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Poema en bilingüe «There Is No Life or Death» de Mina Loy traducido por m. renyé

SISTERWRITE. Joder, en 1993 cerraron SisterWrite, la primera librería feminista de Britain! en Londres. Yo estuve en 1990, fascinaíta, y comprando lo que pude, de libros (pero nunca había visto esponjas para la menstruación, flipé!). Creo que los libros de cómic que tengo de Jacky Fleming fueron de allí, y mi Sister Outsider de Audre Lorde, creo… O me lo regalaron? Sorry, pero es que ha pasado un planeta y medio! Yo vivía en Elephant and Castle, cerca de la oficina de la War Resisters’ International, donde era voluntaria (de las de antes, que no cobrabas y eso), de hecho, la casa la donó a WRI-IRG Myrtle Solomon, y yo vivía allí por ser voluntaria, acampada en el salon, descubriendo a Virginia Woolf, por ejemplo, y que dentro de mí había poemas. E iba a Greenham Common Womyn’s Peace Camp regularmente. Recuerdo, creo, que tuve que coger el funesto metro de Londres para subir al norte para ir a SisterWrite. Qué emoción tan grande. Creía que las mujeres de la tienda iban a notar que se me salía el corazón de emoción! NO YA SÉ LO QUE COMPRÉ, CREO QUE COMPRÉ ALLI LOS DOS TAROTS MATRIARCALES QUE TENGO!

Qué superjodido, de verdad! Mirad la entrada de la wikipedia: https://en.wikipedia.org/wiki/Sisterwrite

Menos mal que aquí se acuerdan: https://feministlibrary.co.uk/in-conversation-with-members-of-sisterwrite-collective/

https://feministlibrary.co.uk/in-conversation-with-members-of-sisterwrite-collective/

EMPATÍA E IDEOLOGÍA PATRIARCAL. Una guía a la identificación de la ideología patriarcal es cómo la gente se relaciona con la idea y la realidad de la empatía, obviando su inteligencia y el hecho de que ya incluso hay apoyo de las ciencias para el conocimiento de que la empatía se puede aprender, eso que la gente que no desprecia, subestima y mira paternalmente la empatía sabe por el día a día.

ODIO y LUCHA SOCIAL. Yo entiendo que la gente no comparta afectos o luchas, porque son incontables. Cada cual debe buscar lo que hará y aportará, lo que pueda compatibilizar, y lo que le conmueva, que si no, no durará en esa lucha. Lo que no entiendo es el odio porque todo movimiento social es humanista, en el sentido de no ir jamás contra los llamados derechos humanos de nadie.

Hay otro tema grave también, conveniente para la perpetuación del patriarcado: en el fragor de ese odio se pierde la crítica, que sí necesitamos, por nuestras mentes taradas de ideología patriarcal.

El odio es una gran cobardía y darle la baza a la razón patriarcal frente a la alternativa noviolenta culturalmente de la racionalidad empática es sabotearlo todo en la lucha social, que es el avance a la superación de esta cultura de violencia.

La identidad de nadie debe ser señalada para ir a la hoguera. Si te amenaza, a pensar, dialogar, acordar, convivir, no a obedecer el mandato inquisitorial patriarcal contra las identidades humanas.

CRIMENES IMPORTANTES. Bueno, guerra nuclear amenazando, hambrunas brutales, empobrecimiento masivo, calentamiento planetario grave, misoginia boyante, pero tranquilidad, la ministra trans ha dimitido por el acoso. Estamos a salvo.

NO ME AMENAZAN LAS IDENTIDADES NO TOLERADAS XEL PATRIARCADO SINO SU SISTEMA SEXO GENERO MACHISTA Y MISOGINO. No puedo entender cómo se habla asi en el mov soc de identidades humanas odiadas y negadas x el patriarcado. k no se alegren de la revolución identitaria al fin pk lo k nos ha oprimido y es la base de todos los sistemas de violencia es el sistema sexo género patriarcal.

Yo sé kién soy, y me llamo mujer, aunke me gustaría k ese dato no hubiera k ponerlo en los documentos, un mundo libre me gustaría, no policial como el k impera; y la identidad de otra persona y como se llame, la k me oprime, es la de la cultura machista y misógina k nos asola, y asola x cierto a esas otras identidades.

De verdad, creo kel error está en k piensan en realidad con el pensamiento patriarcal.

BELICISMO NUCLEAR PATRIARCAL. Los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki han sido los dos únicos ataques nucleares del planeta y asesinaron a población civil masivamente. Fueron ordenados por Harry S. Truman, presidente de los Estados Unidos, en nombre de «Los Aliados», contra Japón, en la Segunda Guerra Mundial.

El nombre de las bombas es elocuente sobre la demencialidad asesina del patriarcado: Little Boy (Niño Chico) cayó el 6 de agosto de 1945 en Hiroshima y Fat Man (Hombre Gordo) el 9 en Nagasaki.

A las víctimas del impacto se suman las personas que murieron por lesiones o enfermedades atribuidas al envenenamiento por radiación, y las posteriores muertes por leucemia y distintos cánceres atribuidos a la exposición y a la radiación liberada por las bombas.​

Los Vencedores que tiraron las dos bombas nucleares le prohibieron a Japón poseer armas nucleares.

MALOS SENTIMIENTOS Y DEBILIDAD. La debilidad de las personas con malos sentimientos hacia otras no es tenerlos (eso pasa, a cualquiera, en x momentos). Su debilidad es preferir creer que todo el mundo siente igual Y ACTUA IGUAL, en lugar de optar por soluciones más inteligentes y empáticas para consigo y otras personas, y aprender a procesar y cagar lo que no sirve, lo que degrada, por ser violencia e injusticia, o no ser «solución» sino perpetuación de los mandatos de violencia relacionales culturales; y aprender a luchar por su mejor Yo. La debilidad de las personas atrincherados en sus malos sentimientos es que se condenan a una vida llena de eso, malos sentimientos, que deforman su pensamiento. No hay dignidad en lo que dicen y lo que cuentan, desde el púlpito de la ideología del odio y la destrucción, que se vende como La Verdad de la especie en el patriarcado. Son pobres obedientes que se condenan no a morir por la Causa, sino a algo peor: vivir en un infierno por ella.

Las personas que han nacido en sociedades donde hay leyes que dan alguna protección a servicios sociales y derechos de las personas, y algunas de las personas que han participado en la lucha social y han visto que había logros, pasos, hacia esa consecución, no siendo conscientes las primeras y habiendo olvidado las segundas el Goliat que tenemos delante, confunden queja y crítica con desprecio a lo que hay de avance constructivo, que no nos ha sido regalado, que ha sido resultado de muchas luchas y esfuerzos titánicos de una gama inimaginable de precios a la vida propia por parte de generaciones y generaciones de personas. Creo que caen en la ideología patriarcal que lo confunde todo, enseñando siempre a convertir en objetivo de destrucción lo que no debería ser objetivo de destrucción. Tener derechos y luchar por derechos no es algo que deba concebirse en aislado, pues está en el contexto de un sistema social, de una cultura de siglos de antigüedad, que si bien no ha logrado deshumanizarnos por completo, sí nos inocula con una visión destructiva de lo que nos ayuda, de lo que construye, como un proceso, claro, porque eso del Héroe que lo cambia todo de golpe, o el grupo que quita del poder al grupo malo, o del hada que nos concede un deseo es sólo más narrativa de ideología patriarcal. La racionalidad empática y la autocrítica me parecen clave para estar en este mundo tan violento, tan innecesariamente violento, tan intencionada y estructuralmente violento que tenemos fuera y perpetuamos desde dentro.

Apreciar lo que tenemos que no es abuso y destrucción, por muy imperfecto que sea, no va de la mano del conformismo, sino de no desvariar y caer la perpetuación de la ideología patriarcal y sus guerras, sus bandos de destrucción. Además, hay muchos caminos, se puede trabajar en muchas cosas no destructivas, y con una visión algo menos estrecha o pequeña se puede ver que todas construyen lo que se llama el movimiento, el movimiento de la sociedad, pongamos, a la superación de sus modos de organización y explotación basados en la violencia y la injusticia.

Hablar por hablar,
deshumanización,
reducir al vacío
la comunicación humana
de emoción e ideas,
ese pulso, esa compañía.

Porque antes de dar la mano,
sentir ese calor,
está la descerebrada defensa
del lugar a salvo
que lo ocupa todo,
conveniente,
ordenada,
violencia inusitada
invisible
a quien no quiere mirar.
Qué paz.

La cabeza perdida
en la versión privada
del ansia y el victimismo
del poder.
Desconexión,
miedo que todo lo arrasa.

Camino descalza. Poemas políticos

Michelle’s quotes

«La poesía tiene que ser escuchada con lo que traiga, y eso implica ponerse inocente, tierna, como si se escuchara música, como si se viera un sueño, como si se oliera un aroma.

Poetry needs to be listened to with whatever it brings, and this means listening with all your innocence, tenderly, as if you were listening to music, as if you were journeying in a dream, as if you were smelling a scent.»— Michelle Renyé

Goodreads Quotes

SOBRE LA LUCIDEZ DEL RESPETO

Los pueblos del frío no comprenden el calor
de la hospitalidad, esa inteligencia.
Lo sé porque he vivido entre ellos, aprendiendo
sus cosas buenas, cosas de libertad
individual, importantes,
yo agradecida, creciendo,
más viva y compleja, más sabia,
e invisible a sus ojos porque
los pueblos del norte saben a ciencia cierta
que no tienen nada que aprender
de la gente del sur.

Camino descalza. Poemas políticos
michelle renyé

ON THE CLARITY OF RESPECT

The peoples from the cold do not understand the warmth
Of hospitality, that intelligence.
I know because I have lived among them, learning
from their worth, say
individual freedom, crucial,
me grateful, blooming,
more alive and complex, wiser,
invisible to them because
the peoples from the north are absolutely certain
about not having a thing to learn
from the people from the south.

