Tag Archive: Feminismo Pacifista


18 enero. CYNTHIA ENLOE me ha contestadooooooooooooo!!!! Y me dice que si quiero traducirla, por partes o todos, adelante! Ahora justo no puedo, tengo dos grupos difíciles este año, pero la he dicho que en verano me ubico y repaso y veo y eso! ES MARAVILLOSOOOOOOO! Es que hay que leerla, su análisis de la guerra, de la política patriarcal, desde la inteligencia feminista es muy rico. <3 <3 

http://www.mujerpalabra.net/conoce_a/pages/cynthiaenloe/cynthiaenloe.htm

6 enero 2016. PENSADORA DEL PACIFISMO FEMINISTA (Tribunales de Mujeres y guerra) y reflexión sobre cómo nos desconocemos y por qué. Stasha Zajovich es una pensadora y activista femininista pacifista extraordinaria, que vino a España cuando la guerra de los Balcanes (1990) y sus análisis fueron clave en el desarrollo de la red de Mujeres de Negro contra la guerra en España.
El otro día al escuchar un programa de radio donde teóricamente iban a hablar de Mujeres de Negro y del 7N y ver que quien mencionaba MdN lo llamaba erróneamente (Woman in Black), como si fuera algo del extranjero, y parecía entender que se trataba simplemente de una acción (pintar los cuerpos de las mujeres muertas en la calzada), atendí con asombro al hecho de que en el Espacio feminista y a pesar de que MdN-Madrid existe desde la guerra de los Balcanes y tiene una presencia regular en la calle desde entonces, en este Espacio feminista de la calle se desconocía la existencia de este grupo en concreto y de esta red que es Mujeres de Negro, independiente, lo que por otro lado es un clásico cuando se trata del interés y aprecio por y ya no digamos del comprender la lucha noviolenta (que además, la mayoría sigue sin saber que llevamos décadas hablando de “noviolencia”) por parte de la sociedad en general y de los grupos políticos de izquierdas, también de sus secciones feministas. Porque se ve que en las conciencias la noviolencia sigue siendo una tontería, a pesar de que es un tipo de lucha que empleamos desde hace siglos, y a pesar de que este tipo no genera la destrucción, el sufrimiento y el horror que genera la lucha violenta. Dejo la crítica no con ganas de hacer daño, que es siempre como se interpreta la crítica, y más si viene de una mujer, sino con la esperanza de que si bien no podemos conocer lo que hacemos todo el mundo, si se va a hablar de compañeras se conozca al menos quiénes son, qué hacen! 0_0
Y os dejo con un impresionante análisis de Stasha, sobre la necesidad de Tribunales de Guerra feminista, vídeo que han publicado en su web Mujeres de Negro de Madrid, y allí podréis encontrar algunos más:
MdN-Madrid http://www.mujerpalabra.net/…/mdnmad…/pages/fotos/videos.htm

24 enero. MIEDO. Es curioso que cuando posteo cosas de crítica de las mujeres a la guerra, sé que es peligroso. Y se ve que más gente lo sabe, porque no son cosas que se difundan. Porque la crítica no es por hacer daño a los hombres, sino porque deje de hacerse daño a las personas y se entienda que la guerra ha dañado siempre a las mujeres gravísimamente y no se ha registrado en la historia como crimen.

28 enero. OFENDER. La realidad de las mujeres, de toda la violencia que reciben en las sociedades patriarcales por el hecho de ser consideradas mujeres, ha sido silenciada porque no se puede ofender a nuestros líderes, héroes. Pues esto tiene que acabar. Tomar así la denuncia de un problema social es no querer superar un mundo que funciona desde modos violentos de relación. Existe un mundo menos violento e injusto, y pasa por la comunicación, la escucha y el respeto a todo el mundo. Si se dice que los soldados violan en las guerras, esto es un hecho, y si hay soldados que no lo hacen, o se supone que los ejércitos modernos ya no usan la violación como “premio” o arma de terror, que se diga y sustente, y que se celebre que se denuncie lo que está mal. Denunciar eso no equivale a despreciar a nadie, sino a señalar a algo que DEBE SER SUPERADO y sigue ocurriendo.

