Portada

Traducciones y reflexiones

Relatos
Poemas y cuadros
Talleres, lecturas públicas, conferencias
Palabras. Cuaderno de notas (Blog)
Defensa de la enseñanza pública
Correo

     
 

Autobiografía

Bookmark and Share

 

Texto escrito en 2005 y actualizado el 1 de enero del 2016

Nací en Madrid a principios de los sesenta, en primavera. Tuve una madre valiente y creativa, de la que aprendí a amar la libertad y la vida buena. A los diez años me envió a Australia, donde llegué con el mejor palo que encontré, para cambiarlo por un boomerang, y calada de colonia antipiojos porque me habían dicho que me protegería de los caníbales. En el año en que estuve allí aprendí inglés y corrí varias aventuras. La más inquietante fue descubrir que en las iglesias no se podía levantar la mano para plantear preguntas (Asking Questions in Church). A la muerte de Franco, fui a un instituto público y experimental, lo que significa que tuve una excelente educación: respirando el aire fresco de la democracia. Creí que la universidad sería así o mejor, pero me equivoqué: ni amor al conocimiento, ni investigación, ni debate; extrañamente, prevalecía el mismo de tipo de gente del mundo de fuera: la que usa lenguajes de dos filos, la mayoría huecos. En esta época, me independicé y fui muy pobre, casi vagabunda. En la primavera de mi quinto curso, pasó por mi vera un tren, y lo cogí. Llevé entonces mi activismo social a una serie de experiencias que me harían beneficiarme de dos corrientes revolucionarias: la feminista y la pacifista. Viajé a Centroamérica donde observé la guerra y aprendí de la gente a luchar con la noviolencia. Al volver, me trasladé a Londres para montar campañas y conferencias en la Internacional de Resistentes a la Guerra. Esto me permitió conocer la labor de grupos y redes de diferentes países, aprender a manejar un ordenador, y mucho sobre organización con pocos medios. Participé también en los últimos años del campamento de mujeres pacifistas de Greenham Common. Seguía siendo pobre, pero ante todo lo imaginable, no pasaba hambre ni frío. A inicios de los noventa volví a Madrid. Mientras luchaba por hallar un trabajo remunerado que tuviera suficiente espacio para no asfixiarme y poder hacer las cosas como me salieran, viví una serie de tragedias que minaron mi fuerza, mi alegría y mi equilibrio, lo que quedó plasmado en lo que serían dos libros de poemas, De la sangre (1995) y Memoria de Ilt (1999), publicados en cuadernito grapado en 2003 con Mujer Palabra (nos donaban 4€ o 6€ en nuestras Lecturas de Primavera), luego publicados aquí con el título Tu muerte en mis sueños y los animales. Poemas (1995-2009) (quería volver a algunos, para investigar los que estaban basados en sueños y compararlos con las metáforas creadas en los que no, pero no tengo tiempo para eso, necesitaría estar viviendo en el campo, pienso).

En el año 2001 apareció en Internet el proyecto Mujer Palabra, y desde entonces lo administro. Es un espacio autogestionado y abierto, y vinculado al pensamiento crítico, la creatividad y el activismo social. A 2015 sigue poblándose de gente valiosísima para la especie.

En el año 2006, tras 10 años de interinidades y dos oposiciones distintas, conseguí un puesto en la educación pública, donde aguantaré hasta que ya no aguante por razones de libertad de cátedra. He tenido que exiliarme de Madrid por las políticas educativas en la pública.

En 2014 subí algunos poemas en audio de antiguos poemarios recogidos en Tu muerte en mis sueños y los animales

En enero 2015 publiqué mi primer ebook con mujerpalabra.net (descargable), que es una versión revisada y ampliada de mi libro de relatos mutante que se llamó "He escrito unos relatos" y luego (1991-2011) y ahora La saltadora. Relatos feministas (1991-2014) - El 1 de enero 2016 incluyo un nuevo relto, "Un espacio", en la versión imprimible sólo.

Me encanta pintar, estar en la naturaleza y en la compañía de la persona a la que amo. Me encanta beber cerveza con mis amigas y amigos, fumar tabaco de animales, no ponerme las gafas para no ver. Las conversaciones, los perros, la comida, dormir. Bailar, nadar, reírme, andar descalza. Viajar por Internet y hacer webs. La soledad, donde descanso y me equilibro de la intensidad de la vida. Escribo para comprender y explorar, y soy radicalmente igualitaria e inclusiva. Considero que la edad va a favor, porque aprendes, lo que siempre es bueno porque fortalece la rebeldía en este mundo tan brutal. Y quizá ya lo hayáis deducido, soy anarquista, porque tengo una comprensión aceptable de lo que es la libertad y la solidaridad.

Web de michelle renyé (ésta): http://www.mujerpalabra.net/creadoras/michelle/
Cuaderno de notas de michelle renyé (blog donde suele estar lo más reciente): http://www.mujerpalabra.net/blog/

 

 

michelle
© JM, 2005

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

mujerpalabra.net

¿Molesto? Luego ¡existo!

 

 

 
 

barra divisora
Derechos de reproducción. Apoyo la cultura libre, pero no entiendo por qué una condición de las licencias sea que otras personas puedan hacer dinero cuando quien crea la obra comparte gratis.Too puede uarse para fines NO comerciales, citando autoría (michelle renyé) y fuente: la bloga Palabras (cuaderno de apuntes de michelle renyé) en http://www.mujerpalabra.net/blog/ o la webita Web personal de michelle renyé - http://www.mujerpalabra.net/creadoras/michelle. Yo no cobro por compartir mi obra y no autorizo a la SGAE a hacerlo en mi nombre.

Ir a mujerpalabra.net