Walking barefoot. Political poems
michelle renyé

SER BUENA O MALA PERSONA
Ciertamente, hay gente que se porta bien y gente que se porta mal con otras personas y animales en todas las ideologías, pero hay ideologías que no consideran personas a otras personas, sus iguales. Y esto es un problema para la evolución a sociedades capaces de emplear la inteligencia y los talentos humanos para vivir y dejar vivir. Esto por un lado. Por otro, cuando hablamos de gente buena o mala es peligrosa porque si bien cualquiera puede portarse mal con alguien en algún momento, para causar daños de los no inevitables (por ejemplo, no querer a quien te quiere, eso no es que tú hagas daño, es que sencillamente no te has enamorado) no hace falta estar todo el rato portándote mal con la persona.
Para este segundo caso, comento dos hechos sociales: el maltrato misógino y el problema de odio dentro del feminismo.
Se ve muy claro con el tema de mujeres maltratadas, violadas y golpeadas y psicológicamente esclavizadas por hombres que supuestamente las quieren dicen o firmaron, que te dicen que otras veces son buenos, tiernos, o dan pena, etc. Pero es que si te violan, o te dan una paliza, aunque no sea un continuum de violación o paliza o control sobre tu vida para que no puedas más que pensar en Él y no tener vida, da igual si hay ratos en que esa tortura no pasa. Y ahí, según lo que sea de ese «portarse mal» con la gente, en ocasiones sí que se puede decir que esa es una mala persona. Yo personalmente he visto que una frase que ayuda a una mujer maltratada a avanzar para darse cuenta de su realidad de maltrato es decir esto tan sencillo: que quien se porta mal, no está todo el rato portándose mal.
Otro tipo de casos, pongamos el acoso laboral, cómo participa la gente que lo ejecuta y promueve, y cómo lo hace esa mayoría que lo tolera y se suma así al daño, casos menos extremos u obvios en su abuso o tortura, con lo de lo difícil de nombrar los temas de violencia emocional y psicológica, pueden quizá ayudarse de ideas como frecuencia, la duración en el tiempo, los grados de participación en generación del daño, en fin, habrá otros factores que ayuden.
Respecto al daño de las luchas del odio dentro del feminismo, por ejemplo, donde encontramos formas de hablar de otras personas que parecen de la extrema derecha, por ese odio, por esa superioridad o más bien, inferioridad humana que se le atribuye a la otra persona, que no «merece vivir» y por eso se la insulta y difama tanto, y se la lincharía en la plaza como es tradicional en las culturas patriarcales, lo que sorprende es lo mismo que para el caso de las mujeres maltratadas, que no se vean, que no lo vean, esa violencia, ese portarse mal que no puede justificar el tenerse ideas diferentes sobre las cosas. Pero a diferencia de las mujeres maltratadas, estas personas activistas no son víctimas de una situación de terror. Su actuar mal, usando palabras del odio, no de la comunicación o racionalidad empática, no de la construcción colectiva del conocimiento desde luego, no del diálogo siquiera, es puro afán de mandar, de dominar, de imponer una visión.
Hay algo muy sencillo de observar y comprender: la diversidad de todo en la vida, y en la especie. Convivir no puede construirse sin saber y asumir esto.

Si habéis leído mi poema de hoy, «Imaginación», en este podcast para aprender español no machista, que hice para una amiga ojibwe, y ahí quedó, a medias, por falta de tiempo (quizá retome), cuento en español para personas extranjeras el recuerdo de infancia que me sirve de motivo o detalle para crear el poema aquel político sobre la imaginación en el mundo patriarcal.

El link para escuchar la historia es https://www.talkingpeople.net/learnspanish/colors-2-story/

Que lo disfrutéis!

https://www.talkingpeople.net/learnspanish/colors-2-story/

Imaginación (Poema)

“Una niña con mucha imaginación”

no ve que el tronco es marrón y las hojas verdes

aunque la humille la profesora por ignorante,

ridícula, torpe, y sus iguales

disfruten y participen en la fiesta abierta

en la milenaria historia de la inquisición.

La imaginación humana

es una herramienta para el universo

de nuestras realidades.

Nos da libertad para limpiar la mirada,

gratitud de poder ver mejor, más hondo,

para reconstruir la historia, investigar

causas, consecuencias… llevar lejos

todo lo que sabemos y podemos saber.

La imaginación es la intuición del conocimiento,

el saber silvestre y audaz, que se mueve feliz

desde su casa de la existencia.

Un árbol de vida que nos sorprende

dándonos cuerpo

incluso contra todo pronóstico cultural,

pura naturaleza,

un árbol de conexiones que recoge y refleja

el fenómeno del crecimiento,

los latidos de la voz, la luz y el color,

el volumen y el viento,

con sus rumores y sus sombras,

la distancia, la identidad,

del árbol, de la narradora,

que suspende Dibujo,

y Redacción, el Trimestre, el Curso,

y es enviada a un lugar de paria y monstruo

por su incapacidad de amoldarse,

esa inflexibilidad

de niña con mucha imaginación,

en la esquina oscura iluminada

de una pequeña clase.

Poema de hoy con base de poema de hace cinco años

I. EN LA SALA DE ESPERA A LA MUERTE

Encuentro un espejo, me asomo, curiosa.

Están los años modificando mi morfología.

Reconozco el párpado caído, huella

de un intenso sufrimiento que no recuerdo.

Están las continuadas pestañas

protectoras

de las perfectas esferas

traductoras

del universo

de mi mente.

Están los surcos de la alegría,

esa rebelión cotidiana,

membrana de seda, génesis de la roca.

Y la nariz griega perfecta y los labios femeninos

(dado el mundo, a mi pesar) ahora

difuminándose por fuera, la coherencia inasible

de amar en libertad, con esa precisión rotunda.

II. EN LAS SALAS DE LA MUERTE

Abro un libro para pasar a otros mundos

porque viajo como el viento, desde chica,

y en el dolor de la muerte

hay que abrir ventanas.

En el transcurso me encuentro con mi cuerpo,

con el sabio aliento del placer.

Soy exactamente yo.

(Superado el histérico asedio,) Hace mucho

que no me pierdo ni me confundo

en quién soy y en el amor.

Mi cuerpo conoce y no pierde forma.

Es un camino de sabiduría, un río de vida,

una fuente inagotable, un remanso que se expande.

Mi cuerpo es un lugar en el planeta.

Cualquier día ingresará en el abismo.

Será como caer dormida y descansar.

III. EN EL MAR DE SIGLOS

La gente despavorida,

la esclava de lo feo y lo grotesco,

no siente nada, todo es avaricia, daño en ella.

Con nuestras muertes

quedamos un poco más en desamparo,

más a sus expensas, si

renunciamos a saber

que así se cavan las propias tumbas,

la tumba de una especie.

Ayer encontré un poema y leyéndolo no sabía de quién era y al llegar al final ¡supe que era mío! Me pareció interesante, y hoy según despertaba me puse a trabajarlo, que no es como normalmente yo escribo. Escribo según sale cuando sale y listo, aunque a veces sí tacho algo. Cuando trabajo un poema, me aburro y desespero un poco porque acabo sintiéndome algo traidora a lo que escribí, por eso no suelo hacerlo. Sé que es una opción.

En este caso, aunque haya salido de ese trabajo otro poema distinto en un aspecto referencial, sí recoge intenciones poéticas del original con lo que escribí hace unos cinco años (hallazgo afortunado de haber recordado y encontrado fácil lo que me dio el dato). Se ve que se trataba de un poema descartado porque no terminaba de saber (sintiendo o por otros medios) exactamente si el poema tenía vida propia, o identidad.

La fortuna de ubicarlo es porque tenía a mano un bloc donde estaban los dibujos de cuando escribí ese poema. A una muerte compleja (ya no referenciada en el poema particularmente), se añadieron dos detalles interesantes de mundo interior: que leí La ladrona de libros de Markus Zusak (sin haber visto por fortuna la película, por lo que pude imaginar desde el punto de vista presentado por el escritor) y que al haber a mano un espejito y mirarme, noté cómo me había cambiado la cara por evolución de los años, y me puse a dibujarlo para conocerlo mejor.

Estoy contenta porque se mantiene la estructura, que eso, que en una revisión no se mantenga, porque me pierda, para mí indica que el poema no tenía identidad, y por eso me aburro y lo descarto también. Y estoy contenta porque creo que este poema no es para descartar, sino para recoger si algún día puedo vencer el desbordamiento de poemas y montar otro poemario (que desde ese trabajo de los noventa del siglo anterior, la verdad, ni tiempo de ni pensarlo).

GENÉTICA Y DESCENDENCIA. La gente que quiere tener descendencia debería leer un poco sobre genética, para quitarse esa idea desinformada sobre que su descendencia tiene más genes suyos que si adopta, y llegar a la opción brutal que ofrece la sociedad patriarcal a quien tiene dinero de alquilar a una mujer para geste sus genes. Si supiera, creo que se organizaría entonces (todo ese esfuerzo y dinero) para luchar por leyes de adopción que ayudaran a millones de peques del planeta y de aquí que por pobreza (exclusión) necesitan quienes les cuiden.Ciertamente, entre amistades se pueden hacer cosas de prestarse el cuerpo y demás. Pedirle semen a un amigo para chutártelo a ver si te quedas, conozco un caso muy feliz. Quedarte sin formar pareja y haciéndolo con amante(s), libremente (donación de semen unawares, sin saberlo, pero no es oro, vaya, y no te van a pedir cuentas, y tú ya lo vas «regalando» incluso forzando por ahí, incluso sabiendo que la mujer no quiere quedarse embarazada y la estás poniendo en riesgo. Además, ser «padre» es más que echar un polvo, y si cuando lo echas no estás haciéndolo para tener descendencia, y de hecho te importa una mierda si ella se queda embarazada, pues que ella controle y elija si quiere o no es tema de ella, lógicamente, porque es una PERSONA con derechos humanos). O pedirle una pareja hetero a una amiga que le geste su bebé. En general eso ha ocurrido en el mundo libre en los 70 y 80 y no tenía nada que ver con la contratación de mujeres para gestar para desconocidos por dinero, es decir, por necesidad económica.HAY muchas cosas de génetica rulando que apuntan a la realidad que podemos verificar cotidianamente: que quizá, mira, entre hermanas y hermanos, los parecidos son escasos o nulos, y que puedes parecerte físicamente a millones de personas con las que no tienes parentesco familiar. Somos de una misma especie, lo de la semillita propia de una y uno es una mala razón para tener descendencia, un tema que debería, pienso yo que no la tengo ni la he querido tener nunca, relacionarse con el amor a convivir con, cuidar, proveer a una personita hasta que pueda valerse sola.

