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2. Apéndice de títulos citados
Aquí aparece la relación de títulos de mi colección, así como las obras citadas como ejemplos. Su orden es alfabético (siguiendo las normas bibliográficas, cuando comienzan por un artículo, éste no se tiene en cuenta), con la referencia posterior al autor o autora. Es una relación que se basa en preferencias personales; he elegido los que más me gustan, sin pretender considerarlos los mejores de forma objetiva. Todos ellos son nombres de novelas, relatos individuales, libros de relatos y obras dramáticas. No he incluido ningún poemario, ya que no conozco el género suficientemente bien: sin duda merecería una atención semejante.
1984. George Orwell.
A la luz de la casta luna electrónica. Angélica Gorodischer.
Abdul Bashur, soñador de navíos. Álvaro Mutis.
Acerca de ciudades que crecen descontroladamente. Angélica Gorodischer.
Los adioses. Juan Carlos Onetti.
Al este del Edén. John Steinbeck.
Ancho mar de los Sagarzos. Jean Rhys.
Antígona. Sófocles.
Bajo las jubeas en flor. Angélica Gorodischer.
La balada del café triste. Carson McCullers.
Casos en los cuales puede una dama ceder su asiento a un caballero. Angélica Gorodischer.
Cien años de soledad. Gabriel García Márquez.
Cómo Dorothy mantuvo alejada la primavera. Joanna Russ.
Como un torrente. James Jones.
Con el viento solano. Ignacio Aldecoa.
El conde de Montecristo. A. Dumas.
La condición humana. André Malraux.
Confieso que he vivido. Pablo Neruda.
El corazón de las tinieblas. Joseph Conrad.
El corazón es un cazador solitario. Carson McCullers.
El corsario negro. E. Salgari.
Cosecha roja. Dashiell Hammett.
Crimen y castigo. F. Dostoievski.
Crónicas marcianas. Ray Bradbury.
El cuarzo rojo de Salamanca. Luciano G. Egido.
Las cuatro plumas. A. E. W. Mason.
Un cuento de amor, por fin. Angélica Gorodischer.
Cumbres borrascosas. Emily Bronte.
Cuentos de soldados y civiles. Ambrose Bierce.
La dama del alba. Alejandro Casona.
De repente, el último verano. Tennessee Williams.
Dejemos hablar al viento. Juan Carlos Onetti.
Del asesinato considerado como una de las bellas artes. Thomas de Quincey.
El desierto de los tártaros. Dino Buzzati.
El dios de la lluvia llora sobre Méjico. Laszlo Passuth.
Las doce moradas del viento. Ursula K. Le Guin.
Duermen bajo las aguas. Carmen Kurtz.
Dulce pájaro de juventud. Tennessee Williams.
La educación sentimental. Gustave Flaubert.
El efecto de los rayos gamma sobre las margaritas. Paul Zindel.
Ella. Henry Rider Haggard.
En busca del tiempo perdido. Marcel Proust.
En Grand Central Station me senté y lloré. Elizabeth Smart.
En los días del cometa. H. G. Wells.
Escupiré sobre vuestras tumbas. Boris Vian.
Los espantos de los hielos y las tinieblas. Christoph Ransmayr.
Espera a la primavera, Bandini. John Fante.
El espía que surgió del frío. John Le Carré.
Extraños en un tren. Patricia Highsmith.
El factor humano. Graham Greene.
Fahrenheit 451. Ray Bradbury.
El filo de la navaja. W. Somerset Maugham.
Fluyan mis lágrimas, dijo el policía. Philip K. Dick.
El fulgor y la sangre. Ignacio Aldecoa.
La gata sobre el tejado de zinc caliente. Tennessee Williams.
El guardián entre el centeno. J. D. Salinger.
Guerra y paz. L. Tolstoi.
Los hermanos Karamazov. F. Dostoievski.
Hielo. Anne Kavan.
El honorable colegial. John Le Carré.
Ilona llega con la lluvia. Álvaro Mutis.
