{"id":352,"date":"2012-01-05T13:19:00","date_gmt":"2012-01-05T13:19:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.mujerpalabra.net\/blog\/?p=352"},"modified":"2012-01-05T13:19:00","modified_gmt":"2012-01-05T13:19:00","slug":"no-es-posible-el-borron-y-cuenta-nueva-y-al-tiempo-es-posible-y-necesario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.mujerpalabra.net\/blog\/?p=352","title":{"rendered":"No es posible el borr\u00f3n y cuenta nueva y al tiempo, es posible (y necesario)"},"content":{"rendered":"<p><strong>No es posible el borr\u00f3n y cuenta nueva y al tiempo&#8230;<\/strong><\/p>\n<p>La inferioridad cognitiva, intelectual de las mujeres (transmitida en todos los \u00e1mbitos, incluida la Historia y el mundo de la Cultura sancionada), y tambi\u00e9n la moral (transmitida brutal y sutilmente por las religiones), ha sido construida empecinada, permanentemente en el planeta por un mismo sistema de organizaci\u00f3n social, el sistema patriarcal. Desde Arist\u00f3teles a Nietsche, ejemplos del mundo del pensamiento, desde la Biblia a las Inquisiciones y Cazas varias, desde la exclusi\u00f3n material de las mujeres de todo espacio de acceso al desarrollo de las habilidades cognitivas del cerebro humano (bibliotecas, universidades) hasta el siglo 20, desde la Historia escrita, donde las mujeres no aparecen supuestamente porque no han aportado nada valioso para la especie (lo \u00fanico para lo que sirven, que no es meritorio sino una ventaja biol\u00f3gica, es gestar y parir, a lo que se suma la imposici\u00f3n de educar obedeciendo los mandatos patriarcales, y nada de esto puede ocupar un lugar en la Historia patriarcal porque no es excepcional, sino obligaci\u00f3n), demostrar la inferioridad de las mujeres ha sido tan intenso y continuado que podemos decir que equivale a un lavado de cerebro de los colectivos culturales. Muy recientemente, en el siglo 20, un n\u00famero suficiente de personas como para que se aprecie el impacto en la propia fibra de la sociedad, ha cuestionado el m\u00e1s duro status quo del planeta: muchas personas tienen ya las palabras para defender con argumentos y con datos procedentes del an\u00e1lisis de las realidades, el sistema patriarcal de sexo-g\u00e9nero que ha fundamentado y justificado hasta la n\u00e1usea la distribuci\u00f3n de papeles de hombres y mujeres en la sociedad.<\/p>\n<p>Ser mujer se define por este tener la capacidad de gestar un embri\u00f3n, y no que se desee gestar, parir y asumir el tener hijos e hijas. Patriarcalmente, tener la capacidad f\u00edsica de gestar implica incapacidad intelectual y moral. Y este \u00fanico compartimento reservado a las personas con vagina tiene como \u00fanica alternativa el que se las use como mu\u00f1ecas hinchables.<\/p>\n<p>Sin embargo, ser mujer es desde una perspectiva feminista ser persona, tener todo el potencial del cerebro y la mente humanas, y la construcci\u00f3n de una sociedad justa no puede ignorar este hecho, es m\u00e1s, debe apoyar a las mujeres para que se recuperen de los efectos de siglos de alienaci\u00f3n de su condici\u00f3n humana. Si hemos sobrevivido, ha sido justamente porque dispon\u00edamos de inteligencia, esa capacidad para adaptarse y sobrevivir, incluso en las circunstancias m\u00e1s adversas. Los hombres tambi\u00e9n necesitan espacio para recuperarse del papel de Hombre que tambi\u00e9n se les ha impuesto, aunque el papel asignado a las mujeres y la no existencia de papel asignada al resto de personas que no pod\u00edan ser encajadas en el papel de Hombre o de Mujer, han pertenecido al grupo oprimido, y este hecho no puede ignorarse, a\u00f1ade complejidad al proceso de recuperaci\u00f3n, aunque tambi\u00e9n tenga contrapartidas que puedan ser beneficiosas: como la del mayor conocimiento de la gama y el alcance de la violencia patriarcal, de c\u00f3mo opera \u00e9sta en la sociedad patriarcal.<\/p>\n<p>Todas las personas son seres humanos, esta idea es tan tard\u00eda como del siglo 20. Es preciso asimilarla y no se puede asimilar sin un an\u00e1lisis (una cr\u00edtica) de las sociedades patriarcales, de c\u00f3mo \u00e9stas condicionan la percepci\u00f3n, la imaginaci\u00f3n y\u00a0 la palabra, la mente humana, y con ello, todas las relaciones.<\/p>\n<p>Tenemos que seguir luchando por aprender a hablar, que es aprender a percibir y pensar.