Recordando a Roberto Echevarría

No le conté a mi amigo (o hermano, feminista) Roberto, de Ecuador, la broma de los gordidedos, porque la reservaba para cuando nos viéramos aquí en España. Aunque trasladáramos el escenario de la terraza de Galdós del Retiro en Madrid (aún no habían aislado la escultura de la terraza) a un chiringuito de Fuengirola en compañía, esta vez, posiblemente, de nuestras parejas (a quienes no conocíamos), pensaba bromear con la tontería de que por qué a él le ponían cientos de gordidedos si posteaba “gatitos” y a mí, una pensadora de la racionalidad empática, la acuñadora del concepto “desarrollar inteligencia feminista” que tanta ayuda a evitar debates muertos, guerras, callejones sin salida, sobre todo en coeducación con personas adultas, la mayoría lectora mía no dejaba rastro alguno de haberme leído, esa pequeña mezquindad –más puzzling o inquietante para el caso de hermanas feministas.

            Roberto sí había expresado su aprecio con un gordidedo, como hago yo (esté yo o no de acuerdo con el contenido), a mi aportación de ideas en la lucha “por la construcción de un mundo menos violento e injusto”, como decimos en mujerpalabra.net, y era una opinión valiosa para mí, por la cabeza-corazón de Roberto y porque Roberto leía habitualmente, mucho, enterándose, no como yo, que no soy una buena lectora desde el punto de vista académico-de-lo-que-existe. Cuando empiezo a leer enseguida entro en diálogo creativo. Roberto leía ensayo feminista. Aparte de fotos de animales y de la naturaleza en general, un descanso y un recreo visual del día, posteaba libros feministas, y obras de escritoras.

            Aquel día del Retiro me regaló un libro de Beatriz/Paul Preciado, porque le interesaba mi opinión (que enseguida le medio di porque había leído la mitad, que es mucho para mí tratándose de ensayo). Me regaló también un CD de jazz, lo tercero que posteaba y nos unía como hermanos. Se trataba de un músico que yo no conocía y cuyas composiciones él veía como un mundo musical parecido al mundo de palabras que yo creaba.

            El regalo de jazz, al escucharlo, me dejó muy impresionada, porque más o menos hasta cerca de los cuarenta yo pensaba que mi inteligencia tenía severas carencias y deficiencias. En mi casa, mi madre siempre la había apreciado, aunque no la tuviera en cuenta para sus decisiones de vida, pero fuera de casa, en el sistema educativo, en el mundo del activismo, en las relaciones de amistad, salvo fundamentales y maravillosas excepciones que no siempre supe usar para crecer en su medida, las personas que no toleran la convivencia con quienes no acatan y repiten, esa mayoría aplastante de autoproclamada “normalidad” o “verdad” (para otros casos), hizo lo que siempre hace, sin querer o queriendo: presionar por todos los medios para tu asimilación por esa masa de acción cultural prevalente, o contribuir a tu destrucción (ese parque temático del horror), por decirlo imitando el estilo de Jo cuando leía sus primeras obras a sus hermanas, en la Little Women (1868) de Louisa May Alcott, que yo conocí por el cine (dirigida por Mervin LeRoy en 1949).

            Roberto, sin duda, ha sido una de las personas hermanas en la vida cuya amistad me ayudó a verme más allá de toda la mierda autodestructiva que la cultura te echa encima por ser una mujer en una sociedad patriarcal. La lucha por limpiar la mirada (otro concepto que él identificó como propio de mi trabajo de escritora) la llevamos cada cual, nadie puede hacerte ver, comprender, es un proceso interno. Pero podemos ayudarnos, acompañándonos de formas noviolentas, eso es una forma de apoyarse. Las cosas más importantes son sencillas en realidad (igual que las cosas más placenteras son “gratis”, para horror del Mercado). Hay gente cuya compañía facilita la tarea de vivir y hacer en la vida, y es que la mera compañía en este mundo brutal tiene un valor y un efecto extraordinario. Fijaos cómo dibujaba y pintaba Van Gogh al mínimo signo de vida de contacto, comunicación, reconocimiento de alguien, y mira que enfrentó mucha mezquindad, pero todo depende de todas las partes, y cómo recibía, con qué extraordinaria amplitud mental. Camille Claudel, sin embargo, al estar encerrada y torturada, sólo pudo responder no volviendo a hacer aquello por lo que de hecho dio su vida, crear esculturas. Además de encerrada y considerada loca, esa atrocidad indescriptible, inasumible, revientacabezas, nadie estuvo a su lado (y mira que su cuerpo la tuvo allí no sé si tres décadas o más). MiCamille.

            En venganza noviolenta por esa arma de destrucción selectiva que es la envidia ejecutada cotidianamente por “buenas y malas personas”, quería hablar un poco de mi vivencia de la envidia, y de por qué importa el tema socialmente, unas pinceladas.

            Aunque he vivido lo de ser objetivo de las personas envidiosas que no solo lo sienten, piensan o imaginan, he tenido un contexto más favorable que me ha ayudado a resistir, y poder ser y crecer por mis caminos. Aunque, como Van Gogh soy muy responsive, creo que si no tengo la obra que ciertamente podría tener como escritora o el impacto en el sistema educativo per se como docente, no ha sido sólo porque mi vida de ideales anarquistas me llevara a trabajar apasionadamente por mi comunidad (la que tenía delante, literalmente), como cuando vivimos en tiempos de guerra convencional, sin una idea del protagonismo del yo y su reconocimiento (nunca me ha sobrado tiempo para presentar proyectos a premios o subvenciones, no sé cómo eso se consigue cuando se coordinan, crean, informan proyectos, no hay tiempo material, y sólo los formularios son una camisa de fuerza y un molde desvirtuadora, porque quienes los elaboran no comprenden, pienso, la innovación, o no tienen tiempo de revisar su trabajo en relación a la realidad).

            Mi comentario de los gordidedos nacía del humor, no de la envidia. ¡Ay, el humor, que se usa tan a menudo nada menos que como coartada de la envidia! Aunque la sabiduría popular en España dice que la envidia es el deporte nacional (de hombres y mujeres, aunque se asocie junto al cotilleo, al mundo femenino, presentado como menor incluso en las democracias del 21), creo que ese sentimiento lo sentí en un par de ocasiones, y muy flojito. Debí de procesarlo en seguida para descartarlo como modo mío de relación o asimilación. Creo que hago esas cosas desde pequeña y no sé si le pasa a más personas. Elijo. Asumo la responsabilidad de mi vida. Va con el amor a la libertad. A los seis años ya lo sabía. Y se ve que cuando experimenté la envidia no me gustó, que no estaba en mí como pasión, porque no la he vuelto a sentir.

            Me pasó algo así con los celos. Los sentí, un vendaval destructor, en algunos momentos de la juventud, al punto en una ocasión de perder la voluntad, el habla, tres días, después de gritar y llorar como una verdadera posesa unos cuantos días antes, y luego ya, si te he visto no me acuerdo. Tengo la suerte de que mi cuerpo trabaja a mi favor, y cuando mi cabeza no me salva de algo malo para mí porque me vence la autodestrucción aprendida o el desánimo, mi cuerpo viene al rescate. Me ha salvado ya de varias destrucciones certeras, la última haciéndome pedir la excedencia voluntaria en la pública para salvar mi salud (aunque en otra esfera, también fue determinante la opinión de mi pareja), precisamente debido a los hechos de personas envidiosas y de ese grupo humano, uso una pintada de Rafael Sánchez Ferlosio, “Tolerante, piel de elefante”. Cero interés en los celos, en el mundo que incluye los celos. En la juventud, puedes llegar por accidente a esos mundos, porque desconoces muchas vivencias, pero luego ya sabes cosas y puedes elegir no entrar ahí. Esto lo pienso y lo he experimentado en mi vida.

            Del mundo de la envidia, he observado a lo largo de la vida cómo se emplea a niveles de complicación y violencia extremos (por eso no debe verse como una emoción “menor”, fea sí, y como el alcohol, con capacidad destructiva potencial), al punto de pretender destruir las vidas de las personas, o intentarlo, claro. Introduzco un punto para subrayar esto: Intentarlo porque para destruir necesitas a todas las partes, ¡también a la que es objeto del afán destructor! Y a veces les sale muy mal, porque la persona no se deja destruir, no está en su naturaleza, a pesar del adoctrinamiento patriarcal a las mujeres, que afecta, pero no a ese punto. Cuántas personas admirables ha habido resistiendo esa brutalidad… Y ciertamente, la especie se ha quedado sin todo lo que podrían haber aportado, que es mucho más de lo mucho que ya es que resistieran y existieran.

            Los movimientos social y artístico deberían abordar el tema de las personas que operan por envidia, siquiera para que seamos conscientes de todos los obstáculos y daños que generan, el espacio que le quitan a la sororidad y la solidaridad, a la colaboración y el apoyo mutuo, que son las cosas que nos ayudaron a sobrevivir en la prehistoria, cuando como especie éramos poca cosa frente a grandes peligros a nuestra supervivencia.

            Como educadora a nivel profesional remunerado, pienso también que hay labor en plantear el tema en el sistema educativo, para ayudar a comprender que vivir en la envidia no es sólo malgastar la vida propia, si sólo se piensa en sí: es vivir cada día así, míseramente, una vida pequeña y mezquina, sin capacidad de mirar al frente y mucho menos contemplar el mundo y respirar. Y es hacer un daño importante a nuestra evolución hacia mundo más justos y menos violentos. Porque en la envidia se practica a diario con el lenguaje, la actitud, los hechos, los sentimientos, las ideas, todas las violencias patriarcales que justifican este sistema de violencias, siempre la sacrosanta violencia, forzar, imponer, juzgar, condenar, por identidad, por la libertad humana creativa y de pensamiento, esa sustancia de ser y estar.

