Category: Contradicciones aparentes


Hace años pensé que debía escribir un ensayo sobre violencia y noviolencia desde la inteligencia feminista porque no salgo de mi asombro al constatar cotidiana qué invisible es un montón de violencia que valida las formas visibles de la violencia. No he podido ponerme aún porque es como si llegaran a mi vida un montón de ejemplos para informar mi trabajo, y no me dejan tiempo suficiente ¡para concentrarme! 🙂 Pero… ¡todo se andará! <3

Hace unos días de pronto, en plenas amadas y vitales vacaciones, me vino un título a la cabeza, y con él la exploración de otra forma, quizá debía ir intentándolo con literatura.

Hoy al despertar se lo conté a Atticus, que intentaba dormir (es un experimentado remoloneador), y las palabras que me envió entre sueños, 😀 , me ayudaron a que pudiera hilar lo que ahora cuento, o más bien, enmarcarlo o hacerlo más concreto. (No hay nada tan lindo como la comunicación, esa que rara vez se practica, la nace de quererse y respetarse y sin duda, de sabernos personas solas en el universo, esa pequeña y valiosa colaboración.)

Así, quiero escribir unos textos lo más breves posibles (tipo cuento, relato), que remuevan la racionalidad empática que permita generar la consciencia de cómo por los valores predominantes culturalmente vamos construyendo la identidad asumiendo opciones coherentes con esos valores, que en nuestro caso son los más violentos y destructivos porque vivimos en sociedades patriarcales con un inicio de evolución a otra cosa (que la mayoría al fin tolere por ejemplo la idea de derechos humanos, aunque aún no puedan actuar en consecuencia) pero muy primitivo aún.

Ayer se me ocurrió el título (que me da el tema, el tono, la pista ¡tantas cosas! ¡No os lo doy para que sea sorpresa! pero si no lo consigo, lo lanzaré aquí fuera por si alguien puede hacer algo con él! 😀 ), y pensé en elegir la literatura y no el ensayo, por esto:

Frente al ensayo, ella me permite introducir no sólo información y razones, sino también intuiciones, sentimientos, hipótesis en diferentes grados de comprensión; permite introducir elementos de un todo, elementos que en el ensayo tendrían que ir hilados y quizá no siempre se pueda, o al hacerlo, se pierda un foco para echar luz a algo. La literatura me permite contar con quien lee, con su mente, con su ser, con su psicología, para dirigirme como igual, apelando a su humanidad, a su deseo, una vez identificado algo que espero ayudar a identificar, a rescatar su humanidad, como si hacerlo fuera importante no sólo para la soledad, sino también para la especie, rescatar lo que desde la inteligencia feminista y más ampliamente la racionalidad empática es su capacidad de influir en el mundo exterior a través de cómo construye su identidad y actúa en su vida cotidiana.

(Todavía estoy algo dormida, supongo, no sólo porque me acabo de levantar, sino porque es la hora de la siesta y el calor está empeñado en tumbarlo todo.)

Yo no digo “No seas un chochito / una nena” porque no creo que algún género sea inferior

Anoto que no puedo sino comprender que actuar, entendiéndolo como impacto (en la propia persona y fuera de ella) incluye nombrar, concebir, es decir, el lenguaje y el pensamiento, no sólo las relaciones y las acciones físicas. Decir esto para mí es un tanto obvio, porque en cómo concebimos las relaciones, por ejemplo, hay más violencia si se opta por verlas como se ven en el patriarcado y se confirma en la consecuente mayoría de hechos en las vidas de las personas, los valores determinan actos, físicos, verbales, de relación, de actitud, de sentimiento… (Sin embargo, en el activismo, personas dogmáticas han repetido sin pudor ni duda alguna “Dejémonos de hablar y actuemos”, una frase que en mi mundo mental es humorística, más bien, cuando no, como en el caso de verla aplicada, agresiva y desatinada; y en las familias “Las palabras se las lleva el viento” cuando sabemos de sobra si quisiéramos que las palabras tienen un poder inmenso, enorme, y están en nuestra mano, en nuestra mente, en nuestra boca.

Yo no digo “Sé un hombre” porque las personas más fuertes que conozco también lloran, y es irrelevante qué edad tienen, si son hombre o mujer, o su identidad sexual

En inglés una canción infantil dice “Sticks and stones may break my bones but words will never hurt me” [Palos y piedras podrán romperme los huesos pero las palabras no pueden hacerme nada de daño / no pueden tocarme], que es otro desatino, aunque nacido del afán desesperado por dar una herramienta de defensa a quien está recibiendo abusos en el recreo escolar, por ejemplo.) (Sin embargo, en el activismo, personas dogmáticas han repetido sin pudor ni duda alguna “Dejémonos de hablar y actuemos”, una frase que en mi mundo mental es humorística, más bien, cuando no, como en el caso de verla aplicada, agresiva y desatinada; y en las familias “Las palabras se las lleva el viento” cuando sabemos de sobra si quisiéramos que las palabras tienen un poder inmenso, enorme, y están en nuestra mano, en nuestra mente, en nuestra boca.

El objetivo de, pongamos, un conjunto de cuentos o relatos que quizá podría escribir, sería por tanto empoderar, realmente, porque siendo conscientes de qué parte de un problema es reproducida porque no nos damos cuenta de que estamos ayudando a perpetuar ese modo, tenemos la opción de hacer eso u otra cosa, de ser así o evolucionar. Y sería revolucionario, en el sentido de transformador, en el sentido de que si una pieza de la maquinaria humana de generar mundo deja de funcionar dentro de esa estructura, está ayudando a que se produzca una evolución, a que se genere otra posibilidad, otro mundo.

El arte es tan necesario, porque nos permite vomitar una y otra vez, en ese doloroso e interminable proceso de asimilación para sobrevivir y vivir y luchar para construir vida buena. ¡Cada cual se busca sus apoyos donde puede! <3 (Y dirán en el Mundo Literario que cuando es ella quien lo hace, es “confesional”, como diciendo “algo menor”, pues ella tiene prohibido culturalmente crear y pensar (tan reciente la prohibición como en Noruega a fines del siglo 10 y principios del 20, para ilustrar con un ejemplo, sígase la pista de Hilma af Klint

Hilma af Klint, “Árbol del conocimiento” (1913)

– por desgracia, hay que leer entre líneas, porque las fuentes continúan con la tradición de no decir explícitamente algunos de los por qués clave en lo que hicieron o no las mujeres, en este caso, como en de la inmensa mayoría de artistas de hasta mediados del siglo veinte nada menos): que si pintaba paisajes y trabajaba de profe de dibujo era en gran parte porque su sociedad patriarcal consideraba que las mujeres no tenían genio creativo pero sí se las daba bien copiar, y por tanto, podían ser profesoras pero no artistas), insistiendo siempre, obsesivamente, en separar y diferenciar lo que es lo mismo, con el fin de crear la jerarquías de valor, y cuando es Él (el Hombre según el modelo patriarcal de héroe, que se lo aplican también a los hombres víctimas de la violencia de este sistema, eso sí, pero cuando han muerto y para explotarlos), “obra de arte”.

 

Pero eso no puede borrar la realidad, que es también un hecho con su cuerpo de evidencias.

*

Sylvia Plath, poemario Winter Trees (publicación póstuma en 1971)

Sylvia Plath era una impresionante poeta, por poner otro ejemplo, no la exponente de cierta habilidad creativa en un tipo de obra que incluso las mujeres pueden optar a intentar. Si lo vemos como “confesión”, por qué no va a verse así la inmensa mayor parte de la producción masculina considerada Historia de la Literatura nada menos que Universal, y que no incluye en su tara intencionada a media humanidad como poco.

A JM, mis personas queridas y mis personas perdidas para siempre

Visionaria

 

Viendo cómo lo mezquino y violento impone su orden

entre tanta buena gente de buenas y malas formas

necesarias siempre, creyentes

tan en la costumbre de no saber,

tan amantes de las variaciones de la misma violencia,

esa que establece una relación o proporción de autoridad

entre el miedo, el complejo y las ganas de hacer daño,

ese ahínco, contra todo, hacia quien sea,

esas personas crónicamente ciegas,

que no pueden mirar ni ver lo que está delante,

detrás, por encima, debajo,

en los ideales y sueños, en la buena compañía

del aliento, el aprendizaje, el compromiso,

porque viven en el melodrama del miedo y la guerra,

en esa industria de la normalidad.

 

Tenemos necesariamente que comprender

que no somos iguales.

 

SUICIDIO Y VIOLENCIA PATRIARCAL. No hay nada peor que la tortura, eso está claro. Y si la mayoría sigue sin querer VER toda la violencia que EXISTE y es evitable porque nace de los VALORES VIOLENTOS (enseñar a tanta y tanta gente a autodestruirse porque impera un modelo inhumano; además de toda la violencia ideológica, verbal, actitudinal, y de acción y de omisión, toda la violencia de no dejar ser y crecer como puedes ser y crecer, de forzar a comportamientos destructivos también), NO DE LA INTELIGENCIA EMPÁTICA, la máxima inteligencia, la que nos daría vidas lo mejor posibles por ser lo que está en nuestra mano, SEGUIREMOS PERDIENDO A PERSONAS TAN VALIOSAS COMO LULA DEUS, tan vitales para la construcción de un mundo mejor.
En el último mensaje que me posteó aquí, cuando yo criticaba el problema de los partidos políticos de izquierdas (la derecha debería estar prohibida, pues es incohrenete con el respeto a los derechos humanos) con los movimientos sociales (que nos ven como “enemigos naturales” lo que es el colmo, pues además se nutren de nuestro trabajo), Lula me posteó un ánimo en la lucha. Y su último mensaje en su muro es de un “cierre de curso” donde nos invita a un bailongo, a bailar y bailar, porque se ve que ella no podía ya hacerlo pero seguía con la visión del camino.
Lula, te llevo dentro, y no voy a dejar de bailar, ésa es mi resolución de vida, por mí, por el mundo, y por ti, mihermana-amiga, que HAS ESTADO AQUÍ Y TE HAS TENIDO QUE IR PORQUE ERA INSUFRIBLE TANTA VIOLENCIA.
Que sea tabú la violencia, no la realidad de la gente buena.
Seguiremos en la amorosa caña ♥

http://www.mujerpalabra.net/libros/postaleslibroslibresmp/lulaconteoriakingkong.htm

¿Por qué se puede decir que “Los hombres pueden ser feministas” y “Los hombres no pueden ser feministas”? Como todo, porque puedes hablar desde diferentes enfoques, aproximaciones. Los hombres, como cualquier persona, pueden sentir empatía hacia el sector oprimido en la sociedad patriarcal, las mujeres, y comprender que es injusto a nivel de empatía, incluso con algunas razones, y dada la interconexión de todas las personas en las sociedades humanas, es vital que sean feministas, dicho desde aquí.

Por otro lado, ni los hombres respecto a las mujeres en las sociedades patriarcales ni otras personas respecto a otras opresiones pueden entender con suficiente complejidad y profundidad una opresión que no han vivido en carne propia.

Esto quizá sea posible algún día para toda persona, pero hace falta mucha evolución. A las personas nos pasa en todo, el ejemplo más clásico es que respecto a la juventud se acepta la idea “tiene que darse la castaña, no puede aprenderlo de ti”, que es, por otro lado, una idea muy patriarcal en algunos sentidos que ahora no puedo comentar porque si no no voy a acabar ya! 😀
VUELVO a mi tema de ahora: por ejemplo, ¿por qué no genera suficiente curiosidad, suficiente emoción una peli feminista como “Mona Lisa Smiles”, “La sonrisa de la Mona Lisa”? (Julia Roberts hace de esta profe feminista), ¿por qué no conmueve igual a otras personas, y en general a los hombres, la inteligencia, el valor, el sentido del humor de las científicas de “Hidden Figures”, “Figuras ocultas”, siquiera en la peli? La cultura no sólo moldea nuestros ascos (comer insectos, si eres de aquí, por ejemplo, o asco a las cucharachas y ratas). También moldea nuestros afectos, y qué nos produce curiosidad.

Ser varón y tener la capacidad de comprender la brutalidad patriarcal, también para con las mujeres, no es el fin del camino, quiero decir. Las mujeres sin o sin mucha inteligencia feminista también tienen que hacer ese trabajo, pero según lo hacen, conocen con más profundidad y complejidad la problemática porque la han vivido como protagonistas de esa opresión.

Un hombre feminista, o con inteligencia feminista como yo prefiero ponerlo, en el grado que sea, puede imaginar que lo del “piropo” no gustara pero es más que probable que no sienta nunca lo degradante que es y menos aún el terror que encerraban esas situaciones.

Si podría acercarse si a él le hubiera pasado una experiencia así, claro. Pero es como lo de ser transexual en cualquier sociedad patriarcal, como gitana y vivir en una España donde la cultura prevalente es xenófoba del pueblo gitano, o ser negra y haber venido en patera a España.

Podemos empatizar y eso importa mucho, porque eso hace que podamos ayudar a quienes se ven sometidas a esa opresión, pero no debemos quedarnos ahí porque hay mucho más trabajo para humanizarnos, para liberarnos de la ideología patriarcal y poder humanizarnos.

PENSAR ES ACTUAR PERO PENSAR ES DIFÍCIL. A veces intuyes que hay un fallo en un razonamiento y no consigues explicarlo, y la mentalidad de que no se puede decir más que una cosa no ayuda. Quizá por eso evolucionamos tan mal y tan despacio. Lo que me gustaría a mí ser más inteligente! Poder explicar todo lo que apenas veo como en un sueño, como borroso! Una cosa es que las personas que luchan por el cambio social tienen que vivir a dos niveles diferentes, y cuando luchas desde el enfoque de uno, a veces haces algo mal respecto al otro. Pero cómo saber y explicártelo, claro, o explicarlo, cuando tenemos tan hondamente sembrada la ideología de la autodestrucción, gracias al funesto patriarcado, pesadez y violencia sin inagotable.

