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Feminidad políticamente extrema

‎»No encarnamos una feminidad dulce y autocomplaciente, ni mucho menos. No reivindicamos la feminidad de las chicas buenas, somos perras malas. La nuestra es una feminidad extrema, radical, subversiva, espectacular, insurgente, explosiva, paródica, sucia, nunca impecable. Feminista, política, precaria, combativa, incómoda, cabreada, despeinada, de rímel corrido, bastarda, okupa, desfasada, perdida, prestada, robada, excesiva, exaltada. Borde, canalla, borracha, viciosa, barriobajera…»

Itzíar Ziga, en Devenir perra, Melusina, 2009
Cita enviada por Lula

 

SCUM (fragmento) de Valérie Solanas

«Mujer incompleta, el macho se pasa la vida intentando complementarse, convertirse en mujer. Por tal razón acecha constantemente, fraterniza, trata de vivir y de fusionarse con la mujer. Se arroga todas las características femeninas: fuerza emocional e independencia, fortaleza, dinamismo, decisión, frialdad, objetividad, asertividad, valor, integridad, vitalidad, profundidad de carácter, afirmación del yo, etc. Proyecta en la mujer los rasgos masculinos: vanidad, frivolidad, trivialidad, debilidad, etc. Es preciso señalar, sin embargo, que el hombre posee un rasgo brillante que lo coloca en un nivel de superioridad respecto a la mujer: las relaciones públicas. (Ha realizado un gran trabajo al convencer a millones de mujeres de que los hombres son mujeres y que las mujeres son hombres). El mito masculino de que las mujeres alcanzan su plenitud con la maternidad y sexualidad refleja lo que los hombres creen que ellos encontrarían satisfactorio si fuesen mujeres.»

Fuente: p. 27, SCUM. Manifiesto de la organización para el exterminio del Hombre, de la escritora estadounidense Valérie Solanas. Trad. Ana Becciu. Kira Edit, 2002.

Del prólogo de Elvira Siurana: “Nunca debió pensar Valérie Solanas que su provocador manifiesto se convertiría en un clásico del feminismo internacional. (…) Seguramente porque muchas mujeres a lo ancho del mundo comprendemos muy bien la desesperación y la rabia que inspiraron a Valérie Solanas. Probablemente muchas sentimos esa sed de venganza –que la cordura mantiene a nivel de fantasía—y que causa esa hilaridad liberadora que ha convertido el SCUM en un libro tan popular en los ambientes feministas.”

michelle renyé: “Cuando las mujeres usamos la creatividad para representar algo de la violencia que recibimos en el sistema patriarcal (fundamentado en despojarnos de toda inteligencia humana para usarnos como el Hombre determine), socialmente a la gente más cobarde (incapaz de desarrollar la inteligencia feminista) le generamos más miedo que los hombres que ejecutan, de hecho, la violencia. Cuándo ha organizado el feminismo secuestros, torturas y asesinatos de hombres y ha puesto todo el Sistema a trabajar en demostrar cuán necesario esto es.  Tienen que haber deformado mucho la inteligencia humana para temer a las mujeres que exponen una obra y no sentir lo mismo ante la misoginia operante y legitimizada por el Sistema. En qué se basa que las mujeres seamos malas, peligrosas, excesivas, incapaces de inteligencia. Si existiera respeto por las personas (que las mujeres eso son), tendrían que dejar de hacernos daño, por activa y también por pasiva (omisión), y sentarse a responder.”

En español: http://lasdisidentes.wordpress.com/2012/05/01/manifiesto-scum-por-valerie-solanas/
En inglés: http://www.womynkind.org/scum.htm
Comentario Valérie Solanas y el manifiesto SCUM, de Susana Koska
Cuarenta años del grito desesperado de Valérie Solanas SCUM, por Silvia Cuevas Morales

 

María Zambrano, pensadora, sobre el arte

«El arte parece ser el empeño por descifrar o perseguir la huella dejada por una forma perdida de existencia.»

(1904-1991) Si alguien quiere que le dediquemos un espacio en la sección Conoce a… recibiremos los materiales con alegría!

