendiera esto. Es agotador lo poco que se comprende dentro del activismo cómo perpetuamos la ideología del sistema sexo-género patriarcal por cómo vemos a otras personas y las relaciones, siempre desde esa mentalidad de binomios contendientes donde uno debe prevalecer porque representa el bien y el otro ser aplastado porque representa el mal. Lo vemos entre gente con empatía y poca autocrítica en el movimiento social y en los partidos políticos y sindicatos, por ejemplo, cómo es común encontrar personas que creen que por haber dado con algunas buenas ideas pueden condenar a quienes no lo vean o a quienes no actúen o hablen igual, con sus mismas palabras. Es pesado y negativo, y sería sencillo abrir la cabeza-corazón al mundo humano, y entender que en cualquier caso todo es un proceso y sin respeto mutuo, haciendo lo mismo que hace la cultura patriarcal todos los días a través de la mayoría que acata los valores milenarios aprendidos y también de quienes creemos saber por donde tirar para superarlos: dar la espalda, condenar, invisibilizar, no tener en cuenta, difamar, no escuchar, no dialogar… Hay tantos ejemplos cotidianos, que desmoraliza poner a escribir un ensayo sobre esto. Es doloroso, sin duda. Porque no se ve su irracionalidad y violencia. No se comprende que la violencia coyuntural y estructural del complejo sistema de violencia del patriarcado la perpetuamos a diario con palabras, ideas, modos de hacer coherentes con los valores y visiones patriarcales. Las personas tenemos un potencial asombroso para construir las sociedades que como personas o minorías llevamos siglos imaginando y de alguna manera dando realidad (parcial siquiera) en nuestras vidas.

De la saga de Petra Kelly, dando otro pasito, desde un feminismo algo diferente, más en la creencia de que el respeto a la vida puede nacer y nace como mínimo también no de algo espiritual sino de la comprensión y el amor a la vida, y de que ser mujer o hombre en las sociedades patriarcales milenarias es una realidad pero no humana sino del sistema de la cultura, pues la humana es mucho más diversa (hay muchas más formas de ser mujer que la que se define en el sistema sexo-género patriarcal, que asocia ciertos genitales a un conjunto de funciones en la sociedad y cualidades de la mente, limitándonos y deshumanizándonos).

Para que pare un poco, que nos controlemos, en educar a las personas pequeñas en que es fundamental que YA digan si son niño o niña, porque son PERSONAS primero y porque además pueden ser niño o niña de muchas formas que el patriarcado ha perseguido siempre a través de nuestras visiones mayoritarias, intolerantes, inquisidoras, excluyentes…

Lo que nos ayuda a rescatar nuestra humanidad son nuestras diferencias

Según lo comprendo yo, el desencuentro dentro del feminismo respecto al tema de la identidad se encuentra en que hay personas con inteligencia feminista que creen que la distinción Hombre-Mujer es biológica, como lo cree la cultura patriarcal, sólo que conciben la superioridad de forma contraria: la “naturaleza femenina” sería superior a la “naturaleza masculina” por las mujeres están vinculadas a la vida y el amor/construcción y los hombres a la muerte y la violencia/destrucción. Ambos pensamientos emplean para su comprensión del mundo lo que llamo los binomios contendientes donde uno debe prevalecer sobre el otro porque ideológicamente se considera superior, es decir, donde uno representa el Bien o llamémoslo ya (que ayudará a evolucionar, pienso) El ideal y el otro el Mal o bien Los peligros.

Matices aparecen en los feminismos respecto a cuántas identidades humanas son “naturales” e incluso entre personas feministas que no se identifican claramente con la visión del feminismo de la diferencia se produce la desconfianza respecto a que la identidad humana, natural y cultural, pueda ser más diversa que una idea algo más borrosa que la patriarcal pero muy parecida sobre que las personas somos Hombres y Mujeres.

El encuentro de los feminismos respecto al tema de la identidad está en el rechazo al sistema sexo-género patriarcal, que define la identidad humana restringida a una versión de lo que es ser mujer y ser hombre, donde la mujer es vista como inferior al Hombre.

La cuestión es, sin duda alguna necesitamos ser conscientes de los puntos donde podemos aunar esfuerzos, para fomentar eso, y no tanto la no comunicación y la perpetuación de la idea patriarcal que lo diferente es el enemigo.

Son ya siglos de patriarcado, y realmente, esto tiene que superarse ya, esta tara ideológica de la que somos objeto culturalmente, que es decir, conceptual, verbal, psicológica, físicamente también.

En los hechos pequeños de la vida cotidiana se puede rastrear el afán de violencia respecto a la identidad humana, y esto no nos ayuda a evolucionar. Por eso en el movimiento social del feminismo (o los feminismos) otro punto de encuentro es saber de la importancia de las palabras y las ideas para transformar acciones y actitudes del mundo de la violencia, porque la violencia física o última se construye, es posible por la existencia de todos estos otros tipos de violencias posibles: ideológica o cultural, sentimental, emocional, psicológica, verbal sin duda alguna (véase la misoginia tolerada por el mundo oficial de la cultura de la Real Academia de la Lengua Española, que no puede soportar que a las mujeres se les deba el mínimo respeto de nombrarlas si te diriges a ellas, buscas su apoyo, hablas de ellas o de la humanidad o las personas).

(Para mí el feminismo pacifista incluye todos los temas que el pacifismo patriarcal obvia, todos los tipos de violencia que el pacifismo patriarcal, espiritual-religioso o ético-político ignora, incluido el hecho de los siglos de lucha noviolenta de las mujeres, con todas las ideas de lucha que nos han proporcionado y no vemos, no se las atribuimos.)

Sobre mi postura personal, por un lado vital, intelectual-vital, yo no puedo entender bien la cuestión de la superioridad como tampoco puedo entender bien la admiración, si no fuera algo así como la superioridad ética, de racionalidad empática, pero no podría llamarse así porque desde esa racionalidad empática no sería éste el mejor nombre, “superioridad”, tendría que existir otro. Y por el lado de observación de la vida humana (esa pasión, ese miedo y esa necesidad de conocer), lo que yo llevo visto en medio siglo de vivir intensamente, me ha conducido a pensar en personas, intentando ver más allá, con más inocencia o libertad, de nuestro adoctrinamiento de cultura patriarcal en los binomios identitarios base a todos los sistemas de violencia patriarcales, de Ser Hombre y Ser Mujer. Aunque entiendo que la cultura prevalente haga que nuestra maleable mente desarrolle más las cualidades que se nos dice tener culturalmente, porque queremos que nos ayuden, o quieran, o admiren, o teman… Yo he visto rasgos y ausencia de rasgos supuestamente correspondiente a un género sólo en los dos, e incluyo la fortaleza física (que además puede concebirse desde muchos enfoques muy diferentes, curioso que sólo se hable de uno) o la capacidad de comprender cosas.

“We can best help you prevent war, not by repeating your words and repeating your methods, but by finding new words and creating new methods” Virginia Woolf (Como mejor podemos ayudaros a evitar la guerra no es repitiendo vuestras palabras y reproduciendo vuestros métodos sino hallando nuevas palabras y creando nuevas formas de hacer las cosas. Citado en Petra Kelly (1983), p. 35, Fighting for Hope, Chatto & Windus. The Hogarth Press, 1984)

Si los genitales nos especializaran en capacidades no habría tantas excepciones como encontramos día a día; y cómo nos pasamos los siglos sobre todo hablando y actuando para juzgar y condenar las “excepciones”. No deberíamos perpetuar esta especie de fe, que no conocimiento, en la identidad de género humana porque ponemos muy difícil poder colaborar en la construcción de un mundo humano donde los valores de respeto/amor, solidaridad/cooperación, honestidad-sinceridad, y noviolencia prevalezcan.

El pensamiento, la ciencia, el lenguaje, las emociones…, son productos humanos, y pueden llevarnos a todo tipo de hechos, constructivos y destructivos en infinitos grados. No creo que los genitales tengan mucha influencia, con su química incluida, dado que la mente humana tiene capacidades como la imaginación.

Termino con una idea que expresó, probablemente entre muchas otras personas a lo largo del tiempo, Einstein, y que yo leí en un artículo de Petra Kelly, del citado libro Fighting for Hope: “Everything has changed except our way of thinking” (Todo ha cambiado excepto nuestra forma de pensar / marco mental).

A la gente curiosa, con afán de aprender y mejorar, se la malinterpreta mucho. Sencillamente, culturalmente, no se puede creer que algo pueda hacerse por eso tan fundamentalmente humano como es la curiosidad, el afán de aprender y mejorar.

Lo malo no es la malinterpretación: eso podría corregirse preguntando, escuchando, confiando en la respuesta, que no es tan difícil de entender ese tríada de afán, tan humana. Lo malo es que esa malinterpretación está asociada en las culturas patriarcales a ejercer automática algún tipo de violencia, la más invisible, la que educa en que no se tenga curiosidad, ni ganas de aprender ni de mejorar.

Abro el verano, la huida feliz a mi mundo,

al mundo de la libertad de movimiento, mental y física,

esa bicicleta de la niñez;

al mundo del hecho de la cerveza adulta que te transporta lejos, veloz, lejos

de la mediocridad de las pequeñas violencias cotidianas;

al paseo como respiración de luz porque todo deja impronta vital

en el claro que abre el día y también en la oscuridad intensa y plena

de los grillos y el jazmín en las noches de verano…

Abro el verano a la lectura como viaje, como reencuentro,

y siento entera, conmovida, profundamente: “Gracias”, vuelo

a plasmar tus palabras, Mina Loy, con mi voz de presente,

darles ese tipo de realidad, la que se extiende por las eras,

rebeldes, tú y yo, nuestra saga,

ante el mar de Alborán, ese pasaje de siglos

y de lucha por la vida, conectadas, un tipo de fortaleza gigante,

de Davida limitando los hechos de violencia de Goliat.

 

30 de junio de 2018

Hoy por azar al releer a Mina Loy y mirar mi traducción de inicios del siglo 21 (2000 y poco, si no 1999) he visto que no comprendí bien una cosa, así que aquí está la traducción que considero más fiel a lo que ella dijo y a cómo lo diría en español. Así que esta tradu es del 2018. 😀

 

No hay Vida ni Muerte

sólo actividad

y en lo absoluto

no hay declividad.

No hay Amor ni Deseo

sólo tendencia a

Quien pretenda poseer

es una no entidad.

No hay Primero ni Última

sólo igualdad

y quien pretenda dominar

es todo vulgaridad.

No hay Espacio ni Tiempo

sólo intensidad

y lo dócil

no tiene inmensidad.

https://soundcloud.com/michellerenye/no-hay-vida-ni-muerte-poema-de-mina-loy-traducido

Saber nombrar las cosas importa mucho para el análisis, pero para eso tenemos que comprenderlas (ese arduo proceso) con cierta profundidad –no sólo es cuestión de diferencias por puntos de vista de los que se parta.

En la ideología patriarcal es más importante usar las ideas como armas para “destruir al oponente” que conocer el mundo a través de la puesta en común de ideas y desarrollar conocimiento en procesos colectivos conscientes.

Podemos decirlo de muchas formas.

En el vídeo de abajo sobre Petra Kelly, Alicia Puleo lo dice de una forma. Al explicar el ecofeminismo nos cuenta (y su opinión está ciertamente informada) que el ecofeminismo se encuentra más asociado a una corriente feminista llamada “feminismo de la diferencia”, que es esencialista, es decir, que cree en una diferencia identitaria fundamental entre dos géneros, y nos dice que en cierta forma esta corriente enfrenta dos géneros –como lo hace el esencialismo patriarcal (añado yo), aunque en un sentido diferente, y en un sentido contrario según matizaciones, cuando se plantea con el mismo esquema de superioridad de un género sobre otro en un sistema de dos. Y nos cuenta que la corriente feminista prevalente hoy es aquella que se centra en combatir la discriminación machista y misógina o del Hombre hacia la mujer, y que el ecofeminismo ampliaría eso para incluir la lucha contra la discriminación de otros animales y la explotación del planeta. Dice que por tanto en algún sentido el feminismo (la corriente prevalente) se ha especializado en el tema igualdad entre hombres y mujeres.

Yo creo que esta visión está condicionada por la comprensión del feminismo occidental, de su importancia en la lucha por la igualdad entre sexos, y que tenemos que nombrar o comprender el feminismo de una forma más amplia y eficaz porque explica muchas cosas más y su impacto es mucho más amplio y profundo: el feminismo cuestiona la ideología patriarcal, esa cultura humana de sistemas de violencia (por sexo, sexualidad, piel, estatus social, económico…), y por eso sin desarrollar inteligencia feminista no se puede abordar la evolución a la superación de este tipo de cultura. La construcción de una cultura abarca todo lo humano, y condiciona cómo pensamos, hablamos y nos relacionamos, qué valores prevalecen en comunidad, las prioridades.

Consideremos las luchas de las personas feministas por el lenguaje.

La idea de un lenguaje que nombre la realidad –y no un lenguaje empleado dogmáticamente para invisibilizar la realidad que no se quiere aceptar culturalmente en una sociedad dada (invisibilizar que no destruir, porque siempre hemos existido y aportado las personas denostadas por la cultura prevalente)– en la práctica y teoría de diferentes personas feministas nos ha aportado culturalmente más que la sola cuestión de nombrar a las mujeres. Nos ha descubierto la falta de inocencia en la cultura, en el mirar desde la cultura; cómo vemos lo que creemos, lo que la cultura/sociedad dice que hay que creer, en lugar de comprender (ver, entender que existe) la realidad existente; y cómo viendo así hacemos daño intencionada y no intencionamente, inconsciente y conscientemente, porque juzgamos injustamente, agredimos verbal y conceptualmente, y omitimos o invisibilizamos, que es, ya lo sabemos bien, una forma de matar, obstaculizar y hacer sufrir.

Estoy hablando sólo del mundo del lenguaje humano, que parece un tema solo y que es en realidad un tema transversal a todo nuestro mundo porque constituye nuestra herramienta cotidiana para transformarnos y transformarlo, justamente por eso, porque en él se refleja todo lo que concebimos, sentimos, creemos, soñamos como colectivo –aunque eso no haya podido eliminar nuestra capacidad para el lenguaje individual o no prevalente socialmente, como esta forma de nombrar empática propuesta por el feminismo porque sabemos del daño que hacen las palabras a quienes excluyen o difaman, lo pretendamos o no; cómo las palabras más usadas son culturalmente reguladoras de la inclusión y exclusión, del reparto de funciones en una comunidad, la construcción de la identidad de los papeles admitidos por una sociedad determinada.

2017 Homenaje a Hypatia

Así, el que haya corrientes feministas prevalentes (en el sentido de mayoritarias) en determinado lugar que se centren a la lucha por “la igualdad ¿con el Hombre?” (así lo mal-interpreta mucha gente), o dicho mejor: que se centren en la lucha por la igualdad de derecho de todas las personas a una construcción de su identidad propia y a poder elegir su papel en su comunidad en función de sus decisiones y no de sus características físicas o genitales en el contexto de una sociedad patriarcal (que parte de la deshumanización fundamental que es una definición limitada y distorsionante de lo que es ser persona, asignando dos papeles, “Hombre” y “mujer” a todas las personas, papeles asociados a funciones en la sociedad), no es decir que el cuestionamiento del patriarcado que realiza el movimiento social feminista sólo implique el tema “Hombre-mujer” (ya se ve en mi reformulación, pienso) pues cuestionar la base dogmática fundamental de la cultura patriarcal no es para que las mujeres estén mejor, sino para evolucionar a sociedades menos violentas e injustas, donde se respete la identidad de las personas y se apoye una evolución individual y colectiva hacia realidades más humanas, más fieles y respetuosas con el potencial y la diversidad humana, pues la cultura patriarcal es autodestructiva –y si tras siglos de patriarcado aún no nos hemos autodestruido eso ha sido sencillamente porque la realidad humana no ha podido ser transformada por la ideología patriarcal en el sentido buscado, y ha seguido existiendo y cuestionado el sistema todos estos siglos; por eso hoy tenemos cosas buenas que en realidad no nos vienen del patriarcado sino de lo que esta cultura ha, digamos, robado a mucha gente anónima, y también y sobre todo, de lo que esta cultura ha recibido como impacto de la existencia de esas otras realidades a lo largo de los siglos, que enfretándose al sistema o sencillamente siendo han tenido un impacto como una hoja seca o una piedra que cae al río, en ondas expansivas.

Con todo esto intento explicar que yo no creo que el feminismo sea el feminismo de clase media blanco y de izquierdas, ni tampoco que el feminismo se haya centrado en la lucha contra la discriminación de sexo no trabajando la conexión con otras discriminaciones o sistemas de violencia. Todo va íntimamente ligado porque es complejo, como la vida. Cada persona, grupo, red, como cada sociedad y comunidad, claramente elige temas de trabajo y prioridades, pero como movimiento, el feminismo es una de las razones fundamentales por las que comprendemos la discriminación y asociamos su superación a un cambio de valores y modos de ser y de relacionarnos. De hecho, como movimiento social, en todas partes del planeta, no sólo en España o Europa occidental donde estamos (pero nuestras poblaciones son heterogéneas, aquí vive mucha gente variada en situaciones materiales muy distintas, y que es feminista también), lo que nos hace ingresar en este movimiento, digamos, es un afán de lucha por rescatar nuestra humanidad que va a asociada a un rechazo visceral y racional empático por el uso de la violencia como forma de resolver problemas y conflictos, o como forma de relación en la especie y con la naturaleza, siquiera porque es el planeta donde vivimos, siquiera porque en él encontramos nuestro alimento para poder vivir y no morir.

Así, si bien es cierto que aún no hay palabras, teorías, ideas comprendidas más ampliamente sobre la conexión inevitable de feminismo, noviolencia y ecologismo, según vemos y nombramos las cosas, puede comprenderse legítimamente que todo se contiene en el feminismo como movimiento social que cuestiona la ideología y la sociedad y cultura patriarcal, por ser una cultura basada en sistemas de violencia que parten del sistema primario de reducción de la identidad humana a dos papeles con funciones específicas que se excluyen y que se nombran falsamente como “complementarias”.