Cuando quitaron todos los puestos de trabajo del metro, que ayudaban a cuidar a la gente, aquella persona no armada en una cabina del andén, que podían ayudar en emergencias y si te atacaban, nadie protestó. Cuando recortan puestos de trabajo en el banco, cuyos empleadas y empleados que serán echados tienen que reírse de ti porque vas a ventanilla y no sacas el dinero del cajero, cuando te hacen echarte la gasolina porque ya no hay puestos de trabajo en las gasolineras, cuando fuerzan en todo tipo de establecimientos, para recortar puestos de trabajo, a que hagas tus citas por internet, o las cosas, y usan a la gente en diferentes funciones por un único sueldo, nadie dice nada, no se habla del problema. Sin embargo todo el mundo habla del grave problema de recorte de empleo cuando la gente (además debido a que todo nuestro trabajo no vuelve a la sociedad, sino que va a unas pocas personas) DECIDE COLABORAR Y AYUDARSE. Qué grave amenaza para el patriarcado. Que la gente quede para compartir un coche no es un ejemplo admirable de colaboración para el bien de la gente y el medio ambiente, sino una insolidaridad intolerable. El problema no es nunca la avaricia de la minoría y las políticas psicópatas que protegen sus mercados. El problema es siempre que no consumimos suficiente, que no tenemos buena formación, que no nos apretamos más el cinturón… En fin, vomitiva la ideología patriarcal y sus valores violentos.

¿QUE LAS MUJERES TAMBIÉN SON MACHISTAS? Lógico, tienen mucho más que perder que un hombre machista: pueden matarlas por no hacer lo que mandan. O violarlas. O ver que toda la comunidad se pone en contra suya. Es lo que tienen los sistemas de opresión: que cuentan con la obediciencia de la población oprimida porque temen.

DICHO LO DICHO, ¿PODEMOS YA SEGUIR CON EL ANÁLISIS DE LA VIOLENCIA DEL HOMBRE EN EL SISTEMA PATRIARCAL? A ver si podemos desmontarla y evitarla para bien de todo el mundo, empezando por quienes la reciben sin poder evitarlo porque no la están ejerciendo?

LA GUERRA VISIBLE Y LA INVISIBLE. Hablaba hoy con Atticus de que a veces temo no aguantar más la mediocridad violenta del cotidiano, que me lleva a desear tirarme por la ventana, un poco en serio, porque yo para la fidelidad a la vida soy muy seria. Hablaba de que yo no quiero eso, pero la mediocridad violenta de quienes presentan las buenas cosas como agresión me supone tal desbordamiento de no poder nada contra esa injusticia invisibilizada que, bueno, me gustaría apearme, de pronto lo veo muy fuerte, muy claro: ahí os quedáis. Os lo cuento porque es importante hablar de los peligros, para controlarlos. Yo es que AMO la vida. Confío en la gente. SÉ que podríamos vivir muy bien, colaborando, haciendo cosas increíbles. Y NO PUEDO COMPRENDER TANTA IRRACIONALIDAD VIOLENTA. Me espanta ver a diario cómo innumerables cosas pequeñas van socavando lo más bello, lo más bueno, lo que podría cambiar el mundo a mejor. Ya os digo, no os preocupéis ni un instante, porque no lo haré. Y lo hablo para ver que efectivamente no lo haré. Ya pasé por eso de joven, en un periodo duro, y no lo hice. Cierto que intenté hacerme drogadicta para no sufrir, no podía más, pero mi cuerpo no me dejó. Y bueno, salí. Salí de aquella. Y ahora tengo que poder salir mucho mejor porque soy vieja, y un poco sabia. Y tengo muchas cosas buenas en mi vida, que literalmente, LITERALMENTE, me sustentan, y me acompañan en los vuelos asombrosos que hacemos. Supongo que tendré que aceptar que que me teman sea algo bueno. Es hacerse a la idea. En fin. Feliz semana de amorosa caña!

NATURALEZA Y CULTURA (humana). Pensaba sobre que la naturaleza, la vida, no muestra empatía, aunque, que sepamos, nuestra especie sí puede, otras especies también, incluso vegetales, pienso. Y pensaba cómo eso, la empatía en los animales de nuestra especie, es algo maravilloso y bueno, y cómo cuando estamos oscurxs o iluminadxs y hablamos de nuestra especie de inteligencia tarada (que todo lo que toca lo vuelve violencia, al menos en las formas de la organización social patriarcal y sus susbsistemas de violencia, como el capitalista), en realidad ninguneamos, ayudamos a borrar todo rastro de otra realidad humana que es excepcionalmente positiva (bueno, yo veo la solidaridad como un eje fundamental, vital, para la organización social porque soy de ideales anarquistas), incluso en la naturaleza, donde un cachorro que no pueda mantener el ritmo de una marcha o no coma lo suficiente está condenado a morir o ser engullido por otro animal. No todo en la vida, en la naturaleza, es así de crudo, por eso mismo: porque hay especies con capacidad de colaboración y empatía.

Pienso que aprender a denunciar la violencia también conlleva aprender a ver lo que también somos o podemos ser aunque no sea mentalidad prevalente en nuestras sociedades, porque si no vemos cómo puede operar la alternativa noviolenta, nos despistamos más en los caminos, por ejemplo, “pegándonos” (incluye no apreciándonos, el aporte) en lugar de conviviendo sabiendo que todo es complejo y que lo importante no es que todo el mundo haga lo mismo, pero sí que comprendamos que rechazamos las “soluciones” violentas, porque entendemos que un mundo donde la prioridad es cuidarnos y cuidar la casa que nos acoge es más realista y práctico, y bello y bueno, que un mundo humano que pudiendo usar la inteligencia para cosas verdaderamente inteligentes (racionalidad empática), lo usa todo para mantener el orden de sistemas de violencia.

La otra cosa que veo al considerar la naturaleza es su inagotable diversidad: cómo la vida prueba y explora todo, todas las posibilidades y potenciales. Y si consideramos la identidad humana allí donde hay más margen de libertad, cómo han empezado a surgir muchas más identidades de las que han reflejado que existieron durante siglos, esto no es más que radicalmente natural. Y algo que un sistema de violencia como el humano que impera nos obliga a hacer, algo increíblemente demente, absurdo, es establecer que unas identidades son “naturales” y otras no y deben ser estigmatizadas, aniquiladas.
Podríamos evolucionar de formas muy positivas si tomáramos lo bueno de la vida, de la naturaleza, y de lo que como animales somos capaces de hacer que es increíblemente positivo, como esto de sentir empatía no por “la familia/lo nuestro” como nos han dicho: es que somos capaces de sentir empatía por todo tipo de seres, seamos o no seamos madres (cuidadoras) o líderes violentos cuya familia es su masa de personas explotadas. Cuántos ejemplos hay de personas que han arriesgado su vida por ayudar a construir sociedades menos violentas e injustas, y han soportado el precio de una vida de rechazo social, cuando no tortura, o han sido asesinadas, y su memoria difamada, su existencia distorsionada para borrar así todo rastro de su asombroso bien para el mundo. Y esto se ha hecho como madre, como líder, se nota en determinados papeles, pero es que también se hace como persona todo el tiempo, más allá de funciones o roles concretos, quiero decir: es un rasgo humano.

Aprender a pensar de maneras en que aprendes a ver lo que está mal y también lo que está bien, puede llevar a una evolución positive en dos sentidos cruciales: por un lado, evitarnos estar siempre corriendo el riesgo de sentirnos aplastadxs por la realidad imperante de violencia en las culturas humanas (p.e., tristeza, depresión, desánimo), lo que es vital para que sigamos creciendo en número y en acciones que impactan el conjunto, lo que es vital para que un día esta visión más noviolenta sea prevalente en la sociedad, mayoritariamente seguida, quiero decir; por otro, nos ayudaría a evolucionar más rápido, aprovechar mejor esfuerzos y tiempo dedicado, en lo que es la evolución de lo bueno de lo que somos capaces, porque es muy pesado lo lento que esto va, y pienso que va tan lento porque no terminamos de entender las cosas más fuera del marco de la ideología patriarcal.

Si bien somos ideológicamente patriarcales, es nuestra cultura de siglos, el que esta ideología no haya reducido nuestra realidad humana ni nuestro potencial indica lo que ya sabemos: que la cultura es producto humano, nuestro, y por tanto, puede cambiar. Y que ninguna cultura puede moldear la vida contra la vida misma. Pero sí podríamos crear cultura que partiera no de la falacia patriarcal de la prevalencia del Más Fuerte (el ser más violento, nuestro líder a quien defendemos aunque nos arruine la vida) y de un sistema sexo-género demencial porque ni siquiera quienes se identifican como mujeres u hombres creen serlo por las mismas razones, esas mentiras o mitos patriarcales que distorsionan naturaleza y cultura, pero sí puede pensar, crear caminos de resolución de los asuntos que tengan en cuenta lo bueno que podemos también, que alienten nuestros mejores palabras, actitudes, comportamientos, maximizando cosas tan valiosas como la racionalidad empática (frente a la razón patriarcal) porque desde aquí se alienta la creatividad, la exploración, se comprende más profundamente la diversidad y se imagina más fácilmente la convivencia y el diálogo.

Si bien el problema de violencia es complejo y desbordante, hay que progresar en identificar que la violencia no es sólo la agresión física, dejar de justificar la violencia conceptual, verbal, actitudinal y la que se supone que no es violencia y lo es (como el hambre, como la pobreza), hay que abandonar la idea de una verdad absoluta y entender que saber que eso no existe no es nada que deba conducirnos al nihilismo, sino pura ley de vida: la vida es diversa y se puede sacar o echar luz a lo que nos diferencia para construir cosas buenas, no sólo guerras, como ordena el patriarcado. Hay una arrogancia muy estúpida (no es insulto, sino literal!) en creer que las cosas son de una manera y no pueden ser de otra. Una cosa es acordar verlo así y otra reducirlo todo a esa idea. Una cosa es convivir y relacionarse en la sociedad y otra ser y relacionarse a niveles más íntimos.

Mensaje de Helena M.:

Michelle, contribuyendo a tu reflexión sobre lo lentamente que avanzan las cosas. Quizá se nos olvida que somos infinitamente diminutas particulas del universo y que nuestro espacio-tiempo es nada en comparación.
Personalmente me apasionan estas contextualizaciones.
Además de esto, bien por enfocar la visión del ser humano. Decía el Dr Rojas Marcos tras el 11S que las personas somos esencialmente buenas y solidarias pese a todo el mal que creamos y eso es lo que nos ha hecho seguir adelante hasta ahora.
Gracias por tus reflexiones.

DEBERÍAMOS LISTAR todos los modos en que se borra nuestro rasto. Tras 30 años luchando empiezo a sospechar que esto es como el día de la marmota. No pasamos nunca a la historia porque sistemáticamente la ideología patriarcal nos lleva a impedirlo, como sociedades, trabajamos con ahínco en ello, por la creencia supersticiosa de que quien lidera es el Hombre, el único, al fin y al cabo, hecho a imagen y semejanza de Dios. Si tenéis cosas para este tema, podéis escribir a mp arroba mujerpalabra.net
Este año vamos a meter crítica a la ONU (Declaración de DDHH, por su lenguaje machista, y porque no aceptan en bibliotecas la palabra clasificatoria Feminismo) y a la wikipedia, que tiene un frente de soldados implacables bloqueando todo lo posible y más.

POSDATA a lo de listar. Anoche leía sobre Mary Wollstonecraft, sobre las mujeres de la época, feministas en realidad, pensadoras, filósofas jacobinas, escritoras, artistas, activistas, todas compartiendo cosas sospechosamente comunes en su vidas, claro, el Gran Obstáculo, no sólo compartían el tener una valentía y generosidad increíble por proteger su criterio. Y decía que en la época aunque eran minoría llegaron a ser sus ideas bastante extendidas aunque siempre con gran “controversia” (como ahora, ni en la declaración DDHH a la que nuestra lucha ha sido fundamental nos nombran, pero siempre nos llaman feminazis, supongo). Y pensé: Exactamente como hoy. La espiral tramposa.
Hablemos del Gran Obstáculo! Y de cómo todo el mundo aporta su granito, machacando, siempre todo lo que pueda dar la esperanza de echar luz en esta tiniebla de violencias sin fin.

POSTADA 2 y con esto completo el marco mental que tengo. Y disculpad la autocrítica, a las compañeras de partidos políticos: no hay que reproducir las estrategias de partido. No hace falta ningunear a otras personas. No sois las únicas personas que luchan, ni las que luchan mejor o más práctico. Esto es muy complejo, hay que respetar a todo el mundo, y que cada cual aporte lo que aporte. Es pesado, y es tirar piedras contra el propio tejado. Sencillamente difícil de comprender. No todo el mundo busca lo mismo, pero cualquier pulsión hacia cosas que no sean violencia merecen un mínimo respeto: no ningunearlas.
A mí de joven un pacifista histórico comentó graciosamente que Quién era yo, si en el mundo del pacifismo no me conocía nadie. Ciertamente, pero el mundo del pacifismo no es el mundo humano, sino el grupo de quienes piensan que están en el mundo del pacifismo. Y de hecho, a mí me habían enviado a un proyecto pacifista porque aunque no era del ovimiento, tenía una experiencia mental y vital impresionante de formación en noviolencia. Pero claro, los varones del mundo del pacifismo no me conocían, ni ellas, las chicas de apoyo. Décadas después sigo topándome con feministas que no conocen a sus compañeras feministas que no son de partidos políticos, que las leen incluso, auqneu jamás las ponen gordidedos, y si les preguntas, no les suena.
Vale ya, caramba. Hay mucho trabajo. Vale ya de mentalidad violenta clasista de grupos elegidos. Un poquito de convivir

POSDATA 3, porque sigo y sigo, sapos y culebras noviolentas! El otro día escuché a hombre joven del pueblo saharaui contestar a la pregunta del periodista Gonzo (El intermedio) que claro que él querría poderse ir a un lugar donde pudiera hacer lo que le gusta, pero que tenía que quedarse con su comunidad, porque era necesario. Me sacude hondo esta crueldad del mundo patriarcal humano que tiene a la gente impedida de perseguir la vida que saben y pueden descubrir que puede perseguir. Y así estamos secuestradas las personas, y las mujeres particularmente, siempre muñecas para uso y abuso. Basta ya. Hay que desarrollar criterio, y dejar de entendernos desde la psicología de guerra patriarcal. Ser diferentes es una riqueza, trabajar en miles de cosas también, porque todo es muy complejo de cambiar. No podemos apoyarnos en todo pero sí podemos apoyarnos en no borrarnos del mapa. La autocrítica tiene que ser más profunda, valiente y generosa. No tenemos que queremos, basta con que sepamos que esto es trabajo en equipo, y que tenemos que superar la tara del pensamiento en blanco y negro. Un poco más de dignidad individual creo que ayudaría mucho, menos psicología de Grupo Elegido, más imaginación. No sé! Estoy en plena furiosidad feminista!

