Conduzco, ventanillas abajo,
el mar en el aire tibio y fresco
de la noche de verano.
Soy una cinta de agua
que fluye junto a la arena.
Todo late y brilla.
Ayer, sin embargo, estaba perdida.
A veces pasa.

1. A JM
Tenemos que hablar de amor
a veces
cuando el pesado mundo rompehuesos
te cruje más fuerte,
y te puede reventar
o como tirar un trapo o imponer un castigo,
empujar a la nada.
2. A la gente
Tenemos que hablar de amor
cuando se exige autodestrucción.
El amor sostiene la vida
es raíz robusta en la comunidad,
esa que nunca está sola.
3.
Hablar de amor
para controlar el miedo,
ver más claro, por encima, más allá
lo que somos y seremos.
NATURALEZA, CULTURA Y NO-EXTINCIÓN. No todas las culturas humanas actúan destruyendo especies y ecosistemas para que una minoría se enriquezca sin límite. Hay que hablar de colonización hoy nombrando el problema que no se nombra: las naciones-estado, las culturas que apropian la naturaleza y la explotan hasta su extinción. Es un problema parecido a cómo el patriarcado de violencia-prevalencia (que construyó las naciones-estado coloniales a costa de naturaleza y pueblos humanos), fagocita los avances que vienen de la lucha noviolenta feminista para contar las biografías de Mujeres de forma patriarcal, para perpetuar su orden.
Nuestra posibilidad de un mundo que no se autodestruya se relaciona con diferentes comunidades dentro de estas naciones-estado, fuerzas poblacionales que pueden generar un cambio cultural positivo para la vida en el planeta: por un lado, culturas humanas que han sobrevivido a sus violencias, que comprenden culturalmente que la relación especie humana y naturaleza no es de supremacismo, sino de colaboración en la igualdad: la naturaleza nos da el alimento, y como especie a cambio la protegemos, no la destruimos. No salen en los medios de comunicación dominantes en las naciones-estado, y no están en las nociones/lenguaje de la población general de las naciones-estado. Por otro, están los movimientos sociales llamados en las naciones-estado «ecologistas», «de protección del medio ambiente», «por los derechos de los animales». Y también están las comunidades y personas implicadas en investigar y educar (plantear) para solucionar problemas, no para mantenerlos y empeorarlos, buscando soluciones no destructivas para la vida y la convivencia. Lo lógico sería la comunicación y colaboración, pero el lenguaje prevalente está lleno de taras ideológicas producto de las culturas que dominan que impiden pensar con más realidad y respeto. Impiden que comprendamos sus condicionamientos de supremacismo cultural, y tardamos más en aprender a poder expresar lo que necesitamos de luchas o prioridades de acción sin borrar la existencia de otras visiones culturales, entendiendo que todas las comunidades pueden aportar algo positivo de su comprensión del mundo, y pueden mejorar lo que no lo es, por la comunicación, la colaboración, desde el respeto igualitario.
Sigo trabajando en este tema para el bloque de talleres de inglés A1. Decolonizing Our Minds, de #Sistersworkshopswithpoems, buscando escuchando/aprendiendo de todo lo que están haciendo poblaciones que culturalmente padecen gravemente también hoy ese colonialismo que ha dibujado fronteras en el planeta y fomenta las guerras de apropiación y explotación contra las poblaciones y la vida.
Web sólo con los poemas de los talleres con poema. https://www.mujerpalabra.net/creadoras/sistersworkshopswithpoems_ALL.html
Esto de arriba lo trato en talleres socioculturales para ubicar fuera de la mirada blanquista a las poetas con taller de poema del bloque A1.
Confiar es un talento de la inteligencia humana, de nuestra capacidad para la racionalidad empática, basado en SABER y CONOCER, no en “ser una loca” o una “imprudente” etc. Claro que puedes equivocarte, ¡como quienes desconfían! 😀 Probablemente menos, al menos en mi experiencia.
Sin embargo, en las destructivas culturas patriarcales de violencia-prevalencia todo talento es distorsionado para ser despreciado, condenado, descartado; todo lo bueno es mal-usado para construir la guerra, la debilitación por desconexión para la mejor manipulación. Se debilita la construcción de la comunidad, incluso las relaciones personales, y la colaboración o siquiera el saberse parte de movimientos sociales.
Confiar no quiere decir confiar a ciegas. Es un proceso que resulta de la observación y la experiencia. Está claro que en la mal-llamada prehistoria nos vino muy bien.
POLÍTICA DE PARTIDOS Y MOVIMIENTOS SOCIALES. Los partidos políticos (con ideales de construcción de un mundo menos brutal) deben entender que los movimientos sociales no son su afiliación, que no está bien fagocitarlos: que «las luchas por el poder» (esa idea tan machota) son algo a lo que estarán obligados quienes se encuentren en las instituciones pero no la gente que no se inscribe en el territorio de lo político desde los partidos políticos.
Es pesado cómo luchas sociales son fagocitadas y presentadas como que tal partido logró tal derecho. Es una falta de respeto, muy ideologizada al modo patriarcal de violencia, porque los derechos se consiguen por una confluencia de fuerzas muy variadas, y sin todas las luchas individuales y grupales que hacen nacer movimientos sociales y sin el crecimiento de los movimientos, los partidos políticos no pueden nada. La abolición de la esclavitud no nos vino de las instituciones. Ni los derechos reproductivos. Otra cosa es que sean colaboración necesaria. Podrían mentar sus méritos así, ubicándolo de forma más realista o respetuosa con todo lo que conseguir tal o cual derecho le debe a los movimientos sociales, eso que desprecian cuando no se dejan fagocitar, porque no se “organizan” y no tienen dinero, más dinero que el que pone cada cual de su vida propia, casi siempre traducido a esfuerzo y tiempo.
Que haya partidos políticos que hagan su papel dentro de las instituciones en lo de los derechos es posible por la existencia de movimientos sociales, y deberían siquiera internamente reconocerlo, para desarrollar algún RESPETO, y dejar de verlos desde arriba y como herramienta para sus fines de lucha por el poder.
BASTARÍA ENTENDER QUE SE PUEDE COLABORAR DESDE LA DIFERENCIA. MOVIMIENTOS SOCIALES NO SON PARTIDOS POLÍTICOS.
Si los sindicatos fueron asociados a partidos políticos eso sería porque ambos son lucha desde las instituciones. Las ONGs con financiación están también en un territorio mixto, digamos. Un territorio muy distinto del que pueblan las personas y grupos que conforman el movimiento de la sociedad hacia sociedades menos brutales. No tenemos historia, los movimientos sociales son pura masa anónima para las culturas patriarcales de violencia, que los usa y rompe siempre, para debilitarlos. Y por su incapacidad cultural congénita de no poder imaginar ni obviamente llevar a la acción que se puede luchar y convivir en diversidad, colaborando o si quiera no haciéndose daño.