Martin Luther King decía: “Los que (en masculino, claro, como siempre: el mundo concebido desde el patriarca y dirigido a los patriarcas) aman la paz deben aprender a organizarse con tanta eficacia como los que aman la guerra”. Lo sé porque su mente no tenía nada de inteligencia feminista. El día de celebración cuando dio el discurso “I have a dream” Tengo un sueño, no dejó que las mujeres dieran discursos ese día, a pesar de que Rosa Parks, presentada eso sí como ama de casa cansada y no como lo que era además, una activista, ya era “famosa”. Les dijo que ya les organizarían un día para ellas. Es decir, Martin Luther King era un patriarca, como Gandhi, y no podían ni concebir que quizá las mujeres activistas que les rodeaban (vistas siempre como eficaces secretarias o ayudantes) pudieran ser pensadoras y pudieran tener buenas ideas sobre cómo proceder para generar procesos noviolentos eficaces para transformar la sociedad. Ahora tenemos el movimiento feminista y la gente sigue sin ver su conexión con la lucha noviolenta más eficaz. ¡A desarrollar inteligencia feminista! ¡que seguimos sin terminar de arrancar! A dejar de tener miedo a las mujeres que piensan, hostias! A dejar de subestimarlas, desvalorizarlas, demonizarlas. Pesadez infinita, estupidez máxima! ¡QUE NO TENEMOS EL CHICHI PARA FAROLILLOS!

 

Una problemática importante que existe a la hora de compartir análisis crítico sobre los sistemas de dominación es que no podemos encontrar un espacio de lenguaje compartible (yo lo busco sin descanso, a pesar del riesgo a decir algo mal –pero en eso no tengo problemas con rectificar, lo que me importa es conocer–, a pesar de lo que considero malas interpretaciones o interpretaciones que no ayudan al intento) porque todo está minado por la mirada que impone el sistema de dominación que se combate: la guerra de los binomios cuyas partes se enfrentan para Imponerse o ser Esclavizada. El diálogo y el aprendizaje se hace muy difícil y por eso más que hablar acabamos leyendo cuando podemos, o escribiendo si hay suerte (en especial ahora que alguien te puede leer y hablarte aunque no seas nadie en el mundo de la cultura, digamos). Sin embargo, como la saga de gente idealista del planeta, capaz de imaginar y luchar por ver la parte de la realidad que no vemos, no puedo renunciar a la idea de que es posible, siendo diferentes, y habiendo sufrido diferentes grados de dominación y diferentes sistemas de dominación, llegar a un lenguaje (no digo Inmutable y Verdadero, como las biblias, sino Mutable y relativo a las realidades que se dan por tanto) que nos permita comprender con profundidad la violencia para superarla como sistema que organiza las sociedades. [Dice bell hooks: “Reading…on race and racism…by men in this society, I discovered repeated insistence that racism will never end. The bleak future prophesied in these words stands in sharp contrast to the more hopeful vision offered in progressive feminist writing on the issue of race and racism. This writing is fundamentally optimistic even as it is corageously and fiercely critical precisely because it emerges from concrete struggles on the part of diverse groups of women to work together for a common cause, forging a politics of solidarity” Traduzco rápido: “[leyendo mucho de lo escrito sobre racismo, por hombres] descubro su machacona insistencia en que el racismo no terminará jamás. Este brutal futuro profetizado en estos escritos contrasta radicalmente con la visión más lúcida/esperanzada de los análisis feministas progresistas sobre el tema del racismo; análisis fundamentalmente optimistas porque aún siendo feroz y valientemente críticos, surgen de luchas concretas de diversos agrupamientos de mujeres que están generando juntas algo común, forjando la Política de la Solidaridad”, lo que también me recuerda al análisis feminista antimilitarista de Stasha Zajovich, de Mujeres de Negro Belgrado, durante la guerra de los Balcanes de los 90, cuando hablaba de que su Política internacional era tener una Casa Abierta, algo, lo multiculural, por ejemplo, que recibía la acusación enfebrecida en el contexto de la guerra abierta de “antipatriótico” y su terrorista consecuencia: merecedor de violación y muerte.]