Volviendo al lenguaje, en mi viaje personal para humanizarme a través de cómo nombro y por tanto de cómo pienso y por tanto de cómo me relaciono, no sólo he aprendido a mirarme a mí misma desde un enfoque diferente (siempre en peligro hasta que llegas a décadas de práctica en resistencia y lucha!, por la presión indescriptible de que sigamos en ceguera), uno que me permita pensar que soy inteligente, fuerte, valiente, creativa, genia, capaz de ofrecer ideas valiosas a la sociedad, capaz de tanto, con mi pequeña vida de minoría en mi sociedad que cuestiona la tradición. Ocurre que al hacerlo, al hacer este viaje, me he humanizado, he rescatado mi racionalidad y empatía como persona, y con racionalidad y empatía no puedes ejercer injusticia y violencia fácilmente, no puedes obedecer el mandato de violencia e injusticia de los sistemas impuestos en la cultura patriarcal, al menos no tan fácilmente o defendiéndolos contra toda razón o sin sentirte autocrítica y con un conflicto ético y vital. Los reproduces por ser un animal cultural, pero por ser humana en evolución, los criticas e intentas superar.

El feminismo como movimiento social que lleva siglos en escena aunque sin siquiera un nombre, es muy joven respecto a la fase actual en que está (la de encontrar nombres y pegarnos), sólo tiene algún siglo, y quizá por eso todavía hay tantas tortas, tantas luchas que nos podríamos ahorrar, y que en realidad nacen de que por más que sepamos que la violencia es negativa y evitable a menudo, la cultura patriarcal nos constituye ideológicamente, y muchas veces usamos la lucha por cuestionar algo para justamente perpetuar algo: el poder de ubicarnos en posiciones que discriminan, no respetan y desprecian a otras personas, por ejemplo. Porque no es fácil concebir algo que socialmente no existe, aunque a nivel individual te conste que sea real, humano. No es fácil nombrarlo. Y sin embargo, tenemos la palabra para pensar, comunicarlo y comunicarnos, entendiendo que todo será como siempre una evolución hacia la comprensión y hasta llegar a un poder nombrar de forma más fiel a la realidad, con mejor conocimiento.

El otro día un periodista español entrevistaba a un científico español en Estados Unidos, creo, y decían algo terrible y terrorífico, como si eso lo dijera el Conocimiento que cimienta nuestras sociedades. Preguntaba el periodista sobre, p.e., hombres embarazados, al tratar el tema de los límites éticos de la ciencia (en el patriarcado), y respondía el científico (cuya inteligencia feminista no parecía muy desarrollada) que la naturaleza era práctica, con una sonrisa de sobresuficiencia patriarcal estremecedora, con un significado muy preciso: era práctica y no iba a permitir cosas raras! Estremecedora porque al no tener inteligencia feminista este científico no se daba cuenta de la brutalidad y la falsedad de lo que decía: “práctica” desde la ideología patriarcal no es “práctica” desde la naturaleza, que en realidad no puede tener nada que ver con la idea humana “práctica” ya que la naturaleza sencillamente es vida. La naturaleza, señor científico, EXPLORA TODA POSIBILIDAD y se caracteriza por su DIVERSIDAD, por eso hay incontables formas de vida, y dentro de éstas, incontables formas o identidades o modos o relaciones. Lo sabemos muy bien las personas cuya identidad no se conforma o explica con el sistema identitario milenario de las sociedades patriarcales, y no hablo sólo de personas con cuerpos o sexualidades diferentes a los del mandato patriarcal, sino también a gente con vidas movidas por valores no prevalentes, por ejemplo. Por eso, porque la naturaleza es VIDA, la sociedad humana genera CULTURA, para acotar, entender, organizarse y poder ubicarse en el mundo de la vida, y por eso las culturas son diversas y van cambiando, evolucionando.

La cultura la creamos, y nos rige el pensamiento y la vida en un casi total porcentaje, en comparación con cómo nos condiciona lo biológico. En el mundo humano, tener ciertos órganos no implica desear o no desear lo que la cultura establece como asociado a esos órganos: hay varones con una maravillosa mente humana que no usan más que para perpetuar la violencia; hay mujeres con útero gestor que no desean gestar vida como única y primordial función identitaria de su vida; hay personas que se enamoran de personas y no entienden por qué si el resultado no es una relación monoparental heterosexual ese hecho es anormal y censurable. No hay nada menos práctico que la violencia para resolver conflictos, por todo el horror, sufrimiento y destrucción a tantos niveles que genera, y sin embargo, la cultura patriarcal nos enseña que en ideas, actitudes, sentimientos, palabras, y otras acciones, debemos ejercer violencia a diario para mantener el sistema social, los valores y los modos de la cultura patriarcal.

Es fácilmente comprensible que si en lugar de ver a otras personas como amenazas constantes a nuestra existencia nos viéramos como una comunidad, capaces de mutuo apoyo, la vida sería más grata, interesante y positiva para todo el mundo y el planeta no estaría amenazado. Y esto no tiene nada que ver con la idea expresada por el científico mencionado arribo de lo que es “práctico” para la naturaleza. Para la naturaleza humana en la sociedad patriarcal lo práctico ha sido la guerra, porque operan unos determinados valores o ideas, pero no es nuestra única opción. Ampliar el marco identitario humano para reflejar la realidad identitaria humana no se puede ver como algo “práctico” o “no práctico”, ni como algo anormal, sino justamente como algo que, si se respetara la realidad de diversidad de la vida, nos permite construir una cultura más evolucionada, capaz de superar los sistemas de violencia que nos tienen sumidas a las personas en una especie de Edad Oscura. Esperemos nuevamente, que ya hayamos entrado en la era en que conseguiremos superar la tara ideológica de esta cultura represiva, explotadora, destructiva.

La vida cotidiana es reflejo de los grandes temas, por eso es importante aprender a no pensar, a no ver, y a no comunicarse – en el patriarcado.

La internacionalidad y la longevidad de las culturas patriarcales no demuestran que su concepción de la identidad humana sea biológica (que, por más que no se quiera ver, se ve por la realidad social en el mundo que no lo es, pues la naturaleza incluida la humana es muy diversa; y se ve también al analizar con el conocimiento y la inocencia de la racionalidad empática, que limpia la mirada de las violencias múltiples y criminales de los prejuicios e intereses de la violencia). La internacionalidad y la longevidad de las culturas patriarcales demuestran que la especie sigue no sale del bucle de seguir sometida y utilizada por los seres más violentos y con menos escrúpulos y empatía, seres que solos, a pesar de su violencia, no podrían nada si no fuera porque la mayoría los sostiene con su vida y trabajo, porque Sólo Violencia resulta en la Aniquilación y por eso los sistemas más violentos siempre necesitan la colaboración de quienes mantienen y crean vida y evolución. Y por qué la mayoría sigue apostando por esta pesadilla se explica porque temen y/o no piensan, temen pronunciarse y pensar, temen ofrecerse apoyo mutuo, todas esas ideas críticas y amorosas que una minoría lleva siglos transmitiendo y que son la base de lo mejor que tenemos a pesar del patriarcado, lo que nos ha mantenido con VIDA como especie (no a millones de esas personas que aportaron con su vida y trabajo tantas ideas y modos de valor fundamental).

El patriarcado es el padre de los subsistemas de violencia que padecemos, y lo replicamos a diario en las dinámicas sociales prevalentes. (Deberíamos a diario hacer una lista y de vez en cuando una puesta en común, sin miedo a la crítica y la autocrítica porque si algo podemos, es cambiar, nuestras mentes son tan maleables que pueden aprender todo tipo de cosas, por más que a través de la Razón Patriarcal se nos diga que no tenemos remedio y mejor confiar en el más violento.) Y digo que es el sistema de violencia que da origen y justificación a los demás porque, como el racismo y el especismo (y a diferencia del clasismo: dinero, estatus social, poder patriarcal), parte de la violencia más íntima, la violación a la identidad de las personas: esa que nos dice que se puede ser sólo dos cosas, Hombre (patriarcal) y mujer (patriarcal), y que además siendo una no puedes ser la otra y necesariamente tienes que pensar, sentir, hacer en función de los genitales que se te reconozcan. De ahí, el resto, resumiendo, que la guerra es la paz porque quienes dominan así lo ven, mientras imponen que la mayoría de la humanidad sea esclava de sus visiones dementes.


2018 Saturadita de mentira y de falta de historia

Quisiera poner un ejemplo con mi experiencia, pues es la fuente más directa, menos interpretada, que manejo, con todas las trampas y dificultades que no obstante existen para que incluso de nuestra experiencia podamos conocer, dada la tara ideológica patriarcal.

Me ha llevado una vida ver que soy una persona crítica (y con ello inevitablemente autocrítica) y creativa, no una persona con muchos fallos, que se desborda y no puede, siempre deficiente… todo el conjunto de cosas que nos decimos porque nos dicen continuamente (que si trabajas con ilusión, alegría, inteligencia, conocimiento y empatía, la versión más ruda de lo que te hacen es: “Hija, tranquilízate”, como si estuvieras enferma de los nervios, porque trabajar con ilusión, alegría, inteligencia, conocimiento y empatía es un crimen en el patriarcado, algo que debe machacarse, que todo peón del sistema debe ayudar a aniliquilar, sobre todo si no “vendes” tu trabajo al Poder establecido. O murmuran a tus espaldas sobre la mala intención de tus actos y lo negativo que es para la comunidad… En fin, podría hacerse una lista de todas las cosas que se ven a diario allí donde opera la cultura contra eso mucho más grande que es la capacidad humana, diversa y asombrosa), que es lo que las “mujeres” estamos educadas a pensar y ejecutar cuando no encajamos con el papel que se nos asigna. Esto por mencionar dos rasgos perseguidos en general por el patriarcado en la especie (aunque explotados, por lo mencionado arriba, robado su fruto y explotado por el sistema desde siempre, borrando además o distorsionando el conocimiento de la fuente).

Así que si pusiéramos en común, lo que percibimos al rastrear cómo se construye la violencia conceptual, en las actitudes, en las palabras y acciones de las dinámicas sociales prevalentes, si lo hiciéramos mucha gente, en el día a día, siempre, seguiríamos generando un cambio social imparable, como muy a menudo hemos generado, aunque más determinante para cambiar el rumbo de lo que son las sociedades humanas, porque sin una mayoría que comprenda ciertos valores no se puede de manera permanente a la violencia extrema que sufrimos siempre en los avances, y que se encarga muy bien de borrar toda huella para que no tengamos memoria, para que no consigamos entender, descubrir lo que pasó, para que siempre estemos pensando que empezamos de nuevo, en un bucle de estupidez reiterada. No es así, la lucha es desigual sólo en el sentido de que nos matan y aniquilan, no en el sentido del valor pragmático de lo que aportamos, porque no es la ideología del mal (no tener escrúpulos y justificar siempre las soluciones de violencia ante el conflicto) lo único que “funciona o soluciona” (y aunque así fuera) porque los ideales del no perpetuar la violencia, de buscar usos noviolentos de nuestra inteligencia para la construcción de sociedades, tienen un valor igual o mayor y sobre todo un efecto de vida y protección real de la vida y la posibilidad de vivir con dignidad.

BONDAD. MALDAD. EL PROBLEMA. Vale, todo el mundo es capaz de actuar con de forma bondadosa o no tanto, da cosa llamarlo “maldad”, por eso se mal-llama “egoístamente”. Digo que se llama mal porque el egoísmo no tiene necesariamente que ser maldad. Por ejemplo al hacer el amor, si eres una mujer en el mundo patriarcal, pensar en conseguir tu placer es siempre bueno para ti y el conjunto, porque como mujer tienes que compensar la mierda de educación que te da la cultura patriarcal para aprender a respetarte y tener tu criterio sobre tu placer, porque si no, importa una mierda si es con un hombre, 50%-100% patriarcal se entiende. Y hacer el amor, dos personas o las que sean darse placer, implica que todas estén contentas, y ayuden a compartir información sobre lo que les gusta, y por eso tienes que pensar en tu placer, aunque no como el Hombre patriarcal, que olvida que importa la subalterna esclavizada, sino sabiendo que la cosa va de labor de equipo. Es un gran momento para la práctica del equilibrio de lo que es pensar en ti y pensar en quienes te rodean. Y como es sábado y he cenado espagueti con… sí! lambrusco, que es absolutamente irresistible, porque emborracha sí o sí, quiero intentar volver al tema, porque aún recuerdo que quería hablar de portarse bien o mal con la gente. Veréis, pensé una idea y tenía la esperanza de que sirviera para orientarse, pero según la pensaba ocurrió lo de siempre: que me pareció una idea poco útil. En fin, allá voy: pensé que quizá lo fundamental en las relaciones humanas, y observable a diario en todas las relaciones, es saber cómo se porta la persona con otras personas, no sólo las queridas, que también, porque está claro que mucha gente, en el patriarcado, trata como mierda a las personas queridas. No creo yo que sea algo “biológico” o “humano”, es algo de la cultura patriarcal, algo que alimenta que aprendamos a tratarnos así de mal, justificándonos siempre, siempre justificando la violencia, esa pesadilla y ese aburrimiento, ese crimen contra la humanidad, que hace que nuestras vidas no puedan crecer, porque siempre estamos teniendo que contener, frenar, combatir la violencia. Pero sí pienso que vale esto, que si alguien a quien quieres trata mal a otras personas, y quieres elegir si relacionarte con esa persona, en lugar de justificarlo, tendrías que ver lo que hay: que alguien cree que es justificable pretender hacer daño a otra persona porque ha “amenazado sus intereses”. Hip. Bueno, Tengo suerte de estar en contacto con personas que me quieren bien, pero me asombra la cantidad de gente “normal” y “extraordinaria” que es incapaz de sentir la mínima empatía, que no puede desengancharse de lo que pueda darle el saber que pueden hacer daño a alguien y quedarse tan frías y fríos, incluso contentxs, y siempre cargados de razón, justificando como si fueran de una secta de normalidad sus brutalidades. La gente no ya de cultura patriarcal, que lo somos todo el mundo y por eso tenemos tanto curro para rescatar nuestra libertad y humanidad, la gente que encaja en la ideología patriarcal bien, sostiene sus sistemas de violencia sin pestañear, creyendo que “así funciona el mundo”, siempre justificándose. Pero las personas podemos saber bien desde dentro cuando actuamos mal, para hacer daño, y también podemos saber bien desde dentro que eso nunca está justificando, a no ser que sean casos muy claros de autodefensa (tema peliagudo en sus incontables grados). En fin, que para romper la cultura patriarcal y liberarnos, podríamos trabajar la idea de que una clave para elegir relaciones es ver comportamientos nobles, sinceros, honestos con las personas queridas, y en realidad, con cualquier persona. Quizá eso nos ayudara como especie a respetar a las personas que aportan no querer hacer daños, que no imponen precios, que hay que ver cuánto desprecio idiota impera y desata cuánta violencia innecesaria.

ROSA CHACEL Y MARY WOLLSTONECRAFT escribieron mucho sobre que las mujeres parecían idiotas y lo atribuían a la falta de educación intelectual, y las dolía en especial porque ellas, siendo mujeres, constataron que la explicación biológicista patriarcal era FALSA, ellas tenían inteligencia, capacidad para el razonamiento, para crear, ellas tenían coraje, perseverancia, pasión, cualquier rasgo humano era HUMANO, no del Hombre (el hombre según el modelo patriarcal). Lo vivieron en su mente, en su cuerpo. AHORA ACLARAMOS UN POCO MÁS, AHONDAMOS MÁS: la Educación es mucho más honda que lo de la escuela (es cultural, la construyen infinidad de elementos que nos modelan a diario) y no las permitió ver esto que ahora vemos mejor: que los rasgos “femeninos” o “masculinos” no pueden universalizarse, digamos, y que no pueden imponerse, ni definiéndose desde X ideología (pongamos la patriarcla) emplearse para crear un ORDEN SOCIAL. A la gente hay que dejarla en paz, respecto a su IDENTIDAD. Desde aquí mi GRATITUD infinita a Chacel, Wollstonecraft, y tantas otras personas, mi TRISTEZA insondable por lo que tuvieron que soportar, y mi FURIOSIDAD FEMINISTA para seguir luchando por un mundo que no haga estas cosas.

CULTURA PATRIARCAL, “MUJER” Y NEUROCIENCIA

Con lo que ya sabemos empíricamente sobre la maleabilidad del cerebro y la mente humanas sorprende que cada vez que se divulgan datos sobre este tema y te aborda el género las interpretaciones se obsesionen con demostrar que el orden patriarcal de género, es decir, cómo somos personas hombre y personas mujer, esa forma tan asociada a funciones en la sociedad que se excluyen según tu órgano sexual reconocido, es biológico. Desde siempre hemos dispuesto de información alrededor (aunque hubiera tanto que ocultar para salvar la vida) e información en la historia (aunque hubiera tanto omitido, borrado y distorsionado) que habla de la realidad identitaria humana, DIVERSA, como todo en la naturaleza, precisamente.

Las formas de ser mujer, hombre, persona son inagotables, física, psicológica, sentimentalmente, socialmente, culturalmente, respecto a inteligencias varias, como persona y como colectivo, la identidad humana es inagotable. Sabemos ya que no es cierto que tener pene o espermatozoides implique que no desees tener descendencia, y cuidarla hasta que sepan valerse. Sabemos ya que no es cierto que tener vagina u óvulos no implique ser incapaz de razonar o crear. Así que la pregunta es, ¿por qué seguimos perpetuando el orden de género patriarcal? ¿Acaso nos gusta machacar a la gente, despreciarla, subestimarla, destruirla? Con tantos siglos de valores patriarcales, es decir, de sistema de violencias que nacen de la violencia primera conceptual que es considerar que un grupo humano es superior y el resto debe servirle, a costa de su identidad, libertad y vida. ¿acaso no sabemos ya sencillamente convivir respetando, concebir que quizá la vida y las relaciones puedan ser menos injustas y violentas, más humanas?

Una mujer que razona mejor que un varón no es sospechosa, ni mala, ni le está humillando, y a diferencia del Hombre (el hombre según el patriarcado), no es necesario seguirla ciegamente. Una mujer que razona es una persona que razona, y razonar empáticamente no es cosa menor, inferior, o “de chicas”, sino la clave para la supervivencia y el rescate del potencial humano más positivo, el que nos tendría viviendo en sociedades donde la curiosidad, el apoyo mutuo, el espíritu creativo y crítico, la independencia, el respeto, la colaboración, la escucha llenarían nuestras vidas justamente de eso, de vida.