Perdón por el rollo. Llevo una vida entera de activismo con este tema tabú, que nadie quiere hablar (se ofenden y te cascan) aunque limita tanto la visión, la práctica de la colaboración en diversidad, y hace tanto daño (retrasa, desperdicia) los ingentes esfuerzos que se hacen en el movimiento social. Hay que mirarse la ideología patriarcal de violencia-prevalencia aunque se sea de partido político de izquierdas o del movimiento social, pero se ve que la máxima dificultad la tienen quienes operan en las estructuras. Por un mal enfoque o análisis, pienso yo.
He encontrado un texto de feminismo interseccional por Carol Lee Sanchez, de la nación Pueblo (Laguna), en una revista dedicada a las mujeres indígenas (del proyecto Sinister Wisdom, una revista lesbiana), y os lo he traducido. El texto son 5 págs. Y luego hay 3 páginas de notas sobre traducción y evolución en el uso de palabras gracias al activismo, y de temas socioculturales que posiblemente son bastante desconocidos.
Le dedico esta traducción al Pueblo Gitano, ¡a mis admiradas primas activistas!
¡Feliz día del amor!
Vivir me ha requerido bocetos, no planes,
dejarse llevar, seguir flujos, poderlos ver,
saltar entre trenes, explorar territorios, hallar sendas,
abrir caminos por las bifurcaciones.
Libertad de movimientopara aprender y comprender
en un campo de batallas absurdas y del odio.
Evolucionar como la libertad
para no ser esclava.
Volar para no hundirme en alquitrán.
No arraigar para conectarme sin perderme.

INTELIGENCIA. El otro día se me ocurrió hacer un test de esos que te saltan a la pantalla con la pregunta de si tendrás alzeimer, y que resultó ser un test de inteligencia. Me sorprendió mucho lo que ponía (que, por cierto, pagué un euro, algo que autoricé, pero si no llego a leer la letra pequeña, habría habido un segundo cobro de 40 euros, como una suscripción mensual; que anulé con mucho sobresalto). Me soprendió no por lo que pudiera decir de mi persona, sino por lo que podría decir de la sociedad. Porque de pronto pensé que sí podría estar diciéndose ahí algo de la sociedad y de mi lugar en ella, según ésta.
Del IQ mío yo sólo sabía que en el instituto, de adolescente, del test que un equipo ajeno al profesorado nos hizo, salió que yo debía dedicarme a la artesanía, lo que en el contexto de lo que salió a mis compañeros se leía como que yo no debía ser muy inteligente. Aquello no me sorprendió y me hizo ilusión que se me asociara a la artesanía, claro, a lo artístico, que es algo que como persona muy creativa me interesa y me da mucho, esa paz, digamos, de la inmersión en el silencio propio. Si bien en el instituto encontré por primera vez profes que eran de respetarte y apoyar tu aprendizaje, en la guardería y la primaria me había llamado tonta y sucia varias veces, poniéndome como ejemplo de lo que no se debe ser ante el jolgorio de la clase.
Como mujer joven luego, por el tema de hacer una carrera, no sé cómo “supe” que tenía un IQ adecuado para hacerla, “un poco por encima de la media”. Supongo que sería otro experimento que te hacen sin preguntarte profesionales del IQ. A mí aquello no me dijo nada. Lo digo de forma descriptiva. Me había ido de casa, tenía que trabajar, estudiar, ocuparme de les animales, la casa, mi cuerpo. A esas alturas, si bien yo no me tenía mucho aprecio, no me era problemático, no era un tema. Estaba muy ocupada mirando y aprendiendo en el mundo. No comprendía muchas cosas, algo que finalmente pienso que me ocurre por una cuestión de valores, de a qué le das valor y a qué le da valor la sociedad (la mayoría). Algo que no es problemático salvo que quieras establecer que lo tuyo es la Realidad, y veas necesario forzar a quien no lo viva igual. Todo parecía una guerra de quién tiene razón. Sigo sin entender por qué esa onda tiene tanto seguimiento. Con ojos de hoy, pienso que esta enajenación mía de la preocupación de quién soy fue muy positiva, me permitió vivir muchas cosas, atender a muchas personas y comunidades diferentes, evolucionar respecto a mí misma y respecto a mi yo cultural, de cultura humana, de pertenencia a una sociedad. Sencillamente, era, cupiera o no, navegaba el mundo (la vida) como si viajara al extranjero, y participaba con todo mi ser en lo que me gustaba y parecía bueno, procesando muy vitalmente el dolor y la confusión de no comprender a la gente, por qué era tan difícil convivir sin más problema, por qué era tan importante forzar, en lo que fuera, pero forzar a quienes tuvieras cerca.
Haciendo algunos trabajos en grupo en la universidad, que era un lugar profesional de la calificación de la inteligencia, digamos, sí intuí que quizá mi inteligencia no era tan limitada o inadecuada. Por ejemplo, la gente del grupo de Historia del Inglés me dejaba hacer a mí sola las deducciones de la evolución de las palabras, y nos ponían sobresaliente. Me hace reír aun hoy. Yo les decía: sólo hay que mirar imaginando, mira, lo ves? Pero no querían atender. A nadie le interesaba esa actividad. “Estás loca.” En fin, la frase que lo zanja todo y que por suerte a mí no me zanjó, porque era como si me hubiera caído de bebé en la marmita de tener un identidad a pesar de no verme en los espejos. Quizá ahí si recogí la información de que un talento mío era una especie de libertad mental, de aprender, de crear, de comprender lo que no está en el programa (y bueno, no comprender el programa). Libertad que, pienso, siempre ha estado muy fuertemente vinculada a… a ver cómo lo digo… ¡hacer el bien! Abrir hueco para poder respirar, para una vida sin violencias o injusticias. En fin, podría usar otras palabras con más sexy: construir cultura evolucionada, transformar, revolucionar… Pero no era importante, sólo era, como la naturaleza, digamos, no como la cultura prevalente.
Luego, a los cuarenta y tantos, creo, ocurrió algo pasmoso: saqué el carné de conducir con cero errores y la oposición a profesora de idiomas en la pública con el número 1 de ingreso libre. A día de hoy me río de asombro. Porque lo que más he escuchado en mi vida es que soy tonta o estoy loca. Lo que más he tenido que soportar, un intento por todos lados de normalizarme, como si ser yo, con lo poca cosa que soy, fuera algo insoportable para la sociedad, algo que no puede permitirse, aunque pensaran que tenía “buen corazón”, como Puck, “cabecita loca pero gran corazón”. A mí es que los jurados no me conmueven, no me llegan. Prefiero a la gente que te deja en paz, que para ser, no necesita la validación de la sociedad y sus brutalidades de santidad.
El caso es que en el test ese del alzeimer, o lo que fuera, decía que yo tenía una inteligencia bastante grande en global y luego dividía por áreas y todo salía como de sobre y de matrícula (notas bastante ajenas a mi vida estudiantil) y lo que más me gustó fue leer eso en “inteligencia analítica”. Me hace reír de alegría.