Martín-Cano sobre la visión patriarcal de la prehistoria y de la necesidad de la visión feminista

Cita extraída del libro «Sexualidad femenina en diversas culturas. De ninfómanas a decentes» (Chiado, 2012), por Francisca Martín-Cano

Es imprescindible incluir la visión feminista

(…) A final del siglo XX algunos investigadores, sabedores del imperialismo cultural machista, empezaron a poner en entredicho el paradigma patriarcal –generalizado en los manuales académicos– que defendía la visión dramática de la mujer prehistóri ca como objeto sexual y sustentada por cazadores. Y cada día aumentan los estudiosos que están dedicados a la revisión del lpalsado, sin seguir los monocarriles condicionantes que sólo han llevado a los historiadores androcéntricos a metas erróneas.

(…) nuestras nociones sobre el pasado, epistemologías, campos de investigación, metodologías e interpretaciones están lejos de ser neutrales…  (…)

En lo que muchas personas están ya de acuerdo es que para avanzar en el conocimiento del pasado, se necesita sentido crítico y apertura de mente para integrar la visión sesgada masculina-machista, con la incorporación de la visión complementaria, la femenina, o mejor dicho, la feminista: para terminar con la opresión de la mujer en nuestra sociedad hay que reconocer que las descripciones masculinas del mundo son incompletas. Las mujeres sólo pueden obtener poder y autoridad si optan por reescribir la vieja (y masculina) historia política usando nuevas categorías para el análisis.

Martín-Cano firmando ejemplares en la presentación del libro (Madrid, junio 2012)

Y desde luego, es imprescindible introducir el factor del género para conocer el pasado y desenmascarar la supuesta neutralidad de los historiadores machistas y a veces, además, misóginos, que han sido portavoces sumisos de la visión patriarcal: planteo aquí algunas de las estrategias con las que las mujeres están empezando a asumir el control sobre su propio pasado. Para ello resulta indispensable la perpectiva que aporta el feminismo. Y no porque se trate sólo de un remedio, sino porque cuestiona lo que durante tanto tiempo ha sido considerado importante y porque supone una protesta política en contra de hacer un pasado exclusivo de los hombres.

Y si tal labor la asumen también varones profeministas/antisexistas, ¡bienvenidos sean a la tarea de reevaluar y criticar el conocimiento que nos ha vendido el punto de vista machista! Y afortunadamente, desde que en el siglo XX muchas mujeres se acercaron a todas las disciplinas, de las que habían estado injustamente excluidas durante cientos de años, empezaron también por fin a dar interpretaciones plausibles y válidas a los hechos del pasado, casi siempre enfrentadas a las que habían sido dadas hasta entonces por varones.

Marjane Satrapi, sobre educación

«La educación es un arma de construcción masiva»

 

 

 

 

 

PS: Si tenéis textos, links, fotos elegidas sobre esta autora y su obra, nos encantaría hacerle una webita para la sección Conoce a… de Mujer Palabra!

 

Chefa Alonso, compositora y música improvisadora

«Creo que la persona música improvisadora es una nómada real o imaginaria. La vida, como el arte, es movimiento.» (Con ADNV Lenguaje), cita extraída de Peatom. Artícula elemental

«La enseñanza musical en Espana está mal. En algunos Conservatorios están cambiando un poco las cosas, pero de una forma tan lenta que resulta agotador. De hecho, creo que los Conservatorios habría que quemarlos para hacer otra cosa totalmente diferente. Es tan grande la mafia y la forma de repetir esquemas que es muy difícil cambiarlo. Por supuesto hay gente maja e interesante (en el sitio más podrido la hay, por fortuna), pero yo creo que se parte de una idea equivocada sobre la música, que es hacer grandes virtuosos del instrumento y olvidarse de la parte creativa de la persona. Yo he visto frustrarse a niños y jóvenes que hubieran sido magníficos músicos, lo cual sería motivo para meter en la cárcel a más de un profesor. Así que en el Conservatorio o eres un luchador y lo tienes claro (lo cual es difícil siendo pequeño), o te conviertes en un amargado, o simplemente abandonas. Hay algunos que consiguen ser virtuosos, pero quizás a costa de su propia felicidad. Yo creo que es más importante ser feliz que ser el mejor en algo.» Del artículo «Libre e improvisando»

«Uno de los compromisos que siento como artista es compartir lo que se acerca de la improvisación libre. No creo en el “método” para aprender. No hay una manera de adquirir cualidades y actitudes que sirvan para todos. La búsqueda está no sólo en planteamiento artístico sino en el propio método.