PATRIARCADO, RELIGIÓN, DERECHOS HUMANOS y CONVIVENCIA. La cuestión es ésta, ¿cómo podríamos evolucionar algo más rapidito (que ya son muchos siglos) a un tipo de sociedad no patriarcal, pues nos consta que en la sociedad patriarcal la ideología impone dos géneros, el Hombre y la mujer, su complemento y servidora, su Eva, y que le impone a él la justificación de la violencia hasta la naúsea, como si la especie no pudiera hacer otra cosa, cuando las personas creyentes consideran ofensivo y malvado que cuestionemos esa ideología y queramos construir una sociedad de derechos humanos para todo el mundo? Que cuestionar, preguntar, será pecado para las personas creyentes, porque tienen necesariamente que ser dogmáticas, pero cuestionar es lógico para quienes no guardan esa fe, y noviolento. ¿Podrían las personas que creen en Dios, y en el sistema sexo-género patriarcal, respetar que quizá no todo el mundo lo vea igual y convivir, dejar que se organice la sociedad, de formas en que todo el mundo pueda vivir en él?

PELIS Y VIOLENCIA IDEOLÓGICA PATRIARCAL. Acaban de echar una peli donde las mujeres ejercían violencia como los hombres, pero, como siempre que es así, daba mucho MUCHO más miedo, y en la escena final, ellas, sonreían, como de miedo máximo en quien lo ve (locura de las mujeres, lo más demoniaco), en lugar de lo que hace el Hombre en el patriarcado: estar ahí cargado de razón, como vencedor, al precio que sea, y siempre con toda la razón patriarcal de su lado. Por descontado, la situación se asociaría al Matriarcado, desde la ideología patriarcal, y “todo el mundo sabe” que puesta la especie a ser liderada, está claro a quién se prefiere.
Estoy intentando escribir sobre este problema de que se asocie feminismo a matriarcado en las sociedades patriarcales, cómo se usa “matriarcado” para sencillamente validar que todo lo de mujeres es “la misma mierda” y que para eso, es mejor el Hombre.
¿Qué sabéis de qué podría tener que ver el matriarcado con el feminismo que conocemos (la idea más general, que sirve de marco para corrientes diferentes, que viene sencillamente a decir que ser mujer no significa ser inferior intelectual, física y espiritualmente, que tenemos derechos, dignidad, inteligencia todo lo humano que sólo se ha presentado como rasgo del Hombre), y más, de otro modo, diferente, no desde la ideología patriarcal.


ODIAR como tema personal (SIGUIENDO EL TEMA “PELIS…” de abajo; odiar en el patriarcado es político, pero el sentimiento de odio humano cuando no está reflejado en el sistema, no se puede decir que lo sea!). Las mujeres que odian a los hombres, y las que no quieren trato con los hombres, no tienen ese sentimiento por el feminismo, precisamente. La inmensa mayoría estará ahí, imagino yo, por toda la violencia recibida: conceptual, física, de palabra. El feminismo es un movimiento social complejo, pero no preconiza el odio ni lo mismo pero al revés, como sabemos tanta y tanta gente, cada vez más. Preconiza justamente el fin a tanta violencia, la convivencia, el respeto a que inteligencia es un rasgo de la especie, no del Hombre, y que Violencia no es un inevitable biológico, pues si la naturaleza hace algo es OFRECER UNA INMENSA VARIEDAD DE “SOLUCIONES” A LOS PROBLEMAS Y A LA SUPERVIVENCIA. La estrecha idea de biología de la ideología patriarcal es sólo para ajustarla a su patético sistema sexo-género que reparte roles para limitar el desarrollo humano al sistema de violencia que desea perpetuar.
Volviendo al odio, y aunque odies o no quieras nada con los hombres, por experiencias malas que tradicionalmente se han visto “normales”, puedes llegar a ver interesante el feminismo, que además te ayuda a pensar mejor, digerir emociones comprensibles, dado el mundo, y redireccionar en qué ocupas tu ánimo y tiempo y energía, tu vida y tu inteligencia.


MATRIARCADO, FEMINISMO Y ANTIFEMINISMO EN SOCIEDADES DE IDEOLOGÍA PATRIARCAL. Pues después de pensar lo de los anteriores dos posts sobre esto, creo que lo que yo quiero decir de manera sencilla para difundir la idea entre gente que tiende al antifeminismo, es que la gente que no ha leído o escuchado argumentos feministas, al oir “feminismo” saca el tema del “matriarcado” sólo para “demostrar” (desinformadamente además, aunque hay que buscar mucho para saber del matriarcado aún hoy) que “feminismo” va de sistema de organización social con sistema de clases (por género), es decir, SISTEMA donde las personas son simplificadas en dos grupos y uno es mejor que el otro y debe prevalecer. Todo esto es una distorsión increíble, que sin duda alguna no explica lo que es el matriarcado, pero a lo que voy: lo que no explica de ninguna manera es el feminismo, porque el feminismo es un MOVIMIENTO SOCIAL y no un sistema de organización social. Y este mov. social que es el feminismo (que no va de mujeres haciendo cosas, aunque haya muchas mujeres haciendo cosas, pero no es la primera vez en la historia -quizá sí a este porcentaje de seguimiento, pero ni eso sabemos-, aunque al menos nos estamos enterando porque estamos aquí) trata de superar la tara de la ideología patriarcal, que es pura violencia, a favor de un respeto a todas las personas, pero claro, dada la profunda falta de respeto general de siglos hacia las mujeres, necesariamente el feminismo aborda mucho el tema de lo que toca a las mujeres. (Que dentro del feminismo sí hay corrientes que creen en la superioridad ética de las mujeres, y física y mental, por su -según se explica, si he entendido bien- conexión con la vida, con la naturaleza, no niega que el feminsmo no sea un sistema sino sencillamente un movimiento social, un proceso, ni todo esto que une a todas las corrientes dentro del feminismo, que no sólo conviven como corrientes, sino que además enfrentan la dificultad de que la mierda que combatimos fuera la llevamos dentro, aunque gracias precisamente al feminismo, a su efecto de hacernos analizar cosas que estaban invisibilizadas por la tradición y la costumbre, las personas en desarrollo de inteligencia feminista estén más claramente evolucionadas hacia la superación de esta especie de pegajoso “universal de verdad absoluto biológica” que es la violenta ideología patriarcal.

SOBRE LA GUERRA. Es curioso lo muy eficaz y complejo de la evolución del concepto guerra entre los señores de la guerra, y lo primitiva que sigue siendo la idea de guerra entre la mayor parte de la población, que sigue pensando en campos de batalla SÓLO, cuando hay un montón de guerra en “luchas violentas” encubiertas bajo términos como “información”, “ley y orden” o “lucha contra las drogas”, o las políticas de dependencia alimentaria, o financiación de grupos que mantengan la falta de construcción de sociedad para perpetuar el saqueo y la esclavitud. La ideología patriarcal sólo se basa en violencias ad nauseam. Qué triste y enfurecedor y bobo es que se siga sin escuchar a las personas y grupos (aún minoritarios en cifras totales pero cada vez más) que usan la información, la buscan, eso sí, para conocer la REALIDAD y buscar soluciones noviolentas a los problemas, como las gentes de los grupos de derechos humanos, feministas, pacifistas, antiglobalización, ecologistas, etc. No que allí toda la gente esté libre de ideología patriarcal, pero están en la lucha por conocer mejor y actuar mejor.

DOGMATISMO Y ACTIVISMO 2. Lo que creo que es que no entienden las y los activistas dogmáticos (pienso en el mundo de la noviolenta, antimilitarismo, pacifismo no feminista ahora; pero también hay dogmatismo así en el feminismo claro – es un problema humano) es que perseguir el ideal no implica ceguera de la realidad, que no puedes estar fuera del sistema ni con tu propia mente (lo que no implica que no puedas pensar para transformarlo y así superarlo, claro), por lo que las actitudes de superioridad moral son un tanto repugnantes como la descalificación de cualquier otra cosa (viva el diálogo), y que la prioridad del cambio social debería ser hacer el camino con cuanta más gente se pueda, porque de hecho los cambios permanentes pasan por eso: porque los entienda y pueda hacer cuanta más gente sea posible, esa mayoría prevalente que define las culturas. Como feminista puedo imaginar fácilmente lo que han sido siglos de inteligencia feminista en determinadas personas, siempre una minoría muy aplastada, y disfruto mucho viendo ahora lo que ha pasado desde que ayudamos a que se comprendiera no la idea concreta de la Declaración de DDHH sino en general, la idea en grueso de que las mujeres no son representantes de la especie de segunda clase, con menos capacidades. Y seguimos sin estar en la historia del pacifsimo. Háblennos de Gandhi y Luther King.

Escultura “Hombre y mujer” de Antonio López y un dolor como un relámpago cuando estudiaba y disfrutaba un sábado de libertad (sept 2016, sin revisar aún por falta de tiempo, así que subrayo la idea principal!)

Ojeo una vez más el catálogo de Antonio López, del 2011, Museo Thyssen-Bornemisza, porque me encanta y estoy aprendiendo cosas. Veo la foto del grupo escultórico “Hombre y mujer” [cat. 49] y leo, sobresaltado dolor por lo que explicaré (ya que hay que explicar lo evidente cuando la ideología imperante (patriarcal, en este caso, y por favor, no se alarmen y lean; como siempre, no hay ánimo de hacer daño a nadie en la inteligencia feminista, sino amor a mejorar lo que lo está mal) ha endurecido y hecho invisible la percepción de parte de la realidad: “En la pareja escultórica de Antonio López, el desajuste entre el hombre y la mujer no es sólo de talla, sino de carácter, como reconoce el artista, porque la figura femenina, concluida mucho antes, presenta una forma como inhibida, mientras que el hombre tiene un carácter más ambicioso”.

Hacer y ser. La pregunta aquí (si pasamos por encima de respuestas clásicas para impedir la reflexión como que esas figuras sólo representan a personas concretas; sí, quizá el artista pintaba su ser hombre, que a su imagen, es más complejo, y como las niñas y los niños, se puede hacer mayor que otros retratos, es humano, porque no pintaba a un hombre concreto según se ve en los bocetos, y pintó a una mujer o un ser mujer; pero culturalmente el significado es representativo de los dos géneros que nos cuenta el Sistema que existen, y lo peor: cómo se supone que son) es ésta: quizá Ella está inhibida porque todo está orquestado para que lo esté y Él es ambicioso o un proyecto más ambicioso porque ocurre lo mismo. Por lo que inhibición y ambición no podrían tener la distribución de género que en esta interpretación que nos cuentan, validada por las palabras del autor en el catálogo, pues serían resultado de siglos de represión de las mentes humanas como resultado de atribuciones a las mismas por genitales, cosa que hoy en día no sólo se puede comprobar que es falsa porque hay más libertad y se ve que las personas se pueden desarrollar de todo tipo de maneras y todo tipo de cualidades si se las da la oportunidad, sino también empíricamente, descriptivamente, científicamente (ese gran refuerzo, ya que la ideología ciega e incapacita a las personas cuando le conviene, para que no puedan ver lo que existe y cuestiona ese orden social que se impone). El hecho cultural de impacto en tantas vidas es que durante siglos nos han dicho que el Hombre es ambicioso y la mujer no. Que él tiene un verdadero espíritu creativo, explorador, amor al descubrimiento, ganas de superación (versión patriarcal de las cualidades de curiosidad y valentía para explorar humanas) y ella no, salvo muy contadas excepciones que nos han presentado como tales.

Lo que yo no puedo decir siendo escuchada

Si yo fuera un hombre y más con lugar de valor reconocido en la sociedad podría decir: “Hay que joderse”. Como feminista, tendré que explicar, con paciencia infinita exactamente, y un amor inagotable, sabiendo que darán igual mis palabras, porque me explicarán a mí lo improcedente de lo que pienso, y la irrealidad de lo que denuncio.

Las malas ideas son malas aunque las aceptemos. Y la aparente calma, el aparente orden, encubre un crimen contra la humanidad: que no se nos ha echado de menos, que no se nos ha creído capaces de ser cosas que cualquier persona de esta especie puede ser o llegar a ser. El dolor que mueve a expresar análisis feminista a pesar de las violencias recibidas en respuesta, desde el desdeño, el ser ignorado no sólo las palabras sino la propia persona y su lugar en el mundo, la burla, a la “acusación inquisitorial”, las amenazas, el insulto, la agresión física, es un dolor movido por el amor a todo lo que ese orden patriarcal ideológicamente mata, desalentando su existencia, cuestionando su existencia, negándola, machacándola.

hombreymujer_antoniolopezMi interpretación antes de saber la del artista, y después

Cuando yo veía “Hombre y mujer” antes de leer esto, no me molestaba que el hombre fuera grande y la mujer pequeña porque pensaba que sencillamente eran no en función de representar el modelo de belleza tipo Barbie-Ken sino en función de representar su ser propio, es decir, yo no veía una representación que validara el orden patriarcal de que ella ES pequeña en todos los mensajes y él grande, sino a un hombre individual y a una mujer individual, con sus rasgos, que están juntos no porque vayan a representar los valores tradicionales, sino justamente demostrando la diversidad humana. Interpreté erróneamente, creyendo en que el artista podría estar construyendo realismo más allá del género. Pero realmente se ve que tenía ganas de ver lo que no estaba, porque después de leer su interpretación y mirar la foto de las esculturas, el mensaje está claro pero yo lo voy a nombrar mejor: ella, reprimida, contraída, ocupando el mínimo espacio, obediente; el libre, ocupando el espacio que su movimiento libre le hace ocupar, con gesto de iniciativa, de que hará diferencia que él esté en el mundo.

Pues no me gusta. No me importaría que eso (ambición, capacidad para aspirar a la luna) lo tuviera un hombre y aquello (represión, contención absoluta para no molestar) una mujer, pero no como representantes de un orden social, y es lo que nos dice la cultura cuando se representa “la pareja”, en la visión del sistema sexo-género patriarcal, que no es biológico (llevamos siglos demostrándolo pero es que se puede comprobar todos los días si se mira claro), sino educativo, cultural, y que ha ahogado la vida y el potencial de millones de personas durante siglos.

No se comprenderá y por eso lo menciono (que ojalá no hubiera que mencionarlo) la fuerza y la valentía que da saber esto y la libertad que refleja y multiplica saberlo, cuando la mayoría sigue insistiendo en cosas que no son. Y todo el amor y la inteligencia que nutre esta visión feminista. Pero como especie, está claro que confiamos más en la violencia, en nuestras concepciones patriarcales que establecen un orden humano violentísimo respecto a identidad y potencial, como punto de partido de todas las restantes violencias justificadas. Un orden que es producto de nuestra insistencial y que es irracional y violento.

