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¿Por qué se puede decir que “Los hombres pueden ser feministas” y “Los hombres no pueden ser feministas”? Como todo, porque puedes hablar desde diferentes enfoques, aproximaciones. Los hombres, como cualquier persona, pueden sentir empatía hacia el sector oprimido en la sociedad patriarcal, las mujeres, y comprender que es injusto a nivel de empatía, incluso con algunas razones, y dada la interconexión de todas las personas en las sociedades humanas, es vital que sean feministas, dicho desde aquí.

Por otro lado, ni los hombres respecto a las mujeres en las sociedades patriarcales ni otras personas respecto a otras opresiones pueden entender con suficiente complejidad y profundidad una opresión que no han vivido en carne propia.

Esto quizá sea posible algún día para toda persona, pero hace falta mucha evolución. A las personas nos pasa en todo, el ejemplo más clásico es que respecto a la juventud se acepta la idea “tiene que darse la castaña, no puede aprenderlo de ti”, que es, por otro lado, una idea muy patriarcal en algunos sentidos que ahora no puedo comentar porque si no no voy a acabar ya! 😀
VUELVO a mi tema de ahora: por ejemplo, ¿por qué no genera suficiente curiosidad, suficiente emoción una peli feminista como “Mona Lisa Smiles”, “La sonrisa de la Mona Lisa”? (Julia Roberts hace de esta profe feminista), ¿por qué no conmueve igual a otras personas, y en general a los hombres, la inteligencia, el valor, el sentido del humor de las científicas de “Hidden Figures”, “Figuras ocultas”, siquiera en la peli? La cultura no sólo moldea nuestros ascos (comer insectos, si eres de aquí, por ejemplo, o asco a las cucharachas y ratas). También moldea nuestros afectos, y qué nos produce curiosidad.

Ser varón y tener la capacidad de comprender la brutalidad patriarcal, también para con las mujeres, no es el fin del camino, quiero decir. Las mujeres sin o sin mucha inteligencia feminista también tienen que hacer ese trabajo, pero según lo hacen, conocen con más profundidad y complejidad la problemática porque la han vivido como protagonistas de esa opresión.

Un hombre feminista, o con inteligencia feminista como yo prefiero ponerlo, en el grado que sea, puede imaginar que lo del “piropo” no gustara pero es más que probable que no sienta nunca lo degradante que es y menos aún el terror que encerraban esas situaciones.

Si podría acercarse si a él le hubiera pasado una experiencia así, claro. Pero es como lo de ser transexual en cualquier sociedad patriarcal, como gitana y vivir en una España donde la cultura prevalente es xenófoba del pueblo gitano, o ser negra y haber venido en patera a España.

Podemos empatizar y eso importa mucho, porque eso hace que podamos ayudar a quienes se ven sometidas a esa opresión, pero no debemos quedarnos ahí porque hay mucho más trabajo para humanizarnos, para liberarnos de la ideología patriarcal y poder humanizarnos.

(si la cita refleja lo que dice en el contexto más amplio)

Os copio abajo de la foto-cita el mensaje que posteé.

Aquí digo: Es decir, que creo que yo he enfocado o resuelto este tema mejor que esta cita que sacan de Federici, que posiblemente esté en un contexto, el contexto institucional, pienso, y luego el área gris de todo lo que tenemos que mejorar porque al no haber sido antes, estamos ahí luchando por comprender y decir mejor.

igualdadfederici

IGUALDAD. Justo he escrito hoy un post para Desarrollando inteligencia feminista ayudando en la lucha para que se entienda el término (saldrá en oct, creo). Entiendo y comparto lo que dice Federici, pero al tiempo no. Porque no es eso lo que quiere decir el feminismo: eso lo dice el feminismo de los partidos políticos del poder o institucional, que están en las instituciones, y en la universidad, que es quizá donde ella conoce más, no? Pero en general la inteligencia feminista no defiende la igualidad con los hombres, o en el capitalismo, sino los derechos humanos de las mujeres, y por extensión, de las personas. Sigue sin estar claro esto, pero es todo muy reciente, socialmente, en términos evolutivos! POSDATA: Esto lo que demuestra, pienso, es que empezamos a entender que TENEMOS IDEOLOGÍA PATRIARCAL aunque “seamos feministas”, y por eso yo acuñé “desarrollar inteligencia feminista”, ahora que lo pienso, por sentir esa necesidad: porque viendo que la gente dice “soy feminista” y no ve la cantidad de trampas que hay en lo que pensamos y decimos y hacemos.

DEBATE DE LA TELE 2. Joder, la representante feminista (una periodista) dice que un piropo no es machista. Qué pesadez. No se entiende esto, tan sencillo: es falta de respecto evaluar el cuerpo de las mujeres en la calle, cuando no las conoces de nada. Dice también, como con pesar, que está desapareciendo la costumbre. Será porque ya no somos tan guapas, o porque los hombres se están haciendo gay. (Practicando la ironía, que se me da mal: qué tal me ha quedado?)

DEBATE DE LA TELE 3. UN PIROPO NO ES ALGO QUE TE DICE QUIEN TE AMA. A ESO SE LLAMA EXPRESAR EL AFECTO. El piropo no es algo que te dice quien te conoce y te quiere. Es algo que te dice un tío que no te conoce y construye su machismo usándote públicamente para evaluar tu cuerpo. Por eso lo común es aludir a tu culo, tu chocho o tus tetas. Pero si alguien que te aprecia te dice: “Qué guapa eres” “Qué gran persona” o lo que sea, a eso no se le llama “piropo”. Es expresión del afecto. Es decirte algo bonito. Las feministas no estamos contra esto, sino contra lo machista y misógino.

http://www.mujerpalabra.net/pensamiento/analisisfeminista/pirops.htm

Martin Luther King decía: “Los que (en masculino, claro, como siempre: el mundo concebido desde el patriarca y dirigido a los patriarcas) aman la paz deben aprender a organizarse con tanta eficacia como los que aman la guerra”. Lo sé porque su mente no tenía nada de inteligencia feminista. El día de celebración cuando dio el discurso “I have a dream” Tengo un sueño, no dejó que las mujeres dieran discursos ese día, a pesar de que Rosa Parks, presentada eso sí como ama de casa cansada y no como lo que era además, una activista, ya era “famosa”. Les dijo que ya les organizarían un día para ellas. Es decir, Martin Luther King era un patriarca, como Gandhi, y no podían ni concebir que quizá las mujeres activistas que les rodeaban (vistas siempre como eficaces secretarias o ayudantes) pudieran ser pensadoras y pudieran tener buenas ideas sobre cómo proceder para generar procesos noviolentos eficaces para transformar la sociedad. Ahora tenemos el movimiento feminista y la gente sigue sin ver su conexión con la lucha noviolenta más eficaz. ¡A desarrollar inteligencia feminista! ¡que seguimos sin terminar de arrancar! A dejar de tener miedo a las mujeres que piensan, hostias! A dejar de subestimarlas, desvalorizarlas, demonizarlas. Pesadez infinita, estupidez máxima! ¡QUE NO TENEMOS EL CHICHI PARA FAROLILLOS!

 

La saltadora. Relatos feministas (1991-2014)

Edición enero 2015. Realismo idealista (arcillismo para algunas amigas!)

Primera edición en ebook, publicada en mujerpalabra.net

Índice nuevo de diciembre 2014

Vuelta a revisar las historias, con cambios en la 1, 10, 15, 16

  1. La saltadora
  2. Bella y la bestia
  3. La historia del chico griego en la playa
  4. He hecho croquetas
  5. Escribo en un cartón
  6. Gata*
  7. Dinero (2014)
  8. El misterio de Chihuahua
  9. Buscando trabajo*
  10. En el edificio torcido
  11. Llegar a la Puerta Azul
  12. Diario de una activista estresada*
  13. Carta desde la zona de conflicto*
  14. Era amor
  15. Dos sueños de cuando la saltadora cayó en un pozo
  16. De cuando la saltadora perdió las malditas partículas
  17. (ilustración) Regenerando la identidad perdida

* Rescatados para esta edición

— ENERO 2015: Publicado!!!
http://www.mujerpalabra.net/creadoras/michelle/pages/relatos/heescritounosrelatos.htm

HISTORIAS DE MI MADRE. Bueno, ahora me voy a echar un partida de póker online (con dinero de mentira, eso sí). Me recuerda a mi adolescencia tardía y primera juventud. Mi madre organizaba timbas en casa con mis amigas y amigos o con quien pilláramos. Empezábamos con 5 pesetas, y a veces apostábamos 25 ptas. O sea, jugábamos de dinero, aunque eran cantidades pequeñas. Jugamos también mucho con la gente que trabajaba en el circo, cuando venían a Madrid, el Price. Con buffalo bill y el domador de monos y el de leones, y la troup de acróbatas búlgara. A mí eso me divertía pero me ponía triste el circo y ya sé por qué, claro. Volviendo a mi madre y las timbas de póker, suena fatal pero era lindo e inocente. Me decía siempre, “Si tienes candidatos, tráetelos. Si no saben perder, no te líes con ellos”, jajajaja… Mi madre fue adelantada a su época. Me dijo a los 16 lo que necesitaba saber para no quedarme embarazada. Yo entonces tenía como 10 años mentales y me parecía asquerosa la idea de besarse con las babas en la boca con nadie!! También me dijo algo que siempre he creído me salvó de muchas cosas: No tomes drogas con gente que no te quiera de verdad, y si las tomas, sólo pruébalas, no tomes la dosis que tomen quienes te las ofrecen. Cuando lo pienso, me admira. Ella sabía que yo volaría pronto y seguro que aunque temiera mucho que me pasara algo, temería más cortarme las alas. Y pobre! Siempre vivió con el complejo de ser una mala madre, con ese peso insoportable, y teniendo que escuchar a la gente decirla que una madre nunca haría todo aquello que hizo. Cuando me envió a las antípodas porque me preguntó y yo quise, para aprender inglés, la llamaron “mala madre”, dijeron que quería “librarse de tener que cuidar a la niña”. Qué barbaridad. La violencia patriarcal y sus caminos inexcrutables! Pues voy a echarme un poker! Para despejar la mente antes de irme a descansar. Y un abrazo a la gente que no ve cosas raras en las cosas inocentes y/o sabias.

Violar, aterrorizar y matar el Hombre a las mujeres.

Patriarcado, torturador asesino, padre de todos los sistemas de violencia que conocemos. Basta!

25 nov 2014

No han echado de menos a las mujeres. Siglos de historia de la humanidad, y no las han echado de menos. Incluso piensan, cuando se lo plantean, que se debe a que no hicieron nada reseñable, media especie falta de talentos. Y se atreven a decir que hablar de derechos humanos de las mujeres y visibilizar su existencia es inadecuado, excesivo, repetitivo, que está ya superado. ¡Claro que es inadecuado! Nunca se ha hecho, ¡las mujeres pudiendo libremente vivir y pensar y ser! Nuestra atención para el Hombre, que merece.

Pero la realidad es otra: es justo y además, lo necesitamos: hemos prescindido de millones de personas inteligentes, y además tendentes al uso de la racionalidad empática y al rechazo de la guerra y las otras violencias, y la mayoría eran mujeres.