            Creo que el modelo de elegir pasiones (por ejemplo, la de despertar con la resolución de la alegría, por más difícil que lo pongan las personas y sistemas, y aunque a veces se tropiece y falten fuerzas y visión, contando con todo ello, la compleja realidad) tiene que crearse conscientemente como un modelo humanizante que dé más a cada persona y a la comunidad, porque hay una conexión íntima, igual que en toda vida cotidiana se rastrean las grandes guerras.

            Con Roberto, no pudimos reírnos con mi broma de los gordidedos y los gatitos, que amamos con espontaneidad y resolución. Su Thelonius, y por aquí, quienes nos han adoptado y nos traen locatis, la Osipanda Gorgorita Porfavor y el Negrito Marramiaú, que son quienes reciben visitas, no de gatas y gatos callejeros como nos pasaba antes de que llegaran, en las madrugadas (que somos de acostarnos a las tres), sino de gatos vecinos, sobre todo de Totó el Destructor, que viene a descansar y nos bufa cuando le peta, como un poseso, porque lo educaron personitas y no se atreve a hacerlo en su casa por si lo castigan.

Traducido por michelle renyé (diciembre 2021, mujerpalabra.net)

Audios en inglés y español en Soundcloud, Literatura con inteligencia feminista (michelle renyé)

https://soundcloud.com/michellerenye/snow-white-the-seven-dwarfs-by-anne-sexton

https://soundcloud.com/michellerenye/blancanieves-y-los-siete-enanos-de-sexton-traducido-por-michelle-renye

Fanzine a impresión para el 8M 2022 EDICIÓN BILINGÜE

Levantarse con la resolución de la alegría es estar ahí con tu cabeza

Acoso laboral

Me enfrento a una migraña depredadora
provocada por la mezquindad fratricida
que tantas voces y vidas humanas nos han arrebatado.
Crímenes anónimos, masivos, cobardes,
amparados en la conveniencia de ser nada,
vivir con penosas aspiraciones.

Si mi paisaje era un pueblo de orografías,
todo se ha ido concentrando y de montaña ahora
soy volcán bullendo con la consciencia de lo que son
y de sus crímenes abominables nunca nombrados.
Se escucha un rumor en ascenso y ahora
un torrente de lava.

Camino descalza. Poemas políticos, de michelle renyé

Volcán Pacaya, Guatemala, 2020. Foto de Nanci Pineda

PERDER

(Tristeza)

A veces captamos un fulgor, un destello,
la silueta
de una idea sencilla fundamental,
y el polvo
de nuestra irracional huida en estampida
la entierra.
A veces nos llega la ráfaga de un olor
propio
y lo juzgamos ajeno, inhumano.
Mezquina,
derrotosamente lo perdemos.
Hábiles
en nuestra autodestrucción,
transformamos
la emocionante posibilidad,
el incierto rescate,
en implacable alienación,
segura condena.

(Comprender)

Es más fácil obedecer
el mandato de odio, más cobarde
continuar sacrificándonos,
por la guerra. Hay días
en que nos prendería fuego.
Vuelo entonces al tomillo,
resisto, persevero.
Me niego a ocultar la alegría,
esa robusta voluntad,
la bondad del pan que amaso,
el impulso, la risa y la tierra del amor,
y así tropiezo, camino y salto
por el alambre, y a veces vuelo,
como el arte o la r.evolución,
invisibilizada y clave para la vida,
incapaz más bien,
de aplacar el furor que protejo
con mi cuerpo colorao de esfuerzo
y mi voz naranja y azul abierta
y mis manos y mis pies descalzos.

(Furiosidad)

Hay momentos
cuando al abrir los ojos
hallo el desconcierto vital
del asco y el miedo,
esa mugre
que invade, pierde y revienta
tantas casas.
Desprecien, subestimen
lo que podría sacarnos danzando
del absurdo
esófago avernícola de la violencia.
Cada cual respira
en la medida precisa de la elección
de sus capacidades.

Poemas políticos (en construcción)
m. renyé

«La niña y el gato». Poema político versión 2 aunque me enfurece (de furiosidad feminista, no de irracionalidad violenta patriarcal) el miedo a la poesía (y desde aquí gracias a quienes leyeron sin miedo! <3), he trabajado para ser fiel al poema pero facilitar su comprensión. Por favor, compréndase que da igual que se interprete el mismo referente concreto que quien escribe, lo que importa es que se capte la emoción. Para la poesía y artes creadas por quienes luchamos por limpiar la mirada, no hace falta elaborar más, sino simplificar, ir a lo esencial. Lo que nos da la edad, el paso del tiempo.


Comparto un Poema político: la niña y el gato. Como éste, así quiero sacar los poemas de este libro que preparo. Sé que en el canon patriarcal no se ahondará en el significado que aporta sobre la identidad humana en la cultura y la identidad humana que la trasciende, pero es un hecho que la cultura patriarcal no ha podido deshumanizarnos con sus siglos de violencias brutales, y lo que pretendo es visibilizar la historia no contada. En fin, seguiré en ello.

Madrid, 19 de octubre, 1937
«Misoginia (Ella es peligrosa)», de m. renyé, en Poemas políticos

En revisión, para Poemas políticos

SOBRE ODIAR. El tema es complejo, y el contexto hostil para hablarlo, por toda esa distorsión que la tradición valida. Pero no se puede atribuir el sentimiento de Odio a los movimientos sociales, que se dedican justamente a luchar y trabajar por cosas que tienen que ver con proteger la vida, la buena vida o con derechos, en el planeta, aunque tengan a personas que puedan odiar a quienes ejercen la violencia.

Hay mucha diferencia entre odiar a quien causa daño y no lanzarte a hacerle lo mismo porque estás luchando por un mundo diferente, donde las soluciones vienen de evitar la violencia no de fomentarla (y eso pretenden los movimientos sociales, evitar las violencias) y ejecutar tu odio, haciéndoles lo que les criticas que hacen.

Y es admirable que haya personas que puedan tener esa lucidez, muchas están en los movimientos sociales, particularmente allí. Aunque sean chuchas, digamos, patriarcales por cultura, pues también son noviolentas por elección.

Así que atribuirle odio a los movimientos sociales que son claramente noviolentos es repugnante, en la confusión que pretende sembrar o siembra, para que no salgamos nunca de la maraña atroz de la violencia como base de la cultura y la sociedad.

¡¿CRIMINALIZAR SALVAR VIDAS, LUCHAR POR LOS DERECHOS HUMANOS?! ES DEMENCIAL. Todo lo que nace del amor, de la empatía es Odio para la ideología patriarcal. ¿Multar al Open Arms por salvar a quien se ahoga? ¿Acusar al feminismo de odio? Nos ha costado la vida y la felicidad tener ideas de amor en nuestra sociedad y continuamente enfrentamos la acusación de que odiamos!!
El movimiento feminista odia a los hombres, dicen los irracionales, los padres de la distorsión, en lugar de la realidad verificable: que los movimientos sociales van de amar y proteger la vida. El feminismo ama los derechos humanos de las personas! Las lesbianas odian a los hombres, dicen personas gravemente taradas por la ideología patriarcal, en lugar de la realidad: aman a las mujeres. Las personas veganas odian las carne, en lugar de que aman a otros seres vivos. Las «personas no blancas» y las de culturas diferentes a la patriarcal son peligrosas, dicen, cuando quienes ponen la vida en peligro son personas sobre todo blancas de culturas escritas por unos pocos muy interesados en perpetuar el sistema de violencias, que nos fuerzan a un tipo de vida monstruoso donde lo que importa es abusar de la mayoría, la acumulación de recursos y poder a costa de la inmensa mayoría de personas y del planeta. Violar, torturar, acumular no es odiar. Salvar vidas sí, es peligroso! Debemos dar nuestro trabajo como esclavas y esclavos a quienes más tienen y acumulan, y compartir los poquitos con un montón de gente, para que los ávidos de poder y dinero tengan más. Hacer crítica a la violencia es pedir cabezas, dicen! Es amar la vida en paz para las comunidades, carajo! Pero qué confusión violentísima y terrible! Todo lo que toca esta ideología violenta (y anacrónica ya para cada vez más gente) lo convierte en odio. Y quienes ejercen y hablan odio, para forzarnos a guerras de fronteras, de religión, por los recursos, por esclavizar a gente, los partidos políticos del poder, la corrupción institucional, los clubs de fútbol ilustrando odio de verdad a otras personas, los programas de cotilleo y «debate», las series, las películas que nos meten con embudo en todo, el mercado deshumanizante y deshumanizado, las familias que no dejan vivir, difaman e insultan a quien no comparte su identidad, eso no es odio, eso vale, eso es respetar. El exceso es suyo, la violencia es suya.
Un poquito de racionalidad empática. O a aprender y dejar hacer a quienes sí tienen dignidad humana, a incorporarse a ese territorio de empatía por favor. Saturadas de irracionalidad y violencia. Basta ya. Nuestra inteligencia y esfuerzo da para construir un mundo mejor, pero hay que luchar contra toda esta confusión de ideas! Es una tara ideológica que debemos y podemos superar!

Chucha

Nací patriarcal,
me hice feminista.
Soy mezcla, chucha.
Mi valor
es incalculable.

Poemas políticos
Con humor y mucho amor
michelle renyé
Julio 2019

Que Carlos Saura diga kel feminismo incita al odio solo habla de su miedo a k conozcamos la realidad padecida por la inmensa mayoría de las mujeres. No superaremos la violencia de la sociedad patriarcal impidiendo k seamos conscientes de su barbarie. Los derechos humanos tb son de las mujeres. Por ellos, para todo el mundo, llevamos siglos sobreviviendo, pensando y luchando.