Anécdota y ¡abrazos!

Como anécdota, comentar que no sólo aprecio, valoro y disfruto con la obra de Antonio López como artista. Guardo un buen recuerdo de una época de mi vida en que tuve trato profesional con su familia. De jovencita, viviendo mi familia por la misma zona de Madrid y ganándome ya algún dinero, con clases particulares, ocurrió que fui contratada como profesora particular para sus hijas, que además nos llevábamos las tres un año, por lo que el recuerdo es vago (mi vida se disparó a la estratosfera después de esta época) pero cálido y agradable. Vive en ese recuerdo también una semilla (recogí muchas antes de llegar a ser feminista consciente, porque sufría las limitaciones que impone la sociedad continuamente, en su operar diario de género, un operar que se niega a dejar en paz a las personas en este tema) que fue para mí la sorpresa de saber que su compañera también pintaba pero que era ella quien llevaba todo lo administrativo de los dos artistas, además –esto ya lo imagino- de la casa y la educación consciente (no la otra que construye todo el mundo en su operar diario).

Espero que se vea en esto texto que no estoy criticando al hombre, que sencillamente recojo hechos que si bien hemos aceptado o creado podrían evolucionar para incluir más libertad real y aliento a todo el mundo.

Volviendo a lo que decía, lo imagino porque aunque yo también amara el arte y supiera que eran artistas, él un artista reconocido e importante, yo allí iba a enseñar inglés y no a conseguir nada que no fuera lo acordado profesionalmente.

¡Abrazos! Por si ocurriera la cosa tan improbable de que este texto llegara a María, Carmen, María o Antonio, os mando un abrazo y espero que no os moleste mi reflexión, que es todo lo transparente en su intención como queda explicitado. Tengo aquí el catálogo de la exposición del Thyssen y una postal con un dibujo de María de pequeña. Y asombrada y disfrutante estoy siempre que me pongo a mirarlos. ¡Qué talento! Y ¡cuánto amor!

OLIMPIADAS. Vamos a ver, el corte de manga disimulado es un corte de manga. No es “espíritu deportivo”, ni “valores que debemos imitar”. Es signo de prevalencia. Pura ideología patriarcal. No digo yo que no mole hacerlo. Pero mitologías patriarcales no. Si acaso aceptar la mierda de su impacto. Pero construcción de mitos, no. El gesto de cerrar el puño y doblar el antebrazo es un corte de mangas, un “Jódete”, un “trágala”. No, no. Que una cosa es entender que tenemos debilidades y otra muy distinta es encumbrar la mierda. Si aprendí algo de Dostoievski fue eso: que siendo la miseria del mundo humano, la dignidad reside en no mentirse. En fin, no sé si me explico. Es que me he puesto un vino y a mí las drogas me hacen mucho efecto!

msj de jm: Si lo haces mirando a tu rival y buscándole la mirada tiene toda la pinta de ser un corte de mangas… para intimidar, para debilitar, para desecentrar al contrario, para lo que sea, pero para nada bueno ni deportivo (lo importante es participar ?). Pero ahora dirán que no, que eres mal pensada y cosas así.

yo: Pero como nos comunicamos, pues seré invencible! (risa demente) Mua!

PS Olimpiadas. Siento si he sonado pedante al mencionar a Dostoievski en mi anterior mensaje, pero pido que se ponga en contexto: mi relación con el escritor es directa, no mediada por ningún sistema jerárquico de cultura. Sólo digo lo que digo.

OLIMPIADAS 2. Hola. La otra cosa que quería decir es 1. que estoy segura de que si superamos el Sistema (patriarcal), el criterio de los genitales patriarcal (ser Hombre o mujer) dará igual y las pruebas se agruparán por otros criterios (peso, por ejemplo; aunque, y si no?, ver mi mensaje anterior sobre la fuerza física, a saber dónde anda), porque las personas, cuando estamos motivadas, por ejemplo (tener energía, tener los afectos a tope) podemos hacer cosas increíbles, e importa muchísimo en seres sociales lo que cree nuestro entorno que podemos hacer, mucho más de lo que físicamente se supone que es posible. Somos animales del amor. La otra cosa que quería decir se me ha escapado entre los vapores del vino de la cena. Lo siento!

OLIMPIADAS 3. Es muy distinto: jugar por jugar, con ganas de jugar mejor, o jugar lo mejor que puedes, y que eso sea lo mejor para más gente, a jugar por prevalecer y demostrar el orden del sistema.

NI ACTRIZ NI DEPORTISTA DE ELITE. No habría podido serlo, por la cantidad de cosas fuera de la cosa misma que hay que aceptar. SER escritora ANÓNIMA es siempre posible, nada te lo puede impedir. Y no es posible ser escritora del sistema claro, si el Sistema, la cultura oficial, te lo reconoce, las que pasan a la historia por haber aportado escritura. Tampoco habría podido ser científica, porque mi actividad en sí misma no podría realizarse sin ese apoyo material imprescindible, como la piscina olímpica, el laboratorio, el escenario. Escribir tiene esa ventaja. En un billete de metro, en un muro, en una pared, en miles de hojas.

MÁS SOBRE FUERZA Y OLIMPIADAS. No sólo en carreras, en lanzamiento de martillo las diferencias de constitución física son impresionantes. Es que veo las olimpiadas y más pienso que la cuestión de fuerza física según se nos educa es pura mitología, y que la realidad es mucho más interesante y favorecedora de más gente. <3 Llegarán a ser naturales las olimpiadas no segregadas en cuantico nos dejen en paz!

OLIMPIADAS. REPORTEROS Y REPORTERAS: vuestra profesión es bonita, y la clave es informar. Dejaros de cantos nacionalistas al menos cuando son a costa de informar lo que está pasando en las olimpiadas. Vale que emocione a quien emocione ese tema, pero el quid de las olimpiadas es admirar lo que el cuerpo humano puede llegar a conseguir, y celebrarlo. No sólo importa en qué lugar va durante una prueba España. Sería bueno que contarais cosas de las cosas que ocurren entre los primeros puestos también. Porque aunque no sean de España, son de la especie, y mola que logren lo que logran.

OLIMPIADAS. MUJERES. Pues resulta que hay un montón de mujeres en un montón de deportes, haciéndolo muy bien o profesionalmente o talentosamente. ¿Qué pasa? ¿Que los jefes de la iglesia católica, con tanta influencia en tantos medios, y ahora tan preocupados porque está en peligro su mundo patriarcal, presionan por ahí para que no desaprendamos el género según el patriarcado? (Hay unas declaraciones recientes que deberían llevarle a su protagonista a juicio.) Debe desmontar muchos esquemas sencillamente VER que toda la mierda sobre fuerza y físico que llevan metiéndonos desde hace siglos es sencillamente pura cultura, y no realidad humana. El deporte siempre ha sido un favorito del poder establecido.

SUICIDIOS. Hoy leí de una cíberamiga que una amiga suya se había quitado la vida. 🙁 Y mientras me ponía hoy a pintar, venciendo miedo, yo estaba sentada sobre una banqueta de El Lisboa y tenía los platos de plástico donde hago las mezclas apoyados en la otra. El Lisboa fue un pub artístico-literario que abrió Delia, en Madrid. Una persona que también se tiró por la ventana, abrumada por la vida. Así que hoy la recuerdo por si también acompaña en el dolor de la pérdida. Las dos banquetas que me tocaron, del pub de Delia, que con su muerte desapareció tragado por las deudas, esas dos banquetas, con sus fuertes y altas patas de hierro negro y su madera mellada, sucia y gastada, encajan perfectamente en el mundo donde ahora están, ocupan su lugar propio, nos acompañan con toda su belleza. Las pérdidas son irreparables y rotundas. Pensar en la injusticia que lleva a que ocurran es enloquecedor. Así que lo mejor es centrarse en no olvidar a esas personas antes de verlas desde la lente de que han muerto. Verlas desde la vida, no sólo con la pena, sino también con todo lo demás, que, en el mundo humano, siempre hay mucho más, aunque por cultura y por pena nos cueste tanto verlo. Recordando a nuestras personas muertas por la brutalidad del mundo (ése que debería ser evitado) tiene que ser un sacar más fuerza para luchar por un mundo mejor. <3


Es un tema muy complejo. Está el tema del dinero, claro. Como que pagas con tu vida, para poder pagar, y es terrible. Quizá esa razón la comprendería mejor más gente, y deberían entonces pensarlo, y ver que una sociedad que tiene gente matándose porque no puede conseguir dinero es una sociedad indeseable a un nivel indescriptible. Pero igual de grave es que una persona se vea incapaz de vivir por cómo el mundo humano la hace sentir, y sentirse.

CUIDAR Y VIOLENCIA. Y quizá “las mujeres” no han cuidado porque sea algo “natural” a tener vagina, sino porque han sabido lo que es ser objeto de abusos y ninguneos ad nauseam, porque igual que un porcentaje que sufre malostratos reproduce el sistema aprendido pero la mayoría no soporta que haya malostratos, igual que quien ha sufrido una guerra las teme y quiere evitar a toda costa, la mayoría que sabe lo que es sufrir no quiere que eso le ocurra a nadie, porque las personas somos animales sociales, con increíble capacidad para la empatía, realidad humana borrada radicalmente por la ideología patriarcal, con su educación al sistema de violencia.

FORTALEZA. ¿Quién es más fuerte: un boxeador o un levantador de pesas, o bien un ciclista o un corredor de marathon? ¿Se entiende así mejor la falacia patriarcal sobre la fortaleza?
Agotada de escuchar tanta tontería sobre la fortaleza. Lo mejor que puede ocurrirnos a las mujeres es que dejen de segregar por género. Y ya sé que esto no se entiende, porque no se limpia suficiente la mirada en el complejísimo tema de qué es la fortaleza, porque no se limpia la mirada del reduccionismo patriarcal a que todo es Dos cosas donde Una debe prevalecer. Donde no se limpia la mirada para ver la vida.
Una feminista sobreviviendo en el día a día es una persona muy fuerte. Una mujer obligada a la maternidad, a cuidar y querer, pero también a embarzarse y parir, una vez tras otra, y a servir a un maltratador, y a no tener identidad ni vida, es una persona muy fuerte. Una mujer que camina kilómetros bajo el sol y sobre el polvo, cargada de agua y con un bebé a la espalda, es una persona asombrosamente fuerte. Una mujer que tras ser violada por un grupo de hombres sin empatía ninguna sobrevive y se levanta y se pone a cuidar a quienes tiene alrededor es una persona con una fortaleza sobrecogedora. Un hombre que vive a pesar del acoso del desprecio por razonar empáticamente o porque no habla de las mujeres con misoginia, o porque se enamora o acuesta con hombres es fuerte. Una mujer pariendo es una mujer increíblemente fuerte.
HARTA de la insistencia en las brutalidades ideológicas patriarcales. orgullosa de ser alguien evolucionada gracias al desarrollo de la inteligencia feminista. <3 EL CAMINO A LA HUMANIZACIÓN, A LA RECUPERACIÓN DE LA RACIONALIDAD EMPÁTICA Y EL ABANDONO DE LA RAZÓN PATRIARCAL TIENE NECESARIAMENTE QUE SER FEMINISTA.

POR QUÉ DIGO QUE LA ORIENTACIÓN SEXUAL SÍ SE PUEDE ELEGIR. Porque la sexualidad se enseña en la cultura patriarcal. Si no se pudiera elegir, no podrían hacer que sospechosamente hubiera tanta gente heterosexual sin opción a ningún otro comportamiento sexual. La cultura elige la sexualidad que se impone. (Esto dicho así de breve no di con ello pero sí tenía el argumento, así que lo posteo ahora que he dado con la forma breve.) Y si la cultura lo elige, cómo no una persona que sienta necesidad con el cuerpo o la mente de elegir. Ahora bien, de la misma manera que sospecho que la mayoría de las personas sería SEXUAL simplemente si no hubiera presión de educación, pienso que siempre habrá personas que sientan una pulsión fuerte a un tipo de sexualidad de los muchos tipos que hay (porque en el mundo humano, como en la naturaleza, hay todo tipo de cuestiones de vida ocurriendo. En el mundo de otros animales hay también transvestismo, y transexualidad al menos de la temporal que yo sepa, o lesbianismo, que yo conocí a una gta y a una perra lesbianas y de sexo interespecie!, y machos quedándose preñados.)
Pues bien, hace años, me invitaron a una mesa redonda sobre sexualidad en una universidad para hablar de si se podía elegir la sexualidad, y ya de entrada nadie quería mucho escucharme y de hecho fue asombroso lo mucho que se mostró que yo les parecía inadecuada. Yo lo había hecho en el sentido de que al descubrir que no teniendo una pulsión de identidad sexual fuerte, había sido heterosexual por haber sido educada para ello, y decidí aprender a liberar mi sexualidad, y entonces me entrené mentalmente en aprender a erotizarme con mujeres, y bueno, llegué a cambiar mi sexualidad, a tener amantes y a enamorarme de mujeres. Y luego seguí, porque decidí que quería ser libre para ser sexual, o para enamorarme de personas.
Y aunque a nadie le interesa, y ofende y hiere e indigna al parecer a todo el mundo, y no entenderé nunca por qué (por si alguien se anima a darme pistas), yo he aprendido una sexualidad por cultura, y otra por elección, y finalmente me he construido sexualmente como a mí me iba mejor para mi cuerpo! 🙂 <3
Aquí está la ponencia, que no me publicaron porque no aceptaban el formato de hojas dadaístas que le puse, bueno, en recuerdo lejano. http://www.mujerpalabra.net/pensamiento/analisisfeminista/elegirsexualidad.htm

Se confunde el mal del sistema capitalista con los logros sociales que nos han llegado de la lucha social como el derecho fundamental a participar de la vida política, por ejemplo, votando.

En el antimilitarismo tradicionalmente no se consigue comprender mejor la importancia del desarrollo de inteligencia feminista, se liquida el tema incluyendo las cosas de las chicas. Pero cuando una feminista le dice a un antimilitarista que no va renunciar a un derecho conseguido por la lucha social, el argumento ni siquiera se comenta con el mínimo respeto de la consideración de que se está manteniendo una conversación sobre política.

¿Le dirán también a los grupos, p.e., latinoamericanos en lobby en Ginebra, Bruselas… para que se cumplan leyes que están haciendo el tonto, que se equivocan, que le están haciendo el juego al Sistema? ¿Ninguneando radicalmente todos los logros de la lucha noviolenta, social?