Yo fui correctora freelance en una editorial cuando era muy muy pobre, y sorprendí a mucha gente que me quería y conocía porque no comprendían cómo podía ser tan buena correctora. De hecho, la editorial, que entonces era bastante preciosista con las obras (ya la compró una industria editorial) me consideraba una de las cuatro mejores correctoras (no que eso influyera en los cheques por obra, y mira que corregí obras tan complejas como el Rey Mono). ¿Cómo, si ves tantas cosas que no están puedes ver algo que está? Es como si esa fuera la sorpresa. Pero es así, yo puedo ver lo que no está y puede imaginarse y pensarse, y puedo ver lo que está, de hecho, van de la mano, no se puede separar, en mi experiencia o vivencia de ello.
Por decirlo de alguna manera. Todo es complejo de decir porque no son temas que estén tratados al menos así en la sociedad. Pero bueno, hay que explorar, probar a decir cosas. A ver si suena la flauta. 😀
Como conclusión (me río), dos cosas.
Algo que me dijo una cíberamiga en red social, cuando pregunté, con voz doliente de la sociedad:
–Tengo mucho carácter, ¿qué puedo hacer?
–No lo pierdas – me dijo esta mujer que se me perdió con el perfil y a la que siempre le agradeceré la respuesta.
Y algo que ha dicho mucha gente bonita a lo largo del tiempo y yo he verificado como cierto para mi vida interior, de ocupaciones y de relaciones: Be true to yourself. Sé fiel a quién eres.
Adaptarse, convivir, analizar, conversar, compartir, participar en la comunidad nada tienen que ver con la dominación y el sometimiento. Son hechos sencillos y preciosos que nos dan mucho, al adentro y en las relaciones.
Y no voy a releer esto porque seguro que me lío, no termino, y lo descarto! Allí voy a compartirlo, por si le sirve a alguien! 😀 <3
CONSTRUCCION DE LA IDENTIDAD. Entre los incontables factores k intervienen, hay uno que puede ser vigilado autocríticamente para evitarnos construir una distorsión conveniente a la milenaria cultura patriarcal de violencia-prevalencia. Llegamos a creer que lo k hemos desarrollado como tácticas, modos, estrategias de autodefensa o supervivencia en una sociedad k no nos tolera (y necesita obsesivamente homogeneizarnos) son rasgos de kiénes somos, de ese ser yo k no es ser el modelo, la identidad homogeneizada.Importa identificar esta cuestión PK podemos usar estos modos donde sobran, donde no es necesario usarlos: en un lugar o relación donde se pueden explorar formas de relación k se construyen como no-manda la sociedad; con honestidad, empatía, respeto, apoyo mutuo, coraje, confianza, imaginación, amor a las personas, su diversidad, amor al viaje de descubrir el mundo humano que esta cultura kiere sometido y esclavo aunke depende de el para poder vivir, de hecho.
fuente: cuaderno de apuntes de michelle renyé https://www.mujerpalabra.net/blog/?p=6444

Sedimentos
masa de polvo arena
capa sobre capa
cruje la piedra
compactando
fracturando
arde
alarido
seco
Presión y grietas
distorsión
y los siglos de los siglos
agolpados
innombrados, desconocidos
Todo
sobre el agua primigenia
sobre el lomo tibio de la tierra
sobre el tuétano del magma
Cuánto valor estar

SOBRE ESCUCHA, CREDIBILIDAD, VIOLENCIA Y GÉNERO. La gente de las culturas patriarcales de violencia-prevalencia tiende a no escuchar los mensajes que no les son ya conocidos, y se precipitan a interpretar según parámetros que no sirve ahí, y que impiden escuchar / entender lo que se está diciendo. Esto se combina con un no-creer cuando se dice algo verdadero, que se puede verificar, y en un sí-creer a quien miente o distorsiona, lo que también se puede verificar.
(A mí me ha pasado mucho contando historias de mi vida. ¡Suelen creer que miento! No consideran datos a la mano para imaginar que quizá no. ¡Y por eso no preguntan!, que es algo que siempre me llamó la atención, porque yo tendría miles de preguntas. ¡Es muy impresionante!)
Es fundamental este hecho cuando la cultura se construye con mentiras sobre la identidad humana: que si la violencia (del Hombre sólo, claro) es inevitable, que si la Mujer miente y es histérica… Así, un hombre que cumpla con el mandato patriarcal de misoginia, y torture (golpee / viole) a una mujer, contará con la complicidad de la sociedad para encubrir su abuso / crimen (lo que ya sabemos que no es «natural» sino cultural, un aprendizaje para Ser Hombre, contrario a los derechos humanos de las personas), contará con más credibilidad y autoridad que la mujer que recibe esa violencia, y además no la puede responder porque en la construcción de Mujer se prohíbe que ésta use la violencia incluso en autodefensa (solo podemos usarla si es para apoyar al Hombre en sus guerras y persecuciones). Lo que significa que si lo hace, es «mala», no, es más que mala, da más miedo que el Hombre violento, porque es «natinatural»: «perversa», una «bruja» y merece lo que le ocurra y más.
Foto de Saltitos, la madre de Negri, que fue abandonada preñada y logramos llevar a un albergue de animales cuando parió la segunda camada porque quienes la «adoptaron» se negaban a esterilizarla porque «la naturaleza es sabia» y no me creían cuando les decía que sí se pueden quedar preñadas tras haber parido una vez.

Cuando era pequeña, no le tenía miedo a los viejos gruñones (ellos). Me daban confianza más bien. (Tenía bici además para poder huir si resultaba que la pudiera tomar conmigo.) Intuitivamente había comprendido que no fingían, y por la buena educación que me daba mi madre luchando por ser libre, sabía que todo el mundo tenía derecho a estar en el mundo como quisiera. No era eso algo que fuera a molestarme, como le molesta a la gente bien socializada. En general, y por mi excelente capacidad de observación de la realidad fuera de la caja según lo nombran hoy, es decir, desde la mirada clara diría yo, esa que no se deja ensuciar por condicionamientos culturales prevalentes, no me gustaba la gente que halaga y admira. Rodeaban a mi madre cuando tenía dinero, porque era muy generosa. Pero nunca estaban ahí para sencillamente desarrollar una relación de amistad. A esto podría añadir, respecto al tema que me ocupa, que como niña condenada a ser Mujer en la sociedad patriarcal, no aceptaba la obligación de ser agradable porque sabía (como capta la gente muy pequeña aunque luego lo olviden a fuerza de tanta violencia conceptual soportada) la gran mentira que era eso, la gran violencia contra la persona y las relaciones, lo que encubría: una gran mentira social construida sobre tu sumisión al servicio, al estilo esclavitud. Yo prefería poder expresar mis ideas y emociones con libertad. Ya tenía empatía suficiente para regular si la expresión de algo hubiera que trabajarla para no herir. No necesitaba acatar absurdos.