Nos faltan palabras, visión: afinar en las narraciones y conceptos. A raíz de reflexiones sobre feminismo académico y de partido político ante la inteligencia feminista

Que haya mujeres y personas feministas en el mundo de estructuras de poder reconocidas como los únicos centros, lugar de generación, de cultura y política es indudablemente positivo, vital para la evolución a sociedades racionales empáticas, o noviolentas y libres. Que estas personas olviden o no quieran ser conscientes de que esos centros de cultura y política son sólo unos, porque está todo el pensar y accionar de millones de personas en la vida, esa saga minoría que aún combate la cultura patriarcal prevalente, no tendría que ser, hay opciones. Ser feminista no implica que te desaparezca el marco conceptual patriarcal, como sabemos, aunque a veces nombremos como si no lo supiéramos, sin acotar, «universalizando». Ante la crítica al «feminismo blanco», yo como blanca entendí que debía ampliar mi marco mental porque al nombrar mi identidad estaba generando, perpetuando un objetivo patriarcal de exclusión y violencia. Quise protestar, porque duele, claro: luchar por mi identidad no tendría que hacerte sentir que te excluyo. Pero la realidad de lo que nombramos y pasa al imaginario colectivo consciente, y a la historia, a la memoria consciente, está ahí, con sus injustas y distorsionantes narraciones desde los lugares con más recursos para perdurar en la memoria colectiva consciente, o llegar a más personas. Así pues, hay que narrar libremente y al tiempo, acotando muy bien que tu realidad no es «global» (quizá hoy aún se entienda mejor «universal», pero esta palabra es un clásico ejemplo de las cotas ridículas a las que lleva la arrogancia conceptual patriarcal y ¡hay que abandonar esa palabra!)

El propio mundo académico dice que para escribir (pensar) sobre algo habría que conocer todo lo anterior. (Esto es locura, porque ni aceptando que lo único que existió humano es lo que cuentan en la Historia patriarcal, tan seleccionada y violenta, se puede estar leyendo y estudiando todo para decir lo tuyo. Ahí hay una tara en la universidad española que ha llevado a mucha gente que habría hecho un trabajo intelectual interesante a no estar en la universidad.) Así pues, que personas que (discúlpeseme, no pretendo ofender) siguen esa máxima (por razones de estatus y poder establecido) escriban ignorando lo que otras feministas y personas con inteligencia feminista han hecho, para nombrar según el marco mental patriarcal, del poder establecido, de lo que se reconoce que existe y con ello, se niega existencia al resto, esa manera tan patriarcal de nombrar, pura violencia, no tiene sentido. Por qué lo hacen. Ahí debería haber una autocrítica que no puede darse por razones de poder establecido, aunque como en todo lo humano, siempre hay personas que lo hacen, aunque les lluevan violencias. Porque les ha costado mucho estar ahí, tienen que aguantar mucho, luchar contra mucho, y alcanzado el lugar no se va a poner en peligro por algo incierto, que aún no se comprende lo suficiente.

Visualizando el problema más concretamente. Desanima cómo se cuenta la historia del feminismo en una época además en que ya, gracias a «debates internos»*, sabemos que hay buenas razones para generar otra forma de narrar lo de cada cual. Sabemos ya que para nombrar nuestra particular identidad y lo de nuestro particular contexto o colectivo, no hace falta presentarlo como «universal», genérico de la especie, como hace la Historia patriarcal con la vida, darle una tajo a un trozo, y presentarlo como el todo. Está claro que estamos en transición, porque en los propios textos académicos se encuentra la contradicción en la narrativa: se cuenta algo excluyendo una realidad, pero luego se dedica algún texto a constatar que existió esa realidad, o algo de esa realidad. Es escandaloso respecto a dos temas: la lucha noviolenta (que ni saben nombrar estos textos) y el hecho de que la noción de derechos humanos y su consecuente lucha noviolenta en el movimiento social le debe existencia a mujeres y personas de todos los tiempos que han transmitido ideas a través de la palabra o los hechos de su vida que han dejado clara esta idea crucial de que las personas, todas, no son objetos para que otras personas las exploten, lo que por ahora llamamos «derechos humanos» aunque sin terminar, pienso, de comprender lo que encierra. Y encierra que se entienda lo que el sufragismo encierra (por centrarme en un tema): no sólo luchar las mujeres de posición social que permite opciones, mayoritariamente blancas y de la sexualidad que fuera (porque no se ve cuando vas a votar), por su derecho a votar. Está todo lo que ese sufragismo que sí pasa a la historia, el blanco etc., le debe a ideas y experiencias de la lucha contra la esclavitud de las personas negras, por ejemplo, que por ahora se menciona, si acaso, en un aparte, pero no se integra en la comprensión o la narrativa general con la normalidad de los hechos de la vida, sino que, si acaso, se fuerza como un pegote debido en un lugar, siendo su ausencia de otros lugares más visible, por suerte (así vamos dando pasos en este eterno tener que educarnos a ver mejor, para superar la tara patriarcal y rescatar lo humano, lo que como personas podríamos generar respecto a sociedades y culturas noviolentas guiadas por la racionalidad empática). Igual pasa con la lucha noviolenta, desde el feminismo institucional (académico y de partido político) no se sabe ni el lenguaje que usamos en el movimiento social que presta atención al tema de la violencia y la noviolencia como modos de resolución de conflictos, al pacifismo feminista (no digo «antimilitarismo feminista» por unas razones sobre las que también tendría cosas que anotar), o la ADNV feminista (Acción Directa Noviolenta). A mí me ha sacado los colores leer a filósofas hablar de pacifismo, pues para quien conozca el tema de la lucha noviolenta está muy claro que están hablando de algo que no conocen lo suficiente como para hablar así. Pero ahí está la arrogancia inconsciente patriarcal de personas feministas: se perpetúa el desprecio, la subestimación a existencias que no son la tuya, en este caso, en el ámbito del estudio y la comprensión del tema violencia y noviolencia.

Hay algo que aún no tenemos claro: que las ideas no nacen sólo en la universidad. Si bien la universidad nos ofrece vital material con sus investigaciones para rescatar la verdadera historia de las personas, las ideas que han movido el mundo a mejor, a que no nos autodestruyamos aún por seguir en un tipo de sociedad de la violencia en todo siempre justificada, las han tenido todo tipo de personas, no sólo quienes han podido realizar un trabajo intelectual para el bien de la comunidad, o comunidades, ¡o de la especie! Soujourner Truth, con su «Ain’t I a Woman?» (¡¿Es que yo no soy una mujer?!) no es para un epígrafe dedicado sino para estar integrada como señal de mucho más en una narrativa que no desvirtúe o distorsione las luchas humanas por un mundo menos brutal. Ella dijo eso en una época en que en el movimiento sufragista de Estados Unidos prevalecía que las «verdaderas» sufragistas/feministas digamos eran las blancas, por ejemplo, ellas debían encabezar las manifestaciones** . Ayudó, ayudaron a que se corrigiera un error brutal conceptual, pero a día de hoy, se sigue contando como tema aparte, no integrado en esa historia del feminismo. Igual pasa cuando se menciona en una historia del feminismo la cuestión del feminismo romaní. Y en esos propios textos se ve ya la contradicción: cómo sí hay una sección para nombrar a tal o cual, cómo incluso en la narrativa general se pudiera mencionar, pero no se termina de integrar en la comprensión, en el marco conceptual general, y se nota. Lo que quiero decir es que aunque ya tenemos la información, otra cosa muy distinta es conseguir que eso haga evolucionar nuestro marco mental, nuestra emoción, nuestra cabeza-corazón.

En clase, el 10 de diciembre, siempre intento plantear (y no genera análisis ni debate, sino una especie de estupor que, espero, al menos ayude a «ablandar» la ceguera que impone la ideología patriarcal, conmover para limpiar la mirada) que la noción de derechos humanos ha sido construida por muchas personas, una saga crítica con la cultura prevalente, a lo largo de los siglos, personas que han podido o no estar en posiciones de poder establecido, y la mayoría no lo ha estado, porque no pudiera estarlo o porque rechazaran estar ahí o las dos cosas. Que no es un hecho concebido y redactado por nuestros patriarcas. Que, aunque positivo, no fue sólo por la lucidez y la fuerza de Eleanor Roosevelt, que también. ¿No habría una manera más amable, más realista, de contarnos las cosas? Por lo pronto, siguen faltándonos palabras. Cuando nombramos la historia del «feminismo ilustrado» al «feminismo de clase» falta todo lo relacionado con las cuestiones del mundo no blanco. Nombramos el mundo blanco disidente pero sigue siendo el que llega a las estructuras reconocidas de poder, digamos. Sigue siendo desde la mentalidad compartimentalizadora patriarcal, con sus ideas nefastas sobre lo que es diversidad y lo que representa. La diversidad humana no puede ser selectiva o excluyente, aunque podamos cada cual hablar de nuestra identidad y construirla contra ese todo que es la cultura patriarcal.

Las ideas nacen, se transmiten y generan realidades no sólo en lo que renoce la cultura prevalente. Hay universitarias, intelectuales, pero también todo tipo de personas en todo tipo de lugares que han movido el mundo hacia otro rumbo, un rumbo no patriarcal, artistas, activistas, mujeres constreñidas por su explotación total en un contexto o situación… Yo dudo que la historia del feminismo, como cualquier otra historia humana, nazca en un momento histórico, siquiera porque no conocemos la historia de la humanidad. Tiene que haber espacio para esa duda. Y así, abrirse ese marco conceptual de que logros sociales vienen de muchas cosas, de mucha gente tendiendo a algo diferente, que cuestiona la cultura prevalente. Quienes sean la persona que hizo tal o cual, ¿pueden ser nombradas así sin que eso implique esa mitología de Primeras (y Únicas, es la implicación) Personas que Hicieron? Es todo muy complejo, pero hay que seguir mejorando las narraciones, para que nombrándose algo invisible, no se invisibilicen otras realidades, sino sencillamente se nombre una realidad.

Este texto está escrito tal cual, sin tiempo a elaborarlo y organizarlo. Espero que se entienda o que aporte algo para seguir avanzando en comprender y nombrar con más racionalidad empática.

Notas

*Debates internos: esos que en general se ignoran en el feminismo de las instituciones educativas o de gobierno, por ejemplo; aunque luego se aprovechen, el eterno modus operandi del poder establecido patriarcal, del que no se libra ningún movimiento por transformador que sea si no se mantiene una afinada consciencia o también autocrítica.

**Manifestaciones (lucha social): ese modo de ADNV que si bien no inventaron, sí lograron transmitirnos como herramienta de lucha noviolenta para la sociedad que no tiene acceso a los micrófonos y textos publicados. Digo «no inventaron» porque que masas de gente se lancen a la calle a intentar frenar al poder establecido se ha hecho con toda probabilidad en la historia de la humanidad, aunque no lo sepamos. Lo que no quita valor al hecho de que las sufragistas, desconocedoras además, como la mayoría hoy también, de la historia no contada en las sociedades patriarcales, dieran con la forma de lucha noviolenta de la «manifestación» y la popularizaran — que como siempre además borráramos de nuestra memoria o consciencia colectiva que nos vino el ejemplo de ellas es un caso más del terror de género patriarcal, su poder de aniquilación incluso a través de la omisión, convertida en arma de destrucción masiva en el patriarcado.