FURIOSIDAD FEMINISTA. Desde la palabra que me acuñé para nombrar algo que lleva siglos ocurriendo, “furiosidad feminista”, busco leer sobre la rabia, la furia, pues sospecho que no es toda como la de Rambo y Maquiavelo, que hay rabia y furia como la que siento y realizo y veo en otras personas, que no se ha manifestado según el mandato patriarcal, y me encuentro con bell hooks, por ejemplo, diciendo cosas fundamentales para el desarrollo de nuestras inteligencias sobre racismo en el mundo, y que podrían servir de inspiración (a mí, al menos más que muchas cosas feministas que leo) para mejorar los análisis de género también (la falacia biologicista patriarcal de que existen El Hombre y las mujeres, con sus rasgos dictados por el patriarca, y listo). La furia que bell hooks llama “militante” y yo “furiosidad” está llena de búsqueda de justicia y sabiduría de que somos capaces de más que de esta mierda de mundo humano que prevalece a través de los conceptos (mirar el mundo) y estructuras impuestos desde el Sistema (patriarcal). Dice: “We need to talk seriously about ending racism if we want to see an end to rage. White supremacy is frightening. It promotes mental illness and various dysfunctional behaviors on the part of whites and non-whites. It is the real and present danger — not black rage”, Traduzco rápido: “Tenemos que hablar en serio sobre cómo acabar con el racismo si queremos terminar con la furia. La supremacía/dominación blanca da terror: provoca enfermedad mental y diferentes comportamientos disfuncionales tanto entre personas blancas como entre personas no blancas. Es éste el verdadero peligro, la furia blanca, no la furia negra”, porque claro, como en temas de género patriarcal, se percibe como fuente de miedo que “las personas negras” o “las mujeres” estén furiosas, cuando la realidad es que son objeto de violencias innumerables, conceptuales y físicas, por ejemplo, y que de hecho no ejecutan esas violencias hacia quien se las impone! Es tan loca la percepción inconsciente, como la dogmática. La furia de quienes reciben la violencia puede ser la llave de la transformación social, si se guarda en no ser succionada por la mirada de los sistemas de dominación. Es una furia llena de inteligencia, a diferencia de la furia del sistema de violencia, que está llena de miedo.

Conversaciones espontáneas relacionadas: Sobre la representación de la violencia por las artistas, Sobre la violencia en el arte, ¿Porno o Acción Directa Noviolenta feminista? y las no dadas aún sobre lenguaje político maniqueo.

Pego dos mensajes posteados en fb, para no olvidarme:

