Foros de secundaria

DISCRIMINACIÓN FEMENINA-mujer y trabajo

profa de inglés - 8-3-2004 at 20:49

ABC
Editorial 8-3-2004

LA celebración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora es, a juzgar por la realidad de los hechos, más que una retórica conmemoración marcada en rojo en el calendario de festividades rutinarias y prescindibles, una urgente necesidad. El año pasado, con motivo de esta misma celebración, el Consejo de Ministros aprobó el IV Plan por la Igualdad de Oportunidades 2003-2006. La presencia de la mujer en el mercado laboral ha evolucionado favorablemente en las últimas décadas, pero aún de manera insuficiente. Todavía queda mucho por hacer y pesan demasiado las rémoras del pasado.La cifra de las demandas por discriminación laboral en España se acerca a la media de cuatro por día, a pesar de que muchas veces las víctimas no denuncian las agresiones y debe hacerlo la Inspección de Trabajo. La mayoría de las causas abiertas se refieren a casos de falta de prevención de riesgos de embarazo, discriminación salarial, despidos por maternidad, acoso sexual y «mobbing» con finalidad de despido debido a excedencias previas por cuidado de hijos. Media aún un abismo entre la igualdad nominal o legal y la igualdad real. La conciliación entre el trabajo y el cuidado de la familia y las tareas domésticas, asumidas en la mayoría de los casos en todo o en la mayor parte por las mujeres, sigue siendo misión casi imposible. Por otra parte, existen grupos de mujeres que reivindican sus derechos lesionados, como el de las amas de casa, que aglutina a cerca de cinco millones de personas en España, y cuyo trabajo no es ni remunerado ni reconocido en su justo valor; el de las mujeres discapacitadas, y el de las integrantes de grupos o etnias minoritarias.La paridad es un objetivo aún lejano, tanto en la presencia de la mujer en las instituciones del Estado como en las Fuerzas Armadas o en las cúpulas directivas de las empresas. España es el país de la Unión Europea con mayor diferencia de empleo entre hombres y mujeres: un 8,6 por ciento. La desigualdad salarial por idéntico trabajo se aproxima al 16 por ciento. Es cierto que todas estas cifras deben tener en cuenta la igualdad real de las situaciones, porque en ocasiones no son relevantes las cifras brutas. Pensemos en el caso de que la opción de las mujeres por una carrera o profesión sea inferior a las preferencias de los varones, cosa que con seguridad sucede en el ámbito de las Fuerzas Armadas o en las carreras y profesiones técnicas. Aún así, la discriminación es un hecho. Más que una injusta política de discriminación positiva o de cupos, lo que urge es la adopción de disposiciones legales y la mejora de los mecanismos de inspección y, sobre todo, la asunción de unas medidas educativas, pues la raíz de la discriminación no se encuentra en las leyes, sino en el ámbito de las costumbres y de las mentalidades. Ciertamente, son éstas realidades cuya transformación es más lenta y difícil, pero estamos -seguimos- ante un sangrante y prolongado caso de injusticia y vulneración del principio de igualdad de oportunidades.

profa de inglés - 8-3-2004 at 20:51

Vinculo a un mensaje del Grupo 2 x 2 (gracias!), que tiene relación...

http://www.mujerpalabra.net/forum/viewthread.php?tid=302

Está en el foro informativo de Cosas que pasan, y yo lo he visto arribota, en "Mensajes de hoy".

^_^ (Os lo recuerdo, que si no..., lo de Mensajes de hoy!)

[Modificado el 13-9-2005 de Administradora]

Los países con menos desigualdad entre hombre y mujer crecen más rápido

profa de inglés - 8-3-2004 at 20:52

ABC
(misma fecha que el anterior)

