DOGMATISMO (disintiendo o para qué sirve la racionalidad empática). Cuando la defensa de una idea justa o buena nos hace justificar el dogmatismo, ese perverso mecanismo de desnaturalización y tergiversación, ese molde que troncha los huesos sin escrúpulos (con toda la fe ciega de la convicción) para forzarlo todo allí, la habremos convertido en Causa, que es decir en guerra de religión.

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