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AVISO DE IDEAS: GANDHI MURIÓ, NOSOTRXS SEGUIMOS LUCHANDO: Por favor, en la lucha noviolenta ha ocurrido mucho desde Gandhi o Luther King (y antes!), joder!! De hecho, aunque el propio movimiento pacifista y sobre todo el antimilitarista (que todavía hoy sigue siendo eminentemente patriarcal, p.e., no incluye el aprendizaje en misoginia y violación en las guerras como causa para negarse a unirse al ejército “porque de eso ya se ocupan las feministas”, como si violar fuera cosa de mujeres) no lo haya procesado, está ocurriendo (y viene de siglos, pero nunca se extendió tanto) la revolución social feminista (la mayoría no lo ve así, ya, pero es por lo polucionada que está la mirada, hay que aprender a mirar con claridad o inocencia, lo que está ahí), que es de hecho NOVIOLENTA, porque DA ASCO (estamos saturadxs de) toda la VIOLENCIA que llevamos siglos soportando en las sociedades patriarcales Y hemos DESARROLLADO una gran INTELIGENCIA CAPAZ DE RESOLVER LOS PROBLEMAS HACIENDO USO DE LA INTELIGENCIA, NO DE LA VIOLENCIA (ah, sí, claro, para los violentos cuestionar su orden es violencia, pero cualquier mente no demente conoce la diferencia). Si vais a seguir citando a Gandhi como modelo de lucha noviolenta supongo que podría plantearos que Gandhi era un patriarca, como el buen patriarca Punset. Valoramos su aporte, claro que sí, pero no era un dios de perfección, y seguimos evolucionando. Además, existe mucha otra gente, ahora particularmente la existencia de las mujeres como pensadoras, creadoras, activistas está poniendo en jaque al padre de todos los sistemas de violencia. Un poquito de atención, y apertura mental, por favor! hay que aprender a ver lo que está ahí!
Aquí os dejo un pequeño texto sobre Por qué yo, como pacifista feminista anarquista, no puedo ser gandhiana pues no tendría sentido. Lo que para mentes que ESCAPAN a la piedra fundacional de la guerra en el patriarcado que es el concepto identidad y los binomios cuyas partes se contraponen y excluyen y deben destruirse, no es decir más que lo que pone, no es negar que hiciera el hombre unas cosas bien, o que nos han servido para aprender cosas. http://www.mujerpalabra.net/blog/?p=1041

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Yo aviso: a quien vuelva a mentarme (cuando diga que soy pacifista) a Gandhi le pondré en órbita extraterrestre de un puñetazo. Porque la noviolencia ES UNA ALTERNATIVA

(No caerá la breva, porque yo DESOBEZCO AL MANDATO PATRIARCAL, y como mi saga feminista, uso la violencia metafóricamente, para escupirla como un espejo a quien la causa.)

El sistema patriarcal ha demostrado su profunda estupidez y violencia sobradamente, por lo que todo él, con sus subsistemas de explotación y odio, de profunda ignorancia y estupidez, no nos sirven. EL SISTEMA HA PRESCINDIDO DE LA INTELIGENCIA DE MEDIA HUMANIDAD, A LA QUE HA PUESTO A PARIR Y SERVIR, E INCLUSO DE LA INTELIGENCIA DE LA MAYORÍA DEL GRUPO PREVALENTE. ¿Cómo puede funcionar un sistema tan obtuso? Por la violencia de esos pocos, y la obediencia del resto. Mientras sigamos obedeciendo a la violencia (aceptándola y reproduciéndola) seguiremos sin darle usos a nuestra inmensa inteligencia, seguiremos sin practicar lo que nos hace seres con una mente excepcional y una empatía excepcional. ¡RECLAMA TU HUMANIDAD YA!

El miedo es un cotidiano que crece desmesurada y complejamente si no lo controlamos, por eso hay que aprender a controlarlo, y a esto se le llama valor. Crece desmesurada y complejamente por la educación que nos imponemos en los sistemas o culturas que creamos o, podríamos decir también, nos crean hasta cierto punto: la educación en identificar el hacer con el ser, y de manera extrema o englobante del todo.

En mi experiencia, el miedo se controla usando muchos recursos. Cuando hay implicada más gente, por ejemplo, puede ser a menudo más fácil controlar el miedo, por el instinto de empatía o solidaridad, reforzado en los casos en que lo esté por la consciencia de justicia, esa idea-sentimiento. Tirando de ello, puedes encontrarte haciendo (incluye “diciendo” pues el lenguaje es acción) cosas que nunca hubieras imaginado poder hacer, por tu miedo.