Los países en los que existen menos diferencias entre hombres y mujeres en terrenos como la educación, el empleo o los derechos de propiedad experimentan un crecimiento económico más rápido y presentan unas tasas más bajas de desnutrición y mortalidad infantil, según se desprende de un informe del Banco Mundial (BM) recogido por Manos Unidas. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), las mujeres constituyen el 70 por ciento de los 1.300 millones de pobres absolutos que existen en el mundo. Sin embargo, entre el 50 y el 80 por ciento de la producción, la elaboración y la comercialización de alimentos corre a cargo de las mujeres. De hecho, el 70 por ciento de las pequeñas empresas son llevadas por féminas, según Naciones Unidas. En cuanto al maltrato y la violencia de género, los datos revelan que, cada año, al menos dos millones de niñas de entre cinco y diez años son vendidas y compradas en el mundo como esclavas sexuales. Cada dos horas, una mujer es apuñalada, apedreada, estrangulada o quemada viva para "salvar" el honor de la familia. En los conflictos armados el ataque a los Derechos Humanos de la mujer (asesinato, violación, esclavitud sexual y embarazo forzado) se utiliza como arma de guerra. En el mundo, 135 millones de niñas y mujeres han sufrido mutilación genital, y la cifra se incrementa en dos millones cada año, según Amnistía Internacional. Por otra parte, al menos el 20 por ciento de las mujeres del mundo ha sufrido malos tratos físicos o agresiones sexuales en su vida, según el Banco Mundial. Con respecto a la educación, las desigualdades hombre-mujer son también aplastantes. El Estado Mundial de la Infancia 2004 expone que en el caso de las niñas, la falta de acceso a su educación supone un coste mayor que en los niños, ya que la formación de una niña repercute en su familia, su sociedad y su país. Dos terceras partes de los 876 millones de analfabetos del mundo son mujeres. Además, la alfabetización de mujeres jóvenes (de entre 15 y 24 años) es del 60 por ciento, frente al 80 por ciento de los hombres, según la ONU. Las estadísticas reflejan que al cumplir los 18 años las chicas tienen una media de 4, 4 años menos de educación que los varones de su misma edad. De los 121 millones de menores no escolarizados en el mundo, 65 millones son niñas, según el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). Otros datos ponen de manifiesto que los hijos de las mujeres que han recibido educación tienen más probabilidades de ir a la escuela y que las mujeres tienen menos acceso que los hombres a la formación continuada en las empresas. En lo referente a la sanidad, son muchos los especialistas que sostienen que la tasa de mortalidad materna está aumentando en el mundo, un hecho que el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) califica de "bochornoso revés para el desarrollo". La tasa de mortalidad materna en países en desarrollo se sitúa en uno de cada 48 partos. Mientras, en España mueren 3, 9 mujeres por cada 100.000 nacimientos. Asimismo, cada año fallecen en el mundo más de medio millón de mujeres como consecuencia del embarazo y el parto. Habilitar servicios básicos en salud materno-infantil costaría tan solo tres euros per cápita al año en los países en desarrollo. Una vez producidas las complicaciones, salvar la vida de una mujer o un niño se acerca a 230 euros. En España la edad media de mujeres para su primer hijo es de 30 años, mientras que en los países con menos recursos uno de cada seis partos corresponde a jóvenes de entre 15 y 19 años, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). En España el 98 por ciento de las mujeres recibe asistencia durante el embarazo y el parto. En los países en desarrollo no reciben atención prenatal el 35 por ciento de las mujeres; además, casi el 50 por ciento da a luz sin asistencia de personal especializado y el 70 por ciento no recibe atención en las seis semanas posteriores al parto. En cuanto a las enfermedades, el sida se sigue cebando con las mujeres: en el mundo hay más féminas que hombres infectadas de VIH. En el África subsahariana, por ejemplo, las mujeres representan el 55 por ciento de los adultos con sida. Según la OIT, la labor no remunerada de la mujer en el hogar representa un tercio de la producción económica mundial. De las mujeres en edad de trabajar tan sólo lo hace un 54 por ciento, frente al 80 por ciento de los hombres. Además, desempeñan la mayor parte de los trabajos mal pagados y menos protegidos. En la década de los años 90 en los países en desarrollo, las mujeres que trabajaban fuera del sector agrícola representaban el 40 por ciento del empleo masculino, según el PNUD. Globalmente, las mujeres ganan entre un 20 y un 30 por ciento menos que los hombres y desempeñan tan solo el 1 por ciento de los cargos directivos, señala la OIT, agregando que se está incrementando el número de mujeres que emigran, tanto legal como ilegalmente, en busca de empleo. El colectivo de mujeres emigrantes son más vulnerables a la explotación y los abusos. En referencia a la política, a pesar de que las mujeres han sido siempre líderes en numerosas organizaciones comunitarias y de carácter no gubernamental, están muy poco representadas en casi todos los campos y aspectos referidos al Gobierno. Según cifras de la Unión Interparlamentaria (UIP), de un total de 41.845 parlamentarios en el mundo, tan sólo el 14,6 por ciento son mujeres. En sólo siete países de todo el mundo, las mujeres ocupan más del 30 por ciento de los escaños parlamentarios, y tan sólo hay seis naciones en las que ocupen un 30 por ciento o más de los cargos de nivel ministerial.