Hace años pensé en escribir mi versión de David y Goliat, en un relato, pero hoy (4 julio 2019) de golpe me ha salido en poema. Espero que sirva! Que nos acompañe cuando el ánimo flojee! Abrazos sororos!

Yo le preguntaría a quien teme
Por qué,
qué miedo amenaza tu risa
si no hay nada más triste
que no ser,
no poder escuchar el cajón ronco
de tu voz.

Yo le diría a quien odia,
Tranquilízate.
Y a quien jalea y apoya y quema,
Deja a la gente buena hacer
que no hay más vida que ésta
y ese infierno sólo es de él.

Tanto miedo pa ná,
descansa.
Tanto odio pa ná,
No os vamos a dejá.
Tanto miedo pa ná,
parad ya.
Tanto miedo pa ná,
Un poco de cabeza y dignidá.

michelle renyé, 2019
Poemas políticos

Abre los ojos.

–¡66!

–¿Quéee? ¡No, 56! ¡Felicidades!

–Joooeee. ¡Así nunca te voy a pillar!

Por la vida buena

La sensibilidad no es vulnerabilidad. No se debe confundir. La violencia se ejerce contra la sensibilidad porque la detesta y teme. La violencia se atribuye inteligencia y por eso precisa exterminar la sensibilidad, que es pura inteligencia y vida. Pero ya llevamos siglos viendo que la violencia no ha podido con la sensibilidad.
Hay que contar todas las cosas de la vida y de la historia. Una vital es que mostrar sensibilidad no es exponerse o mostrar vulnerabilidad sino vivir con inteligencia o noviolencia.

En la infancia cerrar los ojos
es controlar el miedo,
jugar a ser invisible.

En la madurez, ante el abuso,
cerrar los ojos es
permitir la violencia cobarde.

Al cuarto oscuro, gente fea,
que yo, sola o con mi gente,
me voy a la playa y a la feria.

Poema con Bronislawa Wajs, Sara López Olvera y una saga de mujeres que han rescatado y creado siempre lo más valioso de nuestra humanidad. Gracias. ????

Por michelle renyé (febrero 2019)

Ella tenía miedo, como cualquiera; y deseaba poder vivir tranquila, haciendo sus cosas, como todo el mundo –eso que no se les permite a ellas porque su obligación es estar pendiente de la existencia del Hombre. 

Con la primavera, germinaba su universo de ideas y amor; en otoño volaba como las cálidas hojas y hundía las raíces para lo hondo; como el hogar en invierno danzaba y daba calor; en verano transmitía noche de jazmín y grillos y día de pinares de libertad de otros mundos. 

Podía crear vida donde acaecía agua estancada, páramo, pozo de muerte. Podía disfrutar de su vida interior, como una niña tendida en una rama o mirando nubes; podía caminar descalza por caminos a mundos ignotos y por descubrir, porque sabía colocar las plantas y distribuir el peso, sabía observar su derreror como una artista o una científica. Sentía asombro y felicidad en la compañía de otros seres vivos, incluidas las personas, y se llenaba de sus historias, existencias, cualidades, lo que jamás la dejaba indiferente o idéntica. 

Si bien educada para autodestruirse, como peligrosa amenaza al Mundo Violento, Ella tenía la visión de las cualidades y el potencial de las personas, sus hermanas, y sabía crear espacios para el apoyo mutuo y la colaboración, para que cada cual pudiera encontrar otra imagen en sus espejos, y constatara el poder inmenso de crear vida buena en comunidad. Tenía la visión de por dónde se podía abrir camino, resultara o no que se encontrara el nacimiento de un río o un campo de frutales. Veía con la claridad del agua en el nacimiento de un río, esa claridad del átomo y la célula, ese bosque, esa selva, ese lecho marino, esa atmósfera. Ese juego de bacterias, amebas, algas, esponjas, medusas, hongos, líquenes, musgos, helechos, ese viaje en el tiempo atemporal.

Conocía los abismos del pánico y el terror, provocados no por el dolor de la vida amenazada por la enfermedad o la muerte, sino debidos a la irracionalidad y la violencia de los hábitos y las costumbres, esos comportamientos, desatados, sádicos, masoquistas, insensatos, cobardes, descerebrados y a veces incluso bienintencionados. Podía llegar a contener el sufrimiento, el pánico y el dolor, por puro amor a quienes la rodeaban, y lo transmutaba en las formas de la belleza, el humor o el razonamiento abstracto –no siempre pero sí muchas veces. 

Su creatividad, su mente buena y poderosa de vida, la permitía encontrar conexiones y vínculos, y también separaciones que sanan. Encontrar proyectos, soluciones a diferentes problemas, siquiera para reducirlos y convertirlos en algo abordable, incluso capaz de facilitar la convivencia. 

Sabía razonar empáticamente, algo raro y excepcional en su especie, e incluso podía hacerlo ante diferentes tipos de obstáculos. Sabía levantarse de un tropiezo, de un error, de un golpe masivo o cobarde asestado. Ciertamente, esto siempre entrañaba riesgo: con cada esfuerzo titánico, no de creación sino de defensa de la vida, la tierra bajo sus pies se consumía un pco, como el hielo que acaba fino y transparente y se quiebra un día, abriendo la grieta de la última posibilidad de luchar por tu vida. 

Amaba vivir, lo que significa que amaba el proceso, el camino, la transición, el estar ahí, y una vida de aprendizaje le permitía crecer como una higuera cuando estaba en buena compañía, esos árboles que sostienen la tierra y dan aromáticos frutos dulces. Sabía también controlar el miedo cuando estaba sola y era centro del odio, en todas sus manifestaciones: las pequeñas mezquindades, el triste y poderoso darle la espalda a la defensa de la paz y la justicia, los mordiscos en los tobillos para hacerla caer, siempre a escondidas o aprovechando la confusión, las salvajes acusaciones falsas de desobediencia, insumisión, brujería, esos venenos de centenaria tradición.

Por qué a Ella podrían quererla tan mal algunas personas. 

Mirar la realidad humana y mirar el mundo prevalente aporta diferentes tipos de información, y la primera no consta en ningún libro de historia, sólo en las voces no reconocidas, en el arte que nos robaron, en la investigación que no se quiere cultivar. 

Tenemos, sin duda, lo que la mayoría, con su silencio y con sus jaleos en jauría, tolera y perpetua. 

Es importante saber quién eres y cuál es tu saga. 

es un mundo de oscuridad

también

porque huimos de la luz

no atendiendo a la realidad sólo

a la guerra contra nuestra persona

nos vemos incapaces, carentes de fuerza

en esas tinieblas nos hundimos

en esas zanjas, charcos y trampas

y no vemos que a diario

la vida sigue porque nos importa

movemos montañas


La r-evoLución será feminista o no será. 15M Puerta del Sol.

Tengo la alegría de anunciar la existencia de un vídeo precioso, lleno de personas que mueven montañas: Vídeo 1 de la Primera Semana Cultural Feminista (Escuelas Oficiales de Idiomas): Las invitadas, entre las que me encuentro. ¡Gracias! <3

Primer borrador del ensayo que quiero escribir en 2019

Cuando hablamos de las relaciones y de relacionarnos en las redes sociales, no somos conscientes de cómo la ideología patriarcal nos condiciona lo que decimos, tan destructivamente. Yo he tardado varios años en ver lo evidente, como siempre, porque lo más difícil es lo más natural y sencillo, en la violenta sociedad patriarcal.

Es una fortuna poder comunicarse, incluso escuchar y ver, a personas que en el espacio físico que ocupamos no podríamos ver.

Convertir esto es una fuente de estrés porque sentimos que deberíamos por ejemplo ir corriendo donde estén si les pasa algo es no entender que la tecnología la podemos usar para cosas positivas, no para machacarnos. Poderse acompañar así de bien, como nos permite la tecnología, en cualquier momento que nos venga bien, sin imponer ese momento, porque quien está al otro lado puede también elegir el momento, no significa obligarnos a hacer lo que no podemos hacer o no podemos hacer fácilmente.

La esclavitud en la que se ha convertido el paro y el trabajo nos aplastan y limitan, y añadirle estrés al tema, identificando que no cruzar el espacio equivale a no haber mantenido una relación verdadera, cercana con la persona es una obediencia al sistema ideológico patriarcal que impone que todo lo convirtamos en violencia.

Cuando decimos que las redes sociales son muy frías, los ordenadores son muy fríos, no estamos más que cerrándonos una ventana increíble, que nos da acceso a personas, a relacionarnos con personas.

Cada cual es responsable del tipo de relaciones humanas que mantiene, que siempre son cosa de dos, como mínimo, y está muy claro que hay personas que han conocido a otras personas con las que mantiene una relación feliz, sea porque se comparte compañía, afectos, ideas.  Incluso ocurre que en ese lugar donde te comunicas a través de la palabra, sin más añadidos, en ocasiones compartes más, te comunicas mejor y conoces mejor a personas que físicamente no has conocido, o que quizá sólo llegas a ver una vez en la vida.

Antes, por si no lo recordáis, cuando te querías comunicar con personas queridas en otros lugares, tenías que escribir una carta a mano, y enviarla, y esperar días, semanas, meses. Y nadie decía que esa relación era fría o ficticia o falsa o menos que otras. No todo el mundo vive en el mismo sitio. Igual que leemos a personas de otros lugares y tiempos, y en ocasiones nos dan más o nos acompañan más que personas de carne y hueso que vemos a diario, las personas podemos conocer y mantener una relación humana compleja positiva con personas que no están a nuestro lado. Y estando rodeadas de gente, podemos sentirnos incomunicadas y solas.