Cuando estás sola, sólo puedes tirar de ti. Y creo que el instinto que entra en juego, y la idea-sentimiento, es el que llamamos dignidad. Esto tiene muchas formas. Por ejemplo, en lo que es trabajar, realizar una acción que te permite ganarte la posibilidad de una vida digna con aspiraciones de felicidad (así es como está montado), se te manifiesta deseando hacerlo lo mejor posible, y no te sirve de nada engañar o hacer una chapuza, como a la gente de la picaresca innecesaria, que es una opción cobarde y desprovista de inteligencia. Tienes miedo al rechazo, a los obstáculos, a que te quieran destruir o echar, pero tienes que sacar la fortaleza de controlar ese miedo pensando que tú sabes lo que tienes que hacer, y sabes hacerlo, y haciéndolo.

Cuando estás sola, pongamos en aislamiento, por ejemplo, la gente que fue encarcelada por razones políticas, yo he escuchado y leído a muchas de estas personas hablar de que controlaban su miedo pensando que no estaban solas, que había gente luchando por lo mismo, y que no las olvidaba, que sabía de su existencia. Por eso es tan importante escribir a gente presa, la verdad.

Si estás sola porque te azota la depresión, tienes que esforzarte por sacar de dentro tu potencial de coraje, de sacudirte del miedo para controlarlo. Es cierto que las drogas ayudan, porque te hacen una compensación química, y es que la química del cuerpo tiene relación con las emociones, que no nos vienen de dios sino de nuestra mente-corazón. Pero la química no es suficiente para construirse como una persona capaz de ser valiente, es decir, capaz de controlar su miedo. hay que tirar de dignidad, y ayuda mucho comprender cosas, entre otras cosas porque puede nacerte la rabia y la furia, que son grandes emociones para controlar el miedo y superarlo, sobre todo si no te arrastran al comportamiento indigno (que es el riesgo). De ahí que en el movimiento social feminista se valore tanto este tipo de emoción, y para diferenciarla de la rabia y la furia faltas de inteligencia, yo lo llamo furiosidad feminista. Rosa Parks dice en su autobio que no la terminaba de convencer la noviolencia de Martin Luther King (entonces no se sabía que había más que esa interpretación de noviolencia) porque para ella, ante defenderse de las continuas agresiones de la gente racista blanca, era vital ser violenta, agresiva. Se refería a contestaciones que les daba, para pararles los pies. Yo a eso no lo llamo violencia, sino furiosidad. Y lo veo necesario, la verdad, una gran fuente para controlar el miedo y poder sobrevivir y vivir. Lo que se expresa con la metáfora “Poner la otra mejilla”, ese concepto bíblico que se le transmite a la gente que sufre opresión, no me parece muy de la noviolencia, sino algo extraño, que quizá sea positivo en alguna situación, no lo sé, pero que ¡no puede ser una pauta de comportamiento saludable!

Luego están los truquillos varios. Cada cual tiene que buscárselos. Pequeños apoyos que ayudan, porque el miedo no es una cosa total y absoluta. Como en la vida, está llena de grados y eso es muy relevante para la posibilidad de controlarlo.

También hay que saber, pienso, que el miedo puede congelarnos en ocasiones, y que eso no significa que no podamos controlarlo nunca. Es bueno entrenarse a controlar el miedo. En los años 80 en el mundo de la noviolencia en situaciones de guerra teníamos entrenamientos semanales llamados sociodramas, donde reproducíamos situaciones de violencia que podríamos enfrentar, como en teatro, intentando creerlas reales, para aprender y entrenar en controlar el miedo. Cuando yo era tutora en secundaria, intentaba también generar sesiones de reflexión sobre qué hacer si intentan violarte, porque a mayor número de escenarios que imagines, de cosas que puedes hacer que imagines, pienso que te preparas mejor para que se te ocurra alguna, para que puedas hacer alguna si llega la situación. O quizá incluso hagas otra que nunca pensaste, pero haber entrenado pienso que ayuda mucho a ser una persona de recursos. Desgraciadamente, la cultura nos imbuye la superstición de maneras muy sibilinas, y era todo un obstáculo para poder montar una clase sobre eso porque el sentimiento supersticioso le decía a las estudiantes que si lo pensaban, facilitaban que ocurriera, algo falso que nos enseñó la religión diciéndonos cosas como que pensar algo era igual que hacerlo, pongamos pensar que quieres que se muera un torturador o pensar en tener sexo con alguien que no lo vas a tener porque sabes que se generaría un desastre emocional o algo. No es lo mismo hablar de la violación e imaginar qué puedes hacer en determinados escenarios, que provocar que te violen. Y bueno, en este tema, ya se sabe, que te violen es algo que no depende en absoluto de quién eres y qué haces, no depende de ti.