Retraté a un amado “viejo gruñón” en mi versión de la “Bella y la bestia” (un “feminist retelling”), el cuento de Gabrielle-Suzanne Barbot de Villeneuve (1740) por si no lo sabíais –aunque es posible que exista literatura oral que lo hubiera inspirado y más despojada de aprendizaje ideológico patriarcal–. En el relato, yo me puse a su vera, claro, por lo bien que me caen los viejos gruñones, soy la niña Scout. Lo podéis escuchar aquí, un canal de youtube que llamé «michelle renyé, escritora y activista»: https://www.youtube.com/watch?v=WXYLTaVMnyc. O lo podéis leer en mi libro de relatos en primera persona La Saltadora. Relatos feministas (que me publiqué en mujerpalabra.net donde se descargó 11.000+ veces y luego creé como libro de Renyé editora para que se pudiera comprar en papel pero dado que he vendido 10, creo que volveré a ponerlo de descarga gratuita).
El personaje del viejo está basado en un hombre gruñón al que descubrí cuando en la universidad me ahogaba, me sentía estupefacta y perdida, además de algo desbordada porque también trabajaba y vivía con Lazy, una perra. Se trata de Rafael Sánchez Ferlosio, un escritor con una voz crítica propia. Leer sus pecios y reflexiones me aliviaba (leí a lo largo de años porque no soy lectora voraz sino más bien lenta y de interrumpir lectura según me inspira cosas, “Mientras no cambien los dioses nada ha cambiado”, o “Vendrán más años malos y nos harán más ciegos”; se me escapan carcajadas al escribir los títulos, por cómo suena, porque es muy de viejo gruñón nombrar esas posibilidades reales; pero esto no debe cegar sobre lo que se aporta al hacerlo, toda la complejidad de tener que explicar y al tiempo sencillez de dónde nace el impulso en lo que analiza). Leer a Ferlosio me creaba espacio para ser y vivir. No subestiméis la importancia de expresarnos si no acatamos el Orden establecido en estas culturas de la violencia). Ferlosio, quien sin duda no fue valorado ni propuesto en la Real Academia de la Lengua Muerta (RAE) porque el mundo cultural prevalente de Madrid se alimenta del odio a todo lo que no sea perpetuar la violencia-prevalencia patriarcal. Yo tuve la suerte, además, de poder quedar con él y un amigo algunas veces, por lo que sé que era un apasionado y empático viejo gruñón de primera mano.
Hay una vieja gruñona muy bien retratada en una obra de una escritora irlandesa feminista que vive en Canadá, y que contra todo pronóstico llegó a tener una película basada en una novela suya (pero, como la “The Book Thief / La ladrona de libros” del escritor australiano-alemán Markus Zusak, no recomiendo verla antes de leer el libro, porque es impedirse conocer la obra: son libros escritos desde el punto de vista infantil y en las pelis eso tan vital se pierde, pues vemos los escenarios que nos eligen personas adultas que hacen la película). Hablo de Emma Donoghue. Su vieja gruñona es el hilo conductor en una obra de retellings feministas con cuentos tradicionales. Sí, es la vieja o la bruja. Es muy interesante, y una gran respuesta al patriarcado, llena de amor y realidad.
Eso es todo. Es sólo que me he despertado con un gran amor por las personas viejas gruñonas, una gran gratitud y alegría por su existencia. Pero ya tengo que ponerme con mi Mary Wollstonecraft para webdianoia.com, sin más dilación. ¡Felices días!







A JM
En la acelerada confusión del mundo humano
me topé con el claro de tus ojos, lago de luz bella
en el corazón del huracán y el tiempo.
Conozco las estaciones de nuestros viajes, o más bien,
las llevo dentro, alimentando mi sangre,
el impulso vital de mis ramificaciones trepadoras.
Conozco tus músculos de castaño centenario y florecido.
Cada despertar, el asombro y la alegría
de sentir tu vapor de sueño,
tu respiración, música de la vida
en el universo; tu cuerpo tibio y este amor
espejo y memoria, pura inteligencia,
como un campo silvestre en la guerra.
Poemas de mucho amor
michelle renyé
Los zarcillos del afecto
no perduran en todas las personas,
he aprendido.
El afecto se esfuma:
rastro de humo
de una extraña en un tren
con la que se mató el tiempo;
la sangre de la memoria,
la conexión, esa posibilidad
de un mundo empático.
Constituye un problema, sin duda:
una sociedad sin tiempo
para el afecto, sin ganas,
sin generosidad para vivir.

Camino descalza
michelle renyé
TALENTO DESTRUCTIVO. Un talento destructivo que nos enseñan los dominantes patriarcados de violencia-prevalencia es llamar como no es a lo que nos humaniza y ayuda a evolucionar para superar este tipo de culturas humana, tan de odiar la vida y la convivencia. Estoy pensando en esas confusiones perversas que llaman, p.e., obsesión al compromiso humano que nace de la empatía, de saber os comunidades, poblaciones, sociedades, cuya supervivencia y vida no depende solo de lo que hacen quienes acaparan y destruyen, sino también de nuestro papel colectivo respondiendo a eso, para sobrevivir, vivir y convivir.
Nombrando mal y pronto, la «obsesión» (práctica compulsiva) con la destrucción y el odio es menos deseable (inteligente, respecto a poder vivir) que la «obsesión» (lucha diaria) por un mundo donde podamos vivir (en lugar de tener y sufrir).
Si la gente desarrollara nuestra capacidad humana para la empatía y la introspección para ver mejor lo k hacemos mal, quizá les sería más fácil dejar de llamar lo que no es a lo que nos supone posibilidad de cambiar rumbo respecto a cómo estamos en el planeta y nos vemos y tratamos.
NOMBRAR BIEN ES PENSAR MEJOR
#patriarcado #nuestrasvoces #desarrollandointeligenciafeminista
https://www.mujerpalabra.net/blog/?p=6308
La fortaleza es proporcional al desamparo.
(Bueno, ése es el equilibrio.)
La fortaleza, con sus raíces
en la cercanía de algunos cuerpos,
en la proximidad de los telares de visión.
El desamparo, como el de Davida frente a Goliat.
#caminodescalza #michellerenye #poemasfeministas #poemaspoliticos #escritorasfeministas

“Soy vieja” no significa lo que entienden
Cuando digo “soy vieja” es normalmente para indicar que lo que expreso lo dice alguien que ha llegado a esa edad humana. (Sugiero que se relea la frase para entender lo que pone, sin interpretar cosas que no expresa.)
Llegar a la vejez me parece increíble, lo celebro a diario, lo disfruto a diario, aunque aquí también hay trabajos de aprendizaje (como en todas las edades humanas, muchos menos, pero importantes). Yo no cambiaría esta fase por ninguna anterior, sin dudarlo un segundo no la cambiaría. Ser mujer en los patriarcados de violencia-prevalencia es muy pesado.