Sólo una especie arrogante e ignorante seguiría insistiendo en tamaño crimen.

RAE INCAPAZ. Cuando la Real Academia de la Palabra Muerta intenta pretender superioridad intelectual y de conocimientos al descartar socarronamente la crítica a sus sesgos clasistas, machistas, misóginos, homofóbicos, transfóbicos, racistas, gitanofóbicos, especistas (llamémoslos “ningunistas” cuando la violencia se ejerce por omisión; esa omisión que a tantos grupos humanos les ha costado no aparecer en ningún lugar de valor de la Obra Humana), con un triste “Nosotros sólo recogemos las palabras que usan las personas, no determinamos las definiciones” queda expuesto su profundo lío mental y su afán de distorsionar y manipular.
Hay mucho que decir a este respecto. Anotaré brevemente: 1. en la selección de los términos que la RAE hace hay condicionamiento ideológico del tipo en que no se ha asimilado la noción de derechos humanos; 2. en las definiciones hay ese mismo condicionamiento ideológico, al que se suma una ideología política tradicionalista, es decir, patriarcal violenta, el mundo visto desde ahí; 3. ilustración con ejemplos.
Podemos alarmarnos por mis palabras y no prestar atención, pero lo cierto es que basta con hacer estudios de casos: por ejemplo, ¿Qué términos han decidido incorporar de los españoles hablados en América? (esos que tradicionalmente ha despreciado y considera deben someterse a sus opiniones sobre cómo se debe hablar y escribir). Aquí hay uno (descatalogado), “De mujeres y diccionarios” (descargable): http://www.mujerpalabra.net/pensamiento/lenguaje/eulalialledocunill/sobrediccionarios.htm. Si se atiende, se verá la aplicación del método científico al estudio de un DRAE donde se empezaba a querer “incluir” los españoles americanos (quizá por la pérdida de credibilidad de la institución en España) y cómo el DRAE incorpora maneras de evaluar físicamente a las mujeres en América, y no incorpora ¿qué? ¿Es tan importante no incluir palabras que tienen un uso mayor y más importante para la cultura en cuestión que cómo evaluar físicamente a las mujeres? Para una ideología tradicional, validar el orden patriarcal que establece que las mujeres vienen de una costilla de Adán, es decir, están en débito con el Hombre y deben desarrollar sus vidas sirviéndole, es una cuestión vital. Hay que “ponerlas en su sitio” continuamente (nótese la incapacidad de la RAE para comprender que dentro del feminismo hay lingüistas ofreciendo conocimiento y método). Pero no para personas realizando un estudio científico del lenguaje y recogiendo las palabras que se emplean y cómo se emplean (aquí los llaman Diccionarios del Uso del Español; son los descriptivistas, los hijos de la lingüística moderna, muy superiores al diccionario de la RAE respecto al conocimiento de la lengua). ¿Por qué la RAE no presta atención a lo que la mayor libertad del momento histórico humano, desde el siglo 20 y en algunos lugares, de maneras y en grados diferentes, está generando: que resulta que los genitales no condicionan necesariamente una identidad, porque el cerebro y la mente humana es increíblemente maleable e igual que puede aprender a ser Hombre o mujeres puede aprender a ser Persona? ¿Todo lo positivo y cuestionador del orden patriarcal que ha generado el pensamiento/las relaciones/el lenguaje en el último siglo?
No hay ninguna inocencia y desde luego ninguna ciencia (su aplicación del método científico de estudio de la lengua está minada justamente de eso, de ideología, por su creencia religiosa en el prescriptivismo, ya tarada de raíz; y más tarado es que dada la evolución del conocimiento sigan insistiendo en que deben ocupar un papel estrella en cuestiones de estudio de la lengua!) en los criterios de selección de las palabras que llevan a cabo, ni en las definiciones que realizan. Incluso si añadimos cómo las personas usan las palabras para ejercer violencia se puede presentar la definición así, describiendo el uso; pero el diccionario de la RAE no pretende eso, sino prescribir, y de ahí que tengamos que perder tiempo denunciando sus imposiciones ideológicas a través de sus aspiraciones con el lenguaje.
La RAE debe bajarse de su pedestal y especializarse en estudios y diccionarios etimológicos, por ejemplo, para dejar en paz de una vez el avance del estudio científico de la lengua y que proliferen buenos diccionarios, diccionarios que nos sirvan para buscar palabras, saber cómo se escriben y cómo se usan, pues el uso, esa especie de Frankenstein ahora que se ven forzados a disimular, no nos sirve para eso.
Finalmente, anotar también algo sobre la cobardía o la falta de honestidad intelectual de las personas del mundo de la cultura, incapaces de renunciar a participar en la farsa que es la RAE y su diccionario. ¿Por qué razón darles bola? Sólo son razones negativas para el conocimiento. Se comprende de las personas con ambición de promocionar su estatus para ganar fama y dinero, pero no de las personas que en principio aman la lengua, y su estudio y conocimiento.

Aunque hoy el día empezó con alguna dificultad leve pero de tensión (conducir dormida -primera vez-, conducir a través de un incendio, aparcar metiéndome en la trampa de ir a rayar el coche de al lado y conseguir salir después de 30 minutos de milimétricos movimientos, que no sabía cuáles hacer!), y arrastraba algunos disgustos y pesadillas, ha sido un día en que me siento FELIZ en compañía de la gente que veo (qué pleno ha sido, tanta alegría y tranquilidad, a pesar del cansancio!) y de mis cíberamistades y compañías, que acompañan y apoyan tanto en la lucha por sobrevivir como personas pensantes, constructoras de mundos. Feliz incluso conmigo misma, con cómo voy afinando en la lucha y poniéndolo más difícil cuando hay suerte (para las cosas malas). <3

Lo anoto porque aunque yo tiendo a sacarle la alegría a un polvorón en el desierto, y aunque al fin he encontrado mi Utopía, la vida no es fácil y muchas veces te duele y hace dudar y desalienta. Así que he subido esto Fb:

holaplaya

A los 9 o 10, tirada en la playa leyendo tebeos. Mi madre, al sacarme la foto dijo: “Mira que eres femenina” y lo que le respondí fue “¿Por qué (dices eso)?” Resultó que el sufijo era “-ista”, feminista, como ella, aunque ella no lo llegó a saber, claro, porque murió en 1990 (o quizá decir murió 7 años antes). Así de “reciente” en unos sentidos sociales de progreso de aceptación del término, de la idea, a nivel más de sociedad, como sociedad. Mi madre sabía que era una revolucionaria, una transformadora de la materia, de las posibilidades imaginadas, pero no llegó aún a la consciencia de que por ser mujer, ser todo eso siendo mujer, eso la hacía feminista, es decir, una rebelde antisistema de violencias!

SOBRE EL DEBATE FEMINISMO/FEMINISMOS. En mi opinión, cuando se contrapone Feminismo a Feminismos se está mostrando ignorancia, la que va unida a un nivel incipiente de conciencia feminista en una persona de una sociedad patriarcal, que necesitará a cada paso echar un poco de mierda a toda iniciativa transformadora del estatus de las mujeres hasta que se libere y aprenda a dejar de hacerlo, a hacer sencillamente crítica.

El ERROR está en que el feminismo no es un credo (pero la ideología patriarcal nos hace pensar todo igual que es en el Sistema, y hay que esforzarse por imaginar más allá, razonar más allá), sino justamente el rastreo a través de la herramienta revolucionaria del lenguaje (con capacidad creativa inagotable) de lo que las mujeres, al margen de sus diferencias, comparten. Se llama “concientizar” y “concienciar” pero no sobre un credo (la interpretación violenta patriarcal de la idea), un dogma, una idealogía, sino sobre por qué una está mal cuando sospecha que podría ser de otro modo (no encuentra las palabras, no es como quiere ser, ni se relaciona con quien desea relacionarse, ni hace lo que quiere hacer…), y esta TOMA DE CONCIENCIA se hizo siempre desde el LENGUAJE, desde las mujeres compartiendo a lo largo de siglos de brutal patriarcado sus experiencias, en África, Europa, América, en cualquier lugar del mundo. Un compartir que conduce a darle una dimensión no personal a una experiencia personal (de ahí Lo personal es político, una idea muy útil y nada violenta hacia nadie, ni impositiva, sino sencillamente crítica con un sistema de imposiciones múltiples).

El PREJUICIO que opera es un clásico de antifeminismo en todo proceso incipiente de concienciación feminista, al menos, desde mi experiencia escuchando a mujeres de diferentes culturas. Yo misma lo tuve (“No soy feminista, pero… y dices algo feminista” y más tarde “bueno, yo soy feminista pero no como esas que… y a continuación algo feminista que la persona que habla no puede asumir porque, por ejemplo, no le compensa, como la crítica a un líder o dios patriarcal). Este prejuicio nace del resentimiento hacia mujeres a las que se “acusa” (un clásico de la violencia verbal-conceptual patriarcal) de querer IMPONER una visión del feminismo. Me pregunto DÓNDE ESTÁN esos textos, esas realidades orales o escritas donde desde el feminismo se pretende imponer a las mujeres una agenda política, porque yo aún no lo he encontrado, y sí he encontrado, sin embargo, miles de agendas diferentes, decididas por cada mujer que la tiene. Obviamente, HABRÁ MUJERES que pretendan imponer una agenda, pero el feminismo, como ideal o realidad, tiene que ver con aprender a desaprender comunicándose para construirse y construir un mundo (que desees) donde ninguna persona tiene más valor que otra por sus genitales.

La AGENDA la tiene el Sistema patriarcal y su ideología, siempre machista, misógina, homofóbica, racista, clasista, nacionalista, especista…. brevemente, su ideología de violencias a todos los niveles, contra todo, de crear identidades siempre en guerra con otras identidades, de forzar a concebir la construcción de una identidad siempre siendo a costa de otras identidades. Buscar libertad de decisión, y desarrollar la capacidad de la solidaridad/sororidad, por vías del lenguaje y de la toma de decisiones sobre tu vida propia sólo puede verse como violencia, como algo despreciable, desde la misoginia y el machismo que llevamos dentro por defecto y que permanece si no lo abordamos.

En la HISTORIA del feminismo, la autocrítica en el movimiento ha sido constante, y cuando ha sido veraz, no sencillamente un ataque antifeminista, ha llevado al movimiento a que nos pudiéramos contraeducar/formar mejor, pensar mejor, actuar mejor, respetar mejor. El tema que no se quiere comprender cuando se obsesiona una persona en criminalizar que no criticar (la criminalización es palabras-violencia, la crítica es palabras-argumento, y por tanto refutables o memorables) a gente que está criticando su propia cultura porque pide que no se reproduzcan las opresiones, represiones, explotaciones que sean de su interés concreto, es que el feminismo no pertenece al marco conceptual patriarcal, no es un arma, no es un sistema de violencia, ni de perpetuación de violencias. Es un intento de transformación justamente de eso, un intento que depende de cada persona individual tanto o más que de que la mayoría consiga entender que no es el movimiento social el que impone la violencia, sino el sistema que intenta transformar ese movimiento social.

