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Cuaderno de Ideas - Ideas política y sociedad

Volver a Respuesta a la crítica "El papel de los sindicatos ante la violencia de género", de una sindicalista feminista

Publicamos (con alguna modificación circunstancial) unos emails intercambiados en mayo 2014. Ana María Olego García, Miguel Ángel Valiente, que sepáis que si queréis publicar aquí algún mensaje, o modificar algo ya publicado, intentaremos hacerlo en cuanto lo recibamos. Sentimos el retraso. ¡Gracias y abrazos a lxs dos! Esta conversación sobre este tema con los argumentos que ambas personas exponéis nos parece muy importante.

UNAS HORAS DESPUÉS DE PUBLICAR ESTO Miguel Ángel Valiente nos envía su comentario a lo que sigue abajo. Lo añadimos después de esto que sigue.

Mensaje recibido en Mujer Palabra, de A.M.O.G.:

Buenas tardes: Buscando información para un curso sobre "Género y sindicalismo" me he encontrado este artículo. Soy Agente de Igualdad (personal contratado) en CCOO, y permítame decirle que esta usted totalmente equivocado respecto al compromiso de los sindicatos con la violencia de género. No hay espacio para enumerar las plataformas y actividades en las que participan de forma activa (participo) no ya como protagonistas, sino en una lucha solidaria y organizada con otras entidades por medio de plataformas: La Plataforma Lunes sin Sol contra la Violencia Machista de León es una, la del Aborto, etc. ¡Cuán equivocado está usted! Espero que tenga a bien informarse y reformarse su equivocada opinión. Reciba un cordial saludo

Respuesta de Mujer Palabra:

Hola, Ana.

Quizá te falta visión histórica y más conocimiento de otras realidades diferentes a la tuya, porque durante siglos los sindicatos no se han ocupado de la violencia de género, y eso incluye hoy en día, por desgracia, en muchísimos lugares.

Al sindicalismo le hace falta desarrollar, con todo, el mismo espíritu crítico que se encuentra a diario en el feminismo.

Nos alegra que estés preocupada e implicada en el tema, y te animamos a seguir! Y te felicitamos por no encontrar obstáculo alguno en el sindicato de tu ciudad. Es, entonces, un ejemplo a seguir en la mayoría de los sindicatos.

Gracias por escribir. Intentaremos averiguar a quién le dirigías este mensaje para reenviárselo.

Medusa Administración Mujer Palabra

Respuesta de A.M.O.G.:

Buenos días:

Evidentemente sindicalismo y feminismo no son lo mismo. También es cierto que el sindicalismo en cuanto representación primera de la clase trabajadora, imaginario de hombres, blancos, libres y asalariados, continua recorriendo un camino hacia la paridad, la no discriminación y la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres en el seno interno de la organización. Yo soy la primera crítica y no pocas veces he puesto "el grito en el cielo", cuando se sigue sufriendo día a día en machismo de determinadas personas que trabajan en las organizaciones sindicales, -hombres y mujeres-, pero no se puede generalizar que el sindicalismo a lo largo de la historia y del territorio (visión horizontal y vertical) se haya desentendido de la violencia de género porque no es cierto. Recibo vuestro correo con respeto y cariño, pero el artículo me parece en extremo duro e irreal.

PD: Ahora mismo en Castilla y León, y desde CCOO, estamos impartiendo charlas en los colegios para la prevención de la violencia de género con talleres que llevan el título: "WhatsApp Contigo?". 280 Km recorrí ayer para impartir el taller en Zamora. Desde CCOO se organizó el viaje a Madrid del Tren de la Libertad para manifestarnos contra la reforma del aborto, todos los lunes nos manifestamos cuando en la semana anterior ha habido una mujer asesinada, incorporamos la perspectiva de género en la negociación colectiva incluyendo cláusulas que aseguren los derechos de las víctimas de violencia de género, y formamos a delegados y delegadas, diseñamos e implantamos los Planes de Igualdad en la empresa, también poniendo atención a la violencia de género, -y ahora estamos realizando acciones de seguimiento para asegurarnos de que se están implantando las medidas-, asesoramos, informamos y acompañamos a las víctimas de violencia de género (dos en los últimos 15 días). Y si, es cierto, no es suficiente, pero ahí estamos. También estamos en el Consejo Municipal de las Mujeres del Ayto de León y en otras plataformas con fines similares. Esta descripción se repite a lo largo y ancho del territorio de Castilla y León, y también en el estatal con mayor o menor éxito. No soy una excepción, ni una minoría, tampoco lo es el trabajo que realizó, ni tampoco el feminismo y el sindicato han estado divorciados a los largo de las últimas décadas. Soy parte de un amplio conjunto de personas, hombres y mujeres, que somos feministas y sindicalistas.

Soy abogada, Master en Género e Igualdad de Oportunidades por la Universidad de Valladolid, y otro, -sin terminar aún-, por la universidad Jaume I de Valencia. Soy feminista y formo parte de diferentes asociaciones, -presido una de ellas-, que así se autodenominan y pocas de ellas realizan la actividades que el sindicato lleva a cabo.

El artículo podría haber dejado una ventana a la esperanza y un reconocimiento a las mujeres feministas y sindicalistas que con gran esfuerzo están procurando el cambio, desean que el feminismo alcance presencia en el sindicalismo y trabajan arduamente y día a día por acabar con la violencia de género. También ellas, yo, necesitamos un "empujón" desde el exterior un reconocimiento a nuestra silenciosa, -o no tanto-, labor. Castigar al sindicalismo de esa manera, es castigar a las y los feministas que trabajan en los sindicatos.

