Archivos de la categoría MICHELLE RENYÉ

El mito de Narcisa / The Myth of Narcissa

Estoy tan poblada de personas amadas
perdidas para siempre
que me pregunto si el mito de Narciso
es una distorsión más, la de un mito más profundo
y vital para quienes no creen en mundos espirituales.
Quizá se trataba de una mujer que se miraba en el agua
(que late, fluye y se transforma)
para encontrar en el universo de sus ojos
la valiosa compañía perdida para siempre.

Self-ReflectionbyKristygordon

Prose translation into English: I’m so populated by people I love who are lost forever that I wonder if the myth of Narcissus is one more distortion, that of a deeper myth and vital for those who do not believe in spiritual worlds. Perhaps it was a woman who contemplated herself in the water (that beats, flows and transforms itself) to find in the universe of her eyes the cherished company lost forever.

elmitodenarcisa_miniposter (1 pág. pdf, con poema de michelle renyé, boceto de cuadro de Kristy Gordon)

Es más fácil e interesante relacionarse con mujeres

Cuando era una mujer joven, me ocurrió que me encontraba manteniendo conversaciones interesantes con hombres. No sabía yo, claro, nada de qué hondamente impacta la cultura patriarcal  nuestras identidades. Me sorprendía que al rato de aquellas conversaciones ellos siempre encontraban que era un proceso “natural” pasar a mantener relaciones sexuales. Resultaba que el que un hombre conversara contigo como si tú fueras un hombre tenía un precio. Pero esto no lo supe con palabras hasta muchos años después. No les interesaba en realidad lo que yo pudiera aportar intelectualmente (o sí, también, aunque siempre menos que lo otro). No hablo de hombres machistas sino de hombres que no se consideraban machistas, ni yo a ellos; en realidad en nuestros mundo ni existía la palabra “machismo”, ni el análisis del sistema social en el que vivíamos, ni sin duda alguna la palabra “feminismo”. Que yo sin sentir el mismo deseo me dejara llevar a la cama me lo explico como el mismo silencio pero hacia mí misma (de obediente a los mandatos patriarcales) que hace que las niñas callen a pesar de su malestar intenso cuando el viejo amigo de la familia las agarra de los genitales para montarles a caballito.

Gracias a mi cabeza, he podido mantenerme aprendiendo, lo que es decir inocente y vulnerable (abierta y vital). Y esto me ha llevado a relacionarme intelectualmente con las mujeres, en una relación igualitaria y libre. Sin trampa. Sin sorpresa que luego destapa que has sido utilizada. Eso sí, con tu propia colaboración.

Relacionarse con mujeres, a nivel intelectual, afectivo y emocional, haciendo todo, cualquier tipo cosas, incluido el arte, el activismo, transformando el mundo (“sin que se enteren (porque no quieren, claro)”), y también sexualmente (con ellas esto “surge” cuando el deseo es mutuo, y no como premio al esfuerzo de “hablar y hablar”), es más libre, más relajado, está más lleno de vida y potencial, de ideas, de conexiones, es más placentero que con la gran mayoría de los hombres (que siguen insistiendo en sus miedos y consecuentes violencias en lugar de aprender a escuchar y a convivir. Con mujeres, es como estar con una persona, con una persona como tú, diferente pero sobre la tierra, bajo el cielo como tú. Es mucho mejor que la “igualdad”, yo lo llamo “libertad”.

Así que no me sorprende nada de cosas que dice Annie Leibovitz sobre Susan Sontag. Puedo comprender con la mente y el cuerpo de lo que habla.

Y bien, que siga la sociedad ignorando todo lo valioso y apoyando el sistema de violencias. No saben lo que se pierden. Una fuente de valioso aprendizaje, como poco.

Fuente: mi blog de notas, Palabras

Los derechos del Hombre no eran derechos humanos

Si no fuera por el feminismo, los derechos humanos seguirían siendo derechos del hombre y del ciudadano, lo que en el siglo 18 estableció la Revolución francesa a pesar de la protesta de las revolucionarias, que fueron ejecutadas o ignoradas. Tardamos más siglos aun en llegar a la primera noción que comprende que toda persona tiene «derechos humanos», y esto fue a mediados del siglo 20. Bastante tiempo, para algo tan fácil de comprender desde la racionalidad empática y desde el sentimiento de empatía del que somos capaces. ¿Cómo ha sido posible? Porque la gente defiende el Sistema (patriarcal, el padre de todos los sistemas que conocemos, el Creador) con toda su inconsciencia y rabia, siempre. Es la «ideología por defecto» que tenemos a no ser que nos hagamos la autocrítica. Esta ideología por defecto encarna la peor versión posible de lo que es la identidad colectiva, la más violenta e injusta, la que es igual al Sistema, lógicamente. Y lo sabemos también porque ningún sistema se sostiene en pie únicamente por usar la violencia física.
La violencia que recibe por acción y por omisión el movimiento feminista (los movimientos de la inteligencia feminista) no es sólo que siempre se ignore a las personas con inteligencia feminista (o que gobierne la ceguera, no poder ver lo evidente porque las mujeres ni siquiera están en el lenguaje), es también que obsesivamente se alimenta, se difunde, cualquier mito o distorsión que sirva para desacreditar, aislar, destruir a sus activistas.
El feminismo es el movimiento social que más desprecio recibe por parte de todo tipo de personas, y al tiempo el que ha conseguido justicias diversas para mucha gente y de la única manera verdaderamente civilizada: de forma noviolenta (sin torturar ni asesinar en nombre de una divinidad o un sistema ideológico) sino luchando por, exigiendo y encarnando vitalmente hechos de libertad, justicia y sororidad y solidaridad. Es ilustrativo de que vemos lo que la cultura (patriarcal) nos permite ver y no vemos lo que la cultura no quiere que veamos. Es lamentable y real (aunque podría corregirse usando la honestidad) que la gente más inconsciente se siente justificada a la hora de tratar a las personas con inteligencia feminista como si éstas ejercieran una violencia especialmente abyecta y que no tratan así justamente a quienes sí son capaces de realizar todo tipo de violencias, desde negarte el mínimo respeto de nombrarte a los tipos más abyectos, como desarrollar la guerra, exprimir los recursos animales, vegetales y minerales del planeta, violar, forzar a la gestación, al parto y a la maternidad forzada (que una maternidad deseada y con recursos es, al parecer, una peligrosa amenaza para el Sistema), demonizar a personas adorables que podrían aportar cosas muy valiosas a la especie…
Con todo, quien desarrolla inteligencia feminista no puede dejar de tenerla, no puede vivir al margen de las ideas que genera, y el hecho es que cada vez hay más gente capaz de esta gran valentía, de esta asombrosa rebeldía, de este ingente esfuerzo, de esta impresionante generosidad.»

(Fuente: aporto a este proyecto esta cita basada en varias conversaciones en Mujer Palabra y en Internet en 2012)

michelle, para Mujer Palabra: Como trabajo altruista, administro Mujer Palabra y soy escritora en la masa anónima del cíberespacio. En el mundo social más físico, me gano la vida en la enseñanza pública y estiro mi tiempo y sueldo para poder abrir y alimentar espacios para la comunicación, el pensamiento, la creatividad y la creación de relaciones, de ideas que nos permitan superar el mundo patriarcal y convivir sin generar toda esta violencia. Mi webita está alojada en Creadoras – Mujer Palabra.