MOVIMIENTO SOCIAL por cierto desde la ideología patriarcal no es lo que es desde la racionalidad empática. Pero esto es otro tema!

Derecho a ser nombrada. Hay muchas formas de exterminar… Miremos la historia, miremos nuestras identidades culturales. Resistencia! 

Lenguaje y feminismo

derechoasernombrada

FALACIAS PATRIARCALES: INSULTAR ALIVIA. No luches (con tu inteligencia, desde la noviolencia, consecuentemente), perpetúa el sistema, acátalo. Uno de los modos en que el sistema de violencia se perpetúa haciendo que todo el participe es a través de la violencia en el lenguaje. No es sólo insultar, es que los insultos a su vez se generan de injusticias conceptuales, y un clásico es “hijo de puta”, que perpetúa como siempre el mandato de distorsión y traslada la violencia a quien no tiene nada que ver, en este caso, siendo además invisibilizada radicalmente (al punto que si recuerdas el significado literal mereces las más de las veces que te escupan en un ojo). Por qué si hablamos de un torturador asesino va a desahogar más llamarle “hijo de puta”? Y por qué va a desahogar insultar en lugar de describir sus crímenes? Buscamos justicia o mejor desahogo? Lo que “desahoga” es perpetuar la “solución” de violencia. Te ampara en el sistema, te acoge, te protege.

Hoy una feminista veterana me ha dicho esto por mi crítica a que el líder de Podemos no jurara o prometiera su cargo hablando de la “ciudadanía” sino de “los ciudadanos”. Es decir, haces una crítica científica, refutable o no, pero basada en hechos, y además de racionalidad empática y no de lógica, es decir, fundada en la comprensión de que no hay justicia si no se combina la razón y el sentimiento, y el problema eres tú, como siempre. La falacia contra la persona, no la radical falta de empatía hacia las mujeres en las sociedades patriarcales, entre nosotros desde el neolítico.

Imponer la exclusión no es democrático porque se esté discutiendo, cuánta demagogia, cuánto héroe, cuánta patria, cuánto dios. Lo democrático es favorecer la inclusión, pienso yo, que pienso con más libertad.

Qué más pruebas necesitan para comprender la conexión entre siglos de opresión de media humanidad y su ausencia de todos los lugares excepto los asignados por los patriarcas, y el lenguaje, que refleja toda la realidad humana en su evolución. Cuántos siglos más de lenguaje patriarcal, autoritario misógino.

Los que hagan falta, porque las mujeres son inferiores, no tienen ni derecho a ser nombradas, ni por mínima educación. Hay que resistir tanta imbecilidad de las féminas, que luego se te suben a las barbas.

Qué pena, Pablo Iglesias (como mandan los revolucionarios Anonymous, que olvidan que probablemente la mayoría fueron mujeres, Anónimas, como siempre): no podías decir una sola palabra, “ciudadanía”, o “las ciudadanas y ciudadanos”, como hace tres siglos, en la Revolución Francesa, que estaba prohibido porque sólo importaban los revolucionarios, el Hombre, los hombres, como ha demostrado la historia patriarcal y sus violencias hasta la náusea. Un mensaje tan meditado.
Es una falta de valor. Requiere mucho valor entender que es preciso desarrollar la inteligencia feminista, defender ideales feministas. El máximo crimen en el patriarcado. La presión máxima, mirándolo en el hecho de hoy.
Qué pena tan grande, mimare. Pero las mujeres ya tenemos derechos humanos y políticos porque los hemos peleado durante siglos, ya al fin, ahora, en algunos lugares del planeta; y ningunear en una situación revolucionaria que hemos conseguido con un ejemplo claro de lucha noviolenta es alejarse de la justicia social. Qué pena tan grande, joder. Para una buena idea que se consigue aportar y que adopten, y tiene que ser tan sistemáticamente machista como todo. Qué pena tan grande. Un poco de desarrollo de inteligencia feminista, por favor. De qué sirve llevarse bien con las mujeres de tu vida si no se entiende el papel del lenguaje en el sistema conceptual y las relaciones humanas. A pesar de tantas pruebas en la historia patriarcal!!!
¿Aprenderá del error? ¿O es un inicio clásico para las mujeres, sin progreso, sin grandes esperanzas? ¿O creerá que perderá votos, como toda la izquierda política en las décadas de nunca mentar el feminismo ni en los carteles del 8 de marzo?

Mujeres de diferentes culturas. No hay nada que acerque tanto darte cuenta de que todas llevamos coleta… 🙂

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INVISIBILIZACIÓN Y TORTURA. Reflexión sin datos pero con datos. Datos sobre violación y penas. No hay muchos en la conciencia general no? “Gracias a los Códigos penales” sabemos que la tortura puede recibir 3 meses de cárcel y el robo por hambre 30 años. Qué cosas. La propiedad es más valiosa que la gente, pero las mujeres son propiedad de facto (en muy pocos sitios pueden realmente elegir, algo) y no son valiosas, sobre todo como “muñecas hinchables”, “cosas para el desahogo del Macho” nos cuentan desde hace siglos. Escucho en las noticias que en India violan a una mujer cada 20 minutos. Leí hace años que en Estados Unidos ocurría cada 3 minutos. Son dos “democracias” con la aberrante legalización de la pena de muerte. En India se quiere mucho asociar la pena de violación a pena de muerte, al menos así lo presentan los medios. En Estados Unidos no sé. En fin, no sé nada de este tema, pero al oír hoy en las noticias que había una cadena humana por “el derecho a decidir” y atender, feliz, pensando que la población apoyaba la defensa del derecho a decidir si quieres gestar, parir y ser madre o no, y ver finalmente que era una cuestión nacionalista, que han tomado la frase para otra cosa, sin reflexionar supongo en las consecuencias para la lucha feminista por este derecho fundamental de las mujeres a ser, he pensado que en el patriarcado, todo el mundo contribuye a borrar a las mujeres, la existencia de las mujeres como sujetas con derechos humanos, radical y de forma total, extrema, y esta inconsciencia sumada a la misoginia y al machismo suman una crueldad insoportable, en mi opinión. La violación es un tema tabú, y como cree la mayoría: no tan grave, bastante natural, biólogico muchas veces. No TORTURA, una de los tipos de tortura más brutales, como el forzar a las mujeres a gestar. Que el Hombre cuando imagina la peor pesadilla, pone en las pelis de scifi a alguien (suele ser una mujer, además!) gestando un alien, que te crezca un ser vivo dentro cuando no lo deseas es brutal. (Luego que me posteen en el blog que pobre yo enferma, que vi así un embarazo, sin quererse comprender nada porque no se entienden los derechos de media humanidad. Que por cierto, jamás he tenido que abortar, una suerte inmensa mía. Tampoco soy negra ni indígena americana ni gitana ni trans y entiendo los derechos humanos de todas las personas e incluso siendo omnívora entiendo que el resto de lxs animales tienen derecho a vivir sin ser torturadxs.)

Lo que explica que a 2014 siga la mayoría haciendo como que no existe y difamando a las personas que luchan en el movimiento feminista es la gran cobardía que hay a la hora de usar términos, ideas que ayuden a desarrollar inteligencia crítica respecto al Sistema. El sistema tiembla porque se enfrenta a la más poderosa revolución noviolenta de la historia que conozcamos de la humanidad.

La palabra tabú es “patriarcado”, prohibida, perseguida, qué gran miedo da pronunciarla, y sólo es un nombre: el nombre de un sistema social que aún hoy sigue queriéndose presentar como orden natural no como lo que es, sistema creado desde una ideología contraria a la idea de derechos humanos (imagínese este concepto en una sociedad civilizada), haciéndonos concluir siempre que las mujeres en el fondo son malas y que no tienen capacidad intelectual alguna, ni imaginación, ni capacidad de razonamiento, como igualmente no tienen valor, dignidad, nobleza, por eso todo lo que hacen “las feministas” es ridículo, grotesco, merece el desprecio, el no aprecio, la burla y el linchamiento.

Sin embargo, la realidad está ahí. Hemos acuñado “patriarcado”, un término científico, útil para el análisis de una realidad que durante siglos se oculta continuamente bajo la falacia biologicista. Creamos términos porque con el conocimiento se necesitan términos. Porque con la transformación se generan términos. No creamos términos comerciales, que nos forren de dinero, sino términos para le desarrollo de la inteligencia y la capacidad de convivencia.

El caso es que quien sí tiene coraje lucha por comprender las buenas ideas, y la importancia del desarrollo de la inteligencia feminista es vital para superar el Sistema, y no se puede hacer siguiendo un manifiesto, por eso el feminismo no tiene una biblia: plantea ideas para superarse desde lo individual y desde lo social las violencias patriarcales y las taras que provocan a nuestras interligencia. marywollstonecraft“Las feministas” no pueden dejar de comprender lo que comprenden porque es un análisis fundamental para desenmascarar coyunturas y estructuras; porque han dado con un elemento clave para el análisis de las sociedades, y por tanto para su transformación.

Que sigan escuchando a los grandes hombres que jamás usan “patriarcado” porque son obedientes. Es lógico. Temen. Tienen mucho que perder. Al no poder ganar respeto sin trucos ni mentiras y manipulaciones, necesitan jugar a ese juego violento de “quema de brujas” que tanto les sobreexcita.

Descubro galaxias cuando abro los ojos. Crezco como un universo en expansión. No podrán reducirme. Suya la violencia directa, el arma de la omisión, la distorsión, la ceguera y el silencio. Mía la libertad, el amor, mi viaje.

POLÍTICA. Ojalá la gente no se deje marear y podamos rescatar la Política de las fauces de la política de partidos políticos. Lo mejor que podría pasarnos es romper el bipartidismo y que los pequeños grupos acordaran ir a por las leyes franquistas que protegen la corrupción. Y, por otro lado, me pregunto si Podemos, un partido político que intentaría crear Política, como otros pequeños que están surgiendo y espero que sigan intentándolo, sabe lo que le debe a Ada Colau y el movimiento antidesahucios del 15M, con muchísimas mujeres anónimas generando cambio (a las que tb les puede venir bien desarrollar o seguir desarrollando inteligencia feminista). Y si van a considerar desarrollar su inteligencia feminista o creen que van sobrados y eso es irrelevante, como siempre todos antes. Y si va a equiparar lo que es con el 15M porque no es lo mismo un movimiento espontáneo de gente que un partido político por muy transformador que quiera ser, y es agotador escuchar todo el rato tanta equiparación y tanta visión distorsionada y distorsionante porque un movimiento social no es un grupo, ni unas personas concretas, sino un punto de inflexión indicativo de que mucha gente comprende algo importante que puede acarrear un paso en la evolución hacia sociedades menos violentas e injustas.

Una razón más íntima para escribir, pero inevitablemente social también, y la parte de escribir que conlleva un esfuerzo a menudo doloroso y una batalla campal, en breve, un sufrimiento en muchos grados, es cuando parece o constatas que no se entiende lo que dices. Que hay distorsiones, continuos movimientos distorsionantes, y ay la desconfianza adoctrinada en las venas de todas las personas.