Si eres Mujer, la gente a tu alrededor siempre partirá de dudar de tu inteligencia, de que estés diciendo lo que quieres decir, de tu cordura, aunque te “quieran bien”. Si en general, en esta cultura y sus valores, lo normal es no escuchar, cuando además dices que eres vieja, saltarán todas las alarmas en lugar de entenderse por qué se da esa información. Entre la gente más joven suscitará condescendencia, “No eres vieja” (aunque es lo que eres ¡y lo ven!) y entre gente de tu edad, horror (como si ser vieja fuera tener un pie en la tumba, cuando morir es algo que ocurre mucho a todas las edades, y no te digo si además te matan). Ser vieja no es algo que suscite interés ni curiosidad, en general, ni respeto, claro. Lo que hará pronto la gente es corregirte, orientarte, «apoyarte», porque no piensan ni siquiera leen lo que pones, para entender el mensaje. No cabe en la cabeza que nadie pueda decir “Soy vieja” como información para que te ubiques, pues no igual decir algo desde la vejez que desde la juventud. No quiere decir que en la vejez todo el mundo tenga razón frente a la juventud. Este marco intepretativo patriarcal que perpetúa la guerra en todo y del que yo soy muy consciente para escapar a menudo. Pero sí quiere decir que hay posibilidades que esa persona haya observado, meditado y aprendido algo que podría tener algún valor para quien escucha o incluso la comunidad.
Como soy vieja, es decir, como vengo observando este problema de forzar a la gente a ver la vejez como algo malo, y desvalorizarla, todo principalmente sin mala intención desde que cumplí 50 años hasta hoy casi 12 años después, es decir, como no hablo sin haber observado (soy así, aunque vieja, de naturaleza viva, curiosa, de buscar conexiones y tranformaciones de lo malo, soluciones noviolentas; me gusta observar y/para comprender, y la imaginación la uso para mil cosas pero no para no escuchar lo que la gente dice), voy a recomendar algo:
Que antes de interpretar un mensaje, se lea con atención, sobre todo si el impulso es de inmediato a CORREGIR a la persona, particularmente a quien se identifica socialmente como Mujer (yo ya lo dije de pequeña, cuando me decían a cada paso que “Eso no es de niñas”: seré un saltamontes). Que antes de determinar que una mujer NO SABE LLAMARSE, no sabe lo que se dice, hagáis como se recomendaba cuando empezaron las redes sociales o hacia 2010, al menos entre gente que nos comunicábamos porque sabíamos las posibilidades de transformación social que representaba que cualquier persona pudiera acceder a todas las informaciones y a comunicarse con todo tipo de personas en internet: preguntar antes de responder para verificar si se ha interpretado bien el mensaje (sobre todo si ves muy claro que tienes que decirle algo a esa persona, sea “bueno o malo”). Porque a lo mejor has interpretado mal, y hay que verificar que entiendes lo que ha puesto la persona a la que vas a indicar que no sabe lo que se dice.
Yo no digo “soy mayor” porque es un comparativo, y esta edad para mí no depende de comparación alguna, tiene su propio estatus, su propio nombre: vieja, vejez. Y no digo nunca “soy vieja” desde el apocamiento, si se leen los mensajes donde aparece, se puede verificar porque el resto del mensaje le da un contexto que permite la correcta interpretación.
La edad anciana cubre todos los años de todas las edades anteriores, como dice mi amiga Marie (si no te matan, no te matas, o no mueres por alguna enfermedad). Digo soy vieja con orgullo por haber llegado aquí, me parece increíble y motivo de celebración diaria. Yo ya vivía al día, es una tendencia que heredo de mi madre, y de una familia con tendencias a librarse de la normalización inescapable por su amor al arte, a la creatividad, a la imaginación. Y éste sigue siendo para mí ahora en la vejez un enfoque muy bueno, vivir al día.
Esta edad es un lugar incomparable cuando no te has dejado (todo un inmenso forzarte de continuo), cuando has sobrevivido a tu sociedad y cultura sin perder tus cualidades humanas, cuando has atravesado sin perderte a pesar de la inmensa dificultad mil luchas añadidas a todas las demás, luchas para normalizarte, que es decir, someterte a la visión prevalente, tan destructiva y hostil a todo lo bueno humano. No cambiaría mi cabeza de hoy, por mi cabeza antes, cuando dudé tanto de mi criterio porque la gente no tiene vergüenza de ejercitar la dominación, el intento continuado de forzar a otras personas a ser como ven.
Lo expreso de nuevo. Ser (vista como) Mujer en esta sociedad ha sido un infierno de masiva falta de respeto a todas horas, desde mi infancia, adolescencia, juventud mayor, edad madura, siempre, por la obsesión cultural y social de normalizarnos a una identidad que nos es ajena. Como persona fundamentalmente empática, inteligente y altruista, he escuchado y considerado, por si yo estaba en un error, he incluso dudado de mí misma, dada la magnitud del consenso, hasta ver eso, que la inmensa mayoría no se da cuenta de cómo perpetúa la cultura de violencia-prevalencia a cada paso, porque lo importante es tener razón, ese forzar, para dominar, someter, porque la identidad se tiene necesariamente que construir a costa de otras identidades, es Ley del Padre, y merece todo el desprecio y las violencias posibles si no se acata esta ley. Yo he sobrevivido a todo esto conservando mi cabeza, y me parece un mérito llegar a la vejez, no sólo una suerte. Feliz de ser vieja.
Recomendaría que se prestara más atención al lenguaje que usamos y cómo nos comunicamos. Se vería más claro, aunque requiere un control del miedo o valentía que ciertamente nace de valorar más rescatar lo más humano porque la cultura nos ha perjudicado hasta la médula. Aunque la intención sea buena, interpretar el uso de la palabra “vieja” patriarcalmente sin salvación es perpetuar sus sistemas de capacitismo, edadismo, y misoginia. Es educarnos en decirnos que las mujeres no razonan, no saben lo que se dicen, ¡no saben cómo se llaman! (concebir que esto es posible viene de nuestra perpetuación del lenguaje androcéntrico, tan humillante porque cuando hablamos como personas nos suena mal usar el femenino, que supuestamente es un rasgo fundamental de quiénes somos; si te llamas en masculino, no te tienes ni el mínimo respeto de llamarte sola quien en principio dices que eres, por qué te va a respetar el resto de la sociedad). Es educarnos a pensar que ser vieja es tan malo que no puede ni nombrarse, que las únicas capacidades que importan pasan por ser joven, porque en realidad haber aprendido en la vida en esta guerra perpetua contra las identidades, para normalizar de acuerdo a valores terribles, autodestructivos, no merece ningún respeto.
En fin. Yo seguiré llamándome como me llamo. No existe ninguna posibilidad, desde mi conocimiento y experiencia, de que deje de llamarme vieja.