SOBRE LA CONSTRUCCIÓN DE UNA CRÍTICA SIN TARA PATRIARCAL

Para hacer crítica, no hace falta despreciar o destruir “al contrario”, según ordena la ideología patriarcal. La crítica implica un conocimiento más profundo y certero de las cosas que ocurren y se sienten o piensan, y abre caminos para la evolución.

Hay cosas que puede hacer todo el mundo para superar la tara ideológica patriarcal, que condiciona incluso a las personas que han dado con buenas ideas, ya que la cultura está en nuestras cabezas más de lo que concebimos.

Basta limpiar la mirada para ver el claro objeto del pensamiento crítico: la construcción del conocimiento colectivamente, por eso da igual quién dice la idea crítica, aunque esto no es decir que haya que invisibilizar a nadie: está bien saber quién dice qué, por justicia o empatía, siempre, y también para seguir la pista a lo largo del tiempo y aprovechar además esa otra fuente de conocimiento.

Esta idea, como todas las ideas inteligentes noviolentas, es despreciada y también combativa por la cultura patriarcal, que tiene siglos de práctica en hacerlo, lo que se constata en que incluso personas que dan con buenas ideas pueden estar reproduciendo modos que critican en otros ámbitos.

Yo así lo identifico:

Quien al hacer la crítica desprecia o maltrata. No es necesario, a no ser que no se pretenda la crítica sino hacer daño a la persona. La crítica plantea el análisis de una idea que se cree mal construida: si es injusta o errónea basta con refutarla, si es procedente, basta con agradecer haberla podido escuchar o leer; si no es la clave pero plantea otras preguntas, también es bueno saber agradecerla.

Así lo identifico, como pensadora crítica con algunas décadas de experiencia en la lucha social:

Cuando lo que dices genera un ataque personal. La ideología patriarcal nos ha enseñado a cerrar filas ante la crítica, y linchar a la persona. Desviar la atención para que no se escuche lo que dice, armándose de sentimiento de indignación que justificará (sobre todo porque se unirá mucha gente a sentirse indignada, aun no sabiendo qué lo ha provocado) el que se haga daño a esa persona.

Por desgracia, las reacciones de la ideología patriarcal a la crítica dan mucho miedo por su violencia incuestionable (la legitimidad que tienen “las soluciones de violencia” en la cultura patriarcal es estremecedora), y lo excepcional es encontrar a personas que luchen por controlar ese miedo (que sean críticas, además, desde la consciencia de que necesariamente tienen que ser autocríticas, vigilarse, para no caer en los esquemas de violencia patriarcal al pensar; porque el patriarcado enseña que “si tienes razón, tienes que machacar al contrario” y no sencillamente refutar la mala idea).

Lo excepcional es encontrar personas que luchan por desarrollar la capacidad de aprender y rectificar para crear procesos que escapan a los esquemas imperantes culturalmente, evitando por ejemplo confundir CRÍTICA A UNA IDEA con HACER DAÑO A UNA PERSONA (p.e., falacia contra la persona: fijaos bien en cómo opera esto), protegiendo así que el objetivo de la crítica (identificar un error, sea idea mal construida, injusticia, violencia) y superarlo no quede perdido o distorsionado a la función de violencia de PRESERVAR EL ORDEN CONCEPTUAL DEL MUNDO PATRIARCAL (pensar/sentir/imaginar/soñar, la vida mental humana, las palabras y las relaciones van unidas, por eso de nada sirven los dogmas para la construcción de un mundo noviolento). Digo “función de violencia” porque en la ideología patriarcal de los binomios contendientes, todo es guerra, una de las dos partes debe necesariamente prevalecer a costa de la otra. Es una concepción IRREAL de la vida basada en la metáfora LUZ-OSCURIDAD/BIEN-MAL (útil para otras cosas, e incapaz de explicarlo todo, pues la vida es PROCESO) que se fuerza allí donde no procede usarse porque LIMITA LA DIVERSIDAD DE LA VIDA. Y forzando esta ideología reduccionista y violentísima por tanto, desde ahí, se pretende silenciar a quienes plantean críticas y preguntas (críticas planteadas a menudo siquiera por modo autodefensa sin saber siquiera que con tu vida planteas una crítica: EXISTO Y NO LO VEO ASÍ/ENCAJO AHÍ) usando difamación y el ataque a la persona, metiendo mucho ruido para que no se escuche la idea que cuestiona algo, que posibilitaría la evolución a la superación de algo injusto o violento, validando comportamientos patriarcales donde son quienes menos escrúpulos tienen a la hora de imponer ideas quienes deben necesariamente ser personas apoyadas, protegidas con la vida, obedecidas.

Y es que la ideología patriarcal es radicalmente irracional y violenta. Y a estas alturas parece mentira que tantas personas en la lucha social piensen que por estar en la lucha social esa ideología no nos afecta. Sería mejor trabajar en equipo, aprender a decir lo siento cuando nos salta el resorte patriarcal de querer callar a alguien haciéndole daño, aceptar disculpas porque partimos de que la mierda que combatimos fuera la llevamos dentro, saber rectificar, aceptar que quizá no nos habíamos dado cuenta de algo por mucha experiencia o sabiduría que hayamos atesorado en la vida.

Realmente pensar fuera de la ideología patriarcal no es un absoluto, como nada en la vida, sino un proceso de desarrollo de inteligencia feminista, noviolenta, constructiva…

En los debates internos, hay que ser críticas no déspotas o bélicas: tratar con amabilidad a la persona que participa en el debate no equivale a no ser crítica, porque la crítica no está en desacreditar a la persona, sino en desmontar la idea mal concebida o violenta. Y sin hacer esta diferencia fundamental, se cae en la violencia. Es decir, por natural que sea la noviolencia, por deseable que sea en el mundo animal, también el humano, dada la tara ideológica de siglos de estas culturas humanas tan violentas, lo “natural” es que queremos destruir. Tenemos que aprender a abandonar ese barco, y esto implica control del miedo o valentía, desarrollo de criterio, de capacidad de diálogo, que viene con aprender a confiar que con quien hablas pretende hablar (y si no es así, que eso no te desvíe a ti de tu objetivo, seguir tú con el objetivo del diálogo sin entrar a saco a la distorsión del personalísimo destructor que nos enseñamos), fomentarte y fomentar la honestidad y la autocrítica, para no ponerte por encima de nadie, y al tiempo saber valorar las buenas cosas que ofreces o aportas.

Bueno, es un borrador de nuevo, un fragmento, del ensayo que siempre estoy queriendo escribir, sobre violencia y noviolencia desde la inteligencia feminista!

CLAUDIA MV me añade que faltaría el tema de las preguntas capciosas: aquellos/as que en medio de un debate o discusión hacen trampas intelectuales para desacreditar lo que dijiste en vez de ir de frente con su postura y ya. A esoas personas no les doy oportunidad de que se sigan burlando y to.ando ” examen” desde sus pretendidas alturas

PETRA KELLY Y TRADUCCIONES. Hoy estaba mirando lo que he traducido y quiero traducir de Kelly, y buscando en la web de mi internacional (War Resisters International) lo de la conferencia de Defensa Social donde nos conocimos, que yo ayudé a organizar como voluntaria (1 voluntaria, la única que no cobró ni fue mencionada, varios meses preparando la conferencia, 12 horas diarias, 5 días a la semana, porque hacía más cosas, en Londres, pero con lugar para dormir y una comida al día y 20 libras a la semana para transporte que usaba en tabaco porque iba andando) porque venía de 6 meses en Centroamérica (Brigadas Internacionales de Paz Guatemala y luego en Costa Rica/Nicaragua) estudiando la guerra de baja intensidad y traduciendo historia de la lucha noviolenta, con bastante formación en el tema de la defensa social, pues presentamos un proyecto en Nicaragua al gobierno sandinista y grupos del movimiento popular, para apoyar la difusión y como la estructuración de la lucha noviolenta a nivel regional, nacional, lo que se pudiera (Omar Cabezas consideraba algo que a nosotrxs como pacifistas no nos parecía buena idea: combinar la defensa armada con la noviolenta desde las instituciones), y estaba mirando entonces los datos, pues no me acordaba del año, y viendo la publicación que sacamos después, y recordando a las personas que invitamos, algunas de las cuales personas con las que yo había trabajado y de las que había aprendido mucho (pero todo gratis, porque yo para el mov. soc. nunca he cobrado, ni como traductora ni como escolta noviolenta, tallerista, lo que fuera), y de pronto caí que mi nombre no aparecía en ningún lugar y desde luego yo no lo habría pedido. Y pienso ahora que eso está mal. Sobre todo porque al buscar qué había de Petra Kelly en español, he encontrado un vídeo de un grupo de lectura y ecologista de España donde cuentan que tradujeron un libro personas ni traductoras ni feministas, insistiendo en que GRATIS, por amar a la autora, (aunque es un libro sobre la vida de ella, no sus artículos), y se lo publicaron, cuando traductoras del mov. soc. como yo, anónimas, que trabajamos gratis, que obviamente lo hacemos por amor, por esa revoLución, y cuyas tradus son sin duda de calidad o de más calidad sin duda que las que salen, no aparecemos nunca en ningún lado y no nos llaman nunca para libros, sólo para el pan diario gratis, el de No eres nadie. Y desde luego no nos publica ninguna editorial. Es más, si les escribes para sugerirles un libro importante, toman nota y te olvidan, o te ignoran directamente.
Yo toy bien en la masa anónima, claro, da toda la libertad, y además creamos Mujer Palabra para dejar rastro, las personas que de otro modo seríamos absolutamente anónimas, pero a mis casi 55 pienso que no está bien. NO ESTÁ BIEN que den cosas feministas a cualquiera antes que a las feministas, no está bien que no conste en ningún lugar que hubo gente currando mucho y por amor al cambio social. Porque así es muy fácil que los partidos políticos y sindicatos y la gente de los lugares con reconocimiento en la Cultura (sancionada) arrugue la nariz cuando opinamos esta getne, como diciéndose, Ésta de dónde sale?, y crean que Cultura y Lucha sólo viene de su mano, esa profunda falta de visión de lo que es, de en qué se asienta (al menos TAMBIÉN) el cambio social.
Así que voy a centrarme en algo en el poco tiempo que tengo los findes, sacar varios artículos de Kelly, traducidos con conocimiento y destreza, mis Traducciones Ilegales, pero voy a poner mi nombre, y la foto de Petra Kelly en aquella conferencia, con su jersey de lana celeste de nubes.

Introducción

(p. 8) Tanto el feminismo como el ecologismo nos permiten desarrollar una mirada distinta sobre la realidd cotidiana, revalorizando aspectos, prácticas y sujetos que habían sido designados como diferentes e inferiores. En esta nueva visión, la toma de conciencia sobre la infravaloración de las prácticas del cuidado, así como la crítica a los estereotipos patriarcales, que han sido generadas por la teoría y la praxis feministas, pueden constituir [constituyen] una aportación de enorme valor para el ecologismo.

(p. 9) (…) Crisis ecológica, economía y etilos de vida etán profundamente ligados. (…) se habla de “desarrollo sostenible” para aludir a un modelo de equilibrio entre crecimiento, innovación tecnológica, imperativo ecológico, creación de empleo y protección social [de las personas]. Pero (…) La irracionalidad del complejo economómico-tecnocientífico se hace patente (…)

(p. 10) El documental del demócrata noreteamericano [estadounidense] Al Gore, Una verdad incómoda (An Inconvenient Truth, 2006), marca un hito en el reconocimiento internacional de la crisis ecológica y en el afianzamiento y popularización de la propuesta de un capitalismo verde. (…) el cuidado del medio ambiente es presentado como promesa y proyecto de mayores ganancias ecnómicas, como fuente de enriquecimiento más moderna y menos destructiva.

[Otro documental de gran relevancia: Story of Stuff, de Annie Leonard (10 años de investigación), Historia de las cosas, traducido a muchos idiomas, de 20 minutos, del mismo año (yo lo uso en clase de inglés desde entonces con niveles intermedio alto y avanzado), dirigido a todo el mundo de las sociedades de consumo, explicando el sistema lineal de producción y que falta el cuidado a las personas y el medio ambiente, cómo y por qué fue diseñado, que podemos intervenir y lo estamos haciendo para neutralizarlo y transformarlo, y que necesitamos un sistema circular que se sostenga. Este documental generó un movimiento mundial y en su web ahora hay más documentales.]

(p. 11) Actualmente (2011) (…) El debate sobre el modelo económico reaparece en torno a los límites del ecosistema. (…) El Green New Deal implica asumir los límites del ecosistema y la lucha contra la explotación social a través de cierto decrecimiento de los países desarrollados y un crecimiento sostenible mesurado de los demás.

De acuerdo con las estadísticas, las mujeres somos las primera perjudicadas por la contamiento medioambiental y las catástrofes “naturales” [Conferencia de la Mujer de las Naciones Unidas, 2000]. Sin embargo, por lo general, no se visibiliza la relación entre la estratificación de género y los problemas medioambientales. (…)

El impulso general hacia la igualdad (…) en las sociedades occidentales en las últimas décadas ha tenido también su influencia en el movimiento ecologista. En algunas de sus organizaciones, se está replanteando el tratamiento de ciertos temas como el del trabajo doméstico y se cuida el lenguaje y las ilustraciones de su material de información para no incurrir en sexismo. En otros grupos, en cambio, aunque no se reconozca abiertamente, existe desconfianza y poca disposición a reflexionar críticamente sobre los roles de género como factores de desigualdad. He podido observar que el feminismo encuentra en los medios ecologistas dificultades de aceptación similares a las que suscita en el conjunto de la sociedad. Muchas veces, ecologistas de ambos sexos, muy bien intencionados, no perciben los estereotipos masculinos y femeninos que venimos criticando desde hace muchos años en la teoría y la práctica feministas.

(p. 12) En todo el mundo, son muy numerosas las mujeres que participan como activistas en los grupos ecologistas y en los partidos verdes. Pero la conocida pirámide de género de empresas e instituciones -con la base feminizada y la cúspide ocupada por varones- también se reproduce en muchos grupos ecologistas. A menudo, la militancia de base está mayoritariamente compuesta por mujeres y, sin embargo, predominan los hombres como dirigentes.

He llegado a sentir vergüenza ajena viendo algunos documentales de concienciación ambiental que presentaban una sucesión ininterrumpida de expertos y pensadores, todos varones. Como en tantas otras ocasiones y temas, el nuevo campo del pensamiento ambiental se masculiniza en la medida en que va adquiriendo importancia. (…) tenemos que ser conscientes de este problema y señalarlo. La solidaridad (…) no debe impedirnos practicar la (…) crítica feminista. (…) el feminismo ha sido una de las señas de identidad del ecologismo. Los partidos Verdes fueron pioneros en la aplicación de la paridad.

(p. 13) Desgraciadamente, las mujeres no sólo pertenecemos a un colectivo afectado en todo el mundo por una desigualdad de orden social y político que se manifiesta en el techo de cristal, las diferencias salariales, la escasa representación femenina en puestos de decisión y la violencia de género, sino que también nos vemos más afectadas por la contaminación medioambiental (…). Las sustancias tóxicas se fijan más en el organismo de las mujeres. Con una alimentación que no provenga de la producción ecológica, se puede llegar a consumir hasta cincuenta variedades de pesticidas por día. La Red Medioambiental de Mujeres, con sede en Londres, ha llamado la atención sobre la pasividad institucional ante el alarmante aumento de cáncer de mama en los últimos cincuenta años debido principalmente, a la contaminación medioambiental con xenoestrógenos, sustancias químicamente similares al estrógeno femenino natural que se encuentran en los pesticidas organoclorados, las dioxinas de las incineradoras, las resinas sintéticas, las pinturas, los productos de limpieza, los envoltorios de plástico y otros obejtos de uso cotidiano. Las mujeres deberíamos reclamar políticas medioambientales que nos tengan en cuenta.

Los productos químicos han mejorado nuestras vidas en muchos aspectos. [Pero no se puede ignorar que] La cara amable del desarrollo moderno tiene también una cruz (…)

(p. 14) Poco a poco se filtran datos inquietantes sobre los compuestos nocivos de la industria petroquímica que están presentes en nuestro hogar, en los rincones aparentemente más inofensivos y seguros de la cocina, el baño, los dormitorios, los suelos, en la ropa, en nuestro plato. [ver Greenpeace, informe “La casa química”, año …]. Los enormes intereses económicos en juego dificultan la eliminación de productos perjudiciales y su remplazo por soluciones que, muchas veces, son más senicillas y menos costosas. Hoy sabemos que las mujeres se ven afectadas en una proporción más elevada que los hombres por el síndrome de hipersensibilidad química múltiple (SHQM) que la mayoría de los médicos todavía tribuyen a trastornos psicosomáticos o diagnostican como alergia provocada por un animal doméstico. Por cierto, a menudo, éste termina en la calle (…) Se acusa a la Naturaleza (…) De hecho, “somatización” es el concepto que ha reemplazado a “histeria” en la psiquiatría. Es difícil que se sospeche de ambientadores tóxicos, de pinturas venenosas o de las toneladas de pesticidas y herbicidas arrojadas a las tierras cultivadas, a los parques públicos y a los jardines privados. En definitiva, no suele ponerse en duda elmodelo de buena y “limpia” vida del industrialismo insostenible.

(p. 15) La crítica ecofeminista también nos ayuda a cuidar nuestros cuerpos frente a una confianza excesiva en el desarrollo de la tecnociencia (…) Valgan como ejemplo las píldoras para la supresión de la regla, la cirugía etética de senos en la adolescencia, los duros tratamientos de reproducción asistida y las terapias hormonales sustitutorias para la menopausia.