El inconfundible aroma de las violetas silvestres. Angélica Gorodischer.
La increíble y triste historia de la cándida Eréndida y su abuela desalmada. Gabriel García Márquez.
El inspector Ghote sigue los dictados del corazón. H. R. F. Keating.
La isla del tesoro. Robert Louis Stevenson.
Ivanhoe. Walter Scott.
Jane Eyre. Charlotte Bronte.
La joya de la corona. Paul Scott.
Las lanzas coloradas. Arturo Uslar Pietri.
La Luna es una cruel amante. Robert A. Heinlein.
Macbeth. W. Shakespeare.
Madre, no entiendo a los salmones. Montserrat Roig.
La mano izquierda de la oscuridad. Ursula K. Le Guin.
Las mariposas son libres. Harold Krents.
Más vasto que los imperios y más lento. Ursula K. Le Guin.
Memorias de Adriano. M. Yourcenar.
Mi prima Rachel. Daphne Du Maurier.
Miguel Strogoff. J. Verne.
Las minas del rey Salomón. Henry Rider Haggard.
Mona Lisa acelerada. William Gibson.
Las mujeres que los hombres no ven. James Tiptree Jr.
El mundo es ancho y ajeno. Ciro Alegría.
Murciélagos dorados y palomas rosas. Gerald Durrell.
Nadie encendía las lámparas. Felisberto Hernández.
Neuromante. William Gibson.
La nieve del almirante. Álvaro Mutis.
No apto para mujeres. P. D. James.
No vengas a mí en el blanco invierno. Harlan Ellison y Roger Zelazny.
La noche de la iguana. Tennessee Williams.
El nombre del mundo es bosque. Ursula K. Le Guin.
Nunca le des la mano a un pistolero zurdo. Benjamín Prado.
El obsceno pájaro de la noche. José Donoso.
Las olas. Virginia Wolf.
Onomatopeya del ojo silencioso. Angélica Gorodischer.
Orlando. Virginia Woolf.
El pabellón de oro. Yukio Mishima.
Pagarás con maldad. Margaret Miller.
Los pasos perdidos. Alejo Carpentier.
Pedro Páramo. Juan Rulfo.
La plaza del Diamante. Mercè Rodoreda.
QB VII. Leon Uris.
¿Quién teme a Virginia Wolf? Edward Albee.
Rebeca. Daphne Du Maurier.
Reflejos en un ojo dorado. Carson McCullers.
La Regenta. Clarín.
La región más transparente. Carlos Fuentes.
Los ríos profundos. Jose Mª Argüedas.
Rojo y negro. Stendhal.
Romeo y Julieta. W. Shakespeare.
Una rosa para el Eclesiastés. Roger Zelazny.
El Señor de los Anillos. J. R. R. Tolkien.
El Señor Presidente. Miguel Angel Asturias.
La señorita Smila y su especial percepción de la nieve. Peter Hoeg.
Si podéis penetrar en los gérmenes del tiempo. María Guera y Arturo Mengotti.
Sinuhé el egipcio. Mika Waltari.
Solaris. Stalisnav Lem.
La soledad de las parejas. Dorothy Parker.
Suave es la noche. Francis Scott Fitzgerald.
¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? Philip K. Dick.
El Sur. Adelaidea Garcia Morales.
El tesoro del lago de la Plata. Karl May.
El tiempo considerado como una hélice de piedras semipreciosas. Samuel R. Delany.
Tiempo de cerezas. Montserrat Roig.
Tres guineas. Virginia Wolf.
El último mohicano. James Fenimore Cooper.
Los últimos días de Pompeya. E Bulwer-Lytton.
Veinte mil leguas de viaje submarino. Julio Verne.
Ven a África y salva tu matrimonio. Maria Thomas.
Viviendo así, es lógico que no recibieras mi telegrama. Rosa Pérez.
Volverás a Región. Juan Benet.
La vuelta de tuerca. Henry James.
Yo, el Supremo. Augusto Roa Bastos. |