Pensar y comprender, analizar y buscar, a mí me han ayudado en muy diferentes grados y todos importantes, a controlar mi miedo. Es una labor continua porque el miedo es algo cotidiano en un mundo humano tan violento en todos los ámbitos. No hay que despreciar los usos que podemos darle a la inteligencia, que son muchos más de los que la cultura nos cuenta.

¡A confiar en nuestra inteligencia! No te dejes acutar “natural”, pues es todo por defecto cultural. ¡Construye tu valor! Cuando entiendes ciertas cosas es siempre un suavizamiento del pedregoso camino.

Llamo ‘política’ a la capacidad de convivir aportando al bien común (ejerciendo la empatía, el altruismo) y respetando la libertad individual (ejerciendo el respeto a tu particular identidad).

La inocencia está mal interpretada (distorsionada) por la cultura patriarcal, tan obsesionada en promocionar e imponer las peores cualidades de las que somos capaces las personas para su construcción y perpetuación de un mundo de innumerables violencias, enemigas de la inteligencia.

Un hecho a la mano de cualquier persona, que construye política y combate el sistema, es la capacidad de plantearse una acción desde la confianza en las otras personas. Esto no equivale a ser boba. Equivale a no dejarse atrapar por los valores del sistema (patriarcal). Equivale a entablar una lucha radical que si equivocada no habrá generado violencia. El sistema nos enseña a desconfiar. Y como es un sistema basado en falacias biologicistas –es decir, mentiras que nos dicen que todo esto es “natural” lo que además se usa como sinónimo de “inevitable” (como esa forma de tortura de género que es la violación en el patriarcado)– nos enseña que desconfiar es lo que nos ayuda a sobrevivir en el medio. Nada más lejano a la realidad humana. Ha sido la colaboración y la empatía y sus formas (la solidaridad, el amor) lo que nos ha proporcionado los hechos humanos de más valor para cada persona y para el conjunto, además de para el planeta que nos acoge, con todas sus formas de vida (que además, demuestran que la vida no puede ser reducida al sistema patriarcal de sexo ni de género, tan patéticamente bíblico o irreal, contrario a la realidad).

Aunque una persona crea que las otras reaccionaran de manera violenta, en lo que hay que trabajar el “problema” es en cómo poder confiar protegiéndose (si hemos constatado en nuestra experiencia -y no por lo que se oye- que la gente tiende a comportarse con violencia en general, con o sin “motivos”), y no en renunciar a confiar y acatar el orden de la guerra.

Confiar es honorable, contiene la dignidad humana. Las actuaciones desconfiadas ante los comportamientos de las personas, por muy fundamentados en experiencias anteriores, conllevan una reducción de libertad, un acatamiento de un orden del mundo que es patético por basarse en la falta radical de inteligencia, del uso del potencial humano para ese universo de inteligencia al que el sistema nos fuerza continuamente a renunciar.

Para Roberto Echevarría que me alienta a escribirlo (tercer borrador)

Para el activismo político, lo que hacemos en el movimiento social, y desde un punto de vista con inteligencia feminista, es decir, entendiendo que el padre de todos los sistemas es el Sistema patriarcal, la inocencia es una herramienta revolucionaria: tenemos que limpiar la mirada y aprender a confiar, aunque sólo sea para evitar desarrollos de violencia, que es a lo que lleva la desconfianza.