Entonces lo intentas, explicarlo, por miles de vías, posibles, medio posibles, imposibles, improbables, increíbles, literales y metafóricas, inconscientes, dogmáticas, pero siempre esforzadas en extremo, aunque escribas a gran velocidad, y tires y taches, y olvides para poder volver a intentar decirlo, radicalmente, para poder volver a empezar como si nunca lo hubieras intentado, siempre buscando la inocencia total y el puente, lograr entrar por esa puerta inconmensurable de la comunicación.

Ser escritora es haber desarrollado la creatividad aprovechando, impulsando la inteligencia lingüística, y haber tenido la fortuna, en determinados momentos, y a veces el talento, de transmutar algo propio en algo que puede comunicar a otras personas, conmoverlas de alguna manera, ayudarlas o inspirarlas para entender algo de alguna manera.

Cada vez que esto ocurre, que desde algo tan pequeño como la propia visión y experiencia, los propios recuerdos e ideas, sepas qué seleccionar y cómo combinarlo, crear esa música, esa imagen, esa idea, para que de pronto algo intransferible comunique, es emocionante y asombroso.

No se comparte por fama, poder y dinero sólo. (Y desde luego, si eres escritora con inteligencia feminista, siempre estarás muy lejos de esto.) Se comparte también o aparte por un instinto animal que es un rasgo de las mejores cosas de las que somos capaces como especie.

Que ojalá desarrolláramos libremente en lugar de siempre someternos a la reproducción ad nauseam de la violencia.

 

El dogmatismo impide la exploración, el desarrollo de la inteligencia. El miedo al error es una de las armas del Sistema para mantenernos obedientes y en guerra. El pensamiento crítico es un estar alerta, y en apertura a la colaboración. Estar en la lucha por un mundo menos violento e injusto no es hacerlo todo bien todo el rato, aunque sí es hacerlo mejor que la mayoría, a ratos al menos. Si no se acepta que se hace lo que se puede, y se puede ir mejorando, mejor dejarlo y obedecer. En el movimiento social tenemos que echarle especial inteligencia y supervisión a cómo hemos aprendido a hacer la guerra. Supérense los prejuicios hacia las personas feministas, y empiécese a escuchar y pensar. No se pide nada de lo que una persona no sea capaz, por difícil que lo tengamos dados los siglos de pensamiento tarado impuesto como lo que es y lo que debe de ser.

ELECCIONES. Aunque soy muy crítica con la política de partidos, porque el sistema mismo distorsiona lo que se intenta hacer, voy a votar a las feministas (si se presentan, pues nadie se plantea nunca apoyar este movimiento de derechos humanos que tanto ha cambiado la vida para bien de personas con sensibilidad a los derechos humanos) en las elecciones europeas, igual que voto al partido de izquierdas que pueda sacar más votos en las generales, para evitar que la derecha, que debería ser ilegal (es una anacronía para la mente sana) en un estado democrático porque no respeta los derechos fundamentales humanos de la mayor parte de la humanidad, no salga votada. (Todo es un proceso, no hay nada que pueda darse en estado absoluto y puro. Así que quieras que no, no todo es exactamente igual, y de hecho, si evolucionamos es por eso mismo, aunque evolucionemos tan despacio, con tanta tara en la inteligencia a cuestas…)

de otro mensaje en el muro fb, sobre los retrasos con publicar a la gente en mujerpalabra.net, o las irregularidades de ritmo!:

Tenemos a gente que ha enviado cosas hace un par de años… y sin publicar aún… No tengo palabras para disculpas, la verdad! Pero es que esto de tener que robar tiempo al tiempo es así. Si veis que el retraso es importante, no nos molesta recibir un email recordatorio, porque a veces se quedan tan abajo las cosas en la carpetita que las perdemos de vista!  Necesitamos mecenas!!!!  En fin, no caerá la breva… somos feministas…

Hoy pensaba, justamente, con lo del partido de Anonymous y Equo, que hasta la gente de izdas monta antes un partido político de cero antes que plantearse “por razones de estrategia política” siquiera apoyar a las feministas… Impresiona un poco, desde fuera, la verdad…

Lo rescato de una discusión en la red.

Violencia de género. El problema de los crímenes contra las mujeres en el patriarcado es que no son importantes, no se perciben como tales. Siglos de violaciones “maritales” cuando la mujer quería hacer algo más que servir y no se sabe que eso, dejarla preñada, ha sido un arma común en el sistema para la encarcelación de mujeres en casas y su esclavitud. Lo mismo la violación fuera de dejarla preñada, y los asesinatos. No se percibe como un tema de derechos humanos. Basta ver cómo sí se percibe así lo mismo pero hecho “por terroristas”: asesinato o tortura. El Sistema patriarcal está muy profundamente enfermo y sigue educándonos.

Mujeres y violencia. Las mujeres en el patriarcado han sido excluidas del uso de la violencia, que se ha especializado en el macho, u Hombre. Por eso en el imaginario da mucho miedo una mujer con un hacha y quedan invisibles las innumerables violencias del Hombre contra las mujeres, niños, niñas, y otros hombres. Y como ha demostrado el patriarcado la violencia es cultural: las Mujeres han tenido que resolver sus problemas sin usar la violencia física, y los Hombres se han especializado (hasta el s. 20 al menos, en masa) en “resolver” sus problemas usando la violencia física y la intimidación de uso de violencia física, además de todas las otras violencias de un Sistema que basa todo, política, economía, organización social, etc., en el uso de la violencia y la perpetuación de la injusticia.

Lo más pesado o exasperante de ser feminista es que ves lo muy corriente que es que se subestime la inteligencia de las mujeres, tu inteligencia, y la pesadez insondable de que siempre eres sospechosa de querer hacer daño y molestar, esta pesadez irracional, idiota, quiero decir, que no necesita ningún fundamento, basta que abras la boca o teclees un mensaje. (Digo “lo más pesado” no porque crea que la injusticia que enfrentamos sea menos importante, digo la pesadez del trato recibido día a día, aunque a ti te vaya mejor que a otras personas.)

La otra cuestión que se desprende es que además de tenderse a entender que el problema eres tú, tu pensamiento crítico, tu análisis aportado, tiende a ser entendido como cotilleo y afán de venganza. Las ideas lo que menos importa. Una degradación de lo que aportas.

Y si no tienes ningún interés en los lugares del prestigio o poder, y encima tienes que combatir tu Ser Mujer patriarcal respecto al valor que le das a lo que haces, es que tus posibilidades de recibir una atención clara centrada en el uso de la inteligencia son muy pequeñas.

Por eso acabas apreciando tanto a la gente que tiene más inocencia en la mirada, y puede hablar con más libertad. Por eso acabas no pudiendo hablar con mucha gente, la verdad.

La suerte es que ahora puedes escribir y compartir. Es una gran posibilidad.

Con todo, mejor crecer, claro, y escapar, de tanta aplastante realidad, porque hay cosas que dependen de tu mirada, cosas muy conectadas con la calidad de tu día, de tu ir viviendo, y sólo vivimos aquí y ahora

Al parecer el posmodernismo* niega la existencia de “mujer” (por centrarnos en esto) y en el feminismo de la diferencia del Movimiento del Afuera (Andrea Franulic) responde, si he entendido bien: mujer es un hecho (no “mujer patriarcal” sino mujer por su sexo), porque tiene que ver con sexuación, y ese hecho sexuado es indiscutible.

*[El posmodernismo para mí: esa onda que después de aportar ideas valiosas, acaba por desbordamiento en la no existencia/vivir/acción?]

Lo que yo me pregunto es ¿por qué es tan importante la genitalidad (que lo llamo yo, pues hablamos de tener vaginas) si tenemos mentes humanas, es decir, capaz de ser incluso lo que no se es (por educación o lavado de cerebro cultural)? Dicho esto, necesariamente tenemos que hablar de hombres y mujeres desde el hecho cultural patriarcal, porque lo somos mal que nos pese y aunque gracias a nuestras mentes-corazón podamos luchar por liberarnos. El cambio social es evolución, un proceso.

Me pregunto si negar la identidad genital significa necesariamente no querer ver a las personas que existen, porque yo no entiendo eso. Lo que entiendo es que al fin estamos diciendo mucha gente en sitios muy diversos que la genitalidad no va asociada a rasgos específicos de personalidad y vida, o funciones, y que hay más cuerpos humanos, y que el cuerpo humano podrá ser diverso, pero ninguna persona debería ser sometida a violencias por su identidad.

Aunque haya “mujeres”, si llamamos así a quienes tengan capacidad de engendrar o a quienes tengan vagina (?) (y más tipos de personas según su genitalidad; machacadas todas brutalmente durante siglos), en un mundo civilizado, la info sobre nuestros genitales no sería muy interesante o relevante.

Porque yo no le doy la importancia que se le da en el feminismo de la diferencia (así como en el patriarcado, aunque en un sentido muy distinto, claro), a la identidad biológica, a los genitales. Pienso que los genitales pueden condicionar así de mucho, sin duda, pero no a todo el mundo, ni siquiera a la mayoría. Cuando hablo de Hombres y Mujeres es siempre desde lo que el patriarcado ha determinado durante siglos que somos las personas (puede ser una realidad nuestra total o no, y hay miles de grados), según tengamos (y sólo hay estas dos opciones posibles en la mente patriarcal) vagina o pene.

Comparto críticas con el feminismo de la diferencia, pero no este tema clave para ellas. El tema de la maternidad es duro, pienso. Y me pregunto si en el feminismo de la diferencia hoy en día se sigue manteniendo esa idea de Ser Mujer implica querer Ser Madre. O quizá es que he entendido mal, que eso puede ser, porque he compartido con feministas de la diferencia lo que comparto, y no otras cosas, y desconozco esas otras cosas en su experiencia.

No creo que mi cuerpo no me haya pedido ser madre porque yo no sepa escucharlo dado el lavado de cerebro al que he sido sometida en la sociedad patriarcal. El patriarcado de hecho, de manera impositiva (lo que lo diferencia del feminismo de la diferencia que lo ve natural y no se lo impone a las mujeres), nos empuja a que sea nuestra máxima aspiración: condena este hecho de que una mujer no quiera ser madre o no lo vea como lo que justifica su existencia y es su destino, y nos ha quemado y torturado por ello, violado, impuesto la gestación, el parto y la maternidad contra nuestra voluntad, la voluntad de “mujeres” que no quisieron ser madres, por importante que sea la experiencia (pero sólo para quien la desee vivir; para el resto, puede ser muchas cosas en grados muy distintos). Y la imposición de la gestación es uno de los infiernos creados por el ser humano: de hecho, el Hombre patriarcal cuando lo imagina, el infierno, por ejemplo en películas de ciencia ficción, le plantea a la especia humana (aunque ni se atreve a hacérselo a los hombres de la peli y se lo hace a las mujeres, lo que no le quita horror incluso aunque estamos “acostumbradas/os” a imaginarlas gestando) la pesadilla de que se pueda estar gestando un ser vivo en el cuerpo propio sin desearlo!