En el Tercer Mundo [Mundo Superexplotado], gracias a las denuncias de la pensadora y líder ecofeminista Vandana Shiva y de otras activistas del Sur, sabemos hasta qué punto se han deterioriado las condicones de vida de las mujeres pobres por el “mal desarrollo” (…) que acaba con el cultivo de las huertas de subsistencia femiliar, arrasa los bosques comunales, las obliga a caminar kilómetros para buscar la leña que antes encontraban junto a su aldea y las enferma con nuevas dolencias provocadas por la contaminación. Antes tenían una vida pobre; ahora su vida es mísera. El “mal desarrollo” tiene muchas caras: la riqueza insultante, la multiplicación de distracciones basadas en la tecnología, una sutil confusión informativa promovida por intereses transnacionales, la miseria de las grandes urbes creciendo sin cesar al ritmo de la destrucción rural, la aniquilación de los animales silvestres y la apropiación y destrucción de su hábitat. Una de las caras siiestras del “mal desarrollo” es la deslocalización de las poblaciones rurales, arrojadas a las chabolas de las grandes metrópolis del Sur. La desaparición de la biodiversidad está acompañada de la pérdida de la soberanía alimentaria propia de los agrosistemas locales y de la desaparición de la diversidad cultural de los pueblos del mundo. El poder de las grandes multinacionales de pesticidas, abonos y semillas transgénicas está acabando con la auonomía campesina y generando hambre donde nunca la había habido.

Las mujeres no somos solamente víctimas. También somos sujetos activos [sujetas activas] en el cuidado medioambiental y en la construcción de una nueva cultura con respecto a la Naturaleza.

(p. 16) la crítica feminista tiene mucho que aportar a una cultura ecológica de la igualdad (…) algo debería cambiar en nuestra relación con la Naturaleza, sea ésta nuestro propio cuerpo censurado y controlado, los animales torturados por diversión, los que nunca verán el sol en los criaderos industriales, los bosques originarios talados, los campos envenenados, los mares contaminados…

Es hora de ecofeminismo para que otro mundo sea posible, un mundo que no esté basado en la explotación y la opresión. Esta sociedad del futuro se vislumbra ya en la lucha contra todas las dominaciones, las antiguas y las nuevas, las de los antiguos patriarcados de coerción y las del patriarcado de consentimiento que impone sus mandatos en la desmesura neoliberal. Transformar el modelo androcéntrico de desarrollo, conquista [dominación] y explotación destructivos implica tanto asumir una mirada empática sobre la Naturaleza como un análisis crítico de las relaciones de poder.

EN LA SALA DE ESPERA DONDE RONDA LA MUERTE DEL HERMANO

Encuentro un espejo, me asomo.
Están los años modificando mi morfología.
Reconozco el párpado caído,
recuerdo de un intenso sufrimiento de juventud.
Las pequeñas pestañas, balcón al mundo
de las esferas que traducen el universo de mi mente.
Los surcos de la risa, esa rebeldía cotidiana
que abre ventanas para estirarse y crecer.
La nariz eterna y griega, los labios femeninos a mi pesar
rodeados de un irse resquebrajando y difuminando.
Todo entre las líneas y franjas de la tierra de mi piel.

EN LA HABITACIÓN DE LA HERMANA DORMIMOS

Abro un libro para pasar a otros mundos
(siempre he viajado con una libertad extra ordinaria)
y me encuentro con mi cuerpo, con el sabio
y sólido contacto del placer. Soy yo,
exactamente yo, pura vida. Mi cuerpo
envejece y conoce, ese recorrido protector.
Es mi casa, un espacio en el planeta, un descanso,
una fuente inagotable, un camino, un río.
Va y se entrega donde yo elijo y también
cualquier día cruzará el puente de tablones
sin orilla de llegada.

EN UNA BOTELLA EN EL MAR DE SIGLOS

La gente que eligió ser mezquina y cobarde,
esclava de su avaricia y de su miedo,
la saga de las violencias, no sentirá nuestra pérdida
aunque se habrá quedado desamparada,
más sin posibilidad. A no ser que encuentres
los rastros, comprendas, y puedas hablarlo
con personas políticamente buenas.

(Pensando) ECOFEMINISMO, PATRIARCADO Y FEMINISMO DE LA DIFERENCIA

Si “ecofeminismo” significa como otros nombres compuestos con “eco”, tendrá que ver con una preocupación por la ecología y también del feminismo, por el cuidado o respeto a la vida en un planeta donde prevalecen violentas culturas patriarcales y su modo de comprender la realidad, y con el respeto por los grupos oprimidos en las culturas patriarcales, y por tanto la construcción del rescate de lo humano. Tendrá que ver, en otras palabras, por un modo de concebir, abordar, pensar, resolver la realidad humana desde un escenario de cómo mejorar conceptos, valores, actitudes, palabras, acciones, todo ese Ser persona que construye identidades, sociedades (relaciones humanas) y tiene un impacto en el lugar que habitamos, el planeta, que considera fundamental propuestas de protección a la vida en el planeta (ecologistas) y a las personas (fin a la discriminación de las mujeres en el patriarcado, lo que contribuye a la destrucción y superación de la imposición identitaria del sistema sexo-género patriarcal). Y tendremos que saber que para pensar fuera del condicionamiento cultural (patriarcal, en nuestro caso), tendremos que revisar incluso lo que defendemos, pues puede verse distorsionado por la ideología patriarcal. Por ejemplo, defender una visión de Ser mujer o Ser hombre no debería necesariamente llevar a que se desvaloricen, estigmaticen o nieguen otras formas de ser, a que otras formas de ser persona, mujer, hombre sean consideradas inferiores o desviadas; ser minoría, no poder entrar en el saco de la generalización no debería tener un precio al nivel identidad.

Es increíblemente complejo llegar a lo más sencillo cuando se piensa y se escribe, cuando se construye conocimiento, porque partimos de lo que somos como seres culturalmente patriarcales desde hace siglos. La cultura patriarcal, con todo su sistemas y subsistemas de violencia no ha podido con la naturaleza humana, pero nos ha hecho mucho daño. Una de las taras ideológicas que yo me identifiqué hace años (y no digo que no se pueda concebir así, pero sí que no se puede usar la idea para crear sistemas de violencia) de la ideología patriarcal es lo que me he llamado “pensar en los binomios contendientes donde una parte debe necesariamente imponerse a la otra”, en corto, “pensar en binomios patriarcales”.

La ideología patriarcal de los binomios contendientes (y no sé si el feminismo de la diferencia haría algo así, es posible que no, o que en parte, pero sí sé qué y cómo hace el patriarcado porque es cultura humana desde el neolítico, al parecer) es la que reduce la realidad a dos bloques para imponer un sistema de clasificación y un sistema de valoración que ignora, omite, invisibiliza la realidad, diversa. Pongamos la noche y el día: está muy bien tener símbolos, pero usarlos para que no veamos que luz y su ausencia son procesos es tararnos ideológicamente, impedirnos concebir la vida de modos más fieles a la realidad. No tener en cuenta la realidad, es, en el patriarcado, condenar a la no existencia o al estigma a toda una expansión de realidad. La realidad de la luz y la oscuridad, así como la realidad identitaria humana, es mucho más variada en el propio vivir (notamos el proceso de la luz a la oscuridad y viceversa, hay como mínimo estados de transición que implican cambios sustanciales) y puede ser conceptualizada desde distintos puntos de vista o aproximaciones. Por ejemplo, cuando decimos que las mujeres son madres y los hombres son guerreros, por naturaleza, estamos recogiendo el mandato ideológico patriarcal de ver lo que hay que ver, y a causa de este mandato, estamos, sí, recogiendo también una realidad que pudiera ser mayoritaria.

Qué necesidad hay de explicar las cosas así cuando la realidad es que existen mujeres que no quieren ni desean o que habría querido y deseado otra cosa si no se las hubiera inducido o impuesto ésta, mujeres que no paren, no pueden parir, no desean parir, hombres que sí lo desean, que sí desean ser padres y a quienes la guerra les horroriza, mujeres que prefieren ir a la guerra a dedicar su vida a la maternidad, etc. Y un montón de cosas más, porque maternidad y guerra son sólo unas de las cosas de nuestras vida, que pueden realizarse de muchas otras maneras. Sí comprendo que haya que hacer la crítica y definir la naturaleza como se ve, pero no comprendo que haya que hacerlo desde la noción de guerra que imponen los binomios contendientes, porque veo que éste nos condena al bucle conceptual de guerra en todo lo concebido (y ciertamente, el concepto “complementariedad” patriarcal es un engaño, un eufemismo de “guerra”).

Incluso cuando desde la inteligencia feminista imaginamos, por ejemplo, el origen del patriarcado, en nuestras generalizaciones, por su naturaleza ideológica de cultura patriarcal, tendemos a destruir cualquier conocimiento de la realidad al simplificar patriarcalmente, ajustándolo todo a los conceptos del sistema sexo-género (patriarcal o incluso el que también reduciendo la identidad humana a dos modelos “naturales” no ubica a la mujer en el subyugado). “Las mujeres se dedicaban a esto…, los hombres a lo otro”. (Yo siempre me pregunto: “Y no hubo mujeres que se dedicaran a lo otro, aunque no fueran mayoría, e incluso a un otro 2, y hombres que…?” y la respuesta lógica es sí, se ve hoy como se vería antes). Así, el sistema sexo-género patriarcal y el llamado “esencialismo” feminista (si he entendido correctamente esto último) compartirían una reducción del mundo humano a dos identidades posibles que están necesariamente asociadas a rasgos y funciones (por esto me da tanto desánimo, por ejemplo, escuchar a Helen Fisher, por ejemplo), y ahí es dónde yo creo que se produce una deshumanización: naturaleza y cultura, hombre y mujer, luz y oscuridad, bueno y malo, son binomios contendientes en el sentido de que ciertas ideologías o modos de pensar los conciben así y conciben un bloque superior al otro.

Para mí la pregunta es: ¿por qué es tan importante reducir la realidad a binomios contendientes? Generalizar incluso en binomios puede ser útil y bueno o práctico en determinados momentos, pero no puede usarse para explicar el mundo y para lo que se usa al defender posturas que excluyen de la realidad humana da igual si mucho o poco, porque excluyen, estigmatizan, “anormalizan lo también humano”.

¿Por qué es tan fundamental saber si eres “hombre o mujer” (según los define el patriarcado al asignarles rasgos y funciones) en la construcción de la identidad? ¿No sería más lógico fijarnos en las cualidades de cada cual para apoyar a la persona en lo que necesitara para crecer? ¿No sería más fácil dejarnos estar? Si yo soy “hombre o mujer” más libremente, no veo cómo puede ser relevante este tema para todo lo que es relevante en nuestra sociedad: con quién te juntas, cómo vistes y hablas, a qué te dedicas, qué puedes o no puedes soñar, desear, querer hacer, porque la realidad es que puedo ser “hombre o mujer” de muchas maneras diversas, por ejemplo, puedo ser hombre pintándome las uñas, sin pintármelas, pintándomelas a veces; y puedo ser mujer de esa misma forma, y si pintarse las uñas tiene relación con un rasgo o función eso también podrá ser variable, según sociedad o persona. ¿No sería mejor una sociedad donde pudiéramos ocuparnos de la construcción del conocimiento, del cuidado mutuo, de los recursos y sus gestión, como personas, ignorando nuestro sexo y sexualidad, evitando construir papeles de género, dada la nefasta experiencia de siglos sobre a lo que esto lleva respecto al hecho asombroso de la diversidad de la vida, incluida la humana? ¿No se podría sencillamente usar nombres para nombrar, y no para clasificar, con vistas a crear pirámides conceptuales?

Sobre la llamada “ética del cuidado”, sobre el concepto del cuidado mutuo, el impacto de la tara ideológica patriarcal parece haber sido inmenso pero todo es un proceso y pensar fuera de la ideología patriarcal que culturalmente nos constituye es todo un esfuerzo, ahora bien un esfuerzo que libera y da alas para la construcción o reconstrucción o evolución de las identidades humanas. Ojala se esté avanzando en este sentido más humano y evitándose ese pensar desde binomios contendientes.

Leyendo Ecofeminismo para otro mundo posible, de Alicia H. Puleo (Cátedra, 2011)

Artículo Anarquistas

https://www.monde-diplomatique.fr/2009/01/AUZIAS/16655

Libro: Gitanas

http://www.pepitas.net/libro/gitanas

Nuestras madres nos paren y nosotras nos juntamos!

VIOLENCIA PATRIARCAL Y POLÍTICA 2 (Europa). E insisto: ¿qué problema hay con que “la Europa de los pueblos” tenga muchos pueblos? Que quien ahora detenta un poder exagerado o violento porque no le correspondería eso según la teoría del juego, la de ideales, no la de mercado, no podría presionar a tanta variedad igual que si hay menos variedad para que “voten” lo que quiere imponer.

VIOLENCIA PATRIARCAL y POLÍTICA 1 (Catalunya). La verdad es que ponen la CUP (independentistas = que quieren la indepencia, que yo sepa, esto no es violencia, es una opción, de Catalunya; y para opciones las democracias, se supone) como si fuera ETA (grupo armado que al pasar la dictadura pasó a ser un grupo terrorista)! ¡Y la base viene del pacifismo político (la noviolencia, quienes pensamos que el uso de la violencia no resuelve los problemas, sino que los empeora) y el feminismo! Y el anarquismo noviolento, cómo olvidarlo (ah, porque decir “anarquista” es decir Violencia, como decir “feminismo”, esta locura irracional y ciega). De hecho, la imagen que más miedo da es la de una mujer feminista del CUP, le da a la gente como terror. Como feminista, nada nuevo bajo el sol, sin duda. Pero es algo abrumador, pero el poder siempre hace así, bombardear de mentiras las opciones más constructivas y menos violentas que se van creando. Es muy de la noche de los muertos (y no el día de las personas muertas). Por las personas muertas, tantas anónimas que lucharon por un mundo mejor, este mensaje sobre las personas vivas, las que difaman y demonizan y las que trabajan considerando que los fines son los medios, muy del mundo del pacifismo político.
En fin, así llevamos siglos, con un avance lentísimo hacia lo que nos haría mejores sociedades, más racionales y empáticas. Y ahora seguro que esta opinión razonada “me merece ser quemada en la plaza pública”. Suspiros. Para exageraciones, las del poder establecido y su masa seguidora, porque la gente tiene una forma de ser práctica que es muy destructiva: en lugar de ser práctica para construir, es práctica para confirmar el orden de la destrucción, como en el trabajo, vaya. Mejor apoyar al jefe, y que te dé alguna ventaja o prebenda, que apoyar que el trabajo funcione según cuestiones democráticas (derechos y obligaciones).

BLOQUEOS POR NO DAR DNI. Algunas personas han sido bloqueadas últimamente como “perfil sospechoso” por no dar foto por adelante y atrás y DNI! Así que si desaparecemos, será esta barbaridad. Flipando.

A DISTRAER, al Vaticano, sinvergüenza mayoría del parlamento español. Yo sigo centrada, soy de esa saga de personas, las de la racionalidad empática, las incapaces de abusar y la de las muy capaces de construir y crear.

PESADILLA DE MAYORÍA EN EL PARLAMENTO ESPAÑOL. En Catalunya, podían haber votado como en Escocia, con un parlamento español tan dispuesto a modificar la Constitución del 78 (hecha como algo temporal, porque era peligroso ser demócrata, con ingredientes como el 155, inconcebibles en una Constitución, y los Sin embargo y Peros de no Constitución, y los montones de páginas de no Constitución) como cuando el rey necesitó hacerlo para que tuviéramos 2 reyes o nos adaptáramos a las demandas económicas de la UE.
Al parlamento español, algo tan legítimo como un referendo, en una democracia, no les pareció motivo bueno para modificar la Constitución y lo que quisieran los poderes económicos y la monarquía sí. Caramba.
Qué crimen, el del parlamento español. Qué falta de visión democrática.
Y ahora, como la RAE, azuzar al “pueblo” que desprecian y usan, para linchar a una comunidad que quería votar.
Esto lo vemos en la vida cotidiana, cuando la gente siente tensión cuando alguien señala una injusticia, una tensión insoportable, y no siente tensión cuando sufre y ve abusos, porque es el orden del mundo así. Porque estamos en educación cultural patriarcal: el más fuerte es el más violento, es el héroe, el líder legítimo.
Así de pobre es la violencia, sólo tiene ese recurso, la violencia, con su gama de pesadilla gracias a un desarrollo de siglos de violencias.
Y la racionalidad empática, el no usar ideas para hacer todo menos llevar a realidad esa idea, el no ver el mundo en binomios contendientes donde un bando debe prevalecer, sino como grupos humanos evolucionando para aprender a resolver sus problemas sin usar violencia, generar destrucción y perpetuar la injusticia, todo lo bueno de lo que somos capaces, al menos al imaginarlo y llevar a vidas particulares, eso no, eso es utopía, improcedente, crimen.

EL PAÍS: Escribo a El País diciendo que quiero darme de baja de SModa porque no entiendo por qué ponen el análisis de las mujeres en Moda, y además de no darme de baja (llevo 3 veces), no me contestan a la crítica. Ugh!

LULA: aquí estamos, con lo de Catalunya, a ver si dado el poco respeto españolista, se cambia la situación a respeto, o consiguen la independencia, que sería un caso increíble: conseguir la independencia sin guerra! Yo creo que estaríamos juntas en nuestro apoyo a que les hubieran dejado votar, y juntas en la emoción de la belleza de ver a la gente en la calle luchando con noviolencia.

https://www.verkami.com/locale/es/projects/18753-nina-viajera-la-novela

EMIGRAR. Creo que si emigro a Catalunya en el trabajo me irá sin duda mejor, no respecto a la gente que viene a aprender a clase, pero sí respecto a un gran porcentaje de profesionales y cómo percibe la sociedad en general el valor de la innovación, la creatividad, el pensamiento crítico, y trabajar con alegría (soy profe en la pública, agotadas siempre pero con orgullo docente por lo bonito que es el trabajo!)