Así pues pienso que deberíamos reflexionar un poco antes de decirle a personas con las que tienes una relación de conocimiento, compañía y compartir que es que dejas la red porque es muy fría. Estás ninguneando a esas personas, esas relaciones. Te las estás negando. Quizá, eso sí, no las quieras. Pero comunicarse por el medio que sea no equivale a mantenerse relaciones ficticias, igual que verse y relacionarse físicamente no equivale a tener una relación verdadera.

La otra gran razón de cerrarse la posibilidad de comunicación con personas con las que compartes cosas importantes es que le estás dando información a los abusones, sean del mercado, de la seguridad o los grupos del odio. Como si en el mundo de antes de internet no ocurriera ya que quienes quieren saber algo de ti no pudieran. Como si que un comerciante o alguien de una ideología nos bombardee con una idea nos obligara a acatar el mensaje. Claro que no es cómodo saber que te investigan los datos para venderte cosas, que es lo que ocurre masivamente, pero renunciar a lo que más nos importan, las relaciones humanas, es una decisión extrema que llega con la condena a renunciar a esas personas, a esa experiencia humana tan nueva en un sentido, o tan liberadora, porque la realidad es que en tu barrio hay quien hay, y como la familia, no puedes elegir quién haya, pero en internet puedes leer y escuchar a mucha gente variada, y elegir a quién atiendes, y a lo largo del tiempo llegar a conocer bastante bien qué tipo de personas son, no tienes que saberlo todo de esas personas, igual que no tienes que esperarlo todo de la persona de la que te enamoras, que es ponerse cruel y dictatorial. Tenemos inteligencia, no estamos condenadas a poner gordidedos como pollo descabezado, podemos enterarnos, observar, interactuar, conocer, a gente porque nos comunicamos. La comunicación de mucho. Y molesta mucho, se ve. Y si no pensamos, nos montamos en el carro de tirar piedras contra nuestro propio tejado.

Con criterio, y aunque ciertamente existen las malas personas, una relación con la limitación de verse físicamente no tiene por qué ser menos buena para la persona que una relación sin esa limitación.

Las relaciones humanas no son guerras ni mundos absolutos. Son ese acompañarse en lo posible, compartir en lo posible, y eso puede hacerse de muchas formas, en muchos ámbitos diferentes, y grados.

BONDAD Y PATRIARCADO. cada vez k se le dice «tonta» a una persona con valores màs humanizantes k los k imperan en la sociedad patriarcal, se está ayudando a perpetuar su orden brutal. Lo que sí parece ser algo falto de inteligencia y empatía.

MIEDO IRRACIONAL, ENVIDIA, AVARICIA EN EL PATRIARCADO. ¿Qué explica que personas perfectamente humanas, capaces de razonar empáticamente, de querer y ser generosas y valientes, ser parte de una red humana de mutua compañía, elijan ser la versión más violenta de sí mismas? ¿Tanto les da pasar ese miedo, sentir esos sentimientos que tanto daño hacen y les hacen? Las más de las veces, no consiguen nada, más que llenar sus vidas con esas violencias y mezquindades. Y cuando consiguen algo, les dura un tiempo limitado. El resto, ese no poder vivir en sí si no obedecen el mandato de destrucción de una sociedad con valores patriarcales. La violencia que vemos en las guerras tiene sus raíces en la vida cotidiana.

(Pegaré más posts aquí si los escribo)

Ilumina mi vida la visión
de que disfrutar de privilegios
no es deseable.
La vida buena nace y crece
como la pura naturaleza humana
en la libertad, el respeto, el apoyo mutuo.

 

A JM

Eres también

el ciclista cuya fortaleza, constante,

en el puerto imposible

emociona profundamente,

humanizándonos,

disolviendo la bruma,

iluminando el monte el día.

 

Eres el filósofo explorador comerciante

que recorre distancias extraordinarias

con curiosidad, sin miedo

para resolver la cuestión práctica

de la supervivencia humana:

qué comprar a quién, ganándose la vida

siendo la transacción buena y justa.

 

Eres el abogado que escucha

con intensidad azabache,

con la intensidad molecular del boj,

de la piedra de diamante,

y allanando y estirando el mapa

de las cruentas y mezquinas guerras humanas

descubres, resuelves, restauras

el orden de la vida bella

siempre acosada, distorsionada

por la estupidez de la violencia humana.

 

Es ciertamente absurdo

que al despertar y olerte me pregunte

cómo puede ser que cada día

este amor se haga más robusto.

Se puede escuchar el poema aquí

Para el poemario Poemas de mucho amor (que espero ir juntando en 2019)

Recojo hoy que estoy muy opinante de todo las tres recetas que me he inventado en la vida, que no justifican que no sepa cocinar (ese un daño colateral de mujer consciente en la sociedad patriarcal, un precio que he tenido que pagar, porque siempre se espera que una mujer sepa cocinar porque es mujer, en fin, la soberana estupidez imperante) pero que de alguna manera me han ayudado a ofrecer algo rico a personas queridas alguna vez!

Cóctail «Biblioteca de Mujeres», dedicado a Marisa Mediavilla

Se pone un trocito de mango y alguna uva pelada sin semilla en una copa de cava y luego se echa el cava y se deja un ratín. Se bebe despacio y te comes la fruta cuando esté bien empapada de cava!

Ensalada «Atticus tiene un día raro», dedicada a Atticus

Se corta un plátano en rodajas, se pela y corta por la mitad un aguacate, se pone en un plato y se le echan por encima pasas de Corinto, dátiles del desierto y unas hojas de yerbabuena fresca. Luego por encima un chorro de aceite de oliva virgen extra.

Menú «Cena de verano Difitas», dedicada a las DIFitas, mujeres de la red Desarrollando inteligencia feminista, para las sesiones de trabajo por amor a la vida!

Plato único y postre

Ensalada: pasta (de lenteja roja, por ejemplo), aguacate, espinaca fresca, atún, pasas pequeñas, aceite de oliva, vinagre de Módena

Postre: mango y uvas pequeñas negras con helado y barquillos y unas hojas de yerbabuena,

o bien

mango y uvas pequeñas negras en mitad yogur natural mitad nata para montar batida (en la nevera tendría que quedar algo durita), con ramitas de yerbabuena

Quizá tengo que editar esta última porque luego me pongo y quizá me sale otra cosa… 😀

Hoy he conocido a la que será, espero, mi traumatóloga después de 10 años sin ir y haberme mudado. Una mujer que no se asusta porque escucha y comprende. Aquí un fragmento de la conversación en la consulta, para ilustrar lo que digo.

La pongo en antecedentes: Tras años de «lumbagos» finalmente supe que tenía una hernia discal 4-5 y bueno, me puse a aprender eso de la vida de princesa: no cargar peso, moverme con suavidad… Bueno, en lo posible! (siendo independiente es algo jodido, la verdad, pero se hace lo posible).

Ella, ante mi consulta sobre si me hago daño en las rodillas con rotulitis al andar a buen ritmo cuesta arriba con lo que me duele (de ver estrellitas de dolor), si eso podría deformármelas más o algo: Andar siempre es bueno, no te va a deformar las rodillas. Lo que daña es el deporte de impacto en los huesos.

Yo: Además, desde hace ya como 10 años o 12, conseguí aprender a no pisar tan fuerte. Es que yo de pequeña para ser libre tuve que aceptar ser marimacho y me movía como una brutota.

Ella: Y ahora eres más femenina.

Yo: Sí, eso.

😀 😀 😀

Me ha encantado. Me comprende perfectamente. Y no la parece que desvarío con mis imaginaciones! Sabe que son apreciaciones científicas!

No me comprendes, eso
no me convierte
en una amenaza a exterminar,
en una persona despreciable.

Podemos hacer música…
Los pies en la tierra,
roja, verde, rosa, ámbar,
ese palpitar,
los pulmones llenos
de noche y de llama,
la voz como agua:
transparente, pura, bronca.
Podemos erizar el aire
con el rumor y los destellos
de la risa y la palabra.

Basta
comprender esto otro.

m. renyé
Julio 2018

(Con Bronislawa Wajs, Petra Kelly, y tantas otras personas noviolentas vitales para la especie!)

RESPETO A LAS IDENTIDADES COMO PROCESO-CAMINO DE AUTOCRÍTICA Y APRENDIZAJE AUTÓNOMO PARA LA SUPERACIÓN DE LA TARA IDEOLÓGICA QUE NOS TRAE LA MILENARIA CULTURA PATRIARCAL. Algo fundamental que todo el mundo puede hacer para construir sociedades humanas que superen la tara ideológica de considerar la violencia como único modo eficaz de tratar los problemas y las relaciones es el desarrollo de la inteligencia feminista, de una inteligencia que apuesta por la racionalidad empática para construir su comprensión del mundo y de las relaciones, en torno a la cuestión de la identidad, del respeto a las identidades humanas. Cuánto más crecería el mutuo apoyo y al tiempo el dejar vivir identidades individuales y colectivas diversas si se comprendiera esto. Es agotador lo poco que se comprende dentro del activismo cómo perpetuamos la ideología del sistema sexo-género patriarcal por cómo vemos a otras personas y las relaciones, siempre desde esa mentalidad de binomios contendientes donde uno debe prevalecer porque representa el bien y el otro ser aplastado porque representa el mal. Lo vemos entre gente con empatía y poca autocrítica en el movimiento social y en los partidos políticos y sindicatos, por ejemplo, cómo es común encontrar personas que creen que por haber dado con algunas buenas ideas pueden condenar a quienes no lo vean o a quienes no actúen o hablen igual, con sus mismas palabras. Es pesado y negativo, y sería sencillo abrir la cabeza-corazón al mundo humano, y entender que en cualquier caso todo es un proceso y sin respeto mutuo, haciendo lo mismo que hace la cultura patriarcal todos los días a través de la mayoría que acata los valores milenarios aprendidos y también de quienes creemos saber por donde tirar para superarlos: dar la espalda, condenar, invisibilizar, no tener en cuenta, difamar, no escuchar, no dialogar… Hay tantos ejemplos cotidianos, que desmoraliza poner a escribir un ensayo sobre esto. Es doloroso, sin duda. Porque no se ve su irracionalidad y violencia. No se comprende que la violencia coyuntural y estructural del complejo sistema de violencia del patriarcado la perpetuamos a diario con palabras, ideas, modos de hacer coherentes con los valores y visiones patriarcales. Las personas tenemos un potencial asombroso para construir las sociedades que como personas o minorías llevamos siglos imaginando y de alguna manera dando realidad (parcial siquiera) en nuestras vidas.