Decir esto no es no saber nada del mundo, precisamente. Es saber de cómo cambia todo cuando desde la autocrítica y el pensamiento en diálogo intentamos abordar la vida de maneras libres del aprendizaje continuo y extremo de la violencia patriarcal.

Podríamos analizar por ejemplo cómo concibe y lo que hace el Sistema (patriarcal) con la inocencia. ¿Por qué iba a hacer eso con la inocencia, que es limpia y vulnerable? Es como lo que hace con los ideales anarquistas: lo de lo más esperanzador y positivo, nos dicen que eso es la más terrible violencia. Y sin embargo, está claro que lo mejor que hemos hecho hasta ahora en la especie (¿o no?) tiene muy directamente que ver con los ideales anarquistas de libertad y solidaridad, y no justamente con las realidades de la violencia patriarcal, “inevitables” y lucrativas para los más violentos: opresión, explotación y represión.

En el patriarcado (el padre de todos los sistemas de violencia según los datos y no sólo según la mirada de una mujer de la masa anónima), todo lo que podría conducirnos a un mundo sin violencias es distorsionado y conducido al extremo de la demonización, tan eficazmente enseñado por los líderes religiosos en el planeta siglo tras siglo. Y lo sé también porque en mi ADN se recoge la información de lo que le pasó a las mujeres que fueron libres, y solidarias.

¿Cuáles son las realidades patriarcales respecto a la inocencia? Destrucción de la inocencia, con saña además; o burla, escarnio, desprecio. Violación de bebés, de niñas y niños, su secuestro para redes de prostitución. Abusar “del débil” entre los hombres, burlarse de ellos, feminizarlos, que es la máxima humillación para el Hombre. La inocencia la usan contra “la mujer” para dejar claro que ésta no dispone de la misma mente humana: inteligente. La inocencia, cuando no la usan para crear horror, la usan en la Guerra Patriarcal contra la Humanidad para humillar, denigrar, desvalorizar a quien la muestre o proteja.

En la política de partidos queda muy claro: la Estrategia de la política patriarcal es la demencialidad de un juego político con las reglas irracionales de la violencia patriarcal. Todo lo bueno es implanteable. Todo uso de la inteligencia para resolver los conflictos con la máxima justicia posible y a través de la noviolencia (de procesos que no generen ni multipliquen la violencia) “No es político”, queda descartado porque es antitético a lo que “se puede y se debe hacer, mal que nos pese”.

Sin inocencia, ¿cómo podemos empezar a relacionarnos de manera revolucionaria (¿o aún hay quien cree que seguir con este Sistema patriarcal nos “protege”? ¿Contará algún día lo que ha vivido más de media humanidad desde el neolítico?), para generar un mundo inteligente, que es decir, capaz de respeto y felicidad a pesar de que tengamos enfermedades y envejezcamos, a pesar de que no siempre coincidamos en los afectos e incluso tengamos que esquivarnos para no hacernos daño o no dolernos?

Sin inocencia, ¿cómo vamos a poder pensar en comandita, sin miedo al error, con afán, con confianza de que podemos construir soluciones (inclusivas o respetuosas con los derechos humanos) en lugar de seguir perpetuando la guerra y la guerra más invisibilizada del dinero? ¿Por qué no íbamos a poder, por ejemplo, poner un límite a las riquezas multimillonarias, e impedir las trampas de las corporaciones? ¿Por qué no íbamos a decidir radicalmente no volver a darle credibilidad, ningún tipo de poder, a las personas enloquecidas que hablan de los “derechos” del “no nato” para imponerle a una persona con derechos humanos la gestación y todo lo que a eso sigue?

¿Que no se puede? Pregúnteselo a las mujeres, y en especial a las feministas. Y no están solas. Pero algo está claro, para todo el mundo: la revolución será feminista o no será, tendremos que entenderlo con inocencia algún día, si es que vamos a salvar la vida y la calidad de vida y el planeta con toda su vida.