POLÍTICA 7. Democracia mientras obedezca todo el mundo. Si no, lo de siempre: VIOLENCIA a todos los niveles. VERGÜENZA. La gente debería estar saliendo masivamente en toda España a las calles no para lo que hacen masivamente, manifestarse para despreciar y odiar, “a por ellos”, sino para ayudar a que se encuentren soluciones racionales noviolentas, incluso aunque ésta sea tener que aceptar nuevas naciones. Al fin y al cabo ¿qué es la nación “española”? La comunidad autónoma de Madrid, diría yo, que en realidad es parte de Castilla. El resto son identidades colectivas diferentes: existen si no porque se conozcan y reconozcan porque en Madrid cuentan muchos chistes de ellas y repiten hasta aburrir y desesperar “chistes” sobre ellas: aragonesas, extremeños, andaluzas, gallegos… ¿Qué es España? ¿Desde cuándo existe como tal? ¿Y tolera “España”, ésa del rey, tolera las otras nacionalidades, porque lo cierto es que siempre hablan desde el “androcentrismo” castellano. Me estoy poniendo metafórica así que lo dejo. Furiosa por tener que ver tanta barbaridad allí donde podría haber algo más evolucionado hacia lo civilizatorio.

POLÍTICA 6. Mapamundi. Sabemos, como feministas, cómo cualquier diferencia nos empuja a la guerra, por siglos de adoctrinamiento patriarcal, es algo cultural de siglos: donde siempre se apuesta por “soluciones” de violencia, violencia a todos los niveles. Eso no significa que no tengamos una historia de lucha noviolenta (no consta en la Historia patriarcal, pero existe), de otro tipo de mundo humano, lo tenemos, lo vemos todos los días, y lo intentamos machacar todos los días, no viéndolo y/o destruyéndolo.
Incluso quien protagoniza la lucha noviolenta, como se ve en el feminismo, puede ejercer esas violencias patriarcales (p.e. cuando se ejerce lo contrario a la sororidad, se trata a mujeres feministas con visiones diferentes como enemigas en lugar de como ayuda comunitaria a pensar y evolucionar, como riqueza, en el universo de la posibilidad), por cultura, por eso yo lo llamo “la tara de la violencia patriarcal”, no termina de ver con claridad el valor de lo que está haciendo, del enfoque y los medios. Tenemos que SABER todas estas cosas para poder EVITAR lo que no queremos. Sin crítica no hay aprendizaje ni evolución. Los partidos políticos prevalentes están continuamente obstaculizando esto. Que evolucionen o lo dejen, por favor. Porque está quedando muy claro que todo lo que ocurre de noviolento y maravilloso entre las personas, está ahí, y no tiene que ver con lo que hacen quienes nos representan en las llamadas democracias.

POLÍTICA 5. Así que Orwell sigue vigente: todo al revés, la guerra es la paz. La honestidad, la noviolencia, el diálogo, el trabajo hecho con dignifidad laboral, la creatividad, la tolerancia, la generosidad, la solidaridad y la sororidad, la protección a los grupos diversos de personas, todo esto es la guerra, se da en los cuerpos de personas “conflictivas”, “antisociales”, y la mentira, el abuso, la manipulación, el desprecio y el odio, la imposición, el juicio sumarísimo, el linchamiento, todas estas cosas que ya deberían ser cosas del pasado, son la paz.

POLÍTICA 4. Que la “Europa de los pueblos” se empeñe en que no haya muchos más pueblos indica que sus procederes democráticos quizá no lo sean tanto. Si no, ¿qué problema habría con una Europa de los 4000 pueblos en lugar de los 2000? (las cifras me las he inventado)

Un comentario:
Como decía en otro post sobre el tema… a lo mejor es que esa Europa que hay ahora no va de democracia de los pueblos: más bien parece un club de amiguetes que se reparten las prebendas y se compinchan para eliminar todas las conquistas sociales. En las elecciones al parlamento europeo apenas participa el 40% de votantes y a los líderes de la UE ¿quién les ha elegido? ¿los mercados? http://www.eldiario.es/…/escandalo-tributario-Juncker_6…

“Las revelaciones sobre la actuación de Juncker como primer ministro de Luxemburgo son preocupantes, dejan…
eldiario.es

POLÍTICA 3. No se puede llamar dictadura a que poblaciones se lancen a la calle para pedir el derecho a votar algo que les concierne, incluso que voten, como puedan. Lo que todo esto muestra es que la masa y las élites no tienen interés en identificar qué es legal y debería cambiarse por antiderechos humanos o antidemocráctico (como leyes franquistas que tenemos aún, o leyes que legalizan ideologías antiderechos humanos, como la de la extrema derecha), y que ponen eso al mismo nivel que lo que es legal y protege a las personas.

POLÍTICA 2. Por el estudio de la historia de las dictaduras sabemos cómo el autoritarismo usa los eventos de masas, pongamos, el fútbol, para “hermanar” con vistas a incendiar y alimentar la guerra. Verlo en una democracia social asombra y da miedo. Pan y circo, sigue funcionando: mientras van “a por ellos” introducen actuaciones legales pero antidemocráticas, y antiderechos humanos, como hacen las dictaduras.

POLÍTICA 1. Sabemos por la historia cuánto desprecian quienes detentan el poder a las masas enardecidas que los sostienen (por miedo y por falta de coraje) y a las élites interesadas en participar en el reparto del pastel. Sorprende, que en una democracia social, sigamos viendo lo mismo, como si nada se hubiera avanzado en la comprensión de ideas mejores para la justicia y la convivencia.

PREMIOS PLANETA. Pues aunque entiendo lo que explica la gente de la importancia de los premios (aunque a mí no me gustan y no me presento) tengo que decir que el premio planeta me da náuseas. Debe de ser porque de joven trabajé en una embajada y vi lo que vi y esto me lo recuerda. Un tipo de mundo muy poco mi mundo.

QUÉ ABSURDOS hechos: el presidente español preguntando como nene enrabietado, dale que te pego, “Hasta que no me digan lo que mando, no paro”. CHICO, LEE, QUE ESTÁ ESCRITO. Quien cree que sólo merece respeto su ideología es que no puede entender cómo le falta al respeto a quienes tienen otra. Siempre insultando, cargados de razón

MADRID y las otras lenguas de España. Pues si hablamos de transmitir rechazo y odio, yo, la verdad, algo que he llevado siempre muy mal en Madrid, como estudiosa de lingüística y profe de inglés, ha sido el rechazo visceral tradicional de tanta y tanta gente de Madrid y lugares monolingües de España a algo tan natural como sería respetar las otras lenguas y culturas, y aprender algo la lengua de dónde pasas las vacaciones, a las otras lenguas de España, a que pudieran aprenderlas en la escuela pública como optativas, que sería algo lógico, o en las Escuelas Oficiales de Idiomas de España, que en Madrid, sólo hay una escuela que la enseñe, habiendo como hay tantas y tantas EEOOII. Nunca he oído a profes decir que era una riqueza.

AMISTAD Y LIBERTAD. Si alguien piensa que expresar una opinión razonada, que no usa la falacia contra la persona, es lo mismo que IMPONERSE, por favor, usemos la libertad que da la amistad para dejar de ser amigxs. Yo ELIJO no tener relación personal con personas que confunden el autoritarismo con la comunicación y las ganas de saber. No hay que insultarse ni matarse. Aquí hay una aplicación muy buena de “mirar para otro lado”, una positiva, constructiva, y no destructiva (seguir cada cual su camino), destructiva como no saber ver cuándo unas palabras son para explicarse cosas y conocer, y construir conocimiento en diálogo, y cuándo unas palabras son para dominar y manipular.

DEBATE Y FALACIAS. Sería importante que en Filosofía, esa asignatura que se intentan cargar dos partidos políticos, creo, pudieran darse las falacias y las normas del diálogo racional y empático a ser posible.

Buscando rápido, que en Znet un filósofo activista tenía un manual pero ahora no lo encuentro,

algo sobre lo que dijo Sagan (y yo añado que podemos nombrar la ad hominen, “falacia contra la persona” pues ahora las mujeres participamos en los análisis y debates)
https://hipertextual.com/2015/03/carl-sagan-camelos

Bueno, empiezo un cuento, para contar un montón de cosas, aunque quizá las mismas, pero de otra forma, intentándolo de otras formas, y con esa magia del azar creativo, que mezcla explorando y descubre, y para ejercer una venganza noviolenta, que esto también existe, aunque en lugar de feo es un lugar bueno.

Micaelaestaharta (borrador)

En apoyo a Coeducación para personas adultas en la pública de idiomas (Escuelas Oficiales de Idiomas)

[E]staba harta de los hombres que medían su capacidad sexual por el grado de subordinación intelectual de la mujer.
Angela Davis, Autobiografía (ed. Capitán Swing), parte 4, “Llamas”, p. 210

Aquí está identificada una cuestión fundamental en el patriarcado: se enseña a los varones que el sexo tiene que ver con un órgano excitado y que para que esto ocurra tiene que haber una mujer sometida, dominada, aterrorizada, porque qué mayor terror que determinen que eres inferior intelectualmente, qué mayor violencia puede haber que la que te impone ser esclava o dependiente. Estamos aquí ante la violación base: si somos inferiores intelectualmente, no tenemos posibilidad alguna de nada, porque quien así lo cree justifica así que MANDA. Si el análisis feminista no hubiera llegado a ser difundido como desde que somos movimiento social y político (siglo 20, al parecer), este hecho brutal ideológico patriarcal seguiría invisibilizado, a pesar de su realidad masiva.

Hace años pensé que debía escribir un ensayo sobre violencia y noviolencia desde la inteligencia feminista porque no salgo de mi asombro al constatar cotidiana qué invisible es un montón de violencia que valida las formas visibles de la violencia. No he podido ponerme aún porque es como si llegaran a mi vida un montón de ejemplos para informar mi trabajo, y no me dejan tiempo suficiente ¡para concentrarme! 🙂 Pero… ¡todo se andará! <3

Hace unos días de pronto, en plenas amadas y vitales vacaciones, me vino un título a la cabeza, y con él la exploración de otra forma, quizá debía ir intentándolo con literatura.

Hoy al despertar se lo conté a Atticus, que intentaba dormir (es un experimentado remoloneador), y las palabras que me envió entre sueños, 😀 , me ayudaron a que pudiera hilar lo que ahora cuento, o más bien, enmarcarlo o hacerlo más concreto. (No hay nada tan lindo como la comunicación, esa que rara vez se practica, la nace de quererse y respetarse y sin duda, de sabernos personas solas en el universo, esa pequeña y valiosa colaboración.)

Así, quiero escribir unos textos lo más breves posibles (tipo cuento, relato), que remuevan la racionalidad empática que permita generar la consciencia de cómo por los valores predominantes culturalmente vamos construyendo la identidad asumiendo opciones coherentes con esos valores, que en nuestro caso son los más violentos y destructivos porque vivimos en sociedades patriarcales con un inicio de evolución a otra cosa (que la mayoría al fin tolere por ejemplo la idea de derechos humanos, aunque aún no puedan actuar en consecuencia) pero muy primitivo aún.

Ayer se me ocurrió el título (que me da el tema, el tono, la pista ¡tantas cosas! ¡No os lo doy para que sea sorpresa! pero si no lo consigo, lo lanzaré aquí fuera por si alguien puede hacer algo con él! 😀 ), y pensé en elegir la literatura y no el ensayo, por esto:

Frente al ensayo, ella me permite introducir no sólo información y razones, sino también intuiciones, sentimientos, hipótesis en diferentes grados de comprensión; permite introducir elementos de un todo, elementos que en el ensayo tendrían que ir hilados y quizá no siempre se pueda, o al hacerlo, se pierda un foco para echar luz a algo. La literatura me permite contar con quien lee, con su mente, con su ser, con su psicología, para dirigirme como igual, apelando a su humanidad, a su deseo, una vez identificado algo que espero ayudar a identificar, a rescatar su humanidad, como si hacerlo fuera importante no sólo para la soledad, sino también para la especie, rescatar lo que desde la inteligencia feminista y más ampliamente la racionalidad empática es su capacidad de influir en el mundo exterior a través de cómo construye su identidad y actúa en su vida cotidiana.

(Todavía estoy algo dormida, supongo, no sólo porque me acabo de levantar, sino porque es la hora de la siesta y el calor está empeñado en tumbarlo todo.)

Yo no digo “No seas un chochito / una nena” porque no creo que algún género sea inferior

Anoto que no puedo sino comprender que actuar, entendiéndolo como impacto (en la propia persona y fuera de ella) incluye nombrar, concebir, es decir, el lenguaje y el pensamiento, no sólo las relaciones y las acciones físicas. Decir esto para mí es un tanto obvio, porque en cómo concebimos las relaciones, por ejemplo, hay más violencia si se opta por verlas como se ven en el patriarcado y se confirma en la consecuente mayoría de hechos en las vidas de las personas, los valores determinan actos, físicos, verbales, de relación, de actitud, de sentimiento… (Sin embargo, en el activismo, personas dogmáticas han repetido sin pudor ni duda alguna “Dejémonos de hablar y actuemos”, una frase que en mi mundo mental es humorística, más bien, cuando no, como en el caso de verla aplicada, agresiva y desatinada; y en las familias “Las palabras se las lleva el viento” cuando sabemos de sobra si quisiéramos que las palabras tienen un poder inmenso, enorme, y están en nuestra mano, en nuestra mente, en nuestra boca.

Yo no digo “Sé un hombre” porque las personas más fuertes que conozco también lloran, y es irrelevante qué edad tienen, si son hombre o mujer, o su identidad sexual

En inglés una canción infantil dice “Sticks and stones may break my bones but words will never hurt me” [Palos y piedras podrán romperme los huesos pero las palabras no pueden hacerme nada de daño / no pueden tocarme], que es otro desatino, aunque nacido del afán desesperado por dar una herramienta de defensa a quien está recibiendo abusos en el recreo escolar, por ejemplo.) (Sin embargo, en el activismo, personas dogmáticas han repetido sin pudor ni duda alguna “Dejémonos de hablar y actuemos”, una frase que en mi mundo mental es humorística, más bien, cuando no, como en el caso de verla aplicada, agresiva y desatinada; y en las familias “Las palabras se las lleva el viento” cuando sabemos de sobra si quisiéramos que las palabras tienen un poder inmenso, enorme, y están en nuestra mano, en nuestra mente, en nuestra boca.

El objetivo de, pongamos, un conjunto de cuentos o relatos que quizá podría escribir, sería por tanto empoderar, realmente, porque siendo conscientes de qué parte de un problema es reproducida porque no nos damos cuenta de que estamos ayudando a perpetuar ese modo, tenemos la opción de hacer eso u otra cosa, de ser así o evolucionar. Y sería revolucionario, en el sentido de transformador, en el sentido de que si una pieza de la maquinaria humana de generar mundo deja de funcionar dentro de esa estructura, está ayudando a que se produzca una evolución, a que se genere otra posibilidad, otro mundo.

El arte es tan necesario, porque nos permite vomitar una y otra vez, en ese doloroso e interminable proceso de asimilación para sobrevivir y vivir y luchar para construir vida buena. ¡Cada cual se busca sus apoyos donde puede! <3 (Y dirán en el Mundo Literario que cuando es ella quien lo hace, es “confesional”, como diciendo “algo menor”, pues ella tiene prohibido culturalmente crear y pensar (tan reciente la prohibición como en Noruega a fines del siglo 10 y principios del 20, para ilustrar con un ejemplo, sígase la pista de Hilma af Klint

Hilma af Klint, “Árbol del conocimiento” (1913)

– por desgracia, hay que leer entre líneas, porque las fuentes continúan con la tradición de no decir explícitamente algunos de los por qués clave en lo que hicieron o no las mujeres, en este caso, como en de la inmensa mayoría de artistas de hasta mediados del siglo veinte nada menos): que si pintaba paisajes y trabajaba de profe de dibujo era en gran parte porque su sociedad patriarcal consideraba que las mujeres no tenían genio creativo pero sí se las daba bien copiar, y por tanto, podían ser profesoras pero no artistas), insistiendo siempre, obsesivamente, en separar y diferenciar lo que es lo mismo, con el fin de crear la jerarquías de valor, y cuando es Él (el Hombre según el modelo patriarcal de héroe, que se lo aplican también a los hombres víctimas de la violencia de este sistema, eso sí, pero cuando han muerto y para explotarlos), “obra de arte”.

 

Pero eso no puede borrar la realidad, que es también un hecho con su cuerpo de evidencias.

*

Sylvia Plath, poemario Winter Trees (publicación póstuma en 1971)

Sylvia Plath era una impresionante poeta, por poner otro ejemplo, no la exponente de cierta habilidad creativa en un tipo de obra que incluso las mujeres pueden optar a intentar. Si lo vemos como “confesión”, por qué no va a verse así la inmensa mayor parte de la producción masculina considerada Historia de la Literatura nada menos que Universal, y que no incluye en su tara intencionada a media humanidad como poco.

A JM, mis personas queridas y mis personas perdidas para siempre

Visionaria

 

Viendo cómo lo mezquino y violento impone su orden

entre tanta buena gente de buenas y malas formas

necesarias siempre, creyentes

tan en la costumbre de no saber,

tan amantes de las variaciones de la misma violencia,

esa que establece una relación o proporción de autoridad

entre el miedo, el complejo y las ganas de hacer daño,

ese ahínco, contra todo, hacia quien sea,

esas personas crónicamente ciegas,

que no pueden mirar ni ver lo que está delante,

detrás, por encima, debajo,

en los ideales y sueños, en la buena compañía

del aliento, el aprendizaje, el compromiso,

porque viven en el melodrama del miedo y la guerra,

en esa industria de la normalidad.

 

Tenemos necesariamente que comprender

que no somos iguales.

 

IGUALDAD. Cuando se habla de igualdad, a menudo se distorsiona lo que se quiere decir, lo que yo al menos entiendo: No es igualar lo que pueden hacer los hombres, no es siquiera (que esto es imperativo pero a menudo un arreglo de transición a sociedades noviolentas) pedir igualdad de derechos. Es tener la misma LIBERTAD para desarrollar el potencial humano que media humanidad, las “mujeres” según la ideología patriarcal, lleva siglos teniendo prohibido hacer en las sociedades patriarcales.

