NIÑA
Tu
noche me llama,
niña, que te veo
y me entran ganas
de morirme, niña,
cuando me dices
que no me vaya.
"Si
no puedo tener
otra vez
tu pelo negro
y suave
no quiero ganarte,
niña, para tener
que perderte
otra vez."
Y
las estrellas me miran.
Y
si tus ojos son como
el pozo de mi conciencia,
niña,
el peso que me agobia
se esconde en tu apariencia,
serena, de mármol escarchado,
de pelo negro negro
y que me corta
la respiración.
Y
si te ríes,
por favor,
que sea de mi,
que tu risa acaramelada
pero cruel
es lo único
que de tu rosa
me queda.
Y
de tus ojos
enjarjados, niña,
que las estrellas me miran.
Me
miran
y han parado de titilar
que notan mi temblor
inseguro si me ven llorar.