En la misma línea de mayor sensabilidad a la realidad humana, compleja, no de blanco y negro y de absolutos “universales”, es decir, a pesar de esa ideología del Sistema, hay más argumentos. A alguien con una inteligencia feminista más desarrollada se le pueden ocurrir más preguntas: ¿Por qué se pide la no participación en elecciones argumentando no apoyar el capitalismo y no se ha pedido ante la misoginia, el racismo, la LGTBIfobia…, crímenes contra las personas también?

Ignorar a la gente y los logros de las más altruistas acciones humanas es parte de la educación del Sistema patriarcal, que nos educa a ningunear lo valioso, no reconocerlo jamás, tirando piedras contra nuestro propio tejado para poder mantener sus sistema de violencia.

La única realidad es la de los hechos del Padre, y el Hijo rebelde que le desbancará.

Antes de las elecciones recientes de España, que podían haber consolidado la brecha que se ha abierto en un bipartidismo que meses atrás parecía indestructible, leí con pasmo de un grupo de lucha noviolenta, antimilitarista concretamente, un llamado a que no votáramos. Es a lo que lleva tener principios en lugar de ideales. No considerarse la complejidad de la realidad y de los momentos políticos, tomando “políticos” en sentido amplio y no como sinónimo de “política de partidos”. Hay en ese llamado una ignorancia que no tiene el movimiento de lucha por los derechos humanos, atravesado sin duda por mujeres e inteligencia feminista, al menos en ese grado: que la democracia no es sólo lo que la falsa democracia capitalista dice que es la democracia; que los derechos no nos los dieron Los poderosos corruptos, sino que se ganaron con lucha social, incluidas las mujeres y la inteligencia feminista. Y que por tanto hay que analizar las cosas con más visión de la realidad que es ninguneada por el sistema que se combate. No veo yo a quienes luchan en las Américas indígenas y latinas rechazando hacer lobby en las instituciones de protección de los derechos humanos o rechazando esas leyes, por malas que sean, sino luchando por hacerlas efectivas, por llevarlas a los hechos, y por mejorarlas si no sirven o son leyes anti derechos humanos. Yo no veo a la inmensa red de Amnistía Internacional abandonando los logros que usan para presionar a los gobernantes a respetar lo que la lucha social ha logrado que sea leyes de las respetuosas con la vida y la convivencia. Hay una parte de la izquierda política y del movimiento social en los países donde hay más espacio para desarrollar tu identidad y vida, o más seguridad de que hacerlo no te implicará la muerte, que debería reconsiderar sus posiciones. Como el lenguaje, como la vida, hay movimiento y hay que observar y aprovechar las cosas para cosas buenas, no sólo, como en general nos enseña el patriarcado, para manipular y mentir y abusar. Una posición de perseguir ideales sabiendo dónde estamos y cuáles son los momentos, y teniendo memoria y conocimiento de lo invisibilizado, podría ayudar a que dejemos de verlo todo como bandos enfrentados que se excluyen, para verlo como grupos con intereses diferentes que deben dialogar y construir sociedad, no partido, o no partido. El desprecio a lo conseguido no me parece un síntoma de inteligencia o valentía sino una ignorancia sobre el peligro real que enfrentamos las sociedades humanas, asoladas por siglos de patriarcado, que es decir, de adoctrinamiento en soluciones de violencia. Lo que hemos visto en el siglo 20 y se ve en el 21 es que en las “democracias” hay muchas cosas diferentes, no que hay que negarse a usar los derechos conseguidos por la lucha (noviolenta, además) social.

Espero que todas las personas que están luchando para que se haga justicia ante el asesinato político de Berta Cáceres, y de tantas otras personas, reciban cada vez más apoyos, por la belleza y la inteligencia y la valentía de su esfuerzo.

Sobre cómo nos influye la ideología patriarcal en cómo concebimos, comprendemos y nombramos las cosas, lo que es también ACTUAR

Yo veo dos grandes áreas en que la ideología patriarcal algo así como que nos fagocita: la invisibilización de lo que no tolera esa ideología, pongamos, que las mujeres piensen o hayan transformado la sociedad.

Estoy segura de que la noción de “derechos humanos”, que en el siglo veinte reflejó que un porcentaje mayor en las poblaciones comprendía que al margen del sexo, del género, del color de piel, del estatus económico o social, todo el mundo tenía que tener una vida sin sufrimientos evitables, que no se podía justificar el abuso por nada, que por ser rey o rico no podías violar a las mujeres, por ejemplo.

Y la segunda área de nuestra mente-corazón afectada por la ideología patriarcal es la obsesión con verlo todo como dos bloques contendientes donde uno debe prevalecer por el medio que sea, lo que yo llamo “los binomios contendientes patriarcales”, supuestamente fundamentados en que la realidad es así: noche y día, dos cosas que se excluyen. Pues yo sobre esto tengo mucho que discutir, pero no es fácil, porque cuando se intenta salir de ese marco mental opera otro dogma del poder patriarcal: que hablar no sirve de nada y hay que actuar, porque el patriarcado es maestro en dividir lo que no puede separarse. Pensar, usar la palabra y actuar se influyen mutuamente lo queramos o no, lo veamos o no. Basta acordarse lo que era la vida cuando no tenías la palabra, y el valor que siempre ha tenido todo cambio a mejor porque se ha podido finalmente expresar una idea, nombrarla.

Por eso yo siempre sospecho de cosas como ésta (que yo también las pienso a veces, por eso me vigilo como vigilo el mundo):

-Cuando decimos que todo está peor, así, para englobarlo todo ignorando patriarcalmente la complejidad de la vida, human en este caso. Veo que se ningunea una realidad poderosa que además podría impulsar más cambios: el que personas que unas décadas atrás no habrían podido ser como pueden ser ahora puedan llevar una identidad y vida considerada imposible durante todos los siglos anteriores.

-Cuando interpretamos que una diferencia de opinión nos amenaza, pues está operando el binomio patriarcal. (Hay además una arrogancia patriarcal en esto, porque se considera que una está en el bando que debe imponerse.) Que una persona pretende forzarnos a su mundo, porque habla desde un mundo diferente al menos en ese punto que nos hace sentir que todo queda descartado, y es hostil.

Bueno, no sé si me estoy explicando, así que lo dejo. Sólo espero que se me refute con razones o explicaciones, y no como si estuviera agrediendo o haciendo daño a la gente y mereciera ser concebida así (violencia conceptual), como agresora, así como el subsiguiente castigo patriarcal, recibir otras violencias, al menos, la verbal.

Cuando me veo obligada a pronunciarme sobre la cuestión de las creencias espirituales, yo, la verdad, veo que mi falta de interés, sentimiento e intuición sobre el tema parece asociarme a una posición agnóstica. Realmente, no me interesa la cuestión, para mí el mundo espiritual es una no realidad, y es tal la no vinculación mía personal al tema que ni siquiera tengo interés en negar que exista un mundo espiritual; siempre y cuando no se imponga al resto a través de una religión o dogmas presentados como libertades.

Sobre la cuestión del sexo y el género me ocurre algo parecido. La diferencia está en que al vivir en un mundo patriarcal me veo obligada constantemente a luchar por espacio para vivir, pensar, sentir, intuir, relacionarme, pues el sistema de organización social que es el patriarcado no tolera que el mundo pueda operar desde lo que pienso, imagino, sospecho, intuyo, razono que es posible: un mundo donde las cuestiones biológicas sexuales no determine más que lo que pueda determinar tener manos, por ejemplo: algo directamente afectado por el tema, no toda la realidad de la persona y del mundo humano.

Yo no sé si soy una mujer en un sentido ontológico, sí sé que lo soy en un sentido social y a consecuencia de lo que la cultura impacta a las personas individualmente, que es mucho más que la biología. Sé que rechazo cosas que soy como Mujer en el patriarcado (pongamos, maneras femeninas patriarcales de hablar; que al tiempo conviven con maneras femeninas feministas y con atisbos quiero pensar de maneras humanas, de ser de la especie humana, simplemente). Sé que mi identidad y vida me demuestran que el tema del sexo y el género según se concibe en el patriarcado es relativo, y que ha fracasado como idea útil para organizar la vida humana, por toda la violencia que ha impuesto en las personas, y todas las limitaciones que ha impuesto respecto al desarrollo de su potencial, por no añadir ahora en su capacidad para la convivencia.

¿Y por qué lo sé? ¿Por qué, si ni siquiera sé si soy mujer, sé que el ser mujer según el patriarcado es una violencia contra la persona? Por el lenguaje, que es una muestra del potencial de nuestras mentes, nuestra capacidad mental para pensar, imaginar, intuir y relacionarnos con lo que está fuera de ellas. El lenguaje es un espejo de la maleabilidad de la mente humana. Es tan directamente nuestro individualmente y nuestro socialmente que en él pueden convivir todo tipo de realidades, las reconocidas como tales y las perseguidas o reprimidas. Y cuando hablo de lenguaje no hablo sólo de las palabras concretas sino de la capacidad de vivir o conocer y comunicar. El hecho de que en el lenguaje prevalezca el mundo patriarcal, con su reducción brutal de todo a dos cosas que se oponen y donde una de ellas debe prevalecer, lo que me llamo los binomios contendientes patriarcales, no elimina todos los otros mundos que el lenguaje nos ofrece, y de hecho a lo largo de la historia de la humanidad, si bien el patriarcado ha sido impuesto mayoritariamente en el planeta, por su extrema violencia o su sistema radical de violencias ejercidas, no ha podido eliminar la naturaleza humana, que tiene que ver con una visión mucho más diversa, compleja, libre de la cuestión de la identidad.

Para mí, una especie capaz de lo que es capaz el lenguaje y la comunicación humana no puede establecer un mundo de identidad tan primitivo y brutal como el que ha establecido el sistema patriarcal.

Si como feminista me paso el día hablando de hombres y mujeres, que es en realidad decir, hablando de el Hombre (con mayúscula) y lo que el Hombre ha definido que es el resto; si como feminista me paso el día reivindicando el derecho de ellas a ser nombradas, es a mi pesar, y porque no hay manera de empezar de cero, pues la vida es siempre un proceso, en lo que nos gusta, nos es indiferente, nos duele o destruye, en lo que nos hace bien, nos da felicidad, amor, consuelo, alegría y en todo lo demás hasta el extremo de desear la muerte. Es fácil comprobar que no existe el masculino genérico, que hasta el siglo veinte todo lo que nos ha llegado escrito estaba en masculino porque hablaba del Hombre y era escrito por el Hombre, y que en el siglo veinte se ha iniciado una r.evolución sin parangón, donde muchísimas personas con todo tipo de ideas han expresado realidades que nada tenían que ver con la supuesta realidad del sistema sexo-género patriarcal, que es la piedra fundacional de su cruel tipo de sociedad.

Cuando el ánimo decae, pues la historia de la identidad en el patriarcado es una pesadilla totalitaria, lo que yo pienso es que igual que el frío o el miedo extremo te impide pensar con libertad al sentirlos, o así ocurre también con la lucha por sobrevivir ante un problema mayúsculo de la naturaleza, como un tornado, por más que la ideología patriarcal haya constituido mi identidad, mi identidad es mucho más y está en mi mano ser, o luchar por ser más bien, siendo, porque andando se hace el camino.

“Si no me nombras, no existes” es una pequeña piedra de apoyo para avanzar cruzando el río. Y al tiempo, que yo defina mi identidad no implica que te excluya. Lo que está y aparece en el horizonte es mucho más, más complejo y profundo: es que consiga ver y saber yo y que le sea evidente a quien se tope conmigo que mi identidad es única y por tanto merece el mínimo respeto de la convivencia y el respeto del amor y el aprecio para quien sienta una sintonía.

La guerra de las escuelas es patriarcal. El amor al conocimiento no tiene relación con la guerra, sino con la vida. Cuando estuve en Londres, entre 1989 y 1992, en un 8 de marzo vi como una metáfora que no había visto antes: cómo cada grupo, o red, o persona hacía lo suyo, y cómo en esta celebración y conmemoración de la lucha feminista, siendo cada cual lo suyo, en ese universo de diversidad, se había generado algo: un movimiento. Tiene que ocurrir que se comprenda que todo el trabajo de investigación y pensamiento, así como toda creación y activismo, todo lo que cuestiona la ideología patriarcal forma un conjunto de vida que puede transformar lo que en el pasado prevalecía.

No hay que hacerlo todo, hay que hacer lo tuyo, y cuanta más gente haga lo suyo desde una mentalidad que aspira a superar las violencias e injusticias, desde ese afán de desarrollo de la inteligencia, que incluye la racionalidad empática (frente a la Razón patriarcal), se formará el todo que traerá esa evolución mejor.

TALISMÁN. El otro día me vecina de 5 años me pidió que le diera de eso que estaba metiendo en sobres, que era la camiseta y unas postales o marcpáginas de mujerpalabra. Yo se los enseñé y le dije lo que ponían las postales (Soy feminista. Mi amor, la justicia) , y que creía que quizá debería preguntarle a su mamá y papá si podría aceptar ese regalo.

Cuando volvió me traía una piedrita preciosa negra: Para ti. ¿Y esto? Es para protegerte. <3 <3 <3
Es así, decían que el documental del Machismo Mata no decía la palabra “feminista”: es que es tabú. Yo trabajo con personas sin inteligencia feminista mayoritariamente y he evitado muchas veces decir “feminista” aunque de hecho he transmitido inteligencia feminista al menos durante una década más claramente, porque al oír “feminista” la mayoría se cierra en banda. Esto ya lo he cambiado claro: después de varias décadas, este año, la he incluido en blogs del centro (público, coeducación? plan de igualdad? No! Desarrollando inteligencia feminista!), programaciones, y la digo en clase continuamente, PERO soy una feminista veterana y es muy improbable que puedan querer machacarme o echarme (más de lo que ya me ha ocurrido en mi vida, digo; ya conozco el precio y cada vez soy más fuerte).