Fuente: https://www.mujerpalabra.net/blog/?p=6273 «Palabras. Cuaderno de apuntes de michelle renyé» En mujerpalabra.net > Creadoras

Cómo usan
cómo ni nombran
cómo aplauden a quien actúa
sospechan de quien ama
cómo los ojos cegados
los espejos rotos
Cómo el habla del afecto
en el banquete
condena a la cocinera
a morir sola en un umbral
Subir al fin
una cumbre inexplorada
reproduce espaldas,
llantas en llamas
Cómo sólo cabe
sostener el mundo
como una piedra
Suena en el río
michelle renyé
Camino descalza
La historia de las culturas patriarcales que yo llamo de violencia-prevalencia porque se basan en la construcción identitaria del modelo de la Historia sancionada que es la única que se reconoce como humana, está atravesada de construcción identitaria a costa de uno de los dos grupos humanos a que se reduce la condición humana: ser Hombre implica dominar y demostrar la inferioridad de la Mujer (la Mujer, como grupo dominado, debe validarle, y eso se hace masivamente a través del uso del lenguaje androcéntrico). Ser cis y heterosexual implica concebir como enfermas a personas con otros cuerpos y sexualidades (incluidas las no-binarias), a pesar de nuestra larga humanstory natural identitaria. Ser persona «blanca» implica explicar la superioridad por color de piel, construida además con ese arma que son las naciones-estado, tan supuestamente homogéneas en identidad nacional o de pueblo humano, construidas sobre aplastar otras culturas humanas. Y así con todos los sistemas de opresión que construyen el mundo prevalente en el planeta, un mundo marcado por la sacralización del odio y la guerra como arma para la “resolución” de los problemas. Ni podemos nombrar este supremacismo cultural construido continuamente para imponerse al precio que sea, incluida la extinción. Ni se puede hablar de esto.
Tengo muy observado en las aulas y la sociedad que nos cuesta mucho aprender cosas “naturales” humanas por influencia de la cultura prevalente, por esos “valores” de «odio y guerra» en todo a todas horas, que construyen modos de hacer las cosas desde la hostilidad al otro grupo, no desde la racionalidad empática, mucho más eficaz para resolver problemas sin complicarlos, sin agravarlos. Desde esa ideología cultural prevalente que niega y distorsiona, que detesta talentos humanos tan fundamentales para la supervivencia y la convivencia como la imaginación y la empatía. Todo lo relacionado con la colaboración desde el respeto a la natural diversidad es visto como ridículo e intolerable si llega el caso.
Pero si pensamos desde la no alienación de la condición humana, desde la empatía y no desde la tradición cultural sancionada, está claro que es perverso que se diga que las personas jóvenes y adultas no representadas ni tenidas en cuenta en las narrativas empleadas en el sistema educativo padecen “fracaso escolar”. De lo que yo tengo visto, las personas que supuestamente se encuentran representadas en esas narrativas también lo padecen. Porque nuestro problema es una cultura irracional y violenta que se nutre de la destrucción, que nos hace creer que eso es natural, que desprecia todo lo que nos permitiría desarrollarnos y convivir, nos convence de que lo natural al Hombre blanco que es imagen del Creador, es percibir “al Otro” como amenaza, no lo que a diario podríamos percibir porque ocurre: que lo natural, como especie, es nuestra curiosidad, nuestra creatividad, que aplicamos a conocer el mundo y a resolver los problemas, nuestra capacidad para resolver problemas colaborando. Eso que debería ser el camino abierto en los lugares del sistema educativo, y no la destructiva Cultura Examen que tan eficazmente representa la cultura prevalente.
La inteligencia humana sabe muchas cosas, y si aprende lento, con dificultad, es que sabe algo importante que no se está reconociendo, no está en el funcionamiento de nuestra construcción social, y por tanto, se nos niega en nuestra propia persona. Yo he visto en el aula cómo cualquier persona, con traumas de ninguneo o vapuleo o teóricamente no, es capaz de aprender todo tipo de cosas y crecer sin traicionar su identidad cuando el entorno no es hostil, ofrece apoyo, amor, respeto, asistencia. Y lo he visto en mi propia vida como persona de una sociedad y cultura, a pesar de sus injusticias y violencias. De hecho, me asombra que con todas las violencias padecidas, esta cultura que deberíamos comprender se supera con nuestra evolución humanizante, no ha logrado cambiar la naturaleza humana, destruir lo bueno de lo que es capaz. Estudiar críticamente la Cultura Examen, cómo destruye la capacidad de aprendizaje significativo de todo el mundo, podría ayudar mucho a que percibiéramos mejor quiénes somos y qué potencial tenemos para superar las violencias, cómo se hace. Todo está a nuestro alrededor, en este caos de confusión y violencia.
Así que a mí, cuando escucho lo de que el pueblo gitano, las personas inmigrantes, las personas creativas y empáticas, las personas con cuerpos o sexualidad no-normativas va mal en estudios, no se esfuerza, no aprende, no me convence. Lo que ocurre es que no somos conscientes, nos cuesta comprender que venimos de la atroz narrativa de nuestro pasado, esa que excluye a la inmensa mayor parte de la humanidad, de nuestras identidades y esfuerzos, de nuestros talentos. Y todo seguirá igual si cada vez que avanzamos en comprender cómo se puede convivir en diversidad sin machacar, volvemos a justificar el orden de que sólo cabe la guerra y sus nombres del ninguneo y el odio.
Traducir para que se entienda lo que se dice en un contexto sociocultural en el tiempo, es decir, con respeto a la identidad, tiempo y lugar de quien escribe y con consideración a los cambios sociales y lingüísticos si se hubieran producido, implica interpretación, porque toda traducción implica interpretación, pero no se aleja del texto original más que traducir para publicar (para que el trabajo sea validado por la institución de la Cultura), sino más bien se acerca más.
Regirse por las palabras literalmente, desligadas de la persona y su momento, no facilita, a menudo impide la comprensión profunda de textos que no hablan como la cultura sancionada, tan llena de trampas y falsedades, textos que transforman la percepción y el conocimiento, generan evolución cultural.
Las instituciones del lenguaje sancionado, de espaldas a la realidad de las personas y la cultura que generan, la evolución que esto supone, trabajan por una perpetuación del Orden de siempre, no sólo respecto a la gran mentira que es el lenguaje androcéntrico para hablar de la humanidad: los sistemas de distorsión de las culturas de violencia-prevalencia patriarcales son incontables y todos operan para reducir, fosilizar, el potencial del lenguaje en sus hechos humanos de vincularnos, ayudarnos a comprender mejor, nombrar mejor, a ser y evolucionar como personas, comunidades y culturas humanas. No es trivial que las editoriales impongan el uso del lenguaje androcéntrico, entre otros muchos problemas del lenguaje que generan con su acatamiento a normas que nada que tienen que ver con el estudio científico del lenguaje, la comunicación, la traducción y las lenguas.