Volviendo a lo de querer ser madre. Podría ser, que no supiera escuchar mi cuerpo de mujer, no digo que no, pero también podría no ser. Podría ser que sencillamente, igual que otras personas tienen imaginación, inteligencia, y no la usan, no necesitan usarla, tengamos vagina y periodo y no sintamos la necesidad de usarlas para la reproducción. Es como lo de la homosexualidad y otras sexualidades: por duro que sea el patriarcado con esto, siempre han existido y más gente sería simplemente sexual si no hubiera la presión a la heterosexualidad que hay. Dicho esto, no niego que ser madre sea una experiencia vital y máxima, aunque sólo para quien desee tenerla y pueda. Pero no creo que ese deseo venga determinado por tener los órganos adecuados (concibo que gente estéril o sin los órganos para ello podría desear poder gestar y parir, y ser -eso sí le sería posible- cuidadora de bebés), y no creo que sea exactamente la misma experiencia para todas las personas, con o sin capacidad de gestación.

Comparto con el feminismo de la diferencia parte del análisis Hombre y Mujer (la función determina el desarrollo de la mente-corazón, de la inteligencia-sensibilidad), pero desde que yo entiendo que la cultura es más poderosa que la biología, y hemos vivido en patriarcados durante siglos, sistemas sociales obsesionados con la atribución de roles en función de la genitalidad. Así entiendo “las mujeres somos” y “los hombres son”, y no desde la creencia de que efectivamente exista una mente humana femenina o masculina como existe un frutal que da cerezas y otro que da manzanas. Quizá “las mujeres” (según el patriarcado) seamos mujeres (fuera de lo patriarcal); qué, en función de qué, eso ya no lo sé.

La mente humana para mí es más como la naturaleza, la vida, que puede alimentarse de muchas cosas y transformar y crear y evolucionar en uno o muchos sentidos, similares y diferentes, variados, y en muchos grados. Por eso cada persona es única, aunque todas compartamos rasgos de la especie.

No sé bien qué es eso de Ser Hombre y Ser Mujer, fuera de la imposición de identidad patriarcal, y la identidad de género patriarcal me espeluzna, por sus violencias. Pero apoyo a quien quiera explorarlo y pensarlo, ¡mientras no sea para imponerlo!

Para mí la mente humana es increíblemente maleable, y puede desarrollar muchos talentos, destrezas y potenciales, según cómo se nutra. Y lo sé por mi vida, desde mi vida, y desde lo que veo y entiendo. Por suerte, en neurociencia también hay ideas en este sentido que yo entiendo (aunque también hay lo que yo llamaría malas interpretaciones a los datos, lo que se llama neurosexismo, para justificar el orden patriarcal hablándonos de la existencia de un cerebro femenino y otro masculino; si existen, es por los usos, me explico yo, y los usos podrían evolucionar, en mi opinión).

Para mí la mente humana puede ser cualquier cosa, aunque cada una concreta pueda tender a tener ciertos talentos o combinación de talentos y potencialidades. Y ha sido cruel lo que los seres humanos más violentos han impuesto en la especie, esa limitación brutal a las inteligencias, entendiendo inteligencia como mente, cabeza-corazón, porque allí nacen los sueños, los sentimientos y los pensamientos. Yo soy mujer por cultura, pero soy persona por capacidad mental. El sistema no me explica. Soy mucho más. Y así le pasa a más y más gente, a medida que vamos abandonando el miedo y pudiendo mirar alrededor y a todo. [Gracias a Cultura feminista por este subrayadito!]

Cuando hablo de la realidad social, hablo de Mujeres y Hombres, pero estas categorías no me dicen nada personalmente, aunque yo tengo cosas de Mujer aprendidas tan hondas (como la manera de hablar siempre disculpándote, sobre todo al hacer análisis; por eso prefiero escribir). El mundo que yo puedo ver, no obstante, es éste: todo tipo de seres humanos pueden existir (así es la naturaleza, de hecho; si la viéramos sin los ojos educados patriarcalmente). Puedo imaginar que el género en un futuro sería algo de un estadio primitivo de la evolución humana. Y con esto no quiero decir que no hubiera personas teniendo bebés y queriendo a bebés, o haciendo sexo, oliendo a sexo, y todo lo animal humana que exista.

¡Pero quizá me equivoque, claro! No es muy importante. Lo importante es que evolucionemos en nuestro enfoque de la identidad “imposición, imposición!”, y dejemos en paz a la gente, para que sea lo más propia que desee. Todas las guerras patriarcales parten de la gran violencia de la identidad, y lo hemos aprendido muy hondamente.

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Me preguntas que cómo puedo apoyar a quienes luchan por los derechos de las personas que trabajan en la prostitución siendo feminista. Es sencillo: vivo en este mundo, y hay personas del mundo de la prostitución que ofrecen un servicio a cambio de dinero. A esto se le llama “trabajar” y quienes trabajan tienen derechos: derecho a no ser esclavizada por un abusón que te golpea cuando quiere, derecho a no ser violada por clientes o hombres que pasan por ahí, a no tener que jugarte la vida y la integridad física, emocional y psicológica teniendo que exponerte en zonas aisladas donde cualquiera puede hacerte daño impunemente incluidas “las fuerzas del orden”, derecho a que si te pones enferma no tengas que pasarte sin comer (y puedas ser atendida por profesionales), a recibir una jubilación cuando no puedas seguir trabajando… Derechos laborales para un trabajo que existe en el mundo patriarcal. Proteger a las personas es algo muy feminista.

Por otro lado, como feminista según entiendes, sí, estoy en contra de la prostitución, y la pornografía (patriarcales), los cimientos educacionales patriarcales (como lo fue la mili) para que aprendamos a cosificar sobre todo a las mujeres, a convertirlas en muñecas hinchables para uso y abuso, y cimientos también para que nunca demos con el placer. En otras palabras, claves culturales para la de-formación mental misógina y para que jamás de los jamases tengamos un acceso libre a la noción y la práctica cotidiana de placer. Yo podría imaginar un mundo con Escuelas de Placer, e incluso con un Servicio de Placer, pero no tendría nada que ver con la prostitución y la pornografía patriarcales, que son un infierno para la inmensa mayoría de personas que se ven literalmente atrapadas en esos mundos. Luchar por la libertad sexual y el placer desde el respeto a todas las personas es algo muy feminista.

Me preguntas cómo puedo llamarme anarquista si trabajo para el Estado. Me pregunto para quién trabajas tú, por cierto, pues seguro que trabajas por dinero igualmente, que es algo que no te paras a pensar bien nunca, porque eres víctima de la creencia que hay maneras de hacerlo todo bien, las tuyas. Pero si contesto tu pregunta a un nivel más superficial que este de la cuestión ¿Tú usas el Dinero?, te diré que prefiero ganarme la vida en el servicio público que en el privado y que trabajo de lo que puedo porque tengo que comer y tener un cobijo (sobre todo por los violadores y el frío, aunque también porque se necesitan espacios propios, aunque sean chiquititos, para relajarte y hacer tus cosas), necesariamente. No tengo la suerte inmensa de no tener que ganarme la vida, como los Grandes Anarquistas que admiras; que lo fueron, y que sólo fueron hombres con unas ideas, por cierto. A ver si dejas de cosificarlos y crear mitos patriarcales, de esos que subiendo a alguien en un pedestal se niega la propia existencia de mucha otra gente.

No son contradicciones: es saber que vives en el mundo que hay y poder pensar más allá de esa realidad que se impone socialmente. Se llama tener una mente capaz de plantearse y resolver problemas, algo muy distante del totalitarismo dogmático.

Me pregunto yo ahora por qué tus preguntas no lo eran. Por qué hablas como un juez, como un vencedor, un sacerdote del sarcasmo, claramente, sin pensar ni respetar nada de lo que de hecho nos da posibilidades de mejora. Aunque esto no lo entiendes, porque desprecias el valor de pensar y de construir pensamiento conjuntamente, e infravaloras, cómo no, la mente de “las mujeres”.

Los machistas de la Real Academia de la Lengua Muerta, faltos de empatía y de inteligencia sobre todo, han dicho en la radio que si la sociedad es machista, ellos tienen que reflejar eso, porque el diccionario refleja lo que hay. Claro, como son machistas, no ven que la sociedad ha evolucionado, porque ha evolucionado a que las mujeres existan y dejen de ser invisibles en todo y para todo, y hablamos. Y si existen, se las nombra.

El diccionario podría recoger la realidad machista y la nueva, mucho más justa, como hacen los diccionarios descriptivistas, que recogen, realmente, lo que hay respecto a palabras. El hecho social es que para mucha gente (y las mujeres cuentan, se siente) la -o ha dejado de representar el neutro para pasar a ser lo que siempre ha sido, de hecho, un masculino. Ya hay hasta abogadas, vetustos señores misóginos, y ustedes, ¿qué tienen?: un amante, ¿no? En masculino neutro. ¡A respetar!

nietasdesaussureSegundaparte

No es cierto que en los burdeles
las niñas de ojos inmensos almendrados
aguarden la embestida adornadas con flores y collares.

El poeta no sucumbe a su inocencia.
La usa en el estercolero pringoso del horror que crea
y corre a escribir un magnífico poema.

La única realidad del Poeta es su insensibilidad,
su odio profundo desatado hecho Arte.

Las niñas no importan, no sienten, no piensan,
no pasan a la historia.

 

(Del libro El hombre, la civilización monstruosa – escrito en junio de 1993, revisado en octubre del 2013)

El Sistema patriarcal, origen de los sistemas de violencia que se nos imponen en el planeta, no puede ser transformado (abandonado) sin que desarrollemos inteligencia feminista, una herramienta crítica especializada en enfrentar la violencia de este particular Sistema a través de medios noviolentos.

El feminismo (recuerdo también que con su inmenso campo de trabajo en toda identidad sexual y de sexualidad) ha generado un movimiento social increíblemente diverso que sobresale por su capacidad autocrítica y de evolucionar a partir de lo aprendido en dicha autocrítica. Debería ser un ejemplo a considerar porque ha generado la idea lúcida de que todo lo que se pretende cambiar por injusto y violento lo llevamos dentro, en nuestra ideología por defecto, la construida socialmente durante siglos y la ejecutada por los usos y costumbres que imperan en todos los ámbitos humanos.

El feminismo en su interpretación más amplia, como herramienta que cuestiona el Sistema desde la razón empática (que cuestiona directamente la clásica razón patriarcal) y que aporta alternativas que incluyen de lo más particular a lo que nos permitiría convivir en libertad y solidaridad, y como movimiento social autocrítico (cuestionándose continuamente porque continuamente se encuentra lleno de ideología que desvirtúa lo que busca y debe transformar desde dentro también), ha generado la mayor revolución social que conocemos, que está siendo además de carácter noviolento, aunque todos los cambios que genera sean percibidos como violentos. ¿Qué violencia hay en pretender que una persona (sea Hombre o Mujer patriarcales, o cualquier otra identidad), al margen de qué genitales tenga, pueda decidir libremente con quién relacionarse, si desea relaciones sexuales y con quién, si desea ayudar a personas pequeñas a crecer y desarrollarse y, o se prefiere dedicar la vida a otra actividad, si desea trabajar la tierra, investigar, estudiar, crear, razonar desde la empatía…?

