|
|
|
 |
|
|
 |
|
| |
|
|
| |
Memoria de Ilt - Poema de un sueño
|
|
|
|
MUJER
EN VUELO VERTICAL
Al
doblar la esquina roma de la mansión de los esclavos la mujer salvaje
se abre paso a brazadas por el aire. Las formas de cobre
que hicieron macizos los músculos del artista son en
ella
desnuda carne de barro, viva: en las arenas rojas y el agua
hay espigas, brotes de magnolia, espliego,
hay arañas tejedoras, cuervos solitarios y buenos,
medusas
que contienen el instante primero de la creación.
Hay flores y helechos, membrana, aliento de osa,
sangre de yegua alada y bronca, saliva de tigre estepario,
arena de marfil del elefante, orcas, delfines, ballenas, mamuts,
cuevas de insectos luminarias y vientos de moho, trepadoras, escarabajos.
Como la tensión de la gacela en vuelo, sus músculos
bajo
la luz húmeda y cálida de la mirada. Lo posible
de un vuelo lento a un palmo del suelo,
antes de que se oyera el paso demente de los militares |
|
que cerrarían como la losa la visita amable y aterida
al salón de los esclavos encadenados a lechos de hospital
amargo.
Y doblar la esquina sin las bolsas del hambre,
sin haber tocado las cadenas para que se partieran como frutos
cuajados,
sin la tensión del arma que aproxima el terror, entonces,
ida, sola, tuya, la tensión del vuelo íntimo de
la carne dividida
del mundo irreal, el que se manifiesta en los cuerpos y en las
cosas,
verterse como una ola calma que desborda hacia dentro y volar,
mas abriéndose paso con los músculos más
humanos,
con la vida palpitante y entera, volar, a un palmo del suelo. |
|
|
| |
|
|
|