<\/p>\n<p><strong>Y al tiempo, es posible adem\u00e1s de necesario<\/strong><\/p>\n<p>Es valioso que haya personas dedicadas al conocimiento de los problemas de muy diversa \u00edndole que padecemos como especie y como sociedades (patriarcales) pero las soluciones posibles tambi\u00e9n depende de que existan personas dedicadas a escapar a los modos de pensar prevalentes, pues est\u00e1n condicionados por la mentalidad de guerra prevalente en la especie. Es preciso que haya personas que sospechen de la mentalidad de guerra, y que intenten pensar escapando a este condicionamiento. En un mundo con el nivel de interdependencia actual de las personas y de las poblaciones, el transformarlo todo para la construcci\u00f3n de sociedades justas y noviolentas, es decir, con espacio para el desarrollo del potencial de la mente humana, de un desarrollo no basado en la opresi\u00f3n, la explotaci\u00f3n, la represi\u00f3n de nadie, las soluciones no van a generarse s\u00f3lo del mundo que nos ha ense\u00f1ado a operar haciendo un uso tan mezquino de la inteligencia; necesariamente tendremos que llegar m\u00e1s all\u00e1, que trascenderlas, que liberarnos de ellas.<\/p>\n<p>Si pudi\u00e9ramos comprender que la diversidad no es fuente de debilidad sino justamente de fortaleza&#8230;<\/p>\n<p>Dejamos atr\u00e1s los mitos como medio para el conocimiento y su transmisi\u00f3n, y los ubicamos en el mundo de las historias, de las manifestaciones de la creatividad humana. Las religiones ocuparon aquel lugar, orden\u00e1ndonos c\u00f3mo vivir, y tendr\u00edan que estar pasando ya a ocupar el mismo lugar que los mitos. Siempre han perseguido el conocimiento, el conocimiento en manos de \u00abcualquiera\u00bb porque existen alternativas mejores para construir la vida social y personal. Son un gran ejemplo de la mentalidad de guerra: no saben ser sin perseguir, sacrificar, condenar a quienes no acatan su orden. Estamos aprendiendo muchas cosas desde las ciencias y con la asistencia de la herramienta tecnol\u00f3gica, y lo que m\u00e1s claro queda es que aprendemos porque somos animales con imaginaci\u00f3n y seres sociales, capaces, lo vemos y lo sabemos, de construir c\u00f3mo percibimos el mundo, el lenguaje para narrarlo, y los modos de relacionarnos. Vemos, sabemos ya que estos constructos no son verdades inmutables, sino eventos dado en el tiempo y en el espacio, de lo que se desprende que pueden cambiar tambi\u00e9n dram\u00e1ticamente. C\u00f3mo si no desaparecieron civilizaciones enteras de la noche a la ma\u00f1ana. Es lo mismo que lo ocurre en la naturaleza: diversidad infinita, continuamente gener\u00e1ndose, transform\u00e1ndose, y muriendo. Todo es un proceso, y ser proceso no significa s\u00f3lo una evoluci\u00f3n, sino que tambi\u00e9n incluye muerte y nacimiento y tambi\u00e9n inagotables grados de todas estas cosas. Si algo ha quedado claro es que nuestro potencial arroja una diversidad parangonable a la de la naturaleza, y si conseguimos comprender la libertad en el planeta no existir\u00eda un \u00fanico sistema, basado en la mentalidad de guerra, adem\u00e1s. Con la violencia no podemos conseguir un mundo que nos permita desarrollar nuestro potencial, todas las personas, porque nos condena a un mundo donde un grupo impone todo a un resto. Hay que pensar m\u00e1s all\u00e1, tambi\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No es posible el borr\u00f3n y cuenta nueva y al tiempo&#8230; La inferioridad cognitiva, intelectual de las mujeres (transmitida en todos los \u00e1mbitos, incluida la Historia y el mundo de la Cultura sancionada), y tambi\u00e9n la moral (transmitida brutal y sutilmente por las religiones), ha sido construida empecinada, permanentemente en el planeta por un mismo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-352","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-pensamientos-thoughts"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.mujerpalabra.net\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/352","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.mujerpalabra.net\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.mujerpalabra.net\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mujerpalabra.net\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mujerpalabra.net\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=352"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.mujerpalabra.net\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/352\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":353,"href":"https:\/\/www.mujerpalabra.net\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/352\/revisions\/353"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.mujerpalabra.net\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=352"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mujerpalabra.net\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=352"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mujerpalabra.net\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=352"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}