Que no seamos capaces de ver que el feminismo está generando una revolución noviolenta sin precedentes es indicativo de hasta qué punto nuestras mentes son patriarcales, despreciativas de todo lo que puedan generar las mentes humanas de una de las supuestas mitades de la humanidad.

No sabemos si los genitales deberían tener el papel que han tenido en la construcción de las sociedades humanas patriarcales. Sospechamos que esto es innecesario, pues no es necesario imponer roles según genitales, ni para aprender a convivir ni si se desea generar sociedades donde cada cual pueda desarrollar su identidad, individual y colectiva-libre. Lo que sí sabemos cada vez más personas en el planeta, vivamos allí donde nos nos matan de hambre y sed, torturan (incluye la violación), encarcelan y asesinan, o donde sí nos marcan la vida así, es que hemos generado y estamos generando en todos los lugares realidades personales, compartidas, comunitarias, que demuestran que la violencia y la injusticia no son inevitables, que la inteligencia humana puede desarrollarse de otra manera. Desarrollos especialmente notable allí donde se aprecia el valor de las personas que no se imponen por la fuerza, esa más de media humanidad cuya inteligencia ha sido despreciada, ignorada, perseguida, reprimida o aterrorizada.

Una sociedad que opte por el uso de la inteligencia no puede proceder de un sistema patriarcal que no haya sido revisado y combatido a fondo, porque continuaremos reproduciendo todo lo aprendido.

POBLACIONES Y LUCHA NOVIOLENTA

Por michelle renyé (mujerpalabra.net, 2013)

La lucha noviolenta es algo que las personas llevamos haciendo siglos pero que no ha conseguido ser visibilizada en nuestras consciencias culturales porque el patriarcado  ha borrado sistemáticamente los rastros de su existencia, como ha hecho con la inteligencia y la sexualidad de las mujeres, con todas sus aportaciones a la construcción de vida buena. Pero la música siempre se ha podido oír. Y las mujeres hemos sobrevivido como seres inteligentes y no vamos a aceptar esta situación más. Sabemos, además, mucho sobre la lucha noviolenta, por toda la violencia que hemos recibido en todos los ámbitos, por ser mujeres, y por haber tenido culturalmente prohibida el uso de la violencia. La mente es humana, pero de los papeles impuestos hemos aprendido cosas específicas.

La lucha noviolenta en la actualidad es una opción política (de actuación para la construcción social) y ética (de racionalidad empática), aunque el patriarcado tradicionalmente la haya identificado sistemáticamente con religiones y espiritualidades patriarcales, de ahí que la población general sólo sepa de figuras como los líderes espirituales Martin Luther King y Gandhi. Sin embargo, ya contamos con información sobre luchas de las personas y poblaciones en el pasado y ahora, innumerables ejemplos de luchas noviolentas, y tenemos que conocerla y difundirla para seguir evolucionando por ese camino.

La lucha noviolenta permite la participación de todo el mundo, alienta la creatividad y la cooperación, el trabajo en equipo, desarrollando por tanto nuestra inteligencia y nuestra capacidad de construir sociedades menos violentas e injustas, pues los medios asumen el fin, luchamos de maneras revolucionarias, que no reproduzcan la violencia del sistema combatido. La lucha noviolenta es por tanto más barata en todos los sentidos, e igualitaria o no jerárquica por naturaleza, ya que toda participación es vital.

El problema de la violencia no lo han resueltos las soluciones de violencia, son siglos de pruebas al respecto. Las soluciones violentas sólo han intensificado y diversificado la ejecución de la violencia. Necesitamos dar el paso para aislar a los violentos como poblaciones del planeta que reclaman un mundo respetuoso con la naturaleza y con todas las personas, como empezamos a entender en el siglo 20 al dar con la noción de derechos humanos.

Debemos desechar la Razón patriarcal y apostar con toda nuestra inteligencia por la razón empática, pues la noción de justicia no es aplicable sin entender que el sentimiento y la razón nacen ambas en la mente humana y no pueden ser separadas.

Cuando las mujeres de Greenham demostraron que con acción directa noviolenta, es decir, sin dinero, sin armas, usando meramente su cuerpo, su empatía, su inteligencia, se podía poner en jaque la seguridad de una base aérea militar europea llena de misiles mortíferos y que costaba lo que permitiría vivir con dignidad a millones de personas, la interpretación de la gente sin conciencia social ni autocrítica fue que unas sucias odia-hombres lesbianas estaban dándole mala fama a la región.

Cuando las mujeres de Femen se ha puesto a usar sus propios cuerpos semidesnudos en acción política y social noviolenta por la justicia, ofreciendo un contenido muy distinto a Las Mujeres Desnudas que usa el patriarcado incluso en los programas familiares para sus violento adoctrinamiento de lo que es y para lo que sirven las mujeres, así como para amasar dinero y dinero que acumulan unos pocos, la interpretación de la gente sin conciencia social ni autocrítica es que son unas zorras locas con ganas de llamar la atención.

Cuando las mujeres exigen ser nombradas es ridículo e irrelevante, no surrealista y grotesco que se vean obligadas a hacer algo que sencillamente es pedir que se ejerza una mínima educación en la convivencia, nombrando adecuadamente a una persona.

Listad ejemplos y aplicad la mente-corazón, la razón empática. ¿Cómo han interpretado hechos inteligentes, de lucha social de las mujeres? ¿O es mejor abandonarse a esta idea…?: ¡Cómo van a ser las mujeres protagonistas de lucha social contra la violencia y la injusticia? Quienes luchan, en el patriarcado, son sólo los hombres, y eso se hace destruyendo, no construyendo.

Todo lo que hace una mujer, para la gente sin conciencia autocrítica y social, es excesivo, estúpido, exagerado, improcedente, irrelevante, como mandan los patriarcas, por eso el Hombre debe controlarlas. ¡! ¡Los encargados ejecutores de tal catálogo de violencia que no cabe en la cabeza! ¡¿Pero es que seguiremos con la cabeza perdida otro turno de siglos más?!

Así de hondo impacta la ideología patriarcal a quienes no quieren desarrollar la inteligencia a través de evolucionar a una conciencia social y autocrítica, para poder participar en la construcción de un mundo INDUDABLEMENTE ¡mejor que éste!

¡Un poco de coraje y de empatía, por favor! El patriarcado lleva siglos reduciendo a media humanidad a seres ¡de segunda clase! Esto es un crimen contra la humanidad que debemos frenar YA.

tengounpeligro

Soñé que me iba con cualquiera.
Soy exploradora, eso lo hago, cierto.

Si me llamas voy, y cuando van me sumo,
hasta que tomo otro rumbo,
me distraigo, me demoro, salto,
me olvido, paro en seco, trepo.

El hecho lingüístico “compleja”
muere de olvido; es una palabra
desconocida, enterrada bajo
la brea común de “complicado”.

No anhelo la estructura ni me pesa el vacío.
No tengo un interés contable.
Soy un animal vulnerable e inteligente.
Estoy viva, es sencillo.

Todo se nombra mal, se entiende mal,
y difundiéndose se construye
el espacio deformante y sólido
del mundo atroz de la Identidad.

Me voy con cualquiera, cierto.
Me voy con todas las personas.
Y sé caminar sola.

(rev. dic. 2013)

Parte 1

Feminidad en el patriarcado 1

Parte 2

Feminidad en el patriarcado 2

 

En 1994 cuando tras 8 años de trotar el mundo decidí terminé una carrera, para acceder a la enseñanza pública, el profesor de quinto de filología, literatura estadounidense, al llegar las dos únicas autoras del temario se las saltó, con una excusa. A la salida de clase, le comuniqué que no volvería a sus clases, porque yo sí escuchaba la omisión, y era el colmo que para lo que había de no omisión, la ejecutara implacable. “Pobre hombre”, “loca mujer”. Es una pesadilla. El buen hombre me dijo: Da la clase tú sobre ellas, si quieras. Yo debiera haber sentido gratitud, pero respondí: A ti te pagan por este trabajo, yo sólo soy lectora de estas mujeres. Pero pasaron los días, me quedé sin clases de literatura, y con el cargo de conciencia de que había tenido oportunidad de dirigirme a la clase, para dar a conocer a esas dos autoras y había dicho que no. Así de locas y déspotas somos las feministas. Así de buenos hombres son los hombres que nunca nos echan de menos, no necesitan buscarnos, escucharnos, aprender de nosotras. Se bastan y se sobran, y si te miran cuando explican, tienes que sentirte especial, y generar gratitud.

A los tantos días, acepté dar la clase sobre las dos autoras, al cabo de un tiempo. Me preparé una selección de poemas de ellas, y como intro, escribí una página titulada: “Sobre la necesidad de leer a mujeres y de que las mujeres puedan ser modelos”.

A lo largo del curso, el profesor universitario, hablando de los escritores, mencionaba también su suicidio, si se habían suicidado, y el cuadro era el de un contra héroe, pongamos, Hemingway. Debíamos fundir el interés en su obra, con la admiración al Hombre. COMO SIEMPRE, SE NOS DEJARA O NO ACCEDER AL CONOCIMIENTO.

En lugar de presentarme a mí, con mi pequeño nombre, y sencillamente contando por qué iba yo a dar la clase (gratis), habló de lo que hizo una de las escritoras cuando se suicidó: dejar una nota y un biberón, para que quien viniera se encargara del bebé, o sea, para que el bebé no pasará penalidad alguna. LA REACCIÓN DE LA GENTE SE RESUMIÓ ASÍ: Qué mala madre. Y ya dio igual lo que leí, mi intro, los poemas. CUANDO TERMINÉ VARIAS MANOS SE ALZARON PARA DECIR CON DESPRECIO QUE QUÉ MALA MADRE, QUE CÓMO HABÍA PODIDO HACER ESO. En quinto de carrera en la Complutense, a finales de los años 90.

Y eso sí, por extensión: qué grandes hijas de puta las feministas, siempre amargando a todo el mundo.

Ni curiosidad feminista, ni la mínima decencia de aceptar críticas racionales Y empáticas, de una gran inteligencia y de un gran valor, en todos sus sentidos, así operan los defensores del Sistema patriarcal, y la masa que los apoya.

Dime a quién desprecias e insultas y te diré a quién obedeces.

EPÍLOGO

De ahí en adelante, me hicieron el vacío en clase. Al punto que al profesor le di pena, y un día después de clase se me acercó como para que me sintiera incluida, existente. Pero eso me dio igual, claro (la inteligencia sirve para mucho más). Lo que dejó una huella mejor labrada de espanto abstracto (frío, como sordo) en mi memoria fue esto: a partir de aquello escribí unas tiras de papel que se titulaban: “¿Por qué no leer y regalar a escritoras?” y una lista de diez autoras y títulos. Pues bien: los arrancaban de los tablones, o escribían cosas como: Porque no! Me pasé el resto del curso poniendo mis papelitos y viéndolos arracados y tachados! Increíble. Y… patético. ¿Pero a quién se lo parecía? Seguramente no incluso a esos pensadores aportan su trabajo (remunerado) a nuestra cultura.