Hay miles y millones de personas que dicen cosas que pueden pensar gracias al feminismo, a esta lucha continua, insaciable por la necesidad, y aunque sepan la fuente, siguen ayudando a que se siga invisibilizando que el feminismo ha sido y es algo vital para mejorar el mundo. Y como feminista, y justamente porque sé esto, que no hay valor, que la gente insiste en querer pensar mal en lugar de bien, porque lo dicta la tradición, como en la política española que hemos sufrido desde el fin de la dictadura, ningún valor para marcar la raya de lo que no se puede aceptar: no enjuiciar a torturadores, no derogar todas las leyes franquistas (que amparan la corrupción), dejar a la gente muerta de una guerra sin identificar; difamar y despreciar a las feministas, sospechar de ellas, siempre ellas las violentas, esa mierda, de la gente cagada que no sabe controlar su miedo, pues, con todo, yo agradezo y les ayudo a difundir igual sus documentales, por ejemplo, como este del Machismo Mata, porque yo no tengo recursos para hacerlos, y soy una superviviente, y sé que hay que apañarse con lo que hay, aunque no sea ideal. Es un lugar de guerra, y hay que aprovechar lo que se puede aprovechar.

Así que ese talismán me dice que soy valiente, soy valiosa, y hay que protegerme. Y todo se andará para que la sociedad lo entienda. ¡Llevamos siglos en ello!<3

Me sacó la foto mi madre diciendo: ¡Pero qué femenina es mi niña! <3

Mi madre nació el 19 de octubre del 37, en plena guerra aunque ella nunca habló de guerras, como si no las hubiera pasado. El sombrero morado de la hamaca era de ella. Murió en 1990, y su color favorito era el morado.

Fue una revolucionaria porque no admitió jamás que los papeles íntimos o sociales le cortaran las alas. Y siempre se sintió una mala madre. Pero me permitió aprender a ser libre desde muy pequeña. Amé la libertad gracias a ella desde muy pequeña, lo que además me dio un sentido profudo de la responsabilidad y por tanto capacidad empática. Fue un artista. Artista. De la vida. <3

Se llamaba Carmen Reñé, con ñ por los daños del dictador a las lenguas de la península! O sea, Renyé

leertebeos

VIVIR EN UTOPÍA. Si yo hubiera nacido en un mundo justo y bueno, creo que habría sido de las personas que viven en su mundo, absorbidas por el afán de investigar cosas a solas, explorar, aprender, en lugar de ser una persona sociable. A veces me lamento de mi suerte, de este ser social o no poder dedicarle tiempo y mente a la soledad, y eso que mi suerte es muy grande, y me he librado de vivir bajo agresiones totales y constantes. Pero me lo explico bien: aunque no lo parezca, desde mi inteligencia feminista, estamos en guerra, aunque la cultura nos diga continuamente que todo es normal.
Lo malo del mundo que tenemos tiene un lado bonito porque indica que frente a la adversidad las personas optan por ayudarse, y si pudiéramos VER eso creo que avanzaríamos más, que nos reforzaría lo bueno, en lugar de que siguiéramos la tendencia general de reforzar siempre lo malo, a sabiendas, por ambición o miedo, o inconscientemente: no ha quedado más remedio que sumarse a la lucha por la justicia, cuestión de amor. No es egoísta querer aprender y dedicar a ello la vida; esto siempre tiene que alegrarnos. Y sí es muy común que en situaciones de guerra la gente se ayude; cuando sorprende o no se hace es porque no se ve la guerra que hay. Pero cuando se ve, lo común es ayudarse porque se ve el peligro, el daño.

AUTORITARISMO INCONSCIENTE DE PERSONAS DE LA MASA ANÓNIMA. Es un problema. No ven cómo quieren imponer su visión. No ven que no conviven. Creen que “lo suyo” es el Orden del universo y que tienen razón, y que quien no se “adapte” está en error. No saben convivir. Y son buenas personas. Es realmente una pena. Y una pesadez. Y una decepción. Por eso hay que tener generosidad, paciencia y la capacidad de resistir como la poderosa amazona. Además de un uso de la inteligencia excepcional, excepcional, a tu pesar. Lo que no saben esas personas es que es más fácil hacer lo que hacen que intentar hacer lo que se creen que están haciendo y que estás intentando tú.
En fin, el alcohol es lo que tiene (que no me libro de una celebración” que acabe en reflexión), que emborracha y una se pone a dejarse llevar por las cosas que se han visto en e mundo y dejarse llevar porque es más difícil pensar el mundo desde donde siempre que desde donde hay más espacio para la libertad. Luego pasa y puedes revisar, salvar alguna idea.

HAY IDEAS QUE NOS HACEN NO NECESITAR ENEMIGOS: una se la oí a Ana María Matute hablando con Almudena Grandes en un programa: Que al final, toda la gente “buena” llegaba a ser alguien en literatura. Genial ninguneo de, cierto, un montón de gente a la que no conocemos como escritoras sobre todo y escritores, de todos los siglos. Caramba! Pues será que sólo los hombres valen para escribir hasta que llegó el siglo 20 y de pronto algunas pocas mujeres se iluminaron.
Otra mala idea es que el dinero atribuye valor, reconocimiento a lo que hacemos: no es así. Que el dinero sea necesario para comer, no le da más estatus que ése, no le hace poder más, no puede darte valor como escritora porque el valor como escritora lo tiene tu obra, y si no se puede comer de labores de creación y pensamiento, tendremos que buscarnos un trabajo que nos dé de comer, y pedir que la sociedad dé un sueldo a gente que haga eso, porque también es valioso, pero dejarnos fagocitar el pensamiento del Valor y Aprecio con el mercado es un error, en mi opinión.

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A menudo he deseado que hubiera más gente dando clase como yo, porque así no tendría que hacer el esfuerzo ingente que hay que hacer siempre en los primeros meses del curso (luego ya estás con carrerrilla, no es que sea menos esfuerzo, pero cuesta menos).

En general, no he podido creer que yo fuera muy diferente del resto de las personas, pero lo cierto es siempre me han marcado un espacio aparte (finalmente siempre algo lejos), porque no se me podía fagocitar o pinchar en el terciopelo, hasta hoy, nunca en ningún grado (si he hecho cosas contrarias a lo que me convenía era por alguien o algún ideal, no por masoquismo o incapacidad de resolución); que dada la incomprensión encontrada, en tantos grados y formas, de gente tan diversa y que me quería y no quería de maneras tan diversas, diría ahora que siempre habría deseado que hubiera más gente de mi tipo, porque así no habría tenido que enfrentar tanta incomprensión, lo que es decir, tanta violencia disfrazada.

Ser como soy me ha traído aquí, con sus esfuerzos, lucideces en la oscuridad y la tormenta, y algo de suerte, y lo cierto es que sigo, como siempre, considerándome afortunada, a pesar de que años de esfuerzo titánico cansan o queman algo, pero nunca olvido que estoy viva, y que (¿contra todo pronóstico?) vivo feliz en todo lo que sólo depende de mí y de mi vida personal, y de ahí, siempre pienso que soy alguien que debe darle a la sociedad algo tan bueno como lo que recibo. Todo es siempre tan complejo y aparentemente tan contradictorio.

COMUNICACIÓN. Es pesada la resistencia que tiene la gente para sencillamente comunicarse con sinceridad y claridad. (Esto no lo digo por una o dos personas, sino por toda una vida de experiencia.) Qué de tensiones y guerras se ahorrarían si la gente entendiera que todo es más sencillo, que la sinceridad no es una amenaza, sino una resolutora de problemas natural!

MALTRATO. Sigo, por tanto, pensando, que no aceptar jamás maltrato de nadie, en ningún contexto, es una lucha noviolenta que merece el esfuerzo. E incluye sin duda la más dura batalla: que no equiparen el pensamiento crítico (siempre una ventana para mejorar) al maltrato (siempre un pozo).

IDEOLOGIA PATRIACAL comparada con INTELIGENCIA FEMINISTA. Algo que yo creo es útil socialmente a entender es que hace falta que mucha gente que piensa diferente se pronuncie PARA CAMBIAR LA IDEOLOGÍA POR DEFECTO, LA PREVALENTE. No pasaríamos a la historia más que como masa anónima, pero HACE FALTA MUCHA GENTE. La ideología patriarcal sólo nos enseña que hay que pasar a la historia con tu nombre para que tu vida valga algo. Pero tu vida vale todo cuando escapa, en las maneras que pueda, a la ideología patriarcal. Así que es preciso pensar esta idea, y ubicarse a favor de la racionalidad empática. Porque es cierto que damos de sí para construir personas y sociedades mejores.

LA OMISIÓN COMO ARMA DE DESTRUCCIÓN MISÓGINA. Pienso que lo más valioso que pueden aportar las personas que dan clase son PREGUNTAS, y es difícil dar con las preguntas que condicionarán el descubrimiento de lo EVIDENTE y por tanto de la respuesta más acertada (frente a la no acertada de seguir alimentando la omisión, la invisibilización de las mujeres pensando). LA SOCIEDAD está entrenada para que evolucionemos SIN nombrar lo que está mal, en especial si eso implica crítica al Hombre como líder. Por esto es tabú decir un término científico como “patriarcado” y es tabú nombrar lo que las personas feministas nombran en sus análisis: las prohibiciones, los tratos impuestos, el sistema de roles impuestos sobre la personalidad y el potencial. La sociedad tolera que evolucionemos pero no va a tolerar que nos “metamos” con los patriarcas, no mientras sigan creyendo que son ellos quienes nos defienden (a través de la ejecución del complejo sistema de violencias del sistema social patriarcal), y cuando digo “patriarcas” me refiero a todos los hombres que ejecutan el sistema patriarcal sin cuestionárselo, que cuentan con el apoyo de la mentalidad por defecto imperante, de ideología patriarcal con siglos de adoctrinamiento detrás. Deberían amarnos a las personas que tenemos el valor y la solidaridad o empatía suficiente como para embarcarnos en la tarea feminista de autocrítica y crítica a lo que amamos, nuestra gente. Amarnos y respetarnos, que no es decir, obedecernos, que es bastante violento conceptualmente que continuamente se nos equipare con quienes sí que ejecutan la violencia, a sabiendas o inconscientemente. 

MISOGINIA INCONSCIENTE. ¿Por qué la gente no quiere escuchar a las mujeres cuando analizan cómo la sociedad patriarcal las fuerza a construir una identidad que no es la que eligirían? Si los hombres que hacen esto lo tienen difícil, la hostilidad del silencio y la presión al silencio que se produce cuando se trata de mujeres es demoledora. ¿Para qué leernos o escucharnos si sólo sabemos traer el mal, hacer sentir a todo el mundo incómodo? ¿Si ya lo sabemos aunque no hayamos escuchado nunca? ¿Es sentimiento de culpa? ¿Es miedo a que cambie el orden mundial? Es pesadísimo, injusto, irracional, absurdo.

ESTUDIANTES Y FEMINISMO. Una estudiante ha tenido la sinceridad de decirme que se siente incómoda leyendo a feministas (bell hooks), y que prefiere otros temas. He preguntado que por qué nos sentimos mal cuando escuchamos los análisis de las mujeres y por qué no notamos que estamos todo el día escuchando análisis de un tipo de hombres sobre todo, los reconocidos como con derecho a hacerlo. Por ahora todo en el blog, que es nuestro libro de texto interactivo. Veremos que pasa en clase la semana que viene. Cada vez tengo más claro lo que hago. Y he agradecido que esta estudiante haya roto el incómodo silencio, porque me ha dado la oportunidad de plantear preguntas. Pero qué lucha, qué lucha.

LINGÜÍSTICA. He escrito a Nueva Zelanda, a un lingüista del libro Language Myths, escrito por lingüistas (que yo sepa el único porque hay mucha persona no lingüista que opina fuerte y sin ciencia), para preguntar si podría ser que si no hay editorial que lo traduzca, se lo tradujera yo, al español para poder ofrecer esos textos tan importantes a la población hispanohablante, que sigue incluso entre gente llamada culta, con los mitos que la Real Academia de la Palabra Muerta (RAE, y su triste diccionario, DRAE) ha mantenido siempre sobre el lenguaje, con su clasismo y racismo y misoginia y homofobia clásica, y… Pero que yo no tengo agente ni contactos editoriales y que la tradu podría ser de Cultura Libre. Ha respondido de inmediato, halagado supongo, pero con el dinero en la pupila, diciendo que les parecería genial difundir por España y América Latina, pero que contactara a una editorial, que lo de Cultura Libre iba a perjudicar las ventas de la obra en inglés. QUÉ TRISTE QUE NO SE ENTIENDA LO DE CULTURA LIBRE. En fin, ha sido mi tercer intento (el mejor, eso sí) y con esto paso a otra. A seguir tirando piedras sobre nuestros propios tejados.
Le respondí que gracias, claro, por su labor, pues es valiosa. Pena que cueste tanto ver el valor en lo que hacen personas que no están en esos mundos reconocidos.

Sólo puedo mirar muchas cosas de la realidad por encima, saltar sobre ellas como lo que son, piedras candentes. Arden, escuecen, duelen. A pesar de todo lo que ignoro, a veces tengo la impresión de que esos pocos me dicen cosas que ayudan a conocer la realidad.
Quiero decir que a veces miro la realidad de la gente (social) como si fuera un cuadro, la leo como si fuera un poema, me muevo entre ella como si fuera escuchar una música a lo lejos.
Es otra manera de conocer. Quizá no sea la mejor para algunas cosas pero pienso que tiene que valer para otras. Creo que tiene, que contiene algo muy valioso. Aunque sé que dista mucho de ser suficiente o algo que te permita dejar de luchar por entender las cosas.
Es decir, quiero decir, declarar, por si alguien me tiene en consideración, que yo sé nada de nada y cada vez menos, que eso es en un sentido bueno, porque abre el espacio imposible de la posibilidad, pero que no hay que olvidar que no es suficiente para conocer.

(Necesitaría menos caos general y al tiempo sin ese caos es más difícil trazar conexiones. Pero esta frase es pura trampa autodestructiva. No es caos general, es que lo más sencillo y constructivo te lleva a estar dándote contra el muro de la violencia invisible.)