Y como si esto fuera poco, la traducción automática, que no sirve más que para traducir mensajes muy concretos y limitados respecto a todo lo que hacemos con el lenguaje en la especie, sigue estando definida por el Hombre, desde las instituciones del lenguaje, y no es inocente que el resultado esté siendo la destrucción de voces y sus textos.
Yo no dejaría de compartir en redes sociales, donde tenemos más información sobre quiénes somos, cómo nos expresamos y a qué nos dedicamos. Son una fuente directa, que escapa al control o el filtro de la cultura sancionada, tan limitada en su conocimiento del mundo y tan distorsionadora de la realidad.
NOTAS VELOCES GESTADAS EN LA EXPERIENCIA DE VIVIR. IDENTIDADES Y VIOLENCIAS
CONECTAR PARA QUE NO SE SOSTENGA LA CULTURA DE VIOLENCIA-PREVALENCIA
Violencia e identidad: cómo se concibe y ejecuta que la propia identidad se construye a costa de la identidad de otras personas. Todo el mundo participa: todos los sistemas para construir, mantener y desarrollar el mundo de supremacía de las culturas patriarcales de violencias-prevalencia suponen una reducción de todo en la vida a dos “bandos”. Un bando es el Bien y la Fuerza y debe prevalecer sobre el otro. El resto es la Otra identidad, representa el Mal y la Debilidad y debe ser dominado / sometido, y explotado, porque alguien tiene que sostener la vida.
Las guerras identitarias y por la apropiación o dominación se desarrollan a través de múltiples sistemas de opresión binarios, para que no haya opciones, confusión. Hablemos de odio a la naturaleza de otras especies, identidad homogeneizada binaria sexo-género (el Hombre, y la heteronormatividad), nación-estado (apropiación de territorio, homogeneización nacionalista, guerras para apropiar recursos y contra los pueblos, modelos culturales diversos), acumulación de dinero para sostener la explotación de quienes no los tienen, supremacismo blanco, capacitismo…
Que no hay nada tan contrario a lo que es la naturaleza humana, diversa, empática, creativa, de apoyo mutuo, curiosidad y colaboración, como se empieza a escuchar de la denostada y distorsionada “prehistoria” es algo que sé desde mi experiencia en mi mente y cuerpo, a pesar de la brutal “educación”, impuesta por todos lados, empezando por los usos que se quieren imponer del lenguaje, tan del odio y la prevalencia. Y sé que lo que yo soy no es único, sino un hecho en la especie. Que prevalezcan las culturas más violentas, las personas más violentas, no quiere decir que no tengamos fuerza de vida y transformación las alternativas humanas más empáticas, creativas y noviolentas. Más inteligentes para vivir en lugar de estar en perpetua guerra contra todo, incluida una misma. De hecho, culturas violentas se autodestruyen, y mientras se mantienen y transforman, como hemos logrado hacer contra todo durante siglos y se ve en el lenguaje también, no sólo en el arte y los movimientos sociales, y todo lo que nos procuran, es por todo existen otras opciones, de protección de la vida y la convivencia, no sólo las violencias múltiples que enfrentamos como especie a manos de los patriarcados de violencia-prevalencia, esa “opción” cultural basada en el odio a la vida.
Considerando todas las violencias que enfrentamos, pienso que esto de guerras dentro de los movimientos sociales (muchas veces consecuencia de daños que proceden de las ideologías de partido político, con su patriarcal relación con éstos) es falto de inteligencia que podríamos aplicar con algo más de autocrítica e introspección sobre cómo nos impacta la cultura prevalente aunque creamos que no. El tema de la identidad es vital para perpetuarla, negar la realidad humana identitaria, desde los cuerpos, modos de ser, caracteres, sexualidades, a las naciones-estado que niegan toda la diversidad cultural sobre la que se imponen, pasando por todo lo demás.
Cuánto más y mejor avanzaríamos si hubiera más claridad sobre qué es respetar a las personas, los pueblos y la naturaleza, qué nociones que asumimos como “de especie humana” no lo son, y no ayudan.
michelle renyé (enero 2025)
FUNCIÓN PÚBLICA Y PERSONAS OPOSITORAS. En 2011, declararon el sistema de Clases Pasivas a extinguir, por lo que las personas que se plantean ser profesoras de la Pública, hacer una oposición-concurso pública para lograr un empleo de asistencia a la sociedad en su conjunto (incluidas personas sin dinero) ya no pueden elegir, al sacar la plaza, entre Seguridad Social o seguro privado con Muface. Estas dos opciones nada tenían que ver con el funcionariado público de los enchufes durante el franquismo, aquel cuerpo de privilegios: venían establecidas en el marco de la democracia para todo el mundo que opositaba-concursaba públicamente.
¿POR QUÉ ELEGÍAMOS EL SEGURO PRIVADO? Porque los servicios púbicos sanitarios (que todas hemos usado porque esto no es Estados Unidos, donde la gente muere por no tener dinero para pagarse atención sanitaria) están infrafinanciados (sobrecargas de trabajo para el personal, falta de recursos suficientes, etc.) e imponen que todo pase antes por la doctora de cabecera, lo que genera demoras con graves repercusiones en la salud y en la calidad de vida, como sabemos todo el mundo por experiencia (a pesar de lo cual, se maltrata al personal de los servicios públicos).
SOLUCIONES QUE EL ESTADO DESCARTA. ¿Por qué no se reforma la Seguridad Social para que se pueda ir directamente a una especialista? Esto descongestionaría al personal sobrecargado y vapuleado, mejoraría la gestión de los centros, y la salud de la gente. En su lugar, se “acusa” de “privilegios” e insolidaridad por ser un “coste insostenible” a unas personas que habiendo contribuido una vida de trabajo y pago de impuestos para sostener el servicio público logran llegar a la vejez (edad humana que también tiene un papel fundamental en la sociedad por el conocimiento de haber vivido). En lugar de reformar la sanidad pública para mejorar la vida de la población en su conjunto, se hacen campañas para confundir, presentando como aprovechadas a personas que no lo son, que sólo son viejas, porque la vejez es “un coste inasumible” (no como la injusticia y las guerras).
PROPUESTA DE SOLUCIÓN. Por todo lo anterior, dado este mundo violento, como profesora veterana de la pública próxima a la jubilación (hoy de excedencia = sin sueldo ni ayudas, y pagándome Autónomas para que no me repercuta en la jubilación con los ahorros para la hipoteca) para curarme porque las inspecciones de la Pública no cumplieron con su obligación de proteger el derecho a la salud en el trabajo), tengo una propuesta para que sea sostenible nuestra vejez y al tiempo que no nos fuerce ahora que más vulnerables estamos a cambios que difícilmente superaremos: que cuando nos jubilemos quienes estamos en MUFACE, recibamos una píldora, para tener la opción de descansar de una vez procurándonos una muerte digna en casa.