Todo ocurre simultáneamente, en y desde todo tipo de direcciones.

Esto no niega el peso de un sistema de siglos en la naturaleza de las sociedades que tenemos, patriarcales, que es como decir, basadas en la prevalencia de una minoría violenta y sin escrúpulos (o que no consigue concebir que toda persona contiene una mente humana) que usa todo lo que tiene a mano para mantenerse en su poder de violencias.

Es fácil comprender que frente a un ser sin escrúpulos (“demente”) es difícil defenderse, se use la violencia o la noviolencia. Sin embargo, lo poco que hemos avanzado en tantos siglos (o quizá sea mucho, quién sabe, a mí como mujer en las sociedades humanas no me lo parece, ya que las de mi grupo sólo parecen haber conseguido “tener derechos humanos” a partir del siglo 20 de manera más generalizada en algunas sociedades sólo, además), se debe a ese ocurrir de todo al mismo tiempo. Por un lado nos marca el sistema social y por otro hay quienes saben aprender más allá de lo que lo que deben aprender.

De pequeña quería ser chico. “Los niños son más nobles y valientes, saben ser buenos amigos. Las niñas son tontas, traidoras, cotillas…” Y eso que mi madre nos sacaba adelante porque topó con hombres bastante incapaces de todo. Ni en el instituto, que era uno experimental, que se pobló de gente con ganas a la muerte del dictador, ni en la universidad, con todas sus personas interesantes haciendo cosas interesantes, ni en los grupos de lucha social que empecé a visitar pude NUNCA descubrir el feminismo. Qué extraño, pienso ahora. Curiosamente, la gente de mi pasado que voy encontrando por la vida sigue sin haberlo encontrado, y no lo echa en falta. Esto me produce estupor y tristeza.

Volviendo a mi caso, tuve que salir al extranjero, la vieja historia de la nación-estado llamada España, para ver que las mujeres escribían y publicaban, que habían sido parte de aquella sociedad, políticamente, que actuaban autónomamente, sin siquiera la bendición de ningún hombre de la izquierda política, o “independiente”. Llegué a Londres en 1989 y cuando me lo topé, el feminismo, reaccioné con los prejuicios que perpetúan todos los días, que validan todos los días el sacrosanto sistema (el Sistema patriarcal). “Pero ¿eso de mujeres solas…?” (¿pensando solas?) Solo que yo siempre he sido muy abierta de verdad de mente. Siempre he conservado un espacio de inocencia. Y por eso tengo la capacidad que tengo para aprender.

Desde 1989 no he parado de educarme, de aprender a pensar, a procesar, a relacionarme, a sensibilizarme… Y aunque soy una evolucionada feminista, aunque mi curiosidad feminista y mi inteligencia feminista tienen un desarrollo bueno o alto, sigo encontrando cosas en mí profundamente marcadas por el Sistema patriarcal y sus dogmas impuestos a sangre y fuego siglo tras siglo, y con nuestra total colaboración.

Cynthia Enloe habla de “curiosidad feminista” en un libro publicado en 2004 (The Curious Feminist) que yo compré en 2012. Yo empecé a usar “inteligencia feminista” al entrar en las redes sociales, en algún momento entre 2010 y 2012. Son dos conceptos a los que nos ha costado toda una vida de trabajo revolucionario llegar, gracias a que no nos ha vencido el miedo que a tanta gente vence: que se nos asocie al grupo más denostado de la sociedad, el de las personas capaces de curiosidad feminista y que desarrollan inteligencia feminista. Personas que deberían ser un modelo, una fuente de inspiración, para tanta gente “tolerante-piel-de-elefante”, que cree que se puede pensar (bien!) sin desarrollar inteligencia feminista.

Rozo ya el borde de la amargura, no puedes ni apuntar nada, ya lo saben todo desde siempre, no nos ignoran, piensan, es que nada de lo que podamos hacer tiene ningún valor, para nada: casi que siento ganas de escupir, por el empecinamiento tan destructivo y cruel que enfrentamos. Por esa profunda ignorancia, adicción a la ignorancia, a tapar siempre la violencia, justificarla.

No quieren ni que rechistes, por eso nos hacen todo lo que pueden, de lo más superficial y trivial a la aniquilación pasando por la tortura. Ningunean una labor vital para la especie, obliteran su rastro, odian y desprecian a sus exponentes, como si en ello les fuera la vida, la vida de siervos del Sistema. Pero son buenas personas que se esfuerzan, no como nosotras, “las feministas”.

Y si acaso tu crítica le abre un mundo a alguna de esas personas (que, difícilmente, pero ocurre, yo lo he visto), lo último que harían sería reconocer su fuentes (decir “gracias” por ejemplo), el mínimo respeto.

Qué pesadez tan grande, qué pesadez. Y esto es lo menos menos visiblemente violento de todo.

Quizá David fue Anónima, como siempre.

Este tema es continuación de ¿Qué son las lenguas? – capítulo 2 (1) – Ir a Página Lecturas de Lingüística con posts

La sección “Vocabulario estándar” de este capítulo, de la 43 a la 49 está muy bien [saco citas en capítulo 2 (3)], y eso hace más dolorosa la falta de uso de una inteligencia feminista, que podría haber proporciona varios ejemplos a lo largo de este capítulo: ¿cómo es posible que el análisis y la acción noviolenta lenguaje feministas no hayan aportado nada relevante para este análisis? Es imposible. En este capítulo hay varios momentos en que sería relevante poner ejemplos del análisis feminista del lenguaje y de cómo este movimiento social ha transformado el lenguaje.

El análisis feminista del lenguaje no existe en nuestra mentalidad de por defecto y esto no se debe a la escasa relevancia del feminismo, precisamente. Basta analizar cómo se ha beneficiado el lenguaje estándar de la inclusión de las mujeres en los últimos 30 o 20 años (empezaron a dejar de reírse e insultar abiertamente ya en el siglo 21, aunque también entonces se produjo la patética reacción de que “hombre” era neutro, cuando nunca lo había sido; el ridículo hecho en palabras de “Me revienta/pone de los nervios -en lenguaje de “mujeres”- y Es ridículo el uso de -en lenguaje de “hombres”- las arrobas”! (ridículo a dos bandas: 1. la propuesta de nombrar a las mujeres no nos dice que haya que usar arrobas, 2. Por qué pone eso “de los nervios”?)

Basta ver con qué facilidad asimilamos palabras tan raras como DVD o ipod y cómo aunque se haya extendido el uso de, por ejemplo, femeninos que no son ridiculizantes como antes (p.e., en profesiones: ahora “presidenta” no es la esposa del presidente, alguien que sin haber tenido más mérito que el de enamorar al varón en cuestión se arroga estatus), consistentemente hacemos como que no ha pasado nada, cuando no directamente nos burlamos.

Más, la creatividad lingüística humana, tan abierta a préstamos e invenciones expresivas, ¿por qué sufre tal ceguera frente a los usos del lenguaje que pretenden incluir y conceptualizar mejor a personas de diferentes grupos cuya existencia ha sido borrada del lenguaje, o cuya existencia no ha tenido acceso al lenguaje? ¿Por qué se ven y asumen palabras que el mercado quiere que usemos y consistentemente se practica el no ver ni entender con palabras sensibles a la justicia social? ¿Cómo se va a analizar la estupidez y el no-carácter científico de instituciones (es lo único que son: paquidermos de la pompa) como la RAE sin incluir los hechos lingüísticos de la transformación hacia la justicia social, hacia el derecho a ser nombrada la existencia de quienes no tenían ni ese derecho? ¿Por qué en Lingüística no se va a tener en cuenta la realidad de transformación conceptual y nominal que nos conduce a un mundo mejor, menos violento e injusto? Y no digo en monográficos del tema, digo en el explicarse de cualquier otro tema de lingüística.

La gente de Lingüística tiene que incorporar los usos transformadores de la realidad hacia la justicia, porque además han hecho mella en el lenguaje. Hay que hacer un esfuerzo. No vale con dejar fuera el análisis feminista del lenguaje, pues el modo por defecto dista de incluir algo tan valioso e interesante y que desde luego ser neutro o científico: se convierte en una acción a favor de la perpetuación de la no existencia humana de las hembras humanas y en especial de ellas como pensadoras. De Saussure explicó bien lo de que el uso de la lengua es lo que importa, pero hay también que explicar el potencial transformador de las lenguas respecto a la propia realidad social, ese pre-uso que luego se vuelve uso común generándose una realidad social muy distinta (no sólo vamos a tener en cuenta las realidades del mercado, repito),  o que no y por qué, la dificultad que entraña construir un lenguaje que refleje que las personas son personas más allá del hecho del racismo, la misoginia, el nacionalismo, el clasismo…

El resto del capítulo (hasta la p. 59) también está muy bien (incluye “hablar bien y hablar mal”) y también se beneficiaría mucho si incorporara la inteligencia feminista.

(He seguido leyendo el libro, que a mí me parece maravilloso, y por ahora la crítica que hago aquí sólo me ha surgido con mucha claridad -quizá no haya dado con las palabras aún- en el capítulo 2.)

Siguiente post, citas: ¿Qué son las lenguas? – capítulo 2 (3)

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He leído dos de June Jordan y me gusta mucho. Su autobio infancia, Soldier, y su pequeña novela primera, His Own Where. Por eso escribí Corners Good for Nothing.

  • Sigo con la agonía de la biografía sobre la vida y muerte de Mary Wollstonecraft, por Claire Tomalin. Es realmente una agonía. Pero tengo que intentar acabarlo, si voy a animarme en algún momento a escribir algo para ayudar a difundir su obra. Pero los cotilleos en clase brillante y aguda historia me duelen en el estómago.
  • Tengo justo por la mitad el de Enrique Bernárdez de Qué son las lenguas, y ya me ha llegado el siguiente suyo, El lenguaje como cultura.
  • A medias también uno que me gusta muuuuucho: una selección de cuentos (¿de hadas?) de Angela Carter. Son cuentos donde las niñas y las mujeres no son esos seres pasivos e idiotas en que las convirtieron los soldados patriarcales Perault y los hermanos Grimm.
  • Por abrir, pero teniéndole ganas, Don’t Bet On the Prince. Contemporary Feminist Fairy Tales in North America and England, compendiados y con intro de Jack Zipes.
  • El libro de cuadros de Caravaggio (no es de leer, pero es un libro!)
  • Releer Ten Little Indians, de Sherman Alexie.
  • Terminar Every Day Is a Good Day. Reflections by Contemporary Indigenous Women, ed. Wilma Mankiller
  • Terminar I Am an Emotional Creature. On the Secret Life of Girls around the World, de Eve Ensler (versión sobre niñas equiparable a los Monólogos de la vagina que escribió para las mujeres).
  • Empezar The Curious Feminist, de Cynthia Enloe, quien acuñó (pienso) la expresión “curiosidad feminista”, eso que le falta a tanta gente maja e incluso inteligente. (Bueno, se le habrá ocurrido a más gente, claro, pero a mí me vino de ella. soy de la opinión de que es imposible que haya habido un único Leonardo, o Camille… Creí que más gente así lo entendería, pero resulta que no: la gente cree que una persona pudo ser la “primera” en hacer algo.)
  • Terminar los cuentos de Michel Faber Some Rain Must Fall. (Sigo enamorada de su Sugar, en The Crimson Petal & the White. O sea, por ahora no me gustan los relatos más que este tocho increíble de novela, que sólo verla creí saber que jamás podría leérmela. 900 páginas! Busqué al autor, para preguntarle si había algo en esta novela que pudiera haberse inspirado en Mary Wollstonecraft, pero nada.)
  • Terminar The Man-Made World, de Charlotte Perkins Gilman.
  • Terminar sus relatos. (Traducir alguno y pensar su webita.)
  • Seguir con notas en A Vindication of Women’s Rights, de Mary Wollstonecraft. (Pensar su webita.)
  • Releer A Room of One’s Own de Virginia Woolf y los relatos de You Can’t Keep a Good Woman Down, de Alice Walker.
  • Releer o terminar de leer entero Learning as Transformation, de Mezirow et al. o si acaso Transformative Dimensions of Adult Learning de Mezirow.
  • Descartar por el momento La elegancia del erizo, de Muriel Barbery (belga).
  • Ver si termino el final de Walking to Greenham, de Ann Pettitt, que me atasqué y no he conseguido volver a arrancar.
  • Decidir si leo entero Mother Tongues. Travels through Tribal Europe, de Helena Drysdale.
  • Terminar When Languages Die, de David Harrison.
  • Leer algún artículo más de Sociolinguistics, ed. Bratt Paulston & R. Tucker.