ANÓNIMA AUTORA CON NOMBRE. Entiendo que es empírico decir que para ser ESCRITORA ANÓNIMA no hay que estar registrada en la Sociedad General de Autores de España. (Y qué mala pata no haber caído en este asunto cuando escribí el prólogo de La saltadora; no me puse tan croqueta, quiero decir, concreta, o materialista, estaba sólo en mi mundo.) Por suerte, como en la Antigüedad, no es lo mismo ser reconocida como escritora por el Mundo de la Cultura que que te lean, y menos ahora con internet (mientras dure).
Tengo, no obstante, la duda o más bien la curiosidad ahora con lo del Registro de la Propiedad Intelectual, por los cambios de las leyes y eso. Yo ya ni hago eso, registrarlo como propiedad intelectual, lo hice en los noventa con un libro de poemas, De la sangre, o Memoria de Ilt, no recuerdo exactamente, y con un proyecto que luego dio origen al sitio web mujerpalabra.net (poblado desde 2001 por mucha gente, y mucha anónima y casi anónima), “Mujer Palabra. Nombres femeninos que han dejado huella en el idioma“, publicado hoy (proyecto abierto, pero nadie más ha escrito para él) en Creadoras en MP, proyecto que luego me plagió un medio de comunicación de masas, del grupo G&J creo que se llamaba y dio igual que lo hubiera registrado y que les denunciara luego. Poderoso cabronazo es Don Dinero, que se lo pregunten además de a las mujeres, a los 33 mineros (habéis oído el programa de radio de hoy sobre esto?).
Ahora uso el copyleft o licencia de creative commmons (y tengo que añadir lo de que no acepto que cobren por mí, según impone la actual ley, al parecer ?!), pero me consta por una oposición a secundaria que hubo un tiempo cuando registrar obra en el Registro de la Propiedad Intelectual daba puntos porque pertenecía al Ministerio de Cultura, y luego me consta que eso cambió y ya no los daba (aunque los comités de baremación son inescrutables).

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En cualquier caso, cada vez veo más claro que soy y en realidad pretendo ser una ESCRITORA ANÓNIMA, AUNQUE FIRME LO QUE ESCRIBO PORQUE pienso que la gente debe saber quién dice las cosas. Y aquí está la cuestión: se puede ser escritora anónima teniendo un nombre. No es contradictorio, pero sí complejo, porque este mundo humano es complicado y complejo.

Exploración de maneras de comunicar que luchan por la recuperación del significado de las palabras mientras se trata un tema que a su vez está conectado… Borrador de hoy del borrador de ensayo que intento escribir sobre violencia y noviolencia desde la inteligencia feminista.  Con un gracias inmenso a personas como José María, Eni, Marisa, Helena, Pepa, Lula, Roberto…

*

Es necesario pensar en la violencia de la especie humana desde la inteligencia feminista, y esto implica también pensar en nuestra capacidad para actuar (palabra, concepciones, actitudes, acción) de formas que llamaré ‘noviolentas’ (término que usamos en el activismo de la noviolencia o pacifista). Parto de una idea que he ido construyendo sin querer sobre todo lo largo de mi vida, de persona idealista y activista social, es decir, de persona que intenta mejorar la vida propia y de otras personas de alguna manera, y es que el tipo de sistema social que la mayor parte de las sociedades humanas han desarrollado, el patriarcal, que también llamaré ‘Sistema’ o ‘patriarcado’ aquí, es un sistema de violencia, construido complejamente durante siglos, a base de mucho terror y fuerza bruta impuesta, y por tanto, a base de la renuncia y obstaculización a cualidades humanas asombrosas, como lo son la capacidad de observación y razonamiento, la empatía, la imaginación y creatividad, el pensamiento crítico… Que las personas de esta especie son de naturaleza violenta parece evidente, pero también lo es que el sistema social que nos educa fomenta la ejecución de un complejo entramado de violencias cotidianamente. La cuestión de si seríamos capaces de construir sistemas sociales donde la violencia fuera rechazada, controlada, reducida a su mínima expresión, parece realmente difícil pero no tanto porque no podamos actuar noviolentamente sino sobre todo porque nuestro marco mental para pensar-sentir (la mente humana es donde nacen los sentimientos también, de ahí que yo la llame nuestra cabeza-corazón) está atravesado en todas las direcciones por la creencia de que no hay nada que pueda más que la violencia (cuestión que quizá en el futuro podamos debatir a niveles más evolucionados). Desde la inteligencia feminista, por ejemplo, para mí está claro que si me encierran y esclavizan tengo menos posibilidades de ser y vivir que si puedo físicamente moverme a mi voluntad y pensar en mis cosas, tengo más oportunidad para construir mi identidad y vivir mi propia vida. Dado que las personas somos increíbles, que me encierren y esclavicen no me anulará necesariamente. Es triste haber perdido nuestra historia, pero estoy segura de que habría miles de ejemplos asombrosos. Pienso ahora en un texto de Alice Walker, “In Search of Our Mothers’ Gardens”, “En busca de los jardines de nuestras madres”, sobre la creatividad de mujeres que nunca pudieron dedicarse a ella, por ejemplo, amas de casa de sus familias negras y esclavas de familias blancas. La libertad (relativa) tampoco asegura que una persona se desarrolle idealmente, lo que viene demostrado por las dinámicas de vida en las sociedades de consumo. Algo que también apunta a la complejidad de la violencia aplicada. Y en este texto pretendo intentar hablar de esa complejidad. Pero esto no quita para entender que frente al hecho físico de una violencia para destruirte no queda mucho espacio para construir. Y pienso ahora en el hambre cuando el hambre llega al punto de afectar el funcionamiento de la mente humana, que no recibe el alimento físico que precisa. Y al tiempo, que dado que la violencia física no puede mantenerse continuadamente porque llevaría a la autodestrucción física, que existe mucha violencia orquestada, que no vemos, y/o que aceptamos como hecho biológico o “natural”, y que siempre justificamos, incluso cuando manifestamos que nos hace daño (por esto yo tengo problemas con la idea de ¿sadomasoquismo como práctica de liberación sexual? del Manifiesto Contrasexual: sería, si lo entiendo, ¿liberación o perpetuación del Sistema de violencia? Que se vincule el placer al dolor es una idea o realidad altamente sospechosa para mí, considerando el tema desde la inteligencia feminista, desde la consciencia de lo que ha significado para las mujeres ese hecho en las sociedades patriarcales, que vinculan la violencia al placer tomando como objeto de la violencia siempre al mismo grupo).

¿Seríamos capaces como especie de construir sociedades que no se basaran en el uso de la violencia a todos los niveles, como los patriarcados: conceptual, actitudinal, de palabra y en las acciones? Si bien es difícil imaginar siquiera un sí (y habla una persona que decidió rechazar el uso de la violencia física a los 16 años y se hizo pacifista consciente a los 24; también decir que no soy dogmática, y posiblemente gracias a mi inteligencia feminista, que yo, por “defender” el pacifismo no voy a distorsionar lo que intento contemplar que ocurre), podemos decir que la violencia la aprendemos en la sociedad, de todo el mundo, todos los días, es apabullante llegar a poder verlo, quizá por eso evitamos con tanto afán verlo. Y aprender, una cualidad humana asombrosa, es algo que no sólo hacemos continuamente, sino además que necesitamos hacer continuamente. La cuestión es que la mayoría quiere aprender el sistema de violencia porque es nuestra tradición, son los usos y costumbres que, se cree, irracionalmente, nos han traído hasta aquí, y las personas capaces de ver que podríamos ser de alguna manera mejores quieren aprender a evitar lo que creen nos hace fuentes de violencia. Sobre que la violencia se aprende, si tienes inteligencia feminista lo comprendes con facilidad: en el patriarcado, a las mujeres se las ha prohibido el uso de la violencia, es decir, no es que las mujeres no sean violentas. Las mujeres son personas, y como tales, tienen todos los rasgos de la especie. Pero en el papel que se les asigna en el patriarcado se les ha prohibido el uso de la violencia, física. Esto es importante: decimos ‘violencia’ pero nos referimos a ‘violencia física’. Y cómo sé que las mujeres son humanas y por tanto que tienen el potencial de ser violentas? Porque las mujeres en el patriarcado han desarrollado su potencial para la violencia por otras vías, principalmente, la verbal, pues el patriarcado las ha asignado la tarea de la educación formal de la especie, que es decir no sólo en las aulas sino también en el hogar. Educar sin libertad, teniendo que hacer lo que se espera que hagas, transmitir los valores que se espera que transmitas, para perpetuar el Sistema de organización social, es algo que en la historia del patriarcado se le ha asignado curiosamente a las personas esclavas, y aquí las mujeres han sido el grupo más amplio. Su esclavización, no obstante, es excepcionalmente compleja pues en numerosas ocasiones parece opción, libertad de Ellas a la hora de educar. Y lo parece porque en las sociedades patriarcales es muy importante que no sepamos cosas reales, que ocurren, como que educar es algo que hacemos todo el mundo continuamente. Lo sabemos bien las personas que trabajamos en el sistema educativo oficial cuando somos transformadoras: cómo la pequeña semilla que sembramos queda en nada en el contexto más amplio de la realidad fuera del aula; cómo el aula aparece como un lugar excepcional donde se puede ejercer más libertad para pensar y aprender, aprendiendo a ver y hacer cosas constructivas, que optan por el uso de la inteligencia dejando inoperante así el uso de la violencia, y cómo eso queda en nada cuando, por desgracia queda así en nuestras vidas, se rompe la magia de estar en clase. (Me río y entiendo que estaréis preguntándoos dónde están esas clases. Pido paciencia y apertura mental, porque muchas cosas buenas, transformadoras ocurren a diario por todos lados, protagonizadas por muchos tipos de personas, pero nuestra educación patriarcal nos ha cegado, cercenado la capacidad de ver, y por eso es importante luchar por recuperar la mirada, y por limpiar la mirada, si me permitís el uso de metáforas, algo que el academicismo te dice que no es adecuado para el ensayo. Existen aulas donde pasan cosas buenas aunque el marco sea la educación patriarcal institucional. Y sería absurdo pensar que existe un lugar donde no hay violencia y todo se hace sin ella. Espero poder aportar ideas que ayuden a explicar esto.)

*

De la poesía y del activismo feminista por la palabra he aprendido lo importante que es luchar, efectivamente, por el lenguaje y con el lenguaje. Emplearé un ejemplo. Si deseas escribir un poema sobre el amor, sobre el sentimiento positivo del amor, difícilmente podrás transmitir conmoción, emoción usando la palabra “amor” porque automáticamente esta palabra es interpretada desde todo un bagaje cultural y una experiencia amorosa casi siempre distorsionante del amor por todo el mundo. Mirad la de vueltas que he tenido que dar en “La loba” para poder llegar a la palabra y para construir un poema de amor, que refleje el amor a una misma, en el contexto de ser mujer en un patriarcado casi diría la piedad, o por usar una palabra no religiosa, dado lo mucho que la religión ha distorsionado conceptos, la compasión, oh vaya, de nuevo una palabra fagocitada por el dogmatismo de las religiones, digamos, la solidaridad con una misma, o la sororidad con una misma, o, llegamos, el amor hacia una misma, esa lucha por respetarte, seas como seas, hayas hecho lo que hayas hecho, tenerte un poquito de por favor, como aprendí a decir de una serie de la tele.

Publicado aquí: http://www.mujerpalabra.net/creadoras/michelle/pages/poemas_cuadros/poemas/dls/laloba.htm

(Bueno, releyéndolo ahora, aparentemente el amor viene de que la loba está enamorada, pero queda el espacio, el eco, para comprenderse, pienso, una experiencia más amplia de amor. Por desgracia, hace falta inteligencia constructiva, feminista, para poder disfrutar de literatura escrita desde mentes en transformación para la superación del Sistema. Al escribir el poema creí que hablaba del haberme enamorado pero al tiempo siempre tuve la sensación –y por eso se llama “La loba”- de que había un intento de amarme, de reconciliarme conmigo misma, y ahora veo esa lucha mucho mejor, el tiempo te da perspectiva y profundidad a la mirada, porque he sido mujer en un patriarcado y por ello, pertenezco a un grupo entrenado para destruirse despreciándose, subestimándose, ejerciéndose todas las violencias posibles y colaborando con las violencias que el Hombre te ejerzan, que siempre “te las mereces”. Así de brutal es el sistema patriarcal, brutalidad no sólo hacia quienes reciben esas violencias sino también, aunque sea algo diferente, hacia quienes la ejercen, pues les degrada y condena a la versión más patética de persona posible, la violenta.)

Volviendo a las palabras y lo difícil que es comunicar porque están tan cargadas de significados culturales, aprendidos en el Sistema educativo patriarcal. Pongamos la idea de esfuerzo. (Y justificar o explicar por qué escribo ahora de esto es algo que dejaré para luego, a ver si se me ocurre… Pero confío en que lo estoy haciendo por algo diferente a: que tengáis que leer un poema mío, así, traidoramente, en un ensayo sobre violencia y noviolencia, como si fuera una megalómana incapaz de dejarme fuera para centrarme en el desarrollo de un tema.) Escribí un poema que me gustó mucho haber escrito, “Mujer al mar”, y con el tiempo empiezo a ver el valor que podría tener, que realmente tiene (algún) valor, que realmente es literatura (expresión artística personal que pueda valerle a más gente, es decir, que comunique algo, que nos permita sentirnos en conexión, paliar la soledad existencial, you name it, quiero decir, como sea que pueda ser). Y digo esto porque un rasgo de la mentalidad patriarcal, de su sistema de conceptos, de cómo miramos el mundo por ser de culturas patriarcales, es una obsesión irracional negadora de la realidad con el mito de que en el mundo humano sólo una persona hizo algo por primera vez, o sólo un grupo mínimo de personas es capaz de hacer algo, pongamos, escribir Literatura, “buena literatura”. Qué absurdo. (Pero es una idea fundamental para que la masa obedezca y siga al líder. Volveré a esto.) Como si fuera posible que la mente humana sólo generara alguna cualidad cada x millones de individuos. Es casi infantil, en su ignorancia del mundo. El poema, bien, al releerlo un día, un día que fui al mar de nuevo, me di cuenta de algo: el poema empezaba habiendo llegado a la cima de la montaña. Era increíble. Aparecía el descenso, y luego de la llegada, el estar ahí en la orilla del mar. No se aprovechaba la imagen de subir una montaña p

Publicado aquí: http://www.mujerpalabra.net/blog/?p=3036

El poema es extrañísimo si se piensa, y de hecho parece casi ambiguo, no sabes si es “bueno o malo” lo que sucede, hay un misterio, una tensión porque sientes que no es conocido lo que se cuenta, y tendiendo al pensamiento patriarcal, puede incluso rondarte la idea de que haya ido al mar a acabar con su vida. Una tormenta es malo porque es peligroso. Culturalmente, están las mujeres que van al mar a suicidarse, pongamos Virginia Woolf, Alfonsina Storni. Y ahora lo veo claro, es un poema que intenta hablar del esfuerzo que es vivir sin tener que recurrir al mundo conocido culturalmente del esfuerzo: el sufrimiento de subir, el sufrimiento seguir… Se intenta limpiar el esfuerzo, como decía Gertrude Stein que quería limpiar las palabras, “A rose is a rose is a rose” (o leer Tender Buttons), limpiarlas, limpiarlas, para que pudiéramos escuchar lo que dicen. Yo lo veo así. Así veo la poesía, intentando –y ahí está la dificultad máxima- decir con palabras que conocemos lo que desconocemos porque hemos forzado las palabras en una camisa de fuerza que de hecho ha distorsionado su significado. Recuperar el mundo que contiene una palabra y la capacidad de significación de las palabras combinadas. Que es como el esfuerzo humano: cuando colaboramos, lo que producimos es mucho más que la suma de lo que hemos aportado.