PENSAR ES ACTUAR PERO PENSAR ES DIFÍCIL. A veces intuyes que hay un fallo en un razonamiento y no consigues explicarlo, y la mentalidad de que no se puede decir más que una cosa no ayuda. Quizá por eso evolucionamos tan mal y tan despacio. Lo que me gustaría a mí ser más inteligente! Poder explicar todo lo que apenas veo como en un sueño, como borroso! Una cosa es que las personas que luchan por el cambio social tienen que vivir a dos niveles diferentes, y cuando luchas desde el enfoque de uno, a veces haces algo mal respecto al otro. Pero cómo saber y explicártelo, claro, o explicarlo, cuando tenemos tan hondamente sembrada la ideología de la autodestrucción, gracias al funesto patriarcado, pesadez y violencia sin inagotable.

ACLARÁNDOME Y A VER QUÉ PENSÁIS, quienes queráis que trabajemos en este mapa… (Yo sola ya sé que no puedo, y creo que varias cabezas con diferentes ideas podrían arrojar un trabajo increíble, que podría ayudar mucho.)

(mayúsculas sólo subrayado) MI APORTE CRÍTICO AL DEBATE PROSTITUCIÓN en el foro feminista (que tanto bien le hace a la humanidad y más que le haría si escucharan más) es que si se plantea como ES IMPOSIBLE EL DIÁLOGO, SON DOS BLOQUES, LEGALIZACIÓN – ABOLICIÓN, se está perpetuando el enfoque de análisis de la ideología patriarcal (que todo el mundo tiene salvo que intente currárselo, y desde luego en los partidos de izquierdas está muy presente), según el cual se reduce el mundo a dos bloques contendientes, donde uno es el Bien que debe PREVALECER, IMPONERSE y otro el mal que debe ser aplastado.

Si se comprende que los procesos sociales son PROCESOS, el mundo de pronto se ve más complejo que esa simplificación tan de la ideología patriarcal, que distorsiona y obstaculiza tanto el diálogo, que no tolera el diálogo y condena a la perpetuación de esos modos de pensamiento y relación. Habría que pensar más como mapas mentales, como conexiones neuronales, no organizar la información y las ideas de esa forma primitiva patriarcal, tan violenta. Por eso planteé que hiciéramos un MAPA DEL DEBATE, no que se me considerara anti-abolicionista y se me intentara convencer de lo que ya entiendo.

Que el fin tenga relación con el proceso, que se pueda llegar a gente no feminista y feminista, que se pueda transmitir una idea que siga suficiente gente como para generar un cambio social, requiere que el fin sea un ideal y no un principio, que el fin tenga en cuenta que más allá del afán de condenar y descalificar a quien sea, lo suyo sería superar esta tara del pensamiento patriarcal y dialogar, y que para eso hace falta respeto mutuo (creer realmente en que somos personas, no esa caricatura de las personas que da el Sistema), y no dejar fuera del diálogo a la gente noviolenta porque hay gente violenta que se mete también, o quiere manipularlo.

Nómbrese y ubíquese todo antes de meterlo todo en dos bloques, y quizá se vea que los bloques no ayudan más que a la perpetuación de la guerra, no a la vida, no a pensar sobre la vida social.

La diferencia entre ideales y principios está en el nivel de crueldad (conceptual, de actitud, palabra, acción) en la ejecución.

https://www.facebook.com/notes/michelle-reny%C3%A9/borrador-mapa-debate-prostituci%C3%B3n/10153959413820933

Cuando quitaron todos los puestos de trabajo del metro, que ayudaban a cuidar a la gente, aquella persona no armada en una cabina del andén, que podían ayudar en emergencias y si te atacaban, nadie protestó. Cuando recortan puestos de trabajo en el banco, cuyos empleadas y empleados que serán echados tienen que reírse de ti porque vas a ventanilla y no sacas el dinero del cajero, cuando te hacen echarte la gasolina porque ya no hay puestos de trabajo en las gasolineras, cuando fuerzan en todo tipo de establecimientos, para recortar puestos de trabajo, a que hagas tus citas por internet, o las cosas, y usan a la gente en diferentes funciones por un único sueldo, nadie dice nada, no se habla del problema. Sin embargo todo el mundo habla del grave problema de recorte de empleo cuando la gente (además debido a que todo nuestro trabajo no vuelve a la sociedad, sino que va a unas pocas personas) DECIDE COLABORAR Y AYUDARSE. Qué grave amenaza para el patriarcado. Que la gente quede para compartir un coche no es un ejemplo admirable de colaboración para el bien de la gente y el medio ambiente, sino una insolidaridad intolerable. El problema no es nunca la avaricia de la minoría y las políticas psicópatas que protegen sus mercados. El problema es siempre que no consumimos suficiente, que no tenemos buena formación, que no nos apretamos más el cinturón… En fin, vomitiva la ideología patriarcal y sus valores violentos.

¿QUE LAS MUJERES TAMBIÉN SON MACHISTAS? Lógico, tienen mucho más que perder que un hombre machista: pueden matarlas por no hacer lo que mandan. O violarlas. O ver que toda la comunidad se pone en contra suya. Es lo que tienen los sistemas de opresión: que cuentan con la obediciencia de la población oprimida porque temen.

DICHO LO DICHO, ¿PODEMOS YA SEGUIR CON EL ANÁLISIS DE LA VIOLENCIA DEL HOMBRE EN EL SISTEMA PATRIARCAL? A ver si podemos desmontarla y evitarla para bien de todo el mundo, empezando por quienes la reciben sin poder evitarlo porque no la están ejerciendo?

ACTUAR. Nos decían “MARGARITE YOURCENAR ESCRIBE COMO UN HOMBRE”. En el pasado, cuando una mujer hacía algo por ser humana que el patriarcado la prohibía por ser mujer, decían “Hace eso como un hombre”. ¿No os parece una increíble violencia conceptual? ¿Un afán humillante reductor de la humanidad de esa persona? Con las ideas nos encierran también, y reducen a nada. Con la palabra también. Por eso yo pienso que pensar es Acción, y que pronunciarse es actuar también. Y me parece arrogante (en el mejor de los casos) que la gente diga: “Dejemos de hablar y actuemos ya!” La mentalidad patriarcal de que todo son binomios que se excluyen te llevan a frases tan idiotas, como si todo fuera dos bloques, y si haces una cosa, no haces la otra. No se puede actuar sin pensar y sin el lenguaje, sencillamente es imposible!

NO SOMOS EL LENGUAJE QUE SE USABA (gracias, Eni, haremos postal!)

A raíz de la petición de que una página, Cine para todos, de Fb se llamara “Cine para todo el mundo”, y ver la falta de respeto con que se trató a quien lo propuso, la agresividad con que se le atribuyeron además cosas que no decía, comparto varias reflexiones que compartí en Fb:

AUTORITARISMO DE GENTE CON MUCHA IDEOLOGÍA Y POCA EMPATÍA. Franco, como la RAE, tenía esos vicios: nos decía que México se escribía con “j” (lo que implicaba que daba igual cómo lo escribiera la población hispanohablante mexicana), y que Dickens se llamaba Carlos, y Shakespeare, Guillermo. Es gracioso que siga habiendo profes de lengua de izquierda que se burlen de que las mujeres pidan que no se use lenguaje masculinista en textos escritos que pretenden dirigirse y nombrar a todo tipo de personas. La ideología patriarcal, tara más de lo que mucha gente sabe! La salvación: aprender, abrir la mente, que no venimos de grandes modelos de sociedad, sino de algo incluso peor. Y si hemos mejorado ALGO ahora, es por ejemplo, porque las mujeres, las personas en general, tienen alguna posibilidad más ahora que antes de poder construir su identidad con más libertad. SI NO ME NOMBRAS, NO EXISTES.

AQUí: Un buen ejemplo de cómo cuando agreden verbalmente porque pides que te llamen en femenino no es porque sea antieconómico, pérdida de tiempo decir dos palabras en vez de una (con la de otras palabras que verborrean), es porque les jode tener que ampliar el mundo conceptual para incluir a más gente. A ver si sacamos tiempo y lo subimos a la web!

Hay una página “Cine para todos” que cuando hemos pedido que la llamen “Cine para todo el mundo” nos han posteado la mierda de discurso asocial y acientífico de la RAE de que incluir el femenino es ridículo (tan importante es que volvamos a casa y nos dejemos de invadir sus sitios de siempre). Y al final ha sido muy gracioso porque como no pedíamos que metieran un femenino, lo que se ve es que no es que les moleste añadir palabras que para ellos y ellos sobran, es que les revienta que no estén ellos solos ya en todos los lados.

Abandonamos el grupo porque hemos pedido que no sólo se incluya a las mujeres en foto, sino también en el lenguaje, que se llame la página CINE PARA TODO EL MUNDO, y nos han tratado como si fuéramos unas ignorantes y unas irracionales. Contra toda ciencia y mínima educación hacia el hecho que no se puede cambiar ya: que las mujeres son personas, y si piden ser nombradas, aunque sólo sean unas y no todas, se las nombra, y listo. La mínima educación. NO ES CINE PARA TODO EL MUNDO, eso queda claro.

— Ante reacciones de mujeres que agreden verbalmente a las que piden ser nombradas:

¿MUJERES MACHISTAS? CLARO. SÍ, muchas mujeres defienden al Hombre con su vida: insultarán, vapulearán a otras mujeres que hacen una crítica a la violencia patriarcal, en el no nombrarnos, en el violarnos y matarnos, en el encerrarnos y prohibirnos ser personas, las insultarán, pegaran, matarán como Él lo hace, lo aplaudirán. Pero cada vez somos más las que conseguimos no quedarnos en ese marco cultural mental, que tenemos suficiente capacidad de pensar y analizar, y suficiente valor, como para no obedecer el mandato patriarcal. Pero sí, si Él está autorizado a cualquier violencia, a decidir incluso que nombrándole a Él basta, Ella es su sirvienta tradicionalmente, y dará su propia vida por asegurar que a Él se le obedece. Ha sido así durante siglos. Así es como se mantienen todos los sistemas de opresión, porque ningún sistema de opresión puede estar ejerciendo la violencia física directa todo el tiempo, necesita contar con la colaboración del grupo oprimido.

NATURALEZA Y CULTURA (humana). Pensaba sobre que la naturaleza, la vida, no muestra empatía, aunque, que sepamos, nuestra especie sí puede, otras especies también, incluso vegetales, pienso. Y pensaba cómo eso, la empatía en los animales de nuestra especie, es algo maravilloso y bueno, y cómo cuando estamos oscurxs o iluminadxs y hablamos de nuestra especie de inteligencia tarada (que todo lo que toca lo vuelve violencia, al menos en las formas de la organización social patriarcal y sus susbsistemas de violencia, como el capitalista), en realidad ninguneamos, ayudamos a borrar todo rastro de otra realidad humana que es excepcionalmente positiva (bueno, yo veo la solidaridad como un eje fundamental, vital, para la organización social porque soy de ideales anarquistas), incluso en la naturaleza, donde un cachorro que no pueda mantener el ritmo de una marcha o no coma lo suficiente está condenado a morir o ser engullido por otro animal. No todo en la vida, en la naturaleza, es así de crudo, por eso mismo: porque hay especies con capacidad de colaboración y empatía.

Pienso que aprender a denunciar la violencia también conlleva aprender a ver lo que también somos o podemos ser aunque no sea mentalidad prevalente en nuestras sociedades, porque si no vemos cómo puede operar la alternativa noviolenta, nos despistamos más en los caminos, por ejemplo, “pegándonos” (incluye no apreciándonos, el aporte) en lugar de conviviendo sabiendo que todo es complejo y que lo importante no es que todo el mundo haga lo mismo, pero sí que comprendamos que rechazamos las “soluciones” violentas, porque entendemos que un mundo donde la prioridad es cuidarnos y cuidar la casa que nos acoge es más realista y práctico, y bello y bueno, que un mundo humano que pudiendo usar la inteligencia para cosas verdaderamente inteligentes (racionalidad empática), lo usa todo para mantener el orden de sistemas de violencia.

La otra cosa que veo al considerar la naturaleza es su inagotable diversidad: cómo la vida prueba y explora todo, todas las posibilidades y potenciales. Y si consideramos la identidad humana allí donde hay más margen de libertad, cómo han empezado a surgir muchas más identidades de las que han reflejado que existieron durante siglos, esto no es más que radicalmente natural. Y algo que un sistema de violencia como el humano que impera nos obliga a hacer, algo increíblemente demente, absurdo, es establecer que unas identidades son “naturales” y otras no y deben ser estigmatizadas, aniquiladas.
Podríamos evolucionar de formas muy positivas si tomáramos lo bueno de la vida, de la naturaleza, y de lo que como animales somos capaces de hacer que es increíblemente positivo, como esto de sentir empatía no por “la familia/lo nuestro” como nos han dicho: es que somos capaces de sentir empatía por todo tipo de seres, seamos o no seamos madres (cuidadoras) o líderes violentos cuya familia es su masa de personas explotadas. Cuántos ejemplos hay de personas que han arriesgado su vida por ayudar a construir sociedades menos violentas e injustas, y han soportado el precio de una vida de rechazo social, cuando no tortura, o han sido asesinadas, y su memoria difamada, su existencia distorsionada para borrar así todo rastro de su asombroso bien para el mundo. Y esto se ha hecho como madre, como líder, se nota en determinados papeles, pero es que también se hace como persona todo el tiempo, más allá de funciones o roles concretos, quiero decir: es un rasgo humano.

Aprender a pensar de maneras en que aprendes a ver lo que está mal y también lo que está bien, puede llevar a una evolución positive en dos sentidos cruciales: por un lado, evitarnos estar siempre corriendo el riesgo de sentirnos aplastadxs por la realidad imperante de violencia en las culturas humanas (p.e., tristeza, depresión, desánimo), lo que es vital para que sigamos creciendo en número y en acciones que impactan el conjunto, lo que es vital para que un día esta visión más noviolenta sea prevalente en la sociedad, mayoritariamente seguida, quiero decir; por otro, nos ayudaría a evolucionar más rápido, aprovechar mejor esfuerzos y tiempo dedicado, en lo que es la evolución de lo bueno de lo que somos capaces, porque es muy pesado lo lento que esto va, y pienso que va tan lento porque no terminamos de entender las cosas más fuera del marco de la ideología patriarcal.

Si bien somos ideológicamente patriarcales, es nuestra cultura de siglos, el que esta ideología no haya reducido nuestra realidad humana ni nuestro potencial indica lo que ya sabemos: que la cultura es producto humano, nuestro, y por tanto, puede cambiar. Y que ninguna cultura puede moldear la vida contra la vida misma. Pero sí podríamos crear cultura que partiera no de la falacia patriarcal de la prevalencia del Más Fuerte (el ser más violento, nuestro líder a quien defendemos aunque nos arruine la vida) y de un sistema sexo-género demencial porque ni siquiera quienes se identifican como mujeres u hombres creen serlo por las mismas razones, esas mentiras o mitos patriarcales que distorsionan naturaleza y cultura, pero sí puede pensar, crear caminos de resolución de los asuntos que tengan en cuenta lo bueno que podemos también, que alienten nuestros mejores palabras, actitudes, comportamientos, maximizando cosas tan valiosas como la racionalidad empática (frente a la razón patriarcal) porque desde aquí se alienta la creatividad, la exploración, se comprende más profundamente la diversidad y se imagina más fácilmente la convivencia y el diálogo.

Si bien el problema de violencia es complejo y desbordante, hay que progresar en identificar que la violencia no es sólo la agresión física, dejar de justificar la violencia conceptual, verbal, actitudinal y la que se supone que no es violencia y lo es (como el hambre, como la pobreza), hay que abandonar la idea de una verdad absoluta y entender que saber que eso no existe no es nada que deba conducirnos al nihilismo, sino pura ley de vida: la vida es diversa y se puede sacar o echar luz a lo que nos diferencia para construir cosas buenas, no sólo guerras, como ordena el patriarcado. Hay una arrogancia muy estúpida (no es insulto, sino literal!) en creer que las cosas son de una manera y no pueden ser de otra. Una cosa es acordar verlo así y otra reducirlo todo a esa idea. Una cosa es convivir y relacionarse en la sociedad y otra ser y relacionarse a niveles más íntimos.

Mensaje de Helena M.:

Michelle, contribuyendo a tu reflexión sobre lo lentamente que avanzan las cosas. Quizá se nos olvida que somos infinitamente diminutas particulas del universo y que nuestro espacio-tiempo es nada en comparación.
Personalmente me apasionan estas contextualizaciones.
Además de esto, bien por enfocar la visión del ser humano. Decía el Dr Rojas Marcos tras el 11S que las personas somos esencialmente buenas y solidarias pese a todo el mal que creamos y eso es lo que nos ha hecho seguir adelante hasta ahora.
Gracias por tus reflexiones.

DEBERÍAMOS LISTAR todos los modos en que se borra nuestro rasto. Tras 30 años luchando empiezo a sospechar que esto es como el día de la marmota. No pasamos nunca a la historia porque sistemáticamente la ideología patriarcal nos lleva a impedirlo, como sociedades, trabajamos con ahínco en ello, por la creencia supersticiosa de que quien lidera es el Hombre, el único, al fin y al cabo, hecho a imagen y semejanza de Dios. Si tenéis cosas para este tema, podéis escribir a mp arroba mujerpalabra.net
Este año vamos a meter crítica a la ONU (Declaración de DDHH, por su lenguaje machista, y porque no aceptan en bibliotecas la palabra clasificatoria Feminismo) y a la wikipedia, que tiene un frente de soldados implacables bloqueando todo lo posible y más.

POSDATA a lo de listar. Anoche leía sobre Mary Wollstonecraft, sobre las mujeres de la época, feministas en realidad, pensadoras, filósofas jacobinas, escritoras, artistas, activistas, todas compartiendo cosas sospechosamente comunes en su vidas, claro, el Gran Obstáculo, no sólo compartían el tener una valentía y generosidad increíble por proteger su criterio. Y decía que en la época aunque eran minoría llegaron a ser sus ideas bastante extendidas aunque siempre con gran “controversia” (como ahora, ni en la declaración DDHH a la que nuestra lucha ha sido fundamental nos nombran, pero siempre nos llaman feminazis, supongo). Y pensé: Exactamente como hoy. La espiral tramposa.
Hablemos del Gran Obstáculo! Y de cómo todo el mundo aporta su granito, machacando, siempre todo lo que pueda dar la esperanza de echar luz en esta tiniebla de violencias sin fin.