Vaya. No me extraña que no sirva para estudios! 😀

 

Ayer vimos una buena peli, aunque el prota era un psicópata, por lo bien que actuaban la prota y los dos protas, y por la historia, quizá. Empezaba mal y me lo perdí. Siempre se me ocurren tareas urgentes en ciertos momentos televisivos. Realmente estoy muy saturada de violencia. Es como un rechazo instintivo y viejo. Una insumisión general. Pero volví a la peli: al menos tuvieron la delicadeza o la inteligencia de no hacer a una mujer picadillo, como en las pelis de psicopátas, que rechazo o me rebotan por eso. Mataba(n) a cuchilladas a un hombre, corrupto, claro, en el patriarcado las muertes de los hombres tienen sus sentidos relevantes. No como las de las mujeres. El caso es que hoy estábamos de zafarrancho y al sacar el paquete de detergente para lavar la ropa, vi que podía echar lo que quedaba en el nuevo y me puse a ello, sabiendo que tendría luego que meter la mano para intentar arrancar los cachotes de detergentes como petrificados, las rocas jabonosas, y que te duelen las uñas porque cuesta, y por eso al final, tiras la caja de cartón con detergente en el fondo, como para unos dos lavados, medio mes de ropa sucia. El caso: justo antes de meter la mano lo vi como un rayo. Abrí la caja nueva, volteé la vieja sobre ella y lancé cuchilladas sobre el fondo. Se desprendió todo el jabón y luego sólo tuve que deshacer las rocas jabonosas. Nada de dolor bajo las uñas. Lo que se aprende de la tele…

Seguro que la estampa de una mujer acuchillando el fondo de una caja de cartón para que se suelte el montón de detergente adherido y como petrificado (porque le da vergüenza tirarla tal cual, porque le da vergüenza la sociedad de consumo con su pornografía de lo que es basura) da más miedo que la de un psicópata haciendo su nauseabunda función misógina siglo tras siglo en el patriarcado.

 

Relaciones

No a quienes creen que el silencio es profundo y elocuente

y te abandonan ante ese abismo.

No a quienes no te ven porque sólo se ven

y no pueden entender lo que les dices.

No al juego de las marionetas de hilos en las que te guían por tu bien.

Fuera la tortura emocional, la destrucción psicológica de los cimientos,

en nombre de que no existe la felicidad.

No a los gritos, al estrangulamiento, no a las amenazas,

al sufrimiento que se niega la empatía del consuelo,

el uso de la inteligencia, el placer de los sentidos,

o las musarañas escuchando las ramas el día en el viento.

No a las personas que exponen su cariño

acusándote de todas las cosas que no son tus crímenes

sino sus hechos y a veces, tus errores.

No a las relaciones que se llaman pacíficas y son

lapidar con labios como lascas los problemas

(esa mano dura convicción, incapaz, que enmascara

el miedo al riesgo de vivir, al criterio).

No a las relaciones que fijan su visión de ti en el punto de precisión alfiler

que atraviesa el cuerpo de un ser con alas.

No a la necesidad desatada

que se pone gorda porque te conmueve y siempre

desde esa boca otra te escupe y te devora.

No a la culpa culpita pena que son nuestras cadenas.

 

Fuera esos pozos de la mentira y la muerte de seres humanos.

Amar no es una fosa donde nada se respeta.

 

(revisar)

Si bien hay mucho a lo que atender del feminismo de la igualdad y del feminismo de la diferencia, como feminista quisiera exponer por qué no me considero una feminista de la igualdad o de la diferencia.

Está el plano teórico y el de la vida práctica. Al no ser yo una estudiosa del feminismo, abriendo este tema sí me alegraría recibir alguna aportación al respecto. En lo que respecto al plano de la vida práctica…

La cuestión de la igualdad de derechos y la cuestión de identificar del ser mujer con el mundo simbólico de la madre (con su capacidad de gestar) no me parecen aproximaciones pensantes transformadoras de un mundo regido radicalmente por el sistema sexo-género patriarcal, un sistema, por su parte, que ignora la naturaleza humana y en general del mundo animal, y haciéndonos creer que está basado en hechos biológicos.

Los derechos se establecen desde una ideología, y al estar tratándose en el marco del sistema patriarcal, los derechos humanos se conciben desde el patriarcado. Da igual que las ideas que han ido más allá nos digan que todas las personas de la especie deben no ser objeto de comportamientos abusivos; en el marco del feminismo de la igualdad se acepta que lograr unas cosas implica dejar otras cosas, se aceptan, como en política (y por eso la política no parece un lugar bueno para el activismo social, al menos coherente), el mundo de prioridades que se establece en función de lo que la ideología patriarcal pueden asimilar, y curiosamente, a esta ideología se le da muy mal entender que las mujeres son seres humanos y que deben ser ellas las que decidan si quieren o no ser madres, o cuando, cómo y con quién.

El feminismo de la diferencia desea construir un mundo simbólico para “las mujeres” puesto que ellas han sido, como en el lenguaje y por tanto en la cultura patriarcal, omitidas como personas con una mente humana, y no tienen nada, como personas, sólo como mujeres, y como mujeres son, patriarcalmente, inferiores a los hombres, que sí pueden ser personas, además de personas-hombre. Esto ciertamente lo echamos de menos. Yo misma el otro día, al escribir un poema (y por poner un ejemplo) “me inventé” a Sírsifa, condenada a subir eternamente una piedra. Sin embargo, desde mi punto de vista, cualquier idea que dé a la constitución biológica una explicación sobre lo que somos las personas, nuestros grupos, es peligrosa y tiene necesariamente que ser injusta con alguien, pues en la naturaleza hay todo tipo de posibilidades de constitución biológica, y en una especie con imaginación, sobre todo y además, la constitución biológica no es tan determinante para la vida humana como la mente humana: la imaginación, la cabeza-corazón, pues en la mente nacen los pensamientos y los sentimientos, el lenguaje, las relaciones. Así, si biológicamente sólo las personas con útero pueden gestar a otra persona en su cuerpo, humanamente (desde la inteligencia humana), desear gestar, por no decir todo hecho que pudiera vincularse a la gestación, es algo que puede sentir cualquier mente humana. Así, si hay personas con un deseo de cuidar a pequeñas personas, lo que esto pueda tener que ver con la biología es ciertamente insignificante frente a querer hacerlo, desear hacerlo como persona que utiliza su mente humana.

La imaginación al poder” (como “la libertad sexual”, por cierto) es una idea que no se ha podido asimilar aún. Como personas con una mente humana (puede verse en el día a día), la biología juega un papel no fundamental en el tipo de vida que desarrollamos. Lo que desarrolla un papel fundamental es la ideología patriarcal y su sistema sexo-género. Si bien esta cultura determina profundamente no sólo nuestras relaciones sociales, nuestras sociedades, sino también nuestras relaciones íntimas y la constitución de nuestras personalidades o formas de ser, estar y actuar, tendríamos que saber con claridad, que esto que determina no es la biología, sino la cultura (p.e. ¿qué hay de biológico en querer cierta marca de ropa, en mirarse al espejo, escribir poemas, en darle la mitad de bocadillo a otra persona que no volverás a ver cuando pasas hambre?, ¿qué hay de la biología del sistema sexo-género en estos deseos?), y que como especie tenemos mucho más potencial, el potencial de trascender esos papeles patriarcales para desarrollarnos como civilizaciones inteligentes, con personas libres del mundo de identidades que nos han convertido en una especie tan violenta, tan confiada aún en que la solución a los problemas pasa por la violencia, en lugar de por el mejor uso de este tesoro que es la inteligencia humana, capaz de empatizar con sufrimientos ajenos y de colaborar para el bien común de cada grupo que decida constituirse como tal.

Cuanto más ahondamos en lo que es el Sistema patriarcal, más claro se ve cómo éste ha usado la biología, el miedo a la muerte, y el miedo a la carencia para desarrollarnos como sociedades violentas. El genio del sistema no ha sido aplicar la tortura y el asesinato únicamente: ha sabido convertir en violencia todo lo que toca, el lenguaje, el silencio, los sentimientos, las estructuras…

Por eso, desde aquí entiendo el eslógan que usamos en esta época, “La revolución será feminista o no será“. No podemos acceder al cambio profundo de las sociedades que creamos en nuestra interacción (sería bueno que la mayoría entendiese que el sistema de violencias patriarcal no se sustenta sólo por la ejerción de la violencia física, sino también por los silencios de las mayorías, o por sus acciones directas violentas masivas, por ejemplo) sin aprender a ver desde otro punto de vista lo que somos. Y viéndolo, si se tiene el valor de verse, hará falta más, hará falta más: autotransformación. No hay revolución social sin la transformación de la mente individual.

Se empieza a saber ahora que formaciones tan perfectas en tantos sentidos como la forma V del vuelo de las aves, por ejemplo, no responden a un plan global de la especie, ni a que sigan a un líder (mentalidad patriarcal). Responden a unas pocas pautas que sigue cada ser individualmente (el gráfico que adjunto, de la red, es un pequeño ejemplo, pienso, de lo que hacen, pero para la especie humana!). Sin embargo, crean un conjunto eficaz, armónico y bello! (esto último ¿lo notamos sólo nosotrxs?). Como especie humana podemos combinarlo todo, porque tenemos imaginación, pero tiene que acelerarse el proceso de comprensión más inteligente de cómo sobrevivir y vivir en el planeta, y éste no puede ignorar la necesidad de convivir.

Escuchas “mujer” y piensas en sexo.

Escuchas “feminismo” y te burlas,

subestimas,

desprecias,

odias, que es decir, tienes miedo.

Desobedece de verdad.

 

(Revisado en marzo 2015)