En todo caso el artículo debiera estar acotado histórica y territorialmente, comenzar definiendo un marco conceptual.

Respuesta de Mujer Palabra aquí en esta webita que hemos hecho a Ana María Olego García en agradecimiento al diálogo que nos ha planteado, que deseamos difundir.

Querida Ana, recibimos y como ves publicamos tus reflexiones, además de agradecerlas. La intención del artículo no era dañar al sindicalismo, sino ayudar en el mismo sentido en el que ayudáis quienes estando dentro lucháis para que el sindicalismo desarrolle inteligencia feminista, pues, en esto creo que coincidimos el autor, tú y la Medusa Admin Mujer Palabra, sin el desarrollo de la inteligencia feminista ningún proceso podrá superar el sistema de violencia que es el patriarcal.

RESPUESTA de Miguel Ángel Valiente a Ana María Olego, tras la publicación de lo anterior:

Después de releer el artículo que se publicó en verano de 2012 así como las respuestas que ha suscitado, me gustaría apuntar algunas cosas.

Desde luego y en primer lugar, agradecer a Ana María Olego, su implicación tanto a nivel personal como profesional en la erradicación de la lacra del terrorismo machista. Sin duda alguna realiza un gran trabajo y es una profesional muy bien cualificada. Hacen falta muchas más personas como ella, sobretodo en puestos de decisión políticos y administrativos para trabajar seriamente un genocidio selectivo, del cual a día de hoy, aún se permite la apología y lo que es peor: la desprotección de las víctimas en los mismos juzgados.

Está claro, aunque no quede reflejado en el artículo, que desde los sindicatos aludidos (CC.OO. y UGT) se trabaja en esta materia como bien ha señalado en su respuesta. No fue nunca la idea al escribirlo, de castigar a las personas feministas que trabajan desde esas posiciones para cambiar esta problemática, ni mucho menos. Pero el espíritu de la crítica que realizo, después de casi tres años me sigue pareciendo válida y vigente. Los crímenes han aumentado y el machismo también, y ambos sindicatos aún no han presionado al gobierno (ni al actual ni a los pasados) para que traten este problema como se merece. Tampoco han propuesto ninguna huelga, y creo que el tema bien la merece, al margen seguramente de la escasa participación. Pero aún así, sinceramente creo que haría más visible de cara a la sociedad si los sindicatos tomaran la violencia de género no solamente como áreas de trabajo, que sin duda son importantes y necesarias, sino también como un activo político y social de primer orden, y es ahí donde todo sigue igual. Claro que me faltó documentarme, no lo pongo en duda, porque desde luego no reflejé para nada el trabajo y esfuerzo que personas como tú están haciendo desde los sindicatos, ya que lo limité únicamente a explicar que hay secretarías de la mujer y también la utilización del lenguaje inclusivo. Sin embargo, mi crítica está ahí y me sigue palpitando que a día de hoy, estamos igual. Observo la violencia de género como algo "global", es decir, que nos concierne a todxs, maestrxs, políticxs, abogadxs, sindicalistas, banquerxs etc. Han pasado tres años casi desde la publicación del artículo, y aún no he visto a ningún líder de ambos sindicatos al frente de una marcha o manifestación contra el terrorismo machista. Tampoco a ninguna lideresa, pero porque no las hay, y no será porque no hayan mujeres cualificadas para ocupar estos puestos. Espero que al menos, esto cambie pronto pues debería ser más sencillo.

Repasando el artículo, sí es cierto que hago una crítica severa tanto de la utilidad de CC.OO. y de UGT como de los logros actuales. Reconozco aquí, que para ello no me he basado en otra cosa que en la realidad de las personas trabajadoras de a pie, entre las que me incluyo yo. En temas laborales, me reitero en la inutilidad de estos sindicatos, al menos, a efectos prácticos. Sí, toda persona trabajadora puede recurrir a ellos cuando tienen un problema con la empresa que las contrata, pero cada vez menos, pueden asumir los costos que desde los sindicatos te reclaman. Sale casi más económico recurrir a abogadxs particulares. Por no hablar de las irregularidades y la corrupción, que parece que últimamente también les salpica. Mi crítica no es gratuita, pero tampoco alegre. He sido afiliado de CC.OO. muchos años, y creo profundamente en los derechos laborales. Pero como a la mayoría de trabajadores y trabajadoras de este país, ni UGT ni CC.OO. puedo decir que me representen. Y me produce tristeza, una gran tristeza. Pero por no ser derrotista, también tengo la esperanza de que puedan cambiar, tanto en materia de violencia de género como en el tema laboral, y sean mucho más duros en ambos sentidos.

Por cierto, veo que eres abogada. Me gustaría plantearte una cuestión que hace años no me deja tranquilo, y es sobre violencia económica. ¿Qué tipo de cambios se podrían aplicar en la ley hipotecaria para que las hipotecas y las deudas no se utilicen como instrumento de violencia contra las mujeres por parte de sus ex parejas maltratadoras? Hasta ahora, y dedicando tiempo y esfuerzo en este tema, lo máximo que por urgencia se me ha ocurrido, es negociar con la entidad bancaria una condonación antes de subasta, pero como digo, es solo cuando hay una posible negociación y no todos los bancos están dispuestos a aceptar algo así (algunas sí se han conseguido). Me parece algo muy importante, ya que aún habiendo una ley que contemple la dación en pago (ojalá al fin sea así), eso excluye a las mujeres cuyas ex parejas ejercen la violencia desde este ámbito.

Gracias por las aclaraciones, puntualizaciones,objeciones al artículo que escribí, pero sobretodo, por descubrirme los errores.

Saludos

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Publicado en mujerpalabra.net en febrero del 2015