Llevo muchos años dando talleres de improvisación y sigo en ello, enseñando y, sobre todo, aprendiendo.» Del blog de Chefa Alonso (Talleres)

«En 1995, seis personas un poco desesperadas por el vacío musical existente en Madrid respecto a la improvisación, y con ganas de que las cosas cambiaran, fundamos Musicalibre.» (¡toma ya!) De la pequeña historia de Música Libre

Sobre la fotografía (Susan Sontag)

Siendo niña, viví una infancia solitaria, en pueblos desolados, y mi única alfombra mágica eran los libros. Y soñaba: sería mayor, iría lejos, haría cosas. A los catorce años, un día, ante la ventana de mi cuarto, miraba afuera y pensaba en mis cosas. Oscureció y el cristal reflejó mi imagen. Viéndome me dije: ‘Susan, no te conviertas en una persona de la que te avergüences…’ No he decepcionado a esa niña, no he acabado siendo como aquell@s adult@s a los que oía lamentarse de todo lo que hicieron. (Susan Sontag)
“Cuando pienso en la literatura, en la infinitamente diversa aventura de afanarse con el lenguaje para contar historias y transmitir el conocimiento profundo en el que me he anclado, comprometido, durante toda mi vida como persona moral y consciente, pienso en un amplia escala de valores que en realidad son metas o modelos con los cuales juzgo mis actividades personales y literarias.”
“Me convencí de que las metáforas y los mitos matan” S.S