De la saga de Petra Kelly, dando otro pasito, desde un feminismo algo diferente, más en la creencia de que el respeto a la vida puede nacer y nace como mínimo también no de algo espiritual sino de la comprensión y el amor a la vida, y de que ser mujer o hombre en las sociedades patriarcales milenarias es una realidad pero no humana sino del sistema de la cultura, pues la humana es mucho más diversa (hay muchas más formas de ser mujer que la que se define en el sistema sexo-género patriarcal, que asocia ciertos genitales a un conjunto de funciones en la sociedad y cualidades de la mente, limitándonos y deshumanizándonos).

Para que pare un poco, que nos controlemos, en educar a las personas pequeñas en que es fundamental que YA digan si son niño o niña, porque son PERSONAS primero y porque además pueden ser niño o niña de muchas formas que el patriarcado ha perseguido siempre a través de nuestras visiones mayoritarias, intolerantes, inquisidoras, excluyentes…

LENGUAJE MACHISTA Y EDITORIALES. Es pesadísimo encontrar libros y ver que a las escritoras les hacen la ficha en masculino. ¿Por qué aceptan esto? Es si se quiere falsedad documental, además de falta de respeto, porque nombrar es respetar. ACABAMOS DE ENVIAR un email a una editorial, Clave intelectual, porque viendo libros de maternidad analizada se hacía grotesco realmente leer la info sobre «El autor». Por si os animais a hacer cosas así como lectoras o escritoras.

A Clave Inlectual: «Por si es de su interés. No comprendemos cómo a estas alturas del cambio lingüístico, las editoriales continúan llamando «autor» a las autoras, «lector» a las personas lectoras, como si no hubiera mujeres, usando el lenguaje concebido desde el Hombre como medida de todas las cosas, como ordena la tradición, y en claro rechazo a la realidad social, que tiene nombre, e incluye los femeninos. El derecho a ser nombradas es el mínimo respeto. La tara patriarcal sólo se comprende el respeto al Hombre y a los estatus del poder («Damas y caballeros»), pero desde la segunda mitad del siglo 20 la progresión a comprender que todo el mundo tiene derechos ha sido veloz y está generalizada, le pese a quien le pese. Usar el masculino singular como genérico es un despróposito que fomenta la Real Academia en su desesperada lucha por sobrevivir, un anacronismo, excesivo e injusto. No va a poder cambiar el estado de las cosas. Publicar a las autoras no basta. Hay que nombrarlas.»


Es como el DRAE, admiten términos 60 años después! Cuánta paciencia hay que tener. Cuánto tiempo necesitan para nombrar con respeto a las mujeres? Al menos a las que no son reinas, ni damas…


El editor de Perrito Rojo Picture Books nos ha desamigado, supongo que porque hace poco escribimos cuando nos pidió ayuda a difundir el nuevo proyecto editorial y le planteamos lo que os planteamos cuando salió el de Simone de Beauvoir, que no obstante apoyamos, comprando ejemplares y difundiéndolos y contándoselo. Pero consideramos que el apoyo tendría que ser mutuo, y sólo proponíamos se considerara lo que dice este otro post a otra editorial. La respuesta por privado no fue Gracias, siquiera, que sería algo lógico y amable. Por más que se nos trate así, hay razón y racionalidad en lo planteado, y sobre todo, una realidad social diferente a cuando se hablaba en masculino sólo. Triste que se atrincheren en la tradición de exclusión, de negación del hecho que no debería ser combatido a existir en el lenguaje las mujeres.

Lo que nos ayuda a rescatar nuestra humanidad son nuestras diferencias

Según lo comprendo yo, el desencuentro dentro del feminismo respecto al tema de la identidad se encuentra en que hay personas con inteligencia feminista que creen que la distinción Hombre-Mujer es biológica, como lo cree la cultura patriarcal, sólo que conciben la superioridad de forma contraria: la “naturaleza femenina” sería superior a la “naturaleza masculina” por las mujeres están vinculadas a la vida y el amor/construcción y los hombres a la muerte y la violencia/destrucción. Ambos pensamientos emplean para su comprensión del mundo lo que llamo los binomios contendientes donde uno debe prevalecer sobre el otro porque ideológicamente se considera superior, es decir, donde uno representa el Bien o llamémoslo ya (que ayudará a evolucionar, pienso) El ideal y el otro el Mal o bien Los peligros.

Matices aparecen en los feminismos respecto a cuántas identidades humanas son “naturales” e incluso entre personas feministas que no se identifican claramente con la visión del feminismo de la diferencia se produce la desconfianza respecto a que la identidad humana, natural y cultural, pueda ser más diversa que una idea algo más borrosa que la patriarcal pero muy parecida sobre que las personas somos Hombres y Mujeres.

El encuentro de los feminismos respecto al tema de la identidad está en el rechazo al sistema sexo-género patriarcal, que define la identidad humana restringida a una versión de lo que es ser mujer y ser hombre, donde la mujer es vista como inferior al Hombre.

La cuestión es, sin duda alguna necesitamos ser conscientes de los puntos donde podemos aunar esfuerzos, para fomentar eso, y no tanto la no comunicación y la perpetuación de la idea patriarcal que lo diferente es el enemigo.

Son ya siglos de patriarcado, y realmente, esto tiene que superarse ya, esta tara ideológica de la que somos objeto culturalmente, que es decir, conceptual, verbal, psicológica, físicamente también.

En los hechos pequeños de la vida cotidiana se puede rastrear el afán de violencia respecto a la identidad humana, y esto no nos ayuda a evolucionar. Por eso en el movimiento social del feminismo (o los feminismos) otro punto de encuentro es saber de la importancia de las palabras y las ideas para transformar acciones y actitudes del mundo de la violencia, porque la violencia física o última se construye, es posible por la existencia de todos estos otros tipos de violencias posibles: ideológica o cultural, sentimental, emocional, psicológica, verbal sin duda alguna (véase la misoginia tolerada por el mundo oficial de la cultura de la Real Academia de la Lengua Española, que no puede soportar que a las mujeres se les deba el mínimo respeto de nombrarlas si te diriges a ellas, buscas su apoyo, hablas de ellas o de la humanidad o las personas).

(Para mí el feminismo pacifista incluye todos los temas que el pacifismo patriarcal obvia, todos los tipos de violencia que el pacifismo patriarcal, espiritual-religioso o ético-político ignora, incluido el hecho de los siglos de lucha noviolenta de las mujeres, con todas las ideas de lucha que nos han proporcionado y no vemos, no se las atribuimos.)

Sobre mi postura personal, por un lado vital, intelectual-vital, yo no puedo entender bien la cuestión de la superioridad como tampoco puedo entender bien la admiración, si no fuera algo así como la superioridad ética, de racionalidad empática, pero no podría llamarse así porque desde esa racionalidad empática no sería éste el mejor nombre, “superioridad”, tendría que existir otro. Y por el lado de observación de la vida humana (esa pasión, ese miedo y esa necesidad de conocer), lo que yo llevo visto en medio siglo de vivir intensamente, me ha conducido a pensar en personas, intentando ver más allá, con más inocencia o libertad, de nuestro adoctrinamiento de cultura patriarcal en los binomios identitarios base a todos los sistemas de violencia patriarcales, de Ser Hombre y Ser Mujer. Aunque entiendo que la cultura prevalente haga que nuestra maleable mente desarrolle más las cualidades que se nos dice tener culturalmente, porque queremos que nos ayuden, o quieran, o admiren, o teman… Yo he visto rasgos y ausencia de rasgos supuestamente correspondiente a un género sólo en los dos, e incluyo la fortaleza física (que además puede concebirse desde muchos enfoques muy diferentes, curioso que sólo se hable de uno) o la capacidad de comprender cosas.

“We can best help you prevent war, not by repeating your words and repeating your methods, but by finding new words and creating new methods” Virginia Woolf (Como mejor podemos ayudaros a evitar la guerra no es repitiendo vuestras palabras y reproduciendo vuestros métodos sino hallando nuevas palabras y creando nuevas formas de hacer las cosas. Citado en Petra Kelly (1983), p. 35, Fighting for Hope, Chatto & Windus. The Hogarth Press, 1984)

Si los genitales nos especializaran en capacidades no habría tantas excepciones como encontramos día a día; y cómo nos pasamos los siglos sobre todo hablando y actuando para juzgar y condenar las “excepciones”. No deberíamos perpetuar esta especie de fe, que no conocimiento, en la identidad de género humana porque ponemos muy difícil poder colaborar en la construcción de un mundo humano donde los valores de respeto/amor, solidaridad/cooperación, honestidad-sinceridad, y noviolencia prevalezcan.

El pensamiento, la ciencia, el lenguaje, las emociones…, son productos humanos, y pueden llevarnos a todo tipo de hechos, constructivos y destructivos en infinitos grados. No creo que los genitales tengan mucha influencia, con su química incluida, dado que la mente humana tiene capacidades como la imaginación.

Termino con una idea que expresó, probablemente entre muchas otras personas a lo largo del tiempo, Einstein, y que yo leí en un artículo de Petra Kelly, del citado libro Fighting for Hope: “Everything has changed except our way of thinking” (Todo ha cambiado excepto nuestra forma de pensar / marco mental).

13 de diciembre

A JM, creo que lo escribí hace dos o cuatro años

en suspensión

bajo el agua

el haz de luz

pasándonos muy cerca

rozándonos

la temperatura suave del aire

en el mar de frío

A la gente curiosa, con afán de aprender y mejorar, se la malinterpreta mucho. Sencillamente, culturalmente, no se puede creer que algo pueda hacerse por eso tan fundamentalmente humano como es la curiosidad, el afán de aprender y mejorar.

Lo malo no es la malinterpretación: eso podría corregirse preguntando, escuchando, confiando en la respuesta, que no es tan difícil de entender ese tríada de afán, tan humana. Lo malo es que esa malinterpretación está asociada en las culturas patriarcales a ejercer automática algún tipo de violencia, la más invisible, la que educa en que no se tenga curiosidad, ni ganas de aprender ni de mejorar.