Archive for diciembre, 2009


Renazco
en cada fin,
yo,
ocupada,
volviendo a empezar
con la sabiduría
(como los estratos de la tierra)
acumulada.

Sobreviviendo
o en feliz rebeldía,
el caso es que sigo caminando,
siendo viva,
palpitando ideas e ideales,
con furia y con risa,
con mucho coraje y mucho amor,
masa buena.

No he sido lo que condenan a ser.
Tampoco lo que deseaba ser.
Pero soy otoño y primavera,
respiro,
y no estoy perdida.

La razón por la que se enseña a las niñas y los niños a reprimir la espontaneidad, evitar la sinceridad y cortarle las alas a la creatividad es porque no se quiere que llamen la atención en el grupo, para que así el grupo les proteja siempre. Esto es un pensamiento irracional, que nos afecta, pues seguimos insistiendo en ser irracionales (usar la violencia en lugar de la inteligencia). Es un pensamiento irracional pues para evitarles un daño posible se les causa un gravísimo daño y no es eso lo que la gente que cría a bebés queriendo pretende.

Sin espontaneidad, sin sinceridad, sin creatividad, se tiende a evitar expresarse. (Palabra, pensamiento, actitud y acción van unidas.) Esto coarta dos aspectos vitales del desarrollo de la inteligencia: el poder buscarse para ser en función del potencial propio, y el poder desarrollar el pensamiento crítico, destrezas que nos permiten discernir lo bueno y lo que no lo es en función del razonamiento (la cabeza-corazón), de la vida viva, y no en función de la tradición (normas del grupo), la vida muerta.

Bebés del mundo, os quieren, no hay duda alguna, pero no toman las decisiones más inteligentes (por miedo a que sufráis, os convierten en bonsáis).

No tener la oportunidad de ver el sol
No poder aspirar a la luna
Significa no tener la oportunidad de tener sueños y ser feliz
(lo que se les niega a las personas en pobreza, pues quien sufre violencias varias, lo tiene difícil para imaginar y tener sueños)

Más nos vale un bebé libre, que cientos amasados.

Os deseo mucha suerte.

Por un mundo mejor.

Hoy en la tele escuché al escritor Montalban (género policiaco) decir que cuando se escribe es porque no te gusta la realidad, y tienes que crear la tuya propia.

De pronto pensé que si yo tengo que definirme en una ocupación, nunca menciono la que me da de comer. No me avergüenzo, es sólo que no lo siento como respuesta, que no se me ocurre decir eso. Siempre digo que soy escritora. Y activista, claro (que es lo que me ocupa siempre, sea porque estoy aprendiendo para ser como me parece que podríamos ser, y contribuir así, siendo, intentándolo, a un cambio en el mundo; sea porque estoy intentando transmitir información o ideas que sirven para conocer el mundo, conocernos, y reflexionar y actuar).

De pronto las palabras de Montalbán me presentan la explicación. Yo sabía que era cierto, en algún sentido, que era escritora, pero al no tener «pruebas» (me refiero a un reconocimiento social por esta actividad, ¡no a falta de escritos!), a veces me sentía como una impostora al decirlo. Pero eso es tontería: soy escritora. Y, efectivamente, me horroriza el mundo. Escribo para poder existir, crecer, pues no tengo tiempo, sólo mi vida, para esperar a que el mundo mejore. Escribo para defenderme de tanta violencia y mezquindad. Para disfrutar del pensamiento, de la creatividad, de la posibilidad de compartir.

Alice Walker dijo que empezó a escribir porque no encontraba libros que contaran cosas que le gustaría leer, así que tuvo que escribirlos ella. Me encantó leer esto, aunque no es mi caso, pero me pareció una gran razón para escribir.

¿Por qué escribe la gente que no escribe para conseguir poder, fama o dinero?