Las mujeres jóvenes cobran un 25% menos que los hombres por el mismo trabajo

profa de inglés - 8-3-2004 at 20:53

El Mundo
(misma fecha que arriba)

MADRID.- Los sindicatos mayoritarios, CCOO y UGT, denunciaron ayer que las mujeres perciben un salario medio por hora que representa el 75% del que reciben los hombres por el mismo trabajo. Ambas centrales llamaron la atención a que el cobro de un 25% menos entre el colectivo femenino demuestra que hay una diferencia salarial entre ocupaciones o categorías que no tienen su origen en un nivel distinto de productividad, sino en la discriminación de sexo. Además, UGT subrayo el hecho de que España lidera la tasa de desempleo femenino europeo, razón por la que demanda al nuevo gobierno que salga de las urnas, en los comicios del próximo domingo, «que aumente con cargo a los Presupuestos del Estado el gasto y la eficacia de las políticas activas de empleo para garantizar la integración laboral de las mujeres». España tiene el «deshonor» de presentar la mayor diferencia entre hombres y mujeres en cuanto a desempleo, situándose el desempleo femenino (15,9%) en el doble que el masculino. Para esta central, además, «el Gobierno del PP está consiguiendo que España se quede fuera de lograr los objetivos europeos en cuanto al trabajo de las mujeres». Los sindicatos exigen que los permisos en materia de conciliación de la vida familiar y laboral sean compartidos por mujeres y hombres, para que no se produzcan grandes ausencias de las mujeres en el mercado de trabajo por motivos familiares. También reclaman que se aumentan los recursos destinados a desarrollar servicios sociales de atención a personas dependientes en general, que se ajuste la distribución de ofertas de recursos e infraestructuras con las necesidades y demandas de los trabajadores, y que se acomoden los horarios de colegios y guarderías con los laborales. Las Cámaras de Comercio informaron ayer de que sólo el 8,9% de las empresas que se crean en España son constituidas exclusivamente por mujeres, mientras que el 45,9% lo son por hombres. Este hace hincapié en que sólo el 6,3% de las empresas constituidas tienen mayoría de socios femeninos, frente al 14,2% con socios mayoritariamente masculinos. Por último, el informe apunta que las mujeres tienen una presencia mayor en las empresas sin asalariados, un 35,7%, que en las que tienen asalariados, un 31,3%.

Aumenta el desfase salarial entre hombres y mujeres jóvenes, que cobran un 20% menos

profa de inglés - 8-3-2004 at 20:56

La Vanguardia
Sociedad
8-3-2004

BARCELONA. (Agencias.) – Tener mejor formación da más oportunidades para trabajar pero no a todos por igual. El 14,7% de las jóvenes de Barcelona de entre 18 y 29 años están en paro frente al 8,3% de los jóvenes, a pesar de que el 27,2% de las mujeres han cursado estudios universitarios y sólo un 15% de los hombres tienen un título superior. Otros datos del mismo estudio, elaborado por el Consell de la Joventut de Barcelona (CJB), terminan de dibujar un panorama de desigualdades: las mujeres no sólo tienen salarios más bajos que los hombres sino que la desigualdad en lugar de disminuir, aumenta. Dividiendo la escala salarial en cuatro franjas las mujeres son mayoría en la más baja (de 241 a 361 euros al mes), el 10,1% ante el 4,1% de los hombres; el porcentaje prácticamente se iguala en la segunda (32,1% frente a 34% de hombres en sueldos entre 542 y 842 euros), y se invierte definitivamente la tendencia en los sueldos altos. Así, el 12,6% de los jóvenes cobra entre 842 y 1.201 euros frente al 7,1% de las jóvenes, y el triple de hombres (9,1%) que mujeres (3,1%) cobra entre 1.201 y 1.804 euros. Esto significa que las mujeres cobran el 79,6% de lo que cobran los hombres, según datos de 1999. Cinco años antes cobraban el 85,3%. La precariedad laboral también se ceba en las mujeres, que trabajan con más contratos eventuales (22,10% frente a 15,77%) o sin contrato en absoluto (8,2% frente a 1,56%). Esto no es óbice para que las chicas se emancipen más que los chicos. El 19,6% de las jóvenes están emancipadas; el 13,7% de los jóvenes han dejado el domicilio de sus padres. Ellas son también quienes más horas semanales dedican a las tareas domésticas (7,27 frente a 4,39) y las principales cuidadoras de los hijos (el 50% frente al 2%), aunque en un 39% de los casos el cuidado es compartido. La discriminación de la mujer en el acceso al empleo que refleja el informe del CJB es general. Así, un estudio de CC.OO. pone de relieve que las empresas prefieren emplear a hombres, situando el paro femenino en España en el 15,9%, el doble que el masculino. Esta desigualdad aumenta entre las jóvenes, un dato insólito en el resto de los países de la Unión Europea. En los órganos de la propia UE las mujeres están infrarrepresentadas: sólo el 17,4% de los puestos directivos de la Comisión Europea y el 31% de los escaños de la Eurocámara están ocupados por mujeres. Este porcentaje bajará con la incorporación de los miembros de la Europa del Este, Malta y Chipre. La Comisión ha organizado para hoy una conferencia dedicada a la mujer con el objetivo de fomentar su participación en la vida pública. Para hacerlo posible habría que empezar por aplicar políticas de conciliación de la vida personal y laboral ya que el 17,6% de las mujeres ni siquiera se inscriben como desempleadas porque sus obligaciones familiares les impiden trabajar.