VIDA Y MUERTE. Hoy llegó al curro una mujer increíble, que una compañera y yo llamamos “una persona de luz” porque lo ilumina todo cuando está, y se lo dijimos, claro, que lo bueno también hay que decirlo, y nos dijo “sólo vemos lo somos”, jajajajaj, ¿a que es de luz? Tan bonita… y nos dijo que nosotras teníamos mucha alegría, y bueno, como estoy agotada, pero he “cumplío”, llevo dos años de mucho curro y al fin voy a descansar en unas vacaciones, pues estoy como intensa, muy sensible y paseando un poco sin rumbo por los bordes, mi especialidad de equilibrista, y entonces pensé en que es cierto que en clase transmito mucha vida, y pensé que era curioso porque me siento habitada por muchas personas valiosas para la especie que hemos perdido desde siempre (no espiritualmente, porque yo sólo soy de aquí, pero como si fuera genético de transmisión neuronal o algo, Emoticono grin ), en este mundo brutal que lleva a la mayoría a confiar más en la violencia que en el uso de la inteligencia, en la fuerza bruta y no en la cooperación y colaboración, y ahí, transmitiendo vida estando llena de vidas perdidas por la muerte, y recordé una lectura obligatoria de secundaria, una novelita de Unamuno, “San Manuel Bueno, mártir”, que me impresionó mucho, porque era un hombre con una voz profunda como el lago y alta como la montaña, que cuando hablaba llegaba al corazón de la gente y lo llenaba de vida, en el contexto de la novela, les hacía creer en dios, o les fortalecía su fe, y que tenía un secreto y era que él tenía una crisis de fe. Así que pasando a otra cosa he estado afinando, cantando canciones que llevo mucho sin cantar, porque cantar es importante.

BONDAD EN LA GENTE SIN PIEDAD. Si te consideras buena persona pero hay casos en que sientes justificado dejar de serlo, no lo eres, exactamente, y no es sin duda menos inteligente sino mucho más quien no encuentra casos para hacerle daño a nadie a sabiendas. Esto es una mente pacifista, y no seres dominantes que nunca gritan y tan a menudo manipulan.

FÚTBOL Y FEMINISMO. (Copa del Rey) Pegando a Neymar porque ser mejor es provocar. Me recuerda a lo que nos hacen a las feministas, en el terreno de las argumentaciones. Como decían las abuelas que vivieron las Guerras 1 y 2: vivir para ver.

De debates en red social…

Hola! Bueno, yo apoyo la lucha por la abolición pero mientras llega, apoyo la legalización de inmediato. Hay mucho trabajo al mismo tiempo, para que legalizar sólo sea una medida de socorro temporal que pueda salvar a parte de esa población objeto de la violencia.

¡Gracias por el gordidedo! Me he llevado insultos por decir esto, de la gente que se somete a los conceptos patriarcales de los binomios contendientes, quiero decir, estos conceptos Blanco y Negro, Bien y Mal: eres Revolucionaria o Reformista. No ven nada más allá de esto, con lo compleja que es la realidad. Me refiero a las personas feministas que en lugar de refutar con un argumento te atacan personalmente, con falacias contra la persona (desacreditación), chantaje llamado emocional (“me decepcionas”), dogmatismo (“cómo te atreves a llamarte feminista”), en fin, tristes guerras, tristes, tristes… Abrazo! <3

Mientras la gente siga sin avanzar en la comprensión de qué es violento y qué es noviolento, las mayorías seguirán validando la injusticia y la violencia desde justificaciones tan irracionales como la violencia ejercida hasta silencios tan dañinos como la violencia ejercida. Es tan común que da náusea: cómo a quienes apuntan a algo mejorable se le atribuye violencia, generación del malestar en el grupo. Es triste que la gente esté tan dispuesta a fortalecerse los comportamientos más mezquinos y faltos de control del miedo. Y que la generosidad, la crítica (verdadera, la que abre canales para mejoras) y el confiar tengan siempre un precio tan alto. Es triste sobretodo porque con un simple no hacerlo, se le abre la posibilidad a un mundo de respeto, colaboración y generosidad, evolución. Sistemáticamente, la gente no quiere un mundo mejor. Se agarran a la idea mezquina y violenta de que “más vale malo conocido que bueno por conocer” a pesar de que cuando recibimos y damos algo bueno (antes de que se pase a la fase del rechazo en masa), a menudo, porque todas las utopías imaginables lo son porque se han visto, porque ocurren, lo disfrutamos, nos hace sentir mejores personas.

Un día se encontrará una historia de la humanidad muy distinta, que demostrará que siempre pudimos pero que la tara de violencia de nuestra especie, siempre, sistemáticamente, lo impidió.

EXÁMENES. Lo que cuesta hacer entender al alumnado que un examen no es un oráculo (sino -diría yo si no me fuera a dar un lumbago a gritos por las plazas- una mierda asesina de la ilusión y la curiosidad, enemiga del conocimiento y del amor al conocimiento, a la que no hay que darle credibilidad). La credibilidad a lo que tu profe sabe ya, sin oráculo, por conocimiento. CREDIBILIDAD PARA EL PROFESORADO. AYUDA en la batalla para que profesorado y estudiantes entiendan que “evaluación” no es esa versión Coco que tanto nos ha machacado siempre!!!

Así funciona la ideología patriarcal:

El maltratador es una víctima de la persona a la que maltrata, y la comunidad arropará al maltratador con su silencio cómplice, disimulando, permitiéndole, quiero decir, su abuso. Miente y manipula y no tiene ningún grado de inteligencia-sentimiento de responsabilidad individual y social y sin embargo, cuando su víctima responde a la violencia sufrida, las más de las veces sin reproducir la violencia, es él quien da pena a todo el mundo, lo que es decir que entre todos y todas intentarán ser presión efectiva para que quien se ha atrevido a cuestionar la realidad de abuso vuelva a su lugar.

Un abuso del maltratador jamás será tan grave para la comunidad como que su víctima no asuma este papel. Mencionarán “cosas positivas” en él y “defectos y errores” en la víctima, a quien se considerará como a las mujeres feministas: excesiva en su respuesta a la violencia recibida.

La violencia del silencio es abyecta, si bien tiene la ventaja de dejar sin duda alguna más espacio que el que te arrastren de los pelos a la plaza pública para condenarte.

DIÁLOGOS FEMINISTAS. Yo también estoy enfadada, pero no acepto reducir el mundo a parte de lo que es el mundo humano, y ni siquiera la más interesante o buena, o la que a mí más me interesa vivir. Sólo tengo mi vida, ningún poder sobre nada más, ni siquiera sobre gran parte de mi vida tengo poder, pero mi mente es mi territorio, mi fuente de realidad, eso que llaman utopía, y para quitármela tendrían que poder físicamente tocarla. Por circunstancia histórica, no les es posible, es decir, aún tengo espacio, y lo estoy ocupando, para vivir, y para existir como mi propia historia, mi propia tierra, mi propia plaza, mi propia casa. Y sólo acabo de empezar.
Por extraño que parezca, me siento conectada con mucha gente que vino antes y que vive ahora. La saga de la masa anónima que el Sistema de violencia no puede tolerar. Por eso entiendo la frase “Nunca estuve sola”. Por eso te lo cuento, por si estás ahí.

AVISO. Aunque mi cuerpo sea de apoyo, mi mente no concuerda: no tengo ningún respeto por las personas cobardes (que para quien quiera leer lo que no quiere decir significa: “no voy a seguir su juego, a mí no me engañan, ni me marean, ya”). Tiranizan como las personas arrastradas por la violencia. Dan más cancha que éstas para que te acerques y ayudes, pero deberían levantarse solas. Identificar bien las cosas.

El problema de ser “mujer” (eso que el patriarcado llama mujer) no es sólo que tardas y te resistes a aceptar que tienes inteligencia. Es que esto te retrasa y obstaculiza el que te des cuenta de quiénes no la tienen, no en la medida que les atribuyes. Y no hablemos de la bondad. La inmensa mayoría no entiende que la bondad tiene relación con soluciones inteligentes para la convivencia, y que por eso va unida al pensamiento crítico. Nada de esto se entiende. Y como decía Ferlosio, si en el límite está la violencia…

8 MARZO. CONMEMORAR O CELEBRAR? Sospechad de todas las preguntas con “o”?!! La ideología patriarcal siempre saliéndonos. La fecha es un momento de conmemoración y celebración de la lucha feminista, pienso. Que naciera de un evento histórico trágico igual de trágico que la situación de las mujeres en las sociedades patriarcales del planeta es algo jodido y terrible. Pero a la vez que no olvidar y también que luchar por romper el Orden (patriarcal) para alcanzar la Justicia (racionalidad empática en un mundo verdaderamente civilizado) celebramos la fuerza de la lucha y los progresos porque sabemos que muchas luchas no han sido registradas y por tanto no están en nuestra consciencia; y el que los logros (que sí hay que celebrar, pues son impresionantes dada la variada y extrema violencia enfrentada en todos los ámbitos) no hacen que nos olvidemos que vivimos en un mundo patriarcal donde la inmensa mayoría sufre por este propio sistema, por su violencia terrible a las identidades posibles en la especie! No tenemos por qué aceptar el mandato patriarcal de los binomios que se enfrentan para someterse. Podemos convivir con las dos ideas, pienso! Tenemos inteligencia sobrada para entender cosas diversas sin tener que distorsionarlas para que encajen en un Sistema de Orden donde los bandos se enfrentan para ver quién Vence y quién será Objeto Explotado.
Sí hay motivo para encontrarse y celebrar, y eso no quiere decir que se olvide a quien no lo tiene. Justamente celebramos y luchamos. Y luchando vivimos y celebramos también.

SOSPECHAR Y APRENDER A PREGUNTAR. Hay algo que siempre echo de menos en las miradas críticas, y es un rebelarse ante ciertos condicionamientos patriarcales, los referidos a conceptos y actitudes ante cosas que hacemos y decimos en el activismo. Pienso que es importante sospechar, entendiendo esto como hacerse preguntas sobre la intención subyacente y el hecho conceptual o verbal o de acción mismo, pero que hay que estar alerta también para limpiarse la mirada y saber indagar con más profundidad, hacer preguntas, porque quizá no lo sabemos bien o no lo hemos entendido de la manera más constructiva posible. Yo no puedo creer que nadie pueda pensar algo correctamente, porque entre otras cosas no sé qué es correctamente, y por tanto, siempre tiendo a esforzarme por partir de Preguntar antes de Juzgar. Y plantear el pero desde el no haber despreciado lo que en principio sospecho que debo criticar. (Aclaro que digo lo que intento hacer, no que siempre me salga.) En el movimiento social, encuentro pues mucho condicionamiento dogmático o “cristiano” que digo yo, desde esa noción de que “los cristianos evangelizaban”, es decir, salían a difundir su Verdad. Disentir desde el razonamiento empático sería diferente, sería dejar ese margen para caminar en los pies de lo que se critica (o de quien se critica). Y daría igual la respuesta, es decir, incluso que se verificara que se tiene razón, porque una cosa que yo creo que deberíamos empezar a hacer masivamente es usar la crítica desde otro enfoque: para rescatar lo que sirve, y no estar siempre partiendo de cero o cayendo en la trampa de los binomios contendientes de la perpetua guerra conceptual patriarcal, tan maniquea. Aquí por ejemplo, en la inteligencia feminista se practica mucho esto, pues la cultura que se cuestiona y critica (con la vida propia y toda, entera) te constituye y lo que te diferencia es sólo que puedes imaginar transformar esos procesos. Bueno, no sé si me explico. Pero habría más progreso si en lugar de usar la crítica, la lucidez, para “destruir al contrario” pudiéramos usarla para construir conjuntamente, sin exclusiones que pienso que no llevan más que a la perpetuación de lo aprendido, esa guerra. Esto es pensar desde la noviolencia y el feminismo para mí. Y por eso pienso que sin esos elementos no puede haber una transformación social que realmente empuje con más fuerza para la superación de un Sistema brutal.

No es posible desde la humanidad o el uso real de la mente-corazón, que llamamos inteligencia. No es amor, es sumisión a un sistema de violencia. Intentaré explicarlo.

El ser mujer y hombre según las nociones que de esto ha establecido el patriarcado, las sociedades patriarcales, primero con los “libros sagrados”, y hasta el siglo veinte usando todo lo posible para reforzarlas incluida las costumbres y la ciencia, le ha supuesto a la especie humana una renuncia al uso de la inteligencia y una limitación y distorsión de la propia inteligencia, violencia ejercida contra la persona misma por ella misma, y por la sociedad y sus consensos.

Que una persona (a) pueda concebir que puede tener sentimientos de amor hacia otra persona (b) que no siente ni el respeto mínimo hacia ella (a) va en contra de todo lo que la inteligencia humana, liberada del dogmatismo patriarcal, podría desear y lograr, porque va contra (1) la posibilidad de supervivencia, (2) la posibilidad de construcción de relaciones sociales (que tanto necesitamos porque somos animales sociales), y por tanto contra (3) la posibilidad de felicidad. El querer estar con personas que te hacen daño no es ni natural, ni biológico, ni una realidad humana, sino producto de una educación violenta ideológica que pretende crear sociedades donde haya muchas personas que acepten recibir violencia.

Que el patriarcado es un sistema con especial odio a las mujeres, aunque obviamente sus demenciales concepciones del sistema sexo-género humillen también al resto, lo demuestra este caso que empleo para ilustrar. Y por eso hay tantas mujeres atrapadas en relaciones humillantes y con más tipos de violencia. Y mantenerse en ellas no las va a ayudar a superar la tara en el uso de una inteligencia empática (también hacia ellas mismas) que las proporcionaría una vida muy diferente.

Por dignidad, por rescatar nuestra inteligencia y humanidad, es fundamental pensar, pensar desde la inteligencia feminista, que es la que puede ayudarnos a identificar qué cosas de la sociedad y la cultura no nos son en realidad tan “naturales” y sí nos están impidiendo desarrollar nuestro potencial humano.

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