LENGUAJE Y AUTORITARISMO: SIGLOS DE LO MISMO, PRUEBAS ABRUMADORAS Y ¡NO! A COMPRENDER Y MEJORAR: “LOS HOMBRES” NO ENTIENDEN LA VIOLENCIA QUE ENCIERRA NOMBRAR LO HUMANO EN MASCULINO, “LAS MUJERES” LO ACEPTAN, Y SOSTIENEN. ES EL ORDEN DE SUMISIÓN: BASTA NOMBRAR AL DOMINADOR.
ASÍ DE ANTI-HUMANO ES EL MUNDO PATRIARCAL: NO TOLERAR LA CONVIVENCIA EN RESPETO, PERPETUAR SISTEMAS BINARIOS DE OPRESIÓN PARA SEGUIR MACHACÁNDONOS LA VIDA Y LA IDENTIDAD, SIGLO TRAS SIGLO, HASTA LA EXTINCIÓN
TU VOZ ES TUYA, ACOSTÚMBRATE A NOMBRAR CON AMOR A LA REALIDAD, CON EMPATÍA mujerpalabra.net
#LenguajeInclusivo #linguistasfeministas #lenguajeycultura #sociedadlenguajeycultura #lenguajeysociedad #IdentidadYlenguaje #feminismoparaexistir #borradomisogino #sistemasdeopresion #autoritarismo #mujerpalabranet
Recuerdo cuando llegaba
sábado por la mañana
tocando el claxon, el gran jolgorio
la cabeza por la ventanilla,
impaciente,
los abrazos, su olor, las risas,
tebeos y galletas surtidas,
incredulidad ante los malos informes.
Y al irse, pedalear libre,
trepar alto para seguir mirando
las hojas y el cielo, la vida.
La alegría del reconocimiento
es el orden natural restablecido
de quiénes somos.
No es preciso forzar, esclavizar.
Basta la conexión,
ese conocimiento que alumbra.

Poema antiguerra y antidominación de Bronislawa Wajs, quien escribía su diario en polaco y su poesía en romanó.
Por qué comparto esta versión de NADA OLVIDAN LOS ESCOMBROS de Bronislawa Wajs: Comparto mis notas personal de cómo revisaría yo la traducción al español, y traduzco esta versión mía al inglés para el movimiento social y artístico, por el valor del poema para hablar de la realidad de forma compleja.
Escombros llevamos un año viendo con el sufrimiento del pueblo palestino hoy, a manos de este colonialismo genocida desatado y continuado desde el 7 de octubre 2023, una pesadilla inconcebible para las poblaciones del mundo en el siglo 21 que lo protestamos, inconcebible porque logramos que existieran leyes de protección de derechos humanos y culturales y de la naturaleza con siglos de luchas individuales y colectivas desde las invasiones europeas o Colonización.
Veo el poema también muy relacionado con los efectos a día de hoy del colonialismo, por incontables vías que condenan a estigmatización y pobreza a tanta gente de las naciones-estado que se han construido a costa de naciones o pueblos del mundo, tanto fuera con sus invasiones, como dentro, con su obsesión de homogeneización o borrado de la diversidad cultural de hecho.
La palabra GUERRA no nombra bien lo que han sido y son estas “guerras” de agresión-explotación-robo-prevalencia de un bando para aniquilar a pueblos y establecer un orden de amenaza y explotación perpetuas.
Que las poblaciones del mundo sigamos gritando BASTA! Y también REPARACIÓN, para que podamos construir un mundo humano con respeto a la diversidad identitaria y cultural, donde se pueda vivir y convivir, porque todos los pueblos o naciones que no son naciones-estado llevan siglos sometidos a estigmatización, pobreza, exterminio, explotación o guerra.
TRABAJANDO ESCRIBIENDO Y… Como según el lenguaje androcéntrico el masculino es neutro, el corrector de mi ordenador me dice que «Camino descalza», el título del poemario que me gustaría juntar, es erróneo, que debo decir «Camino descalzo».
Gracias RAE, el odio a las mujeres siempre paga bien, verdad? A ver si os incrementan las subvenciones y podemos eliminar, aprovechando la «inteligencia» artificial automatizada, todo rastro del jodío femenino, tan irritante.
A ver si la gente despierta de una vez: el lenguaje es espejo de lo que somos y construye la cultura que nos aplasta.


Os cuento historias (8 min): Lugares de vida que creen que son utopía, para animarnos un poco y apoyar lo bueno que generamos!
La vida hay que dedicarla a lo que te parece importante, sin más, a vivir y, claro, poder convivir. El problema es que aunque somos mucha gente, la falta de esa claridad de visión nos impide poder haber hallado formas de evitar que los más violentos, las personas con menos comprensión empática y vital, siempre nos arrastren al sufrimiento. Qué diferente sería todo con esa lucidez vital que sacaría lo mejor, no lo peor de lo que podemos ser como especie.

Algo que es costoso aprender sobre mundo adulto en culturas patriarcales de violencia prevalencia (que nos machacan tanto la racionalidad empática y la natural solidaridad, juntarse y cuidarse) es que cuando la gente se queja, no quiere soluciones posibles, no quiere más que quejarse y dar voz al afán de hacer(se) daño, validando que eso es lo que alivia y desahoga. Esto es muy difícil de entender o aceptar como estado de cosas cultural para la gente más creativa o racional empática, muy inadaptada en la cultura prevalente (y recordar que puede padecer múltiples sistemas de opresión, dada esta cultura parque temático de lo peor de la especie hecho norma). Lo prevalente es que está gente, ella misma, sobre todo si no está en el grupo Hombre, se crea tonta o incapaz, que tiene que aprender mejor, que no sabe resolver el problema porque no entiende nada, aunque la intuición (inteligencia sin palabras en este caso por tabús culturales a todo lo bueno) te diga que el problema no eres tú. La gente adulta de los patriarcados de violencia prevalencia es transmisora y enforcer (aplicadora) de la cultura de prevalencia y violencia, transmitiendo su irracionalidad y violencias en los modelos de ser y de relacionarse, para dejar claro que no hay más opción que nuestra peor opción.
Escribo esto para que no pierdas mucho tiempo y esfuerzo en dudar de ti. Sigue tu camino sin dudar de ti más que lo lógico. Todo en la cultura prevalente te quiere No-tú, no-humana, y necesitarás mucha energía para perseguir lo que ves posible, lo que eres.
Palabras. Cuaderno de apuntes de michelle renyé
ANÁLISIS ES DIFERENTE A TESTIMONIO. Es problemático, no ayuda ni al movimiento social, ni a la población que desee entender y ayudar a construir soluciones, que cada vez que las mujeres que padecen guerras o violencias hablan de ello se ubique en que se trata de sentidos o conmovedores testimonios. Son análisis basado en experiencias. Verlo como testimonios es condenarlo a que no sea escuchado como análisis, como material fundamental para la búsqueda de soluciones. Así llevamos siglos, la ideología patriarcal sigue desvalorizando y distorsionando las fuentes de lo que puede ayudarnos a salir de tanta irracionalidad y violencia.