Charo Domínguez, insumisa, en apoyo de su hijo Quique, insumiso

A mi hijo Enrique, que me hizo insumisa

“La desobediciencia civil es la llave del poder. Imaginaos a un pueblo entero negándose a conformarse con las leyes vigentes y dispuesto a soportar las consecuencia de esta insubordinación. Toda la maquinaria legislativa y ejecutiva se encontraría de repente totalmente paralizada. Es verdad que la policía y el ejército suelen recurrir a la fuerza para someter a las minorías por muy poderosas que sean, pero ninguna policía y ningún ejército pueden lograr que se doblegue la voluntad de todo un pueblo decidido a resistir hasta que se agoten sus fuerzas.

No se puede ser una persona noviolenta de verdad y permancer pasiva ante las inusticias sociales. Mi noviolencia no admite que se huya ante el peligro. La noviolencia es el medio más inofensivo y el más eficaz para hacer valer los derechos políticos y económicos de todas las personas que se encuentran oprimidas y explotadas. La noviolencia es una regla de conducta para vivir en sociedad, ya que asegura el respeto a la dignidad humana y permite que progrese la causa de la paz.

No dudo en sostener que la noviolencia vale también en el marco de las relaciones entre los Estados. Si esta loca carrera de armamentos tuviera que proseguir, no habría más salida que una matanza sin precedentes en la historia. El único medio de librarse de esta espada de Damocles consiste en aceptar audazmente y sin reservas el método de la noviolencia.

Fuente: p. 65. Insumisión, una forma de vida, por Rosario Domínguez, Asamblea Antimilitarista de Madrid / LaMalatesta Editorial, 2012.

Texto modificado para incluir a las mujeres (ADNV Lenguaje mujerpalabra.net), que existen y luchan, como la que escribe Insumisión, una forma de vida, Rosario Domínguez, que como madre del insumiso Enrique (Quique) organizó lucha de apoyo a los insumisos encarcelados cuando en España el servicio militar era obligatorio.

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