SOBRE LA FOTOGRAFIA
1. La fotografía es, antes que nada, una manera de mirar. No es la mirada misma.
2. Es la manera ineludiblemente «moderna» de mirar: predispuesta en favor de los proyectos de descubrimiento e innovación.
3. Esta manera de mirar, que tiene ya una dilatada historia, conforma lo que buscamos y estamos habituad@s a notar en las fotografías.
4. La manera de mirar moderna es ver fragmentos. Se tiene la impresión de que la realidad es en esencia ilimitada y el conocimiento no tiene fin. De ello se sigue que todos los límites, todas las ideas unificadoras han de ser engañosas, demagógicas; en el mejor de los casos, provisionales; casi siempre, y a la larga, falsas. Mirar la realidad a la luz de determinadas ideas unificadoras tiene la ventaja innegable de dar contorno y forma a nuestras vivencias. Pero también -así nos instruye la manera de mirar moderna- niega la diversidad y la complejidad infinitas de lo real. Por lo tanto reprime nuestra energía, nuestro derecho, en efecto, a refundar lo que deseamos refundar: nuestra sociedad o nosotr@s mism@s. Lo que libera, se nos dice, es notar cada vez más cosas.
5. En una sociedad moderna las imágenes realizadas por las cámaras son la entrada principal a realidades de las que no tenemos vivencia directa. Y se espera que recibamos y registremos una cantidad ilimitada de imágenes acerca de lo que no vivimos directamente. La cámara define lo que permitimos que sea «real»; y sin cesar ensancha los límites de lo real. Se admira a l@s fotógraf@s sobre todo si revelan verdades ocultas de sí mism@s o conflictos sociales no cubiertos del todo en sociedades próximas y distantes de donde vive el espectador.
6. En la manera de conocer moderna, debe haber imágenes para que algo se convierta en «real». Las fotografías identifican acontecimientos. Las fotografías les confieren importancia a los acontecimientos y los vuelven memorables. Para que una guerra, una atrocidad, una epidemia o un denominado desastre natural sean tema de interés más amplio, han de llegar a la gente por medio de los diversos sistemas (de la televisión e internet a los periódicos y revistas) que difunden las imágenes fotográficas entre millones de personas.
7. En la manera de mirar moderna, la realidad es sobre todo apariencia, la cual resulta siempre cambiante. Una fotografía registra lo aparente. El registro de la fotografía es el registro del cambio, de la destrucción del pasado. Puesto que somos modern@s (y si tenemos la costumbre de ver fotografías somos, por definición, modern@s), sabemos que las identidades son construcciones. La única realidad irrefutable -y nuestro mejor indicio de identidad- es cómo aparece la gente.
8. Una fotografía es un fragmento: un vislumbre. Acopiamos vislumbres, fragmentos. Tod@s almacenamos mentalmente cientos de imágenes fotográficas, dispuestas para la recuperación instantánea. Todas las fotografías aspiran a la condición de ser memorables; es decir, inolvidables.
9. Según la perspectiva que nos define como modern@s, hay un número infinito de detalles. Las fotografías son detalles. Por lo tanto, las fotografías se parecen a la vida. Ser moderno es vivir hechizado por la salvaje autonomía del detalle.
10. Conocer es, sobre todo, reconocer. El reconocimiento es la modalidad del conocimiento que ahora se identifica con el arte. Las fotografías de las crueldades e injusticias terribles que afligen a la mayoría de las personas en el mundo parecen decirnos -a nosotros, que somos privilegiad@s y estamos más o menos a salvo- que deberíamos sublevarnos, que deberíamos desear que algo se hiciera para evitar esos horrores. Hay, además, otras fotografías que parecen reclamar un tipo de atención distinto. Para este conjunto de obras en curso, la fotografía no es una suerte de agitación social o moral, cuya meta sea incitar a que sintamos algo y actuemos, sino una empresa de notación. Observamos, tomamos nota, reconocemos. Ésta es una manera más fría de mirar. La manera de mirar es lo que identificamos como arte.
11. La obra de los mejores fotógraf@s comprometid@s socialmente es a menudo condenada si se parece demasiado al arte. Y a la fotografía tenida por arte se le puede condenar de modo paralelo: marchita la emoción que nos llevaría a preocuparnos. Nos muestra acontecimientos y circunstancias que acaso deploremos y nos pide que mantengamos distancia. Nos puede mostrar algo en verdad horripilante y ser una prueba de lo que es capaz de tolerar nuestra mirada y que se supone que debemos aceptar. O a menudo simplemente nos invita -y esto es cierto en casi toda la fotografía contemporánea más brillante- a fijar la vista en la banalidad. Fijar la vista en la banalidad y también paladearla, recurriendo precisamente a los mismos hábitos de la ironía que se afirman mediante la surrealista yuxtaposición de consabidas fotografías en las exposiciones y libros más refinados.
12. La fotografía -insuperable modalidad del viaje, del turismo- es el principal medio moderno de ampliación del mundo. En cuanto rama del arte, la empresa fotográfica que hace más amplio el mundo tiende a especializarse en temas al parecer provocadores, transgresores. La fotografía puede estar diciéndonos: esto también existe. Y eso. Y aquello. (Y todo es «humano».) Pero ¿qué hemos de hacer con este conocimiento, si acaso es un conocimiento, digamos, del ser, de la anormalidad, de mundos marginados, clandestinos?
13. Llámese conocimiento, llámese reconocimiento; de algo podemos estar segur@s acerca de esta modalidad, singularmente moderna, de toda vivencia: la mirada, y el acopio de los fragmentos de la mirada, nunca pueden completarse.
14. No hay fotografía definitiva.

las rayas y las letras…

al otro lado de nosotr@s, caen papeles rayados sin acertar en la papelera… te rayo sin centellas, los rayo y me rayan con letras pequeñas e ilegibles, con letras grandes y sus palabras, con letras gigantes y sin sentido…

Camille Claudel

Camille Claudel c. 1935

Estoy en la situación de una col roída por las orugas; a medida que me crece una hoja se la comen.

1909?, p. 398 del Catálogo Camille Claudel 1864-1943 de la exposición organizada por la Fundación Mapfre en Madrid, 2008

Página dedicada a Camille Claudel en Mujer Palabra