POSTADA 2 y con esto completo el marco mental que tengo. Y disculpad la autocrítica, a las compañeras de partidos políticos: no hay que reproducir las estrategias de partido. No hace falta ningunear a otras personas. No sois las únicas personas que luchan, ni las que luchan mejor o más práctico. Esto es muy complejo, hay que respetar a todo el mundo, y que cada cual aporte lo que aporte. Es pesado, y es tirar piedras contra el propio tejado. Sencillamente difícil de comprender. No todo el mundo busca lo mismo, pero cualquier pulsión hacia cosas que no sean violencia merecen un mínimo respeto: no ningunearlas.
A mí de joven un pacifista histórico comentó graciosamente que Quién era yo, si en el mundo del pacifismo no me conocía nadie. Ciertamente, pero el mundo del pacifismo no es el mundo humano, sino el grupo de quienes piensan que están en el mundo del pacifismo. Y de hecho, a mí me habían enviado a un proyecto pacifista porque aunque no era del ovimiento, tenía una experiencia mental y vital impresionante de formación en noviolencia. Pero claro, los varones del mundo del pacifismo no me conocían, ni ellas, las chicas de apoyo. Décadas después sigo topándome con feministas que no conocen a sus compañeras feministas que no son de partidos políticos, que las leen incluso, auqneu jamás las ponen gordidedos, y si les preguntas, no les suena.
Vale ya, caramba. Hay mucho trabajo. Vale ya de mentalidad violenta clasista de grupos elegidos. Un poquito de convivir

POSDATA 3, porque sigo y sigo, sapos y culebras noviolentas! El otro día escuché a hombre joven del pueblo saharaui contestar a la pregunta del periodista Gonzo (El intermedio) que claro que él querría poderse ir a un lugar donde pudiera hacer lo que le gusta, pero que tenía que quedarse con su comunidad, porque era necesario. Me sacude hondo esta crueldad del mundo patriarcal humano que tiene a la gente impedida de perseguir la vida que saben y pueden descubrir que puede perseguir. Y así estamos secuestradas las personas, y las mujeres particularmente, siempre muñecas para uso y abuso. Basta ya. Hay que desarrollar criterio, y dejar de entendernos desde la psicología de guerra patriarcal. Ser diferentes es una riqueza, trabajar en miles de cosas también, porque todo es muy complejo de cambiar. No podemos apoyarnos en todo pero sí podemos apoyarnos en no borrarnos del mapa. La autocrítica tiene que ser más profunda, valiente y generosa. No tenemos que queremos, basta con que sepamos que esto es trabajo en equipo, y que tenemos que superar la tara del pensamiento en blanco y negro. Un poco más de dignidad individual creo que ayudaría mucho, menos psicología de Grupo Elegido, más imaginación. No sé! Estoy en plena furiosidad feminista!

SOBRE LA GUERRA. Es curioso lo muy eficaz y complejo de la evolución del concepto guerra entre los señores de la guerra, y lo primitiva que sigue siendo la idea de guerra entre la mayor parte de la población, que sigue pensando en campos de batalla SÓLO, cuando hay un montón de guerra en “luchas violentas” encubiertas bajo términos como “información”, “ley y orden” o “lucha contra las drogas”, o las políticas de dependencia alimentaria, o financiación de grupos que mantengan la falta de construcción de sociedad para perpetuar el saqueo y la esclavitud. La ideología patriarcal sólo se basa en violencias ad nauseam. Qué triste y enfurecedor y bobo es que se siga sin escuchar a las personas y grupos (aún minoritarios en cifras totales pero cada vez más) que usan la información, la buscan, eso sí, para conocer la REALIDAD y buscar soluciones noviolentas a los problemas, como las gentes de los grupos de derechos humanos, feministas, pacifistas, antiglobalización, ecologistas, etc. No que allí toda la gente esté libre de ideología patriarcal, pero están en la lucha por conocer mejor y actuar mejor.

ARTE, LOCURA, SOCIEDAD Y VIOLENCIA. Yo tengo una interpretación muy distinta a aquella con la que nos han machacado (y machacaron a personas artistas) en el siglo 19 y 20, que tiene más que ver con que la ideología patriarcal convierte en violencia todo lo que toca. Lo que llevó a la depresión y a desequilibrios a personas ejerciendo una actividad artística, para cuando de verdad ese fuera el caso, fue seguramente la incomprensión, la brutalidad en la negativa a comunicarse de la sociedad, siquiera a dejar en paz a quien ve diferente (ver diferente algo lógico y natural pues lo sospechoso es que todo el mundo vea igual, en ideología patriarcal, una ideología tan hostil a la naturaleza humana).

Tener un talento no significa tener una enfermedad mental. Tener criterio propio, visión propia tampoco. Pero que tus congéneres no comprendan lo que dices, que lo interpreten todo malintencionadamente, deformantemente, porque no pueden soportar un criterio diferente, les da miedo y pavor, y lo machacan (hay, en mi opinión, una conexión robusta entre miedo y uso de la violencia; no son “los valientes” quienes usan la violencia, sino los que no controlan su miedo para buscar buenas soluciones, de la misma manera que no son más inteligentes quienes “solucionan los problemas” recurriendo a la violencia, tan destructiva); que en lugar de convivir pacíficamente contigo, que al fin y al cabo no le haces ninguna violencia a nadie (que tu existencia cuestione las mentiras que acatan por ideología explicará su violencia hacia ti, pero no la tuya, que no existe pues sencillamente expresas), te quieran aislar como peligro y atar bien atada o atado, cuando no directamente linchar (esas acusaciones que sufrieron por ejemplo Camille Claudel y Vincent Van Gogh), justifica la paráfrasis que hice yo con el dicho (tras años de observación y vida en mi sociedad): “Dime de qué me ACUSAS y te diré lo que me estás haciendo”.

Respecto a formas de ver y criterios independientes, la historia patriarcal está llena de inquisidores del poder, y de inquisidores e inquisidoras en la masa que acata. (Yo lo sé con mi propia pequeña y anónima vida: ¡cuántas veces he visto a “buena gente” contribuir a crear una realidad de distorsión y violencia con mi vida! Sólo que yo he nacido en una democracia que por mal que vaya es donde las mujeres y en general las mayorías han podido tener más espacio para la construcción de su identidad que antes, porque no se nos lincha físicamente, o apresa, encarcela, tortura y ejecuta aunque se nos hagan otras cosas.) Estos líderes violentos, apoyados por la masa ciega (que ahora no obstante tiene más crimen, lo de ser ciega, porque hay oportunidad de información y formación) cierran filas, bloqueando, intentando exterminar cualquier atisbo que apunte a que otro mundo humano es posible, y muy diferente.

¿Cuántos siglos más harán falta para que la mayoría deje de tener miedo y rechace la ley del más violento, del que tiene menos escrúpulos? No tanto como en el pasado, en el sentido de los logros del activismo social (entre ellos, del feminista, que se refleja en la noción de derechos humanos y en todo el desarrollo de lo civil o ciudadano frente a lo militar y esclavista) ha ofrecido modos de actuar a nuestra sociedad que no son ya como antes, que hablan de convivencia y derechos, pero seguimos justificando la violencia en todo (proceso inconsciente), a todos los niveles, en lugar de ir trabajando en reducir esos escenarios de resolución, para hallar formas noviolentas que realmente RESUELVAN cosas.

Seguimos ignorando y aún “acusando” a gente que aporta cosas buenas o menos malas. Seguimos validando la existencia y la actuación de gente que perpetúa los modos de relación de la violencia. (Incluyo la violencia que cualquier ejerce cotidianamente: la conceptual –cómo te consideran– que es terrorífica, la verbal, lo que dicen de la gente a la que quieren quitar de en medio o que no sienten de su grupo de acatamiento, y la mentira porque ésta, abrumadoramente utilizada para todo en el día a día por tanta y tanta gente, esa mentira para manipular y explotar, aprovecharse o abusar, para sencillamente “robar cariño”, como yo lo llamo, porque es una forma de desamor, de no querer o no respetar a quien se la cuentas o haces, la mentira es otra forma de la violencia, y rara vez la usamos para cosas buenas).

La enfermedad mental no es sólo resultado de “fallos internos permanentes y de nacimiento” del cerebro humano. Como bien sabemos hoy, podemos tener desequilibrios diversos a causa del sufrimiento, de la adversidad, de la incomunicación, de la necesidad física de lugar seguro al que ir, comer, protegerse del frío o el calor, tener un trabajo para poderte sustentar materialmente… Quién no ha tomado hoy, además de sustancias estimulantes y tranquilizantes (azúcar y sal, café y té, infusiones, tabaco, alcohol) como han hecho las personas a lo largo de la historia de la humanidad (siendo unas aceptadas y otras hipócritamente rechazadas), drogas químicas legales como tranquilizantes, ansiolíticos y antidepresivos, y se considera, no obstante, una persona “normal”, es decir, sin “enfermedad mental”.

La supuesta enfermedad mental no es un estado que te toca o no como nacer en una determinada geografía (pongamos, la franja de Gaza o la comunidad de Madrid), permanente, inalterable. Lo que llamamos “enfermedad mental” incluye en muchos casos (y no soy entendida, pero sí he vivido en mi cuerpo en este mundo y aprendido de las vidas de otras personas también porque soy una buscadora de soluciones incansable) estados transitorios donde la persona no puede lidiar con la vida, y que ahora con una droga química legal se curan, otros, se controlan, cuando unas décadas antes costaban el suicidio, o una vida de sufrimiento atroz interior, y de generar sufrimiento en otras personas como resultado de esto. (Todo esto simplificando la cuestión porque esto es una reflexión ¡que se me ha complicado bastante ya! 😀 )

Mi apuesta es que ni Van Gogh ni Claudel habrían tenido ningún problema mental (y dudo mucho que ella lo tuviera a pesar de un ingreso en psiquiátrico de 30 años, como no fuera como resultado directo de lo que la hicieran allí) si él hubiera podido tener un mecenas para montar un lugar que fuera como una universidad popular de artistas, “universidad” en un sentido distinto a lo que tenemos, claro. Un apoyo con que enfrentar el hecho de la incomprensión, y una protección de las “acusaciones” asesinas. Y si Claudel destruyó su obra no fue por locura, sino porque se la llevaban a un psiquiátrico, y claramente lo sabía porque ya había sufrido y enfrentado la difamación y la incomprensión, esas distorsiones tan efectivas para destruir todo lo que tendría un valor impresionante para la construcción de un mundo humano noviolento (al menos tan noviolento como la civilización alienígena de la película de 1951 –no la versión de ahora!- “Ultimatum a la tierra”, orig. “The Day the Earth Stood Still”). Y habría tenido el valor indescriptible, más siendo mujer, de no perder la cabeza y rechazar toda presión de plano. Destruyó su obra probablemente por algo más que un ataque de desesperación o furor: porque conocía su valor, al menos lo sabría en ocasiones, y no iba a dejarnos algo tan valioso, a una sociedad tan brutal. Es mucho arrojo, y mucho amor a las cosas buenas, en mi opinión, una acción directa noviolenta (ADNV) en estado puro, y nada relacionado con ejercer la violencia contra la gente, como se la trató. (Yo lo imagino bien, ¡será que estoy loca! 😀 )

fritillaries-in-a-copper-vase-1887(1)

yo lo llamo el cuadro del florero de cobre, de Van Gogh

junto a un campo de trigo, con amapolas, y una alondra, de Van Gogh

junto a un campo de trigo, con amapolas, y una alondra, de Van Gogh

detalledelascotillas

detalle de Las cotillas, de Camille Claudel (se sostiene con una mano, es chiquitita; cómo habría sido grade!)

la-valse-camille-claudel

Y esta escultura, el vals, con todo su peligro y entrega al placer y al amor, es enana, la coges con una mano, qué habría sido en grande!

Murió en 2003, una pérdida pero aquí queda su lucha. Impresionante concentración y capacidad de significar.

Con la letra

Una de mis favoritas y viniendo de una luchadora y artista de esta magnitud, se multiplica la belleza y la fuerza, para mí, sin duda.

Y en el caso de las mujeres, lo reflejamos a través de algo tan real y humano como nuestras propias vidas, eso que llaman, con afán devaluador, “confesional”, concepto patriarcal de una violencia extrema y ajena a tanto y tanto arte.

A Prince, Nina Simone le cambió la letra de The Times, en una de sus últimas grabaciones. La fuerza del amor y la rebeldía, invisible en las mujeres. Stop…, stop…, stop… you’re giving me nightmares!

Rodrigo y Franco rabiaron, pero dio igual: no pudieron impedirlo, sólo obstaculizar. No se puede con la creatividad humana, sólo obstaculizar. A ver si la mayoría se anima a dejarles: leer Mano Izquierda

Marzo 2016: La RAE, academia de la lengua que no existe ya, no puede hacer nada contra el cambio lingüístico, y han sacado una traducción del Quijote al español del siglo 21 porque aunque hablamos la misma lengua siglos después, ésta ha cambiado tanto como es lógico, con el paso del tiempo, con la evolución de las sociedades, que ya no hay quien se lea el Quijote en el español en que fue escrito. Salvado Cervantes, para disfrute de generaciones muy posteriores, la RAE, acorralada en su esquina de anacrónico querer imponer la lengua que conciben como correcta porque no entienden la lingüística moderna a la población hablante (¡no sólo de su país, claro, porque son hijos del imperio!), arremeten con el tema que más les crispa: el absurdo (según ellos) de nombrar a las mujeres pues (para ellos; supongo que las mujeres de la RAE no se sentirán molestas con este uso del masculino “inclusivo”) nombrando al Hombre, como siempre, basta.

Omiten los datos de la realidad, claro: la exclusión de las mujeres del derecho a ser nombradas tiene relación con su exclusión de siglos, impuesta en las sociedades patriarcales, del ámbito del conocimiento, la creación, de todo lo que no sea ajustarse al papel de madre procreadora patriarcal, sirvienta, educadora patriarcal, muñeca de goma o santa; y sobre todo: que ya lo sabemos, y que ya ha empezado a cambiar. Quien entiende la importancia de tener un nombre propio, entiende la importancia de su derecho a recibir ese mínimo respeto. Ya no nombramos sólo a las damas, esposas de los hombres poderosos; ahora todas las mujeres tienen ese derecho: que si te diriges a ellas, si quieres llamar su atención, si quieres que te escuchen, si quieres pedir su apoyo, su ayuda, tienes que nombrarlas, porque la lengua española tiene (además de innumerables excepciones, como todas las lenguas humanas) un recurso gramatical conectado al género (“masculino/femenino”; en español no hay sustantivos neutros): que en general el sufijo “o” indica género masculino y el sufijo “a” genéro femenino.

Y hasta que logremos construir sociedades donde esa visión tan limitada del sexo humano se supere, habrá que ir ampliando para visualizar quiénes existimos: no sólo el Hombre patriarcal, ordenando y mandando durante siglos que las mujeres deben ser dominadas por Él porque no tienen rasgos nobles ni inteligencia suficiente, además de ser más débiles físicamente, esas grandes mentiras de la Historia patriarcal sobre media humanidad. Una media humana oprimida que durante siglos ha demostrado, no obstante, tener nobleza, inteligencia, fortalezas de muchos tipos, porque eso son rasgos humanos y los puede tener cualquier persona al margen de sus genitales.

El sistema sexo-género patriarcal se basa en ideas muy primitivas y violentas sobre lo que somos las personas: los hombres no son todos como el Sistema describe, las mujeres tampoco, y también sabemos que hay más tipos de personas, que hombres y mujeres, que las personas, comparten muchos rasgos, todo el potencial, porque son de la misma especie, la humana. La maleabilidad del cerebro y la mente humanas es tan asombrosa que sencillamente cómo sea nuestra mente tendrá que ver (más que nada dada la gran importancia que le concedemos a las relaciones con otras personas) con la capacidad de aprender y, al margen de nuestros talentos individuales “innatos”, lo que constituya nuestra mente viva: el desarrollo (esa oportunidad) de cómo usamos nuestra inteligencia, que viene marcado por lo que el resto espera que seamos, ese poderoso condicionante, y por eso tenemos que dejar de querer que seamos según una norma, la de género patriarcal, que nos limita el desarrollo de la inteligencia, condenándonos al barbarismo.

Es cobarde, además de todo lo expuesto, rabiar por un tema X y arremeter contra un tema Y, pongamos, el clásico “universal” del patriarcado: la estupidez, maldad, ridiculez, histeria de las mujeres, porque hay siglos de condicionamiento para que ellas siempre nos parezcan las peligrosas y violentas, las idiotas.

La RAE debería dedicarse a la elaboración, si acaso, de diccionarios etimológicos, y dejar de intentar impedir la evolución que ya se ha producido, explicándonos que es ridículo, inadecuado, erróneo lo que decimos, que hagamos lo que estamos haciendo: nombrar en femenino a las mujeres cuando están ahí y las vemos como antes no las hemos visto: como protagonistas de su vida también. La antesala, efectivamente (¿acaso da miedo?), de que tras nombrarlas a ellas lleguemos a la noción de que en literatura, por ejemplo, personas que son mujeres puedan ser vistas como creadoras de una obra que toca lo humano, la esencia humana, en lugar de ser llamadas creadoras de la confesión de su pequeña, ridícula y desagradable existencia. (Cómo si la literatura de Proust fuera menos “confesional” que la de Sylvia Plath; y no entenderán el problema que plantean porque su ideología les impide pensar con amplitud de miras.)

Vamos de camino a un mundo inclusivo de las personas, lo que implica la superación de un tipo de sociedad que ha machacado la identidad de millones de personas limitando su desarrollo y vidas a unos papeles de género, dos, que si bien tienen algo que ver con la realidad, ya queda claro que son más destructivos que útiles o buenos. El amor, la solidaridad, la inteligencia, el valor, la nobleza, la fortaleza, todos los rasgos positivos humanos tienen un potencial de desarrollo diferente y mucho más amplio. Bastará con que dejemos de invertir tanta energía y recursos en desarrollar lo peor de lo que somos capaces y que le prestemos atención a todo lo asombroso de lo que somos capaces, superando el machismo, la misoginia, la homofobia y transfobia, el racismo, el clasismo… esos conceptos que sólo han servido para construir un mundo de renuncia al uso de la inteligencia a favor del uso de la violencia, partiendo de la violencia primera que es ordenar a una persona cómo debe construir su identidad, negando así su potencial, su identidad posible.

En nuestra recuperación de la Historia desde la investigación ya estamos viendo que a pesar de todo el Sistema de violencia, las mujeres, por ejemplo, han existido no sólo como mujeres patriarcales que encajaban con lo que el Sistema esperaba de ellas, sino como personas, por lo que siempre han estado ahí, luchando, eso sí, contra un Goliat, y existiendo, es decir: no se ha podido hacer de las mujeres lo que el Sistema pretendía, a pesar de todas las violencias ejercidas. Porque somos humanas, somos personas, no ese papel que se tradicionalmente se nos ha asignado.

Si no me nombras, eres tú quien no existe. Yo existo y tengo un nombre. No habremos pasado a la historia pero siempre hemos estado aquí y ahora no vamos a renunciar a ser nombradas.

RAEMUERTA

Sé que hay que aprender a decir “no” porque la gente no está en tu piel y pide a quien da, sin preguntar, sin pensar.

Pero algo en mí se subleva con furiosidad ante el hecho de que se atribuya a quien da el supuesto error de no saber decir “no”. Algo que respondería, “¿y la empatía hacia quien da?”

Bien, hay que ser autosuficiente, independiente. Pero me resuena en la mente:

La cuestión es, ¿la tara de la inteligencia humana es así de no tener posibilidad real de superarse, para construir personas con inteligencia empática?

Esto es ser masa prevalente

Si encuentras cosas mediocres,
malas, corruptas, no notas nada.
Como decía Ferlosio,
“Tolerante, piel de elefante”.
Si encuentras algo bueno o bello,
en el mejor de los casos
te preguntas si debería estar ahí,
en el peor, ejerces, impulsada por la indignación,
toda la legítima violencia.

Patriarcado a juicio por crímenes contra la humanidad.

Divergente

 

Miro una película de ciencia ficción

y pienso, ¿Por qué se identifica la gente

con la protagonista?

Su divergencia es verse víctima y no

comprender la violencia de una realidad

y combatirla, aunque estés sola.

MISTERIOS. Yo no sé cómo siendo tan poco tendente al método me encuentro siempre metida en organizar cosas con mucha gente! 🙂 Y no acepto fácil que me digan que soy desorganizada porque trabajo mucho viendo cómo organizarlo todo aunque sin ser metódica! Es un gran misterio! Quizá si fuera más metódica podría tardar menos… Vale, lo digo ya: me gustaría ser más metódicaaaaaaa!

TRANSGRESIÓN E IDENTIDAD EN LA SOCIEDAD PATRIARCAL (primer borrador)

En las sociedades patriarcales, llevamos siglos de entrenamiento en cómo amoldar nuestra identidad a dos cánones fundamentales, ser Hombre y ser mujer según la ideología patriarcal, y este sistema de violencia, como todos los sistemas de violencia, cuenta desde hace siglos con nuestra colaboración. No me estoy refiriendo a cómo presionamos continuamente a quienes nos rodean para que se amolden a lo que el sistema espera de estas personas, lo que también es un problema que precisa reflexión y conversación profunda. Ahora me refiero a cómo nos autodestruimos, y cómo esto afecta a todo el mundo, pues cuando se impone un modelo de identidad no habrá nunca nadie que pueda colmarlo enteramente.

Nos autodestruimos atribuyéndonos fallos, taras, insuficiencias que en realidad no son problemas individuales (no los veríamos como fallo si fuéramos libres, si no pesara en nuestra mente una ideología específica que requiere nuestra condena a ejercer un tipo de identidad particular), que se originan y ejecutan esa guerra a la identidad humana que acatamos inconscientemente y que nos dice, a través en este caso de nuestra propia voz, que no es así como se debe ser, hacer, sentir, pensar, que somos un error.

Así, para combatir la ideología que lleva siglos asolando el planeta, tenemos que negarnos a autodestruirnos personalmente cuando no colmamos las expectativas del grupo o comunidad, sin aceptar la presión de que esa comunidad nos quiere y vamos a hacerles daño, porque hemos aprendido a sentir y concebir como daño algo que no lo es, algo que podría existir en sociedad y ser positivo. Y tenemos que poder hablar, analizar conjuntamente los tabúes o violencias que nos imponemos para poder hallar las formas que nos permitan evolucionar hacia su superación.

Un aparte, por si no se piensa. Está aquí planteado el “lo personal es político” del feminismo, intento de pensar un paso más, seguir evolucionando, pues el tema de la autodestrucción sigue sin disponer de palabras sencillas que nos permita comprenderlo y por tanto, sigue llevándonos por derroteros que no nos ayudan a mejorar la situación, que no es ni biológico ni cultural, y sobre todo, no es necesario que un animal humano tenga que destruir su identidad personal para ser aceptado por el grupo, no tiene sentido, si fuera un problema, si lo pudiera ser, habría otras formas de solucionarlo. Anoto además, y dada la persistencia del tabú patriarcal sobre las mujeres como personas, con inteligencia compleja, sobre lo profundo e invisibles que es la realidad de que desconfiamos por defecto en ellas y peor aún confiamos en los más violentos por defecto, para que nos “protejan”; y anoto a la necesidad de que comprendamos que hay que ponerle fin, no aceptar que estas ideas misóginas sigan habitando nuestras cotidianidades sociales e individuales, enfrascarnos en la tarea de desarrollar aprecio, empezar a entender el valor de lo que este movimiento de rescate de lo humano ha aportado (pues ha requerido y requiere el ejercicio de una valentía y una inteligencia sobresalientes y la riqueza de la experiencia de haber tenido que sobrevivir como mentes humanas en un papel de mujer patriarcal puede ofrecernos ayuda en la comprensión de muchos asuntos para nuestra supervivencia y desarrollo); que no se limita a querer eliminar los papeles Hombre y mujer patriarcales sino que incluye el rescate y desarrollo por tanto de las cualidades y potenciales humanos por modos de vivir que no reproduzcan sistemas de violencia.

La ideología patriarcal se basa en la violencia primera de enseñarnos a autodestruirnos porque así se ejecuta implacablemente el resto del sistema de violencia. Nos empuja a nuestra autodestrucción personal y como especie, y lo hace a fuerza de que neguemos los hechos de nuestras identidades incontables: a que neguemos el talento de esta especie para la imaginación (reflejada en la creatividad de su lenguaje por ejemplo; y qué impresionante sería esa creatividad si la trasladáramos y desarrolláramos por la resolución de problemas en lugar de acatar que todo nos aboca a la violencia, justificada siempre hasta la náusea) y de su capacidad para la racionalidad empática (racionalidad con empatía pues no puede haber justicia sin sentimiento; que la empatía es un rasgo mucho más instintivo o primario que lo que nos fuerza a “comprender” la razón patriarcal, la necesidad de violencia).

A través de la auto-represión, reprimimos al tiempo la vida real de incontables identidades, modos de ser, hacer, sentir, pensar que existen porque podemos sentirlos, imaginarlos, pensarlos; y reprimimos y luchamos en contra de nuestra capacidad para querer, sobre todas las cosas, por pura supervivencia individual y colectiva como mínimo, que todo el mundo pueda vivir con dignidad, con los mínimos cubiertos (como sabemos bien cuando vemos a personas sufriendo la calle o las guerras).

A través de la autodestrucción fomentamos la guerra a la propia identidad, ese machacarnos y cortarnos las alas; y desde ahí, nos capacitamos para ser capaces de tipo de guerras, de todo tipo de violencias hacia las personas, negándole a la especie una inteligencia mucho mayor respecto a cómo resolver problemas, cómo ser, cómo convivir. Condenándonos a este terrible Sistema de violencia que convierte todo lo humano en violencia, sin límite, si se contempla la espiral de violencia del sistema feudal, con su dios religión, al capitalista, con su dios dinero, por ejemplo.

El patriarcado como sistema social que podemos estudiar a lo largo de siglos de historia patriarcal (un tipo de historiografía que ha sepultado la inmensa mayor parte de la realidad humana, por usar el arma de destrucción masiva que es la omisión, aplicada implacablemente con las mujeres y también con las personas en general más valiosas para la especie por ser capaces de ver caminos de construcción y convivencia y no de guerra y destrucción; aplicando sin límite la violencia de la distorsión para convertir lo positivo rescatado para la memoria en leña para la piromanía patriarcal) representa la guerra continua de un sistema social que no le da valor a las personas, sólo a su explotación por los más violentos, y que impone expectativas autoritarias sobre las personas, reduciéndolas a meros objetos para ser utilizados.

Prestemos atención y cuidado a nuestro animal humano, rescatando el respeto por la vida, y por las cualidades asombrosas de que somos capaces frente a la naturaleza: libertad-creatividad, lenguajes noviolentos conceptual e intencionalmente, solidaridad-empatía.

SIGAMOS LA BRECHA QUE ABRIMOS EN 2003, POBLACIONES DEL MUNDO (después de un siglo 20 lleno de buenas ideas y procesos sociales, que entre otras cosas nos logró un sitio en el mundo a algunas personas, un margen de libertad vital)! Por primera vez nos enteramos gracias a internet que poblaciones de todo el mundo exigían que no se iniciara la guerra de Irak, que encontraran otro medio para resolver las cuestiones, y las primaveras en las plazas (2010 en adelante), el 15M (2011 on), el Occupy Movement (2011). Que sigan los hombres negándose ir a la guerra frente a los gobiernos de la guerra y los medios de comunicación de la desinformación, que desobedezcan, que las poblaciones sigan sin tragarse el fuego de la manipulación y protesten y analicen y exijan POLÍTICAS QUE NO DESTRUYAN LAS VIDAS. Sus políticas antiterroristas no son más que la guerra desarrollada por otros medios y como las guerras de siempre, van en contra de la propia población y la población ajena.

Este mensaje lo escribí a raíz de una conversación con Patricia Toledo por el mensaje mío que inicio este post, RELIGIONES, DESMEMORIA Y RELATIVISMO CULTURAL. Voy a pegar la conversación en comentarios a este tema. Pallá que voy!

COMUNICACIÓN. Es pesada la resistencia que tiene la gente para sencillamente comunicarse con sinceridad y claridad. (Esto no lo digo por una o dos personas, sino por toda una vida de experiencia.) Qué de tensiones y guerras se ahorrarían si la gente entendiera que todo es más sencillo, que la sinceridad no es una amenaza, sino una resolutora de problemas natural!

MALTRATO. Sigo, por tanto, pensando, que no aceptar jamás maltrato de nadie, en ningún contexto, es una lucha noviolenta que merece el esfuerzo. E incluye sin duda la más dura batalla: que no equiparen el pensamiento crítico (siempre una ventana para mejorar) al maltrato (siempre un pozo).

IDEOLOGIA PATRIACAL comparada con INTELIGENCIA FEMINISTA. Algo que yo creo es útil socialmente a entender es que hace falta que mucha gente que piensa diferente se pronuncie PARA CAMBIAR LA IDEOLOGÍA POR DEFECTO, LA PREVALENTE. No pasaríamos a la historia más que como masa anónima, pero HACE FALTA MUCHA GENTE. La ideología patriarcal sólo nos enseña que hay que pasar a la historia con tu nombre para que tu vida valga algo. Pero tu vida vale todo cuando escapa, en las maneras que pueda, a la ideología patriarcal. Así que es preciso pensar esta idea, y ubicarse a favor de la racionalidad empática. Porque es cierto que damos de sí para construir personas y sociedades mejores.

VIENTRES SUBROGADOS Y CUERPOS ALQUILADOS. Si gestar para alguien y servirle a alguien para tener orgasmos fuera un trabajo normal, no veríamos que son las mujeres pobres quienes lo ejercen masivamente en el mundo. Está claro que pueden existir mujeres que lo vean como un trabajo, pero eso sólo es creíble si esas mujeres de hecho tienen otras opciones. Y la realidad de los vientres y cuerpos alquilados no es ésa.
Me pregunto si las trabajadoras del sexo que luchan por la desestigmatización de su oficio, tienen esto muy en cuenta, si se solidarizan con todas las mujeres forzadas a esa actividad por su pobreza o porque las fuerzan a ella. Pues ellas, las trabajadoras del sexo, seguro que saben bien que si el oficio no te gusta, tiene que ser una pesadilla, una tortura. Que no es un oficio tan normal, sino muy especial, requiere mucho asunto especial, pues trabajas con tu cuerpo y tu placer, dolor, hecho sensorial.

LA OMISIÓN COMO ARMA DE DESTRUCCIÓN MISÓGINA. Pienso que lo más valioso que pueden aportar las personas que dan clase son PREGUNTAS, y es difícil dar con las preguntas que condicionarán el descubrimiento de lo EVIDENTE y por tanto de la respuesta más acertada (frente a la no acertada de seguir alimentando la omisión, la invisibilización de las mujeres pensando). LA SOCIEDAD está entrenada para que evolucionemos SIN nombrar lo que está mal, en especial si eso implica crítica al Hombre como líder. Por esto es tabú decir un término científico como “patriarcado” y es tabú nombrar lo que las personas feministas nombran en sus análisis: las prohibiciones, los tratos impuestos, el sistema de roles impuestos sobre la personalidad y el potencial. La sociedad tolera que evolucionemos pero no va a tolerar que nos “metamos” con los patriarcas, no mientras sigan creyendo que son ellos quienes nos defienden (a través de la ejecución del complejo sistema de violencias del sistema social patriarcal), y cuando digo “patriarcas” me refiero a todos los hombres que ejecutan el sistema patriarcal sin cuestionárselo, que cuentan con el apoyo de la mentalidad por defecto imperante, de ideología patriarcal con siglos de adoctrinamiento detrás. Deberían amarnos a las personas que tenemos el valor y la solidaridad o empatía suficiente como para embarcarnos en la tarea feminista de autocrítica y crítica a lo que amamos, nuestra gente. Amarnos y respetarnos, que no es decir, obedecernos, que es bastante violento conceptualmente que continuamente se nos equipare con quienes sí que ejecutan la violencia, a sabiendas o inconscientemente. 

MISOGINIA INCONSCIENTE. ¿Por qué la gente no quiere escuchar a las mujeres cuando analizan cómo la sociedad patriarcal las fuerza a construir una identidad que no es la que eligirían? Si los hombres que hacen esto lo tienen difícil, la hostilidad del silencio y la presión al silencio que se produce cuando se trata de mujeres es demoledora. ¿Para qué leernos o escucharnos si sólo sabemos traer el mal, hacer sentir a todo el mundo incómodo? ¿Si ya lo sabemos aunque no hayamos escuchado nunca? ¿Es sentimiento de culpa? ¿Es miedo a que cambie el orden mundial? Es pesadísimo, injusto, irracional, absurdo.

ESTUDIANTES Y FEMINISMO. Una estudiante ha tenido la sinceridad de decirme que se siente incómoda leyendo a feministas (bell hooks), y que prefiere otros temas. He preguntado que por qué nos sentimos mal cuando escuchamos los análisis de las mujeres y por qué no notamos que estamos todo el día escuchando análisis de un tipo de hombres sobre todo, los reconocidos como con derecho a hacerlo. Por ahora todo en el blog, que es nuestro libro de texto interactivo. Veremos que pasa en clase la semana que viene. Cada vez tengo más claro lo que hago. Y he agradecido que esta estudiante haya roto el incómodo silencio, porque me ha dado la oportunidad de plantear preguntas. Pero qué lucha, qué lucha.

ARTISTS: PROTECT YOUR WORK FROM HEIRS

Mr Wrong Tree,

I’m not barking
I’m communicating
It’s called ‘dialog’
It comes from caring
It’s wholly human
Sorry it’s so disturbing

Human, not like the money
you’re asking for: Ugly,
for all the rights it kills
for all the love it denies
for all the crimes it makes up

Hope you earn a living using her words
Your rights more vital than her work
for humanity — after all, you’re still alive

Still, we’ll mourn the silence you impose
and cry against it — and hope she survives
your suffocating love and protection
Your murderous enforcement of law & order, Mr Wrong

ARTISTAS: PROTEGED VUESTRA OBRA DE VUESTRXS HEREDERXS
(Translation into Spanish by author)

Señor Árbol Erróneo,*

No ladro, me comunico.
Se llama ‘diálogo’, viene de la solidaridad, es plenamente humano.
Siento que desestabilice tanto.

Humano, no como el dinero
que exiges: feo
por todos los derechos que asesina
por todo el amor que niega
por todos los crímenes que inventa

Espero que te ganes la vida con sus palabras
Tus derechos más vitales que su obra
para la humanidad: al fin y al cabo, tú estás vivo.

Con todo, lloraremos sobre el silencio que impones,
lo denunciaremos a voces, y guardaremos la esperanza
de que ella sobreviva
a tu asfixiante amor y protección, a tu asesino
acatamiento de la ley y el orden, Sr Error.

*En inglés “ladrarle al árbol que no es” significa que te estás confundiendo.

Licencia de Creative Commons
Mr Wrong Tree (Copyright Repression) by michelle renyé is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.

lpi

I do not allow any Author Copyright claimant/entity to demand any money on my behalf

quote-poetry-is-a-political-act-because-it-involves-telling-the-truth-june-jordan-15-5-0581

Estoy viendo el documental sobre fotógrafos (pocas as, y no me lo creo, pero bueno), es emocionante. Y realmente para hacer cosas creativas de este tipo, fotos, escribir, pintar, analizar el mundo… hay un grupo de gente que prefiere la libertad total, o no puede evitarlo, y se busca un curro aparte. Desde la libertad, la emoción cuando sientes que has hecho un hallazgo, cuando es algo que te impacta, que lo descubres, es algo de lo más bonito que puede sentirse, pienso. Está bien que el dinero y la fama la lleve quien se gana la vida con ese talento. ¡Realmente se lo ganan!

Miro a mi alrededor y veo a la gente en su burbuja. El grosor y la transparencia de la misma determinará el grado de distorsión al ver lo que hay fuera, incluso puede impedir que se vea nada. Quizá esto explique, aunque metafóricamente, la dificultad que entraña la comunicación con quienes no viven en tu burbuja.

Me pregunto si cuando El Bosco metió a la gente en burbujas estaría pensando esto mismo.

04bjardinburbuja