Confiar es un talento de la inteligencia humana, de nuestra capacidad para la racionalidad empática, basado en SABER y CONOCER, no en “ser una loca” o una “imprudente” etc. Claro que puedes equivocarte, ¡como quienes desconfían! 😀 Probablemente menos, al menos en mi experiencia.
Sin embargo, en las destructivas culturas patriarcales de violencia-prevalencia todo talento es distorsionado para ser despreciado, condenado, descartado; todo lo bueno es mal-usado para construir la guerra, la debilitación por desconexión para la mejor manipulación. Se debilita la construcción de la comunidad, incluso las relaciones personales, y la colaboración o siquiera el saberse parte de movimientos sociales.
Confiar no quiere decir confiar a ciegas. Es un proceso que resulta de la observación y la experiencia. Está claro que en la mal-llamada